SEMBRANDO CON FE Y ESPERANZA

SEMBRANDO CON FE Y ESPERANZA

Desde la Iglesia Pentecostal Unida Latinoamericana en Poughkeepsie, NY. Les comparto una que otra enseñanza que ha sido de gran bendición para mi vida, con el deseo de que también lo sea para ustedes. Lecturas de algunos edificantes libros, además de las devocionales que matutinamente preparo para la congregación. Gracia y Paz!

  1. JAN 9

    Mesías 15

    El Vértice Olvidado de la CristologíaNos reunimos en esta sesión culminante para abordar un evento que con frecuencia sufre de negligencia benigna en la praxis evangélica contemporánea: la Ascensión de nuestro Señor Jesucristo. Si bien la crucifixión domina nuestra soteriología y la resurrección fundamenta nuestra apologética, la Ascensión es el eje que transforma la historia de Jesús de una biografía terrenal a una realidad cósmica y soberana. No estamos ante una mera despedida sentimental ni un epílogo narrativo; nos enfrentamos a la entronización del Rey y al lanzamiento operativo de su Iglesia.1Esta última sesión tiene como propósito desmantelar la noción de la Ascensión como un simple "desvanecimiento hacia las nubes" y reconstruirla, ladrillo teológico por ladrillo exegético, como el evento supremo de vindicación y autoridad. Para lograr esta tarea, dialogaremos con la historiografía, la alta cristología, la sociología del honor, la teología sistemática, la escatología del Reino, y la aplicación ético-pastoral.Nuestro itinerario intelectual se moverá desde la defensa de la historicidad del evento hacia sus profundas implicaciones ontológicas sobre la identidad de Dios, para finalmente aterrizar en la eclesiología práctica de la Gran Comisión. El objetivo es que, al finalizar esta exposición, comprendan por qué la Ascensión es necesaria para la existencia de la Iglesia y la validez de nuestra misión en el mundo.

    13 min
  2. JAN 9

    Mesías 14

    La aserción fundamental que define la identidad cristiana y la separa radicalmente de cualquier otra construcción religiosa o filosófica de la antigüedad no es una máxima ética ni una propuesta litúrgica, sino un evento ontológico singular: la resurrección corporal de Jesús de Nazaret. Este acontecimiento, técnicamente denominado anastasis ἀνάστασις en el texto griego, no se presenta en los documentos fundacionales como una metáfora de renovación espiritual ni como una supervivencia del alma en el sentido platónico, sino como una irrupción verificable dentro del continuum espacio-temporal que redefinió la comprensión de la materia, la historia y la divinidad misma. El apóstol Pablo, en su correspondencia a la comunidad de Corinto, estableció la apuesta epistemológica con una claridad brutal: si Cristo no ha resucitado, la fe cristiana es vana (kenon) y sus adherentes son los más dignos de conmiseración entre todos los hombres.1Esta lección tiene como objetivo diseccionar la resurrección desde una perspectiva multidisciplinaria rigurosa. Se examinará la evidencia historiográfica bajo el escrutinio de la crítica moderna, utilizando metodologías como el enfoque de "Hechos Mínimos". Se explorará la dimensión teológica y ontológica del cuerpo resucitado, navegando las complejas disputas académicas entre la continuidad física y la transformación espiritual. Además, se analizará el impacto sociológico de la resurrección a través del prisma de los valores mediterráneos del primer siglo de honor y vergüenza, y se integrarán las perspectivas escatológicas y las aplicaciones apologéticas y pastorales de esta doctrina de la resurrección corporal de Cristo. El propósito es demostrar que la resurrección no es un apéndice teológico, sino la clave hermenéutica indispensable que valida la narrativa bíblica y transforma la experiencia humana.

    16 min
  3. JAN 9

    Mesías 13

    La Encrucijada de la Historia y el Escándalo de la CruzLa muerte de Jesús de Nazaret no es simplemente un dato biográfico en los anales de la antigüedad; constituye el eje de la fe cristiana y el evento más debatido, analizado y venerado de la historia occidental. Sin embargo, para comprender la magnitud de la crucifixión y la sepultura, es imperativo despojar estos eventos de las capas de barniz eclesiástico y piedad artística que los han suavizado a lo largo de dos milenios. Debemos regresar al polvo, la sangre y la vergüenza del siglo I. Esta conferencia magistral se propone realizar precisamente eso: una disección forense, teológica y sociocultural de la Crucifixión.Nuestro enfoque será tridimensional. Primero, abordaremos la realidad histórica y legal, utilizando los criterios historiográficos para establecer la facticidad del juicio, la ejecución y el entierro honorable por José de Arimatea. Segundo, aplicaremos una lente sociológica, para entender cómo la crucifixión funcionaba como un "ritual de degradación de estatus" en una cultura de honor y vergüenza, y por qué la veneración de un mesías crucificado resultaba tan aberrante para la mente grecorromana. Tercero, y fundamentalmente, penetraremos en la profundidad teológica, explorando la doctrina de la Sustitución Penal y el cumplimiento literal de la profecía bíblica.Los relatos evangélicos no son mitología, sino una "biografía fascinante" arraigada en el "panorama político, social y religioso" concreto de la Judea bajo ocupación romana.1 La tesis central de esta exposición es que la muerte y sepultura de Jesús constituyen una singularidad histórica donde convergen la maldad humana (judicial y política) y la soberanía divina (expiatoria y profética), resultando en un evento que es, simultáneamente, una tragedia histórica y el triunfo cósmico de Dios.I. El Escenario Histórico y la Maquinaria Legal de la MuertePara entender por qué Jesús tuvo que morir, primero debemos entender el mecanismo legal que lo condenó. La narrativa de la Crucifixión no ocurre en un vacío; ocurre en el caldero político de Jerusalén, bajo la tensión de la ocupación romana y la ansiedad de la jerarquía sacerdotal judía.

