Gay, chica de revista, una corista, famosa de Nueva York. La conoce en el Jardín Japonés del Ritz, donde ella parece haberse resignado a ser un objeto decorativo. Vive entre departamentos lujosos, hoteles de París y viajes constantes, rodeada de hombres influyentes y de gente a la que casi no conoce. Con los años chicas mas jóvenes aparecen, y Gay empieza a ser olvidada en Nueva York. Al final muere sola en un hotel de París, de una neumonía según los diarios, y una amiga cuenta que había querido tener un hijo. El hijo sobrevive. Sobre la autora: Zelda Sayre Fitzgerald (Montgomery, Alabama, 1900 – Asheville, Carolina del Norte, 1948) fue escritora, bailarina y pintora, y una figura emblemática de la Era del Jazz. En 1918 conoció a F. Scott Fitzgerald, un teniente del ejército destinado cerca de su ciudad. Se casaron en 1920, poco después del éxito de A este lado del paraíso. En 1921 nació su hija Frances, "Scottie". Los Fitzgerald se volvieron famosos por su vida de fiestas y viajes, y Zelda se convirtió en el modelo de la "flapper", la joven moderna e independiente de los años veinte. Scott usó mucho de ella, y hasta de sus cartas y diarios, para sus personajes femeninos. Entre 1924 y 1931 vivieron sobre todo en la Riviera francesa y en París. A los 27 años empezó a estudiar ballet con muchísima dedicación, con el sueño de ser bailarina profesional. En 1930 sufrió una crisis grave y fue internada en Suiza, donde le diagnosticaron esquizofrenia. Pasó el resto de su vida entrando y saliendo de clínicas psiquiátricas. Escribió cuentos para revistas, algunos firmados junto con Scott, entre ellos la serie de las "chicas", al que pertenece el relato de hoy, para College Humor. En 1932, durante una internación en Baltimore, escribió en pocas semanas su única novela, Resérvame el vals (Save Me the Waltz), de tono autobiográfico. Scott se enojó porque usaba material de su propia vida que él planeaba para Suave es la noche, y el libro vendió muy poco. Zelda murió en 1948 en un incendio en el hospital psiquiátrico de Asheville donde estaba internada. Descansa junto a su marido en Maryland. Durante décadas se la recordó sobre todo como esposa de Fitzgerald y como figura trágica. Desde la biografía de Nancy Milford de 1970, y con los estudios feministas posteriores, se la revalorizó como autora y artista con voz propia. Gracias por los likes y por escucharnos, Disfruten!!