INTRO Bienvenidos a un nuevo episodio de En Terapia con el Dr. Culero, tu espacio para entenderte, cuestionarte y, sobre todo, reencontrarte.Hoy vamos a hablar de algo que todos necesitamos en algún momento de nuestra vida:“Reencontrándome: el arte de abrazar a mi verdadero Yo”. Porque sí, puedes perder cosas, oportunidades, relaciones…Pero nada duele tanto como perderte a ti mismo.Hoy quiero acompañarte en el proceso de volver a ti, de escucharte, de mirarte sin máscaras, sin filtros, sin miedo. No se trata de buscar un objeto, una etapa o una versión vieja.Es recordarte, recuperar conciencia de quién eres detrás de lo que te exigieron ser. – Sobreadaptación– Miedo al rechazo– Trauma emocional– Rutinas automáticas– Vivir para los demás– Ser el personaje que crees que el mundo necesita que seas Ejemplo narrativo breve:La persona que aprende a reír cuando quiere llorar, o que dice “sí” para evitar el abandono. – No sabes qué quieres– Sientes que tu vida es “copy–paste”– Te escuchas hablar y no te reconoces– Te cansas de sostener una versión de ti que no es auténtica– Te da miedo estar solo porque eso te obliga a escucharte El que nace de lo que sientes, no de lo que te exigieron.El que piensa diferente, el que desea, el que cuestiona, el que sueña. El personaje:– complaciente– fuerte siempre– autosuficiente para que no le pidan nada– responsable de todo– el que soluciona vidas ajenas Este “yo aprendido” no siempre es falso; a veces es útil.Pero cuando se vuelve tu única identidad, te desconecta. Es como usar ropa que no es tu talla: te aprieta, te incomoda, te inmoviliza.Pero te acostumbras… y luego te da miedo quitártela. El ruido viene de:– expectativas– críticas internas– deberes– urgencias– personajes Muchos se sorprenden de la respuesta: “No sé.”Y ahí empieza el trabajo. – La voz del miedo –La voz del deber– La voz del trauma– La voz del deseo– La voz del autocuidado Ponerles nombre evita que gobiernen tu vida desde las sombras. El cuerpo habla cuando la mente se niega.Tensión, insomnio, apatía, irritabilidad:todo es un “oye, regresa”. Pequeño ritual:Colocar una mano en el pecho, otra en el abdomen, respirar, repetir mentalmente:“Aquí estoy. Te escucho.” Para encontrarte, primero debes dejar de perderte en los demás.Poner límites no es rechazo, es honestidad emocional. Reconocerte implica aceptar cosas que no te gustan:– heridas– decisiones– partes frágiles– culpas– miedos Pero también implica honrar lo bonito:– tu sensibilidad– tu capacidad de amar– tus deseos– tu intuición– tu crecimiento Mucha gente dice:“¿Por qué no hice esto antes?”Porque antes no podías.Porque antes sobrevivías.Tu yo verdadero aparece cuando es seguro hacerlo. Cierra los ojos y repite:“Perdón por abandonarte.Gracias por esperar.Te prometo regresar a ti cada día.” Hazlo diario durante una semana. Reencontrarte no es un destino, es un hábito.Cada día puedes elegir entre el personaje que el mundo molde o la persona que tú realmente eres. A veces reencontrarte se siente como perderlo todo:gente, rutinas, seguridad.Pero lo que realmente estás haciendo es recuperarte a ti. Y hoy quiero dejarte esta frase:“Tu verdadero yo no desapareció; solo está esperando que tengas el valor de volver a casa.” SECCIÓN 1 — ¿QUÉ SIGNIFICA “REENCONTRARME”? 1.1 No es encontrar algo perdido 1.2 Razones por las que nos perdemos 1.3 Señales de que te perdiste SECCIÓN 2 — EL “YO VERDADERO” Y EL “YO APRENDIDO” 2.1 El Yo Verdadero 2.2 El Yo Aprendido 2.3 Metáfora SECCIÓN 3 — EL PROCESO DE REENCUENTRO 3.1 Paso 1: Hacer silencio interno 3.2 Paso 2: Hacer un inventario emocional 3.3 Paso 3: Identificar tus voces internas 3.4 Paso 4: Reconectar con el cuerpo 3.5 Paso 5: Honrar los límites SECCIÓN 4 — ABRAZAR A TU VERDADERO YO 4.1 El abrazo no es romántico, es confrontador 4.2 Soltar la culpa de no haber sido tú antes 4.3 Ritual de abrazo interno