Aikido Ibérico

Felix Rodriguez Perez

Reflexiones de un practicante de Aikido acerca de su práctica en este Arte Marcial, el cual lleva practicando más de 35 años, y del que aún sigue sin entender gran cosa, pero que sigue entrenando con ilusión y enormes ganas de seguir aprendiendo.

  1. Oct 21

    El viaje por el páramo continua

    Bienvenidos a un nuevo podcast. Hay caminos que uno emprende sin saber muy bien adónde conducen. Al principio, quizá nos mueve la curiosidad, el deseo de aprender algo nuevo o la necesidad de encontrar un lugar en el que sentirnos un poco menos perdidos. Otras veces, simplemente seguimos andando porque detenernos nos parece todavía más difícil que continuar. No siempre hay una razón clara para avanzar, ni una meta definida que justifique cada paso. A veces basta con la intuición de que, aunque no sepamos qué vamos a encontrar al otro lado, permanecer donde estamos tampoco parece una opción. Hace ya más de un año que transito por estos baldíos, por este páramo interior en el que las referencias habituales han ido perdiendo parte de su significado. Un tiempo durante el cual he aprendido algunas cosas sobre mí mismo, aunque no todas hayan sido agradables de descubrir. He comprendido que hay circunstancias que uno consigue sobrellevar con relativa naturalidad, mientras que otras se instalan en nuestro interior y exigen una paciencia que no siempre tenemos. Hay días en los que caminar resulta sencillo, incluso cuando el paisaje no invita al optimismo. Otros, en cambio, basta con levantar la mirada para comprobar que el horizonte sigue estando demasiado lejos. En este recorrido, el Aikido continúa siendo un territorio reconocible. No necesariamente un refugio en el que todo resulte sencillo, ni un espacio libre de dudas, pero sí un lugar en el que todavía encuentro cierta familiaridad. Hay algo en su práctica que me permite regresar a mí mismo sin tener que cuestionarlo todo cada vez. Los movimientos, las sensaciones, la relación con el compañero y la propia dinámica del entrenamiento forman parte de un lenguaje que, con sus dificultades y sus limitaciones, todavía siento cercano. El Iaido, sin embargo, es otra historia. Gracias por la escucha, un fuerte abrazo. Félix

    El viaje por el páramo continua
  2. Oct 19

    El ejemplo como Camino

    Bienvenidos a un nuevo podcast. Hay enseñanzas que se olvidan, palabras que se lleva el tiempo y técnicas que dejamos de recordar. Sin embargo, aquello que hemos aprendido observando a las personas que nos han servido de referencia permanece en nosotros de una manera diferente. En las artes marciales, y especialmente en el Aikido, el ejemplo del Sensei puede llegar mucho más lejos que sus palabras. Aprendemos más de lo que vemos que de lo que nos dicen Hace unos días escuchaba una entrevista a Sandra Sánchez, campeona de karate, en la que hablaba de la importancia que habían tenido sus padres y su maestro en su formación. Me llamó especialmente la atención una idea: más allá de las palabras, de los consejos y de las lecciones que habían podido transmitirle, había algo que había dejado una huella más profunda en ella. El ejemplo. No se trataba únicamente de lo que le habían explicado, sino de lo que había podido observar en ellos. De cómo se comportaban, de cómo afrontaban las dificultades, de la manera en que entendían su responsabilidad y de cómo sus actos daban sentido a aquello que defendían con sus palabras. Mientras la escuchaba, no pude evitar trasladar esa reflexión al Aikido. Quizá porque, cuando llevamos tiempo practicando un arte marcial, comenzamos a comprender que el aprendizaje no sucede exclusivamente durante una explicación técnica, ni siquiera durante la ejecución de un movimiento. Hay una parte importante de nuestra formación que ocurre en silencio, mientras observamos, repetimos, compartimos el tatami y tratamos de comprender qué significa realmente aquello que estamos haciendo. Gracias por al escucha, un fuerte abrazo. Félix

    El ejemplo como Camino

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