Mira la versión en video aquí: https://youtu.be/o6kxvevc958 Cómo Hacer Todo Lo Que Quieras Hacer | Jueces 17–18 ¿Qué pasaría si realmente pudieras hacer todo lo que quisieras? Este sermón aborda esa pregunta de una manera deliberadamente inversa. Usando la historia de Micaía en Jueces 17–18, vemos lo que sucede cuando una persona deja de preguntar: “¿Qué quiere Dios?” y comienza a vivir de acuerdo con lo que le parece correcto a sus propios ojos. La lección comienza con la historia del famoso hacker Kevin Mitnick. Desde descubrir cómo viajar gratis en los autobuses de Los Ángeles cuando tenía apenas 12 años, hasta llegar a infiltrarse en importantes sistemas informáticos, Mitnick llegó a ser extraordinariamente hábil para encontrar maneras de evadir las reglas. Su historia ilustra algo que todos somos capaces de hacer: justificar lo que ya queremos hacer. Micaía hace exactamente lo mismo, pero espiritualmente. En este sermón: Teme a las personas equivocadas en lugar de temer a Dios.Micaía robó 1,100 piezas de plata de su propia madre, pero solamente las devolvió después de escucharla pronunciar una maldición. Parecía estar más preocupado por las consecuencias que podían venir de su madre que por el hecho de haber pecado contra Dios. Rodéate de personas que te permitan seguir haciendo lo que quieres.En lugar de corregir a Micaía, su madre lo bendijo y ayudó a financiar el falso sistema religioso que él creó. Necesitamos personas que nos amen lo suficiente como para decirnos la verdad, no simplemente personas que nos digan lo que queremos escuchar. Rodéate de personas que justifican sus propias acciones.Su madre afirmó que dedicaría las 1,100 piezas de plata al Señor, pero solamente 200 fueron entregadas para fabricar el ídolo. Cuando las personas que nos rodean constantemente justifican sus compromisos y concesiones, se vuelve mucho más fácil justificar los nuestros. Haz de las posesiones el centro de tu vida.Micaía acumuló ídolos, un efod, dioses domésticos, un santuario y, finalmente, hasta su propio sacerdote. Tener más posesiones nunca llenó su vacío espiritual; simplemente le dio más cosas en las cuales confiar en lugar de confiar en Dios. Conviértete en tu propia norma.Jueces explica perfectamente el problema: “En aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía.” — Jueces 17:6Cuando yo me convierto en la norma, siempre puedo crear reglas que me permitan justificarme. La pregunta deja de ser: “¿Esto está bien?” y se convierte en: “¿Puedo convencerme a mí mismo de que esto está bien?” Utiliza a las personas para conseguir lo que quieres.Cuando Micaía conoce a un levita, lo contrata como su sacerdote personal y se convence de que tener a un levita en su casa garantiza la bendición de Dios. En lugar de someterse a Dios, Micaía intenta utilizar la religión —y a otra persona— para hacer que Dios le sirva a él. Luego Jueces 18 nos muestra cuán rápidamente se derrumba el mundo de Micaía. Seiscientos danitas armados llegan y se llevan sus ídolos, sus objetos religiosos e incluso a su sacerdote. Las cosas alrededor de las cuales Micaía había construido su vida no pudieron salvarlo. Esa es, finalmente, la advertencia de este sermón: realmente puedes pasar tu vida haciendo todo lo que quieras, pero tarde o temprano tendrás que vivir con el lugar al que esas decisiones te lleven. La pregunta más profunda no es simplemente: “¿Qué quiero en este momento?” La verdadera pregunta es: “¿Qué es lo que más quiero?” ¿Satisfacción temporal, posesiones, aprobación y libertad de toda restricción? ¿O una vida vivida fielmente delante de Dios, teniendo la eternidad siempre presente? 📖 Texto principal: Jueces 17–18📖 También se mencionan: 1 Corintios 15:33; Mateo 6; Proverbios; Eclesiastés; Lucas 15 Si esta lección te anima, te desafía o te ayuda a examinar la dirección de tu vida, compártela con alguien más que también pueda beneficiarse de ella.