    18 min
  4. JAN 9

    Mesías 11

    La narrativa de la última semana, tal como se presenta en los Evangelios Canónicos, no constituye una mera sucesión cronológica de los últimos días de un mártir religioso. Más bien, representa el clímax teológico y jurídico de la historia de la salvación, un momento en el que el tiempo (chronos) se intersecta violentamente con el tiempo oportuno de Dios (kairos). Los eventos que inauguran esta semana —la Entrada Triunfal y la Limpieza del Templo— han sido frecuentemente objeto de reduccionismos devocionales que oscurecen su profunda naturaleza confrontacional.En esta lección deconstruimos y reconstruimos estos eventos, argumentando que deben ser interpretados primariamente como actos proféticos de juicio; un pleito divino (rîb) contra la aristocracia sacerdotal y la estructura nacionalista de Israel, que señala la obsolescencia del aparato del Templo y la instauración de una nueva economía de adoración centrada en la persona del Mesías.Para navegar con el rigor académico requerido, esta exposición sintetizará la erudición crítica, histórica y teológica de una constelación de expertos. Incorporaremos la exégesis del Nuevo Testamento, el análisis historiográfico y de género literario, la antropología socio-retórica sobre el honor y la vergüenza; la apologética de la vindicación, y las perspectivas teológico-pastorales propias de nuestra perspectiva. A través de este prisma multidisciplinario, demostraremos que Jesús no entró en Jerusalén como una víctima pasiva, sino como el Rey Divino reclamando su capital y dictando sentencia sobre un santuario corrompido.Parte I: La Entrada Triunfal como Declaración Jurídica de la RealezaEl ingreso de Jesús a Jerusalén (Mateo 21:1–11; Marcos 11:1–11; Lucas 19:28–44; Juan 12:12–19) es el evento que fuerza la mano de la historia. Lejos de ser un desfile espontáneo, fue una operación teológica calculada que desafió directamente las estructuras de poder romanas y judías.

    14 min
  5. JAN 9

    Mesías 10

    La narrativa del Evangelio de Juan se distingue radicalmente de los Sinópticos no solo por su contenido exclusivo, sino por su arquitectura teológica deliberada. Mientras que la crítica moderna ha debatido largamente sobre las fuentes y la historicidad del texto, una lectura atenta, informada por la erudición conservadora y crítica reciente, revela un documento de profunda sofisticación historiográfica y doctrinal. Como establecen Dr. Darrell Bock y Dr. Mikel Del Rosario, el Cuarto Evangelio no es una mera colección de dichos, sino una defensa jurídica y teológica de la identidad de Jesús como el Hijo de Dios, Dios manifestado en carne, el Verdadero Dios y la vida eterna, estructurada para provocar una crisis de fe en el lector.1La estructura del Evangelio se divide comúnmente en dos grandes secciones: el "Libro de las Señales" (capítulos 1–12) y el "Libro de la Gloria" (capítulos 13–21). Esta conferencia magistral se sitúa en el umbral crítico entre estas dos secciones. La resurrección de Lázaro en Juan 11 no es simplemente el séptimo y último milagro del ministerio público de Jesús; es el sēmeion (señal) definitivo que actúa como el fulcro de la historia. Es el evento que transforma la hostilidad latente en una conspiración judicial activa, precipitando la "Hora" de Jesús.Para abordar este pasaje con la profundidad que merece, debemos rechazar las lecturas superficiales que lo reducen a una historia sentimental sobre la muerte de un amigo. En cambio, integraremos las perspectivas de gigantes de la exégesis y la teología como Leon Morris, Murray J. Harris, Richard Bauckham, Larry Hurtado, J. Dwight Pentecost, Charles Swindoll, David deSilva, Michael Licona y Pablo Hoff. Nuestro objetivo es examinar cómo la reivindicación teológica "Yo Soy la Resurrección y la Vida" colisiona con el cálculo político del Sanedrín, todo ello enmarcado en la rica imaginería de los Tabernáculos y la teología del Templo.El Propósito de las Señales y la Trayectoria CristológicaEl término sēmeion en Juan es técnico. No denota simplemente un acto de poder (dynamis), sino un acto de revelación que apunta más allá de sí mismo hacia la identidad del agente. Murray J. Harris, en su análisis de la cristología del Nuevo Testamento, argumenta que las señales son "muestras de la divinidad de Jesús" diseñadas para fundamentar la fe.3 La trayectoria del Evangelio se mueve desde la afirmación ontológica del Prólogo ("el Verbo era Dios") hacia la demostración histórica de esa deidad.J. Dwight Pentecost, desde una perspectiva dispensacional clásica, añade que estas señales tienen una función específica en la economía de Dios: autenticar al Rey y ofrecer el Reino a Israel. El rechazo de estas señales, culminando en el rechazo de la resurrección de Lázaro, marca el punto de inflexión donde el Reino es pospuesto y el enfoque se desplaza hacia la formación de la Iglesia.5 Por lo tanto, el capítulo 11 de Juan no es solo un evento biográfico; es un evento dispensacional y escatológico.

    14 min

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Desde la Iglesia Pentecostal Unida Latinoamericana en Poughkeepsie, NY. Les comparto una que otra enseñanza que ha sido de gran bendición para mi vida, con el deseo de que también lo sea para ustedes. Lecturas de algunos edificantes libros, además de las devocionales que matutinamente preparo para la congregación. Gracia y Paz!