De Nick Cave a Kurt Cobain, viajamos por el horror más humano a través de mitos sonoros inspirados en ejecuciones y celos sangrientos. En esta entrega de Prohibido Contar Ovejas en esRadio, Felipe Couselo aborda la temática de Halloween desde una perspectiva alejada de lo sobrenatural para centrarse en el horror puramente terrenal. El programa realiza un exhaustivo recorrido por el subgénero de las murder ballads, composiciones musicales con siglos de tradición que relatan historias marcadas por homicidios, venganzas y pasiones desbordadas. El espacio comienza recordando la figura de Nick Cave and The Bad Seeds y su emblemático álbum Murder Ballads, publicado en 1996. El locutor destaca la colaboración de Kylie Minogue en Where The Wild Roses Grow y rescata Henry Lee, pieza interpretada a dúo junto a PJ Harvey. Esta balada hunde sus raíces en el folclore escocés a través de Young Hunting y narra el destino de un joven asesinado a puñaladas y arrojado a un pozo tras confesarle a su amante que su corazón pertenece a otra mujer. La crónica criminal continúa con The Night The Lights Went Out in Georgia, éxito de Vicki Lawrence que alcanzó el número uno en las listas en 1973. La letra describe la ejecución de un hombre inocente debido a una conspiración judicial y pasional, escondiendo un inesperado giro de guion en el que la propia narradora confiesa haber cometido los disparos mortales, una trama singular recordada también por su mención en la película Reservoir Dogs. El crimen pasional adquiere tintes legendarios con Hey Joe, pieza convertida en himno por The Jimi Hendrix Experience en su debut discográfico tras haber sido ideada por Billy Roberts en la escena folk. En ella, el protagonista relata con crudeza cómo ha disparado a su pareja tras descubrir una infidelidad, detallando sus planes inmediatos para cruzar la frontera mexicana y escapar del verdugo. La música tradicional estadounidense también encuentra su reflejo en Tom Dooley, éxito de The Kingston Trio editado a finales de los años cincuenta. Inspirada en un suceso real acaecido tras la Guerra de Secesión en las montañas de los Apalaches, la historia recuerda al violinista confederado Tom Dula, quien fue condenado a la horca tras el hallazgo del cadáver apuñalado de Laura Foster. Por su parte, Johnny Cash aporta su inconfundible impronta desde su histórico directo en la prisión de Folsom con Long Black Veil. El tema cuenta la tragedia de un hombre que asume la pena de muerte por un asesinato que no cometió, negándose a revelar su coartada al juez para proteger el honor de la esposa de su mejor amigo, con quien se encontraba en el momento del crimen. El viaje musical se adentra en el descontrol de las adicciones mediante Cocaine Blues, interpretada por Hank Williams III pero popularizada décadas atrás por el propio Johnny Cash. En este relato, el protagonista acaba con la vida de su pareja bajo los efectos combinados del alcohol y las sustancias ilegales, recibiendo una severa condena de noventa y nueve años de prisión. La crudeza lírica prosigue de la mano de The Louvin Brothers y su clásica versión de Knoxville Girl, balada campestre con antecedentes en las islas británicas que describe el linchamiento a golpes de una muchacha junto a un río, subrayando el remordimiento y la reclusión permanente que aguardan al asesino en una celda. El programa rescata asimismo el clásico Frankie and Johnny en la versión de Brook Benton. Inspirada en un homicidio documentado a finales del siglo XIX, la trama expone la furia de Frankie al constatar el engaño sentimental de su amante, abriendo fuego contra él con un revólver del calibre cuarenta y cuatro en un salón. La figura de los bajos fondos de Misuri queda plasmada en Stagger Lee mediante la enérgica interpretación de Lloyd Price. El tema narra la violenta reyerta ocurrida la noche de Navidad de 1895 en San Luis, donde el proxeneta Lee Shelton descerrajó un tiro mortal a Billy Lyons motivado por una disputa ideológica y la discusión por un sombrero. Felipe Couselo recupera además la vertiente social del género con Johnny 99, tema firmado por Bruce Springsteen en su disco Nebraska de 1982. La composición relata cómo el cierre de una fábrica automovilística y la desesperación económica arrastran a un operario al robo a mano armada y al homicidio, pidiendo al juez ser enviado al corredor de la muerte antes que cumplir casi un siglo en presidio. La rebeldía frente a la opresión y el abuso de poder se manifiesta en I Shot The Sheriff, obra maestra de Bob Marley and The Wailers popularizada a escala global por Eric Clapton. En ella, el cantante reconoce haber abatido a la autoridad local en un acto de legítima defensa personal, desmintiendo de forma insistente la muerte del ayudante del comisario. El lado más macabro bajo una melodía aparentemente jovial lo firma The Beatles con Maxwell's Silver Hammer, incluida en Abbey Road. Ideada por Paul McCartney ante la abierta desaprobación de sus compañeros de banda, describe las andanzas de un estudiante que comete asesinatos en serie empleando un martillo plateado de juguete. Tras repasar la aportación contemporánea de The Killers con Jenny Was a Friend of Mine, el programa se despide con Where Did You Sleep Last Night. Esta centenaria canción folclórica estadounidense, inmortalizada por Lead Belly y elevada a mito por Nirvana, concluye la velada con el desgarrador lamento de Kurt Cobain sobre la muerte y la soledad en mitad de los pinos.