El Círculo Independiente

Padula & Partners

Programa de actualidad, diversidad y liderazgo conducido por Euprepio Padula para RADIO CÍRCULO.

  1. 2d ago

    "Parece que solo hay una España porque todos hacen más o menos lo mismo" Miriam González (ECI #183)

    Uno de los principales problemas que identifica son las redes clientelares. A su juicio, los partidos han extendido su influencia por las administraciones, han relegado el mérito y la capacidad y han favorecido intereses propios mediante nombramientos, legislación y subvenciones. Considera que esta forma de actuar, unida a la confrontación política, paraliza el país y aleja a muchos ciudadanos de la participación pública. Por eso reivindica la incorporación de personas procedentes de la sociedad civil, con experiencia profesional y dispuestas a asumir responsabilidades sin convertir la política en una carrera personal. La entrevista aborda también el precedente de otros proyectos del centro liberal, como Ciudadanos, que lograron despertar grandes expectativas antes de perder buena parte de su apoyo. González considera que hay lecciones que aprender de aquellas experiencias. Defiende una organización que piense a largo plazo, que esté preparada para atravesar momentos difíciles y cuyos integrantes sepan asumir tanto responsabilidades de liderazgo como tareas menos visibles. La vivienda ocupa un lugar destacado entre esos problemas. González considera que la situación actual es consecuencia de decisiones políticas acumuladas, como los obstáculos administrativos, los plazos de las licencias y el encarecimiento de la construcción. Defiende aumentar de forma importante la oferta de vivienda social y asequible, facilitar la construcción y estudiar medidas urgentes para los jóvenes, como eliminar determinados impuestos vinculados a la compra de vivienda. También plantea destinar recursos europeos a impulsar soluciones habitacionales y combinar posibles límites temporales a los alquileres con garantías para los propietarios. En el tramo final, Padula le plantea uno de los grandes interrogantes de la campaña: qué haría Democracia21 si obtuviera representación parlamentaria y pudiera resultar decisiva para una investidura. González sostiene que Pedro Sánchez debería dejar paso a otra etapa política. Insiste en que su formación quiere negociar sobre propuestas concretas y no sobre cargos, y vuelve a reclamar un cambio de ciclo que permita recuperar las instituciones y reducir la polarización. Su mensaje a los posibles votantes se dirige especialmente a quienes están desencantados, no saben a quién apoyar o se plantean quedarse en casa. Para ellos, defiende Democracia21 como una alternativa que pretende recuperar la ilusión y ofrecer un proyecto de futuro compartido. La entrevista concluye con una reflexión sobre el papel de los jóvenes, una cuestión que Miriam considera central para el partido. Rechaza que se les tenga en cuenta únicamente durante las campañas electorales y defiende que formen parte de todas las decisiones políticas. Educación, vivienda, una economía más ágil y políticas orientadas al futuro deben ocupar, a su juicio, el centro del debate público.

    "Parece que solo hay una España porque todos hacen más o menos lo mismo" Miriam González (ECI #183)
  2. Oct 23

    "La democracia está en peligro y debe ser protegida" Baltasar Garzón (ECI #182)

