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País: Estados Unidos Idioma original: Inglés Formato: Blanco y negro Género: Drama criminal, cine negro, thriller (Pre-Code) Reparto principal: Robert Armstrong como Mahlon Keane Carole Lombard como Rhoda Philbrooke Roland Drew como Tony Vaughan Paul Hurst como el policía Mehaffy Jeanette Loff como Millie Chapman John Loder como Jack Oakhurst Hedda Hopper como Karen Lee Sinopsis: En los últimos años de la Ley Seca, el elegante mafioso Mahlon Keane conoce a Rhoda Philbrooke, una mujer que hace trampas en una partida de póker para conseguir dinero con el que ayudar al hombre al que ama: un violinista alcohólico. Keane se enamora de Rhoda y utiliza su poder dentro del mundo del crimen para intentar conquistarla, mientras se enfrenta a bandas rivales y a una espiral de violencia que amenaza con destruir todo aquello que desea proteger. Más que una película de gánsteres al uso, El chantajista es un melodrama criminal donde el amor, la redención y la ambición se mezclan en plena era de la Prohibición. Datos económicos: Como muchas producciones de Pathé Exchange durante la transición al cine sonoro, no existen cifras fiables sobre su presupuesto o recaudación. No obstante, la película obtuvo una acogida comercial discreta. No fue un gran éxito, aunque contribuyó a consolidar el auge del cine de gánsteres que pocos años después alcanzarían títulos mucho más conocidos como Little Caesar o The Public Enemy. Recepción en su época: La crítica destacó la atmósfera criminal y la presencia de un joven Robert Armstrong, aunque consideró que la película acusaba las limitaciones propias de los primeros filmes sonoros. El público recibió favorablemente la historia, especialmente por su combinación de romance y crimen, aunque nunca llegó a convertirse en uno de los grandes éxitos de 1929. Con el paso de los años quedó prácticamente olvidada debido a la desaparición de muchas copias y a la enorme competencia de títulos posteriores del mismo género. Datos y curiosidades: Uno de los mayores atractivos de la película es poder contemplar a una jovencísima Carole Lombard, todavía acreditada como "Carol Lombard", antes de convertirse en una de las grandes reinas de la comedia sofisticada de Hollywood. Fue uno de los primeros papeles importantes de su carrera. Inicialmente el estudio había pensado en contratar a Constance Bennett como protagonista femenina. Incluso llegó a anunciarse oficialmente, pero abandonó el proyecto antes del inicio del rodaje y fue sustituida por Carole Lombard, una decisión que terminaría siendo muy beneficiosa para la joven actriz. El rodaje sufrió varios retrasos porque los estudios de Pathé estaban ocupados con otras producciones sonoras. Aquellos años fueron especialmente complicados para Hollywood debido a la adaptación tecnológica que exigía el nuevo cine hablado. Como ocurría en muchos de los primeros "talkies", los enormes micrófonos limitaban enormemente el movimiento de cámara. Esto explica que gran parte de la película tenga un estilo bastante teatral, con planos largos y escasos desplazamientos. La presencia de Hedda Hopper resulta especialmente curiosa. En aquel momento aún era actriz secundaria; años después abandonaría prácticamente la interpretación para convertirse en la columnista de cotilleos más temida de Hollywood, capaz de hundir carreras con sus artículos. Abundaban los rumores alrededor de Carole Lombard. Su simpatía y carácter extrovertido hacían que la prensa la relacionara constantemente con compañeros de profesión. Poco después iniciaría romances muy comentados en Hollywood y acabaría protagonizando una de las historias de amor más famosas del cine junto a Clark Gable. Robert Armstrong y Carole Lombard ya habían coincidido anteriormente en varias producciones de Pathé y mantenían una excelente relación profesional. Su química en pantalla fue destacada por varios críticos de la época. La película pertenece al denominado período Pre-Code, es decir, anterior a la estricta aplicación del Código Hays en 1934. Gracias a ello presenta criminales relativamente sofisticados, referencias al juego, al alcohol, al adulterio y a la corrupción con una libertad que pocos años después habría sido imposible. Retrospectiva y legado: Hoy El chantajista se contempla sobre todo como un interesante documento de la transición entre el cine mudo y el sonoro. Aunque no posee la fuerza narrativa de los grandes clásicos del cine de gánsteres de los años treinta, resulta muy valiosa por mostrar cómo Hollywood empezaba a construir los códigos del género. También tiene un enorme interés para los admiradores de Carole Lombard, ya que permite descubrir una faceta dramática muy distinta de la actriz antes de convertirse en una de las grandes estrellas de la comedia. Además, forma parte de ese reducido grupo de películas criminales tempranas que ayudaron a sentar las bases del futuro cine negro estadounidense. Comentario final: El chantajista es una película modesta, pero posee un encanto histórico difícil de encontrar en producciones posteriores. Su ritmo es pausado y en ocasiones evidencia las limitaciones técnicas de los primeros años del cine sonoro, pero también transmite una autenticidad muy especial. La mezcla de melodrama romántico y relato criminal funciona mejor de lo que podría esperarse, y Robert Armstrong ofrece un protagonista sorprendentemente complejo, alejado del simple estereotipo del gánster. Sin embargo, quien realmente llama la atención es una joven Carole Lombard. Incluso antes de convertirse en una estrella, ya irradiaba una naturalidad y un magnetismo que anticipaban la brillante carrera que estaba por llegar. Quizá no sea una obra imprescindible del género, pero sí una pieza muy recomendable para quienes disfrutan descubriendo los orígenes del cine de gánsteres y las primeras grandes producciones sonoras de Hollywood. https://www.ivoox.vip/premium?affiliate-code=985097bbe4dc8c1b333282b900e6636c https://www.ivoox.vip/premium?affiliate-code=0313ce6ca481986b3f6c1b4a348b6745 https://www.ivoox.vip/plus?affiliate-code=af5b0e46baf4ad937869c044bd46bcbf