    En El Círculo Independiente, Euprepio Padula recibe a Baltasar Garzón, jurista, para abordar uno de los grandes debates de nuestro tiempo: la fragilidad de la democracia y las amenazas que se ciernen sobre ella. La conversación parte de su último libro, 'La democracia amenazada. Cuando el fascismo ataca la convivencia', y recorre cuestiones como el auge de la extrema derecha, la corrupción, la desinformación, la instrumentalización de la justicia y el papel de la ciudadanía en la defensa de los derechos conquistados. Para Garzón, la democracia no es una construcción terminada, sino un sistema que debe protegerse y reforzarse de manera permanente. Cuando se da por garantizada, advierte, se corre el riesgo de no reaccionar ante quienes buscan debilitarla desde dentro. La conversación se adentra en el avance de la extrema derecha y en la vigencia del fascismo, una palabra que Garzón utiliza sin rodeos. Considera que sus formas actuales no siempre se presentan mediante golpes de Estado violentos, sino a través de mecanismos que vacían las instituciones y erosionan los derechos utilizando las propias herramientas de la democracia. Durante la entrevista señala a determinadas opciones políticas españolas y europeas como exponentes de esa deriva, y sostiene que es necesario mirar más allá de las etiquetas para analizar las consecuencias reales de sus propuestas. Uno de los ejes centrales del encuentro es el lawfare, la utilización del derecho con fines distintos a los que deberían guiar la justicia. Garzón cuestiona la idea de que la judicatura sea un ámbito ajeno a los errores, los intereses corporativos o las presiones políticas. En su opinión, la justicia debe entenderse como un servicio público y quienes la administran tienen la obligación de actuar en beneficio de la ciudadanía. Padula le pregunta también por la confianza de los ciudadanos en la justicia. Garzón considera especialmente grave que una parte de la sociedad deje de confiar en la imparcialidad de los tribunales, porque la justicia constituye una de las últimas garantías de los derechos individuales. La entrevista aterriza después en la actualidad política española y en la controversia sobre el derecho al voto de ciudadanos afectados por decisiones judiciales relacionadas con la aplicación de la Ley de Memoria Democrática. Garzón cuestiona los autos que, según explica, pueden dejar sin ejercer ese derecho a más de 163.000 personas y critica tanto su fundamentación como las dificultades que, a su juicio, afrontan los afectados para defenderse. También advierte de las consecuencias que esta situación podría tener para la legitimidad del proceso electoral. Más allá de la discusión jurídica, el asunto le sirve para insistir en una idea fundamental: los derechos reconocidos no pueden tratarse como concesiones revocables. Ante las elecciones del 29 de noviembre, Garzón expresa su preocupación por la posibilidad de que una alianza entre la derecha y la extrema derecha ponga en riesgo derechos que considera consolidados. Defiende la necesidad de construir acuerdos entre las fuerzas progresistas y lamenta que los personalismos dificulten la unidad política. Para Garzón, la defensa de la democracia exige pasar de la preocupación a la acción y no dar por sentado ningún derecho. La desinformación y el papel de los medios y las redes sociales ocupan otro lugar destacado en la conversación. Garzón considera que la proliferación de mensajes engañosos dificulta que la ciudadanía pueda formarse una opinión fundamentada, especialmente entre los más jóvenes. Sin embargo, no plantea su participación desde la desconfianza, sino desde la necesidad de escuchar sus reivindicaciones y facilitar que puedan ejercer una mirada crítica. Reivindica una política que trate a las personas como ciudadanos adultos, capaces de comprender la realidad si se les explica con honestidad, y no como electores a los que se puede manipular o engañar. La entrevista deja el retrato de un Baltasar Garzón preocupado por el rumbo de las instituciones, pero convencido de que todavía es posible proteger y mejorar la democracia. Su recorrido por la justicia, la memoria histórica, la corrupción y la actualidad política desemboca en una misma advertencia: la convivencia y los derechos no pueden darse por garantizados. Frente al avance de los discursos autoritarios y la pérdida de confianza pública, reivindica la participación, la reflexión crítica y la responsabilidad colectiva. Porque, como plantea en su libro, la democracia no se construye de una vez para siempre: es una tarea permanente que exige compromiso, vigilancia y valentía.

    "La democracia está en peligro y debe ser protegida" Baltasar Garzón (ECI #182)
  3. Oct 16

    "El éxito de 'Los Serrano' cambió mi vida por completo" Fran Perea (ECI #181)

    En El Círculo Independiente, Euprepio Padula recibe a Fran Perea, músico y actor, para recorrer una trayectoria que va mucho más allá de uno de los grandes fenómenos televisivos de su generación. La conversación parte de los recuerdos de 'Los Serrano' y de la canción que se convirtió en un himno para millones de espectadores, pero también se adentra en su evolución artística, su pasión por contar historias, su compromiso con la realidad social y la búsqueda de una identidad propia más allá de los personajes. Fran lleva más de veinte años construyendo su carrera y se siente afortunado por vivir de lo que le gusta, pero también por haber creado una estructura profesional que le permite participar en proyectos diferentes y conservar, en la medida de lo posible, su independencia. Para él, actuar y cantar son dos formas de expresión que comparten una misma esencia: contar historias. La conversación vuelve inevitablemente a 'Los Serrano', la serie que cambió su vida y lo convirtió en un rostro familiar para varias generaciones. Perea recuerda la intensidad de aquel éxito, en una época en la que la televisión reunía a millones de personas frente a la pantalla y una ficción podía formar parte de las conversaciones de todo el país. La fama llegó muy pronto y con una fuerza que necesitó tiempo para asimilar. Uno de los símbolos de aquella etapa sigue siendo 'Uno más uno son siete'. Fran habla de una canción que nació vinculada a la historia de una familia y que terminó formando parte de la memoria colectiva. En sus conciertos procura darle el lugar que merece, consciente de que no todos los artistas tienen la suerte de contar con un éxito de esa dimensión. La música, en ese sentido, mantiene vivo el vínculo entre el artista y varias generaciones de espectadores. Padula le pregunta también por 'El hombre invisible', su último disco, un proyecto que reúne sus dos grandes pasiones. Fran recupera nueve personajes de su trayectoria en televisión, cine y teatro para darles una nueva voz a través de la música. La idea consiste en apartarse del primer plano para que sean esos personajes quienes cuenten sus propias historias, hablen de sus circunstancias y revelen algo de la persona que él era cuando los interpretó. El álbum se convierte así en una revisión de su recorrido profesional y vital, una forma de descubrir cuánto le han aportado sus personajes y cómo todos ellos han contribuido a construir al artista que es hoy. Entre esos personajes aparece Don Juan, una figura clásica que Perea ha interpretado y que le permite reflexionar sobre los cambios sociales y sobre aquello que permanece. Considera que revisar estos personajes desde el presente resulta especialmente interesante porque revela que algunos comportamientos siguen muy arraigados. Para Fran, interpretar no consiste únicamente en dar vida a un personaje, sino también en observarlo, cuestionarlo y preguntarse qué dice de nosotros. El compromiso social ocupa otro lugar importante en la conversación. Fran considera que los artistas deben permanecer conectados con lo que sucede a su alrededor y contribuir a generar reflexión desde su trabajo. En su caso, encuentra en el teatro una herramienta especialmente útil para contar historias relacionadas con los problemas de la sociedad. Sus canciones, en cambio, suelen partir de un territorio más íntimo, de aquello que le ocurre por dentro y que quizá no encuentra otra manera de expresar. La entrevista deja finalmente el retrato de un artista inquieto, agradecido y comprometido con su oficio. Fran Perea no quiere quedar reducido a una serie, una canción o un personaje, sino seguir explorando las distintas formas de contar historias y de relacionarse con el público. Cuando Euprepio Padula le pregunta cómo le gustaría ser recordado, su respuesta es sencilla: «Que fui un buen tipo». Una frase que resume una manera de entender la profesión y la vida, en la que el éxito importa, pero también la huella que dejamos en los demás.

    "El éxito de 'Los Serrano' cambió mi vida por completo" Fran Perea (ECI #181)
  4. Oct 9

    "Estamos recobrando el sentido de la política a través de las acampadas" Carlos Bardem (ECI #180)

    En El Círculo Independiente, Euprepio Padula recibe a Carlos Bardem, actor, escritor y una de las voces más comprometidas del panorama cultural español. La entrevista parte de su presencia en las movilizaciones por la vivienda y de su compromiso social, pero pronto se convierte en una conversación sobre creación, memoria, historia y política. Bardem reconoce que nunca ha sabido separar su creatividad de su compromiso social. Su presencia en las movilizaciones por la vivienda nace, precisamente, de esa manera de entender la cultura y la ciudadanía. Desde su perspectiva, los derechos nunca han sido regalados, sino conquistados, y la presión de la calle ha desempeñado históricamente un papel fundamental para conseguir avances sociales. La vivienda se convierte así en uno de los grandes ejes de la conversación. Bardem considera que el problema ha dejado de ser exclusivamente generacional y se ha convertido en una cuestión transversal. En su análisis, durante demasiado tiempo el debate público habría estado ocupado por cuestiones identitarias y enfrentamientos políticos mientras las condiciones materiales de vida de buena parte de la ciudadanía seguían deteriorándose. La movilización por la vivienda representa, para él, una recuperación de la política desde abajo y una demostración de que existe una ciudadanía dispuesta a organizarse y reclamar cambios concretos. Padula le pregunta entonces por la izquierda y por su capacidad para articular una respuesta política. Bardem se muestra crítico con la división y con el personalismo y reivindica una candidatura progresista unida que incluya a las diferentes fuerzas de izquierda. Pero, sobre todo, insiste en que el protagonismo no debería estar únicamente en los partidos ni en sus dirigentes. Para él, las movilizaciones de Sol muestran precisamente la fuerza de lo colectivo frente al culto a las personas y a las marcas políticas. La conversación vuelve entonces a la trayectoria personal de Bardem. Crecer en una familia de artistas no significó para él asumir desde niño que acabaría siendo actor. Su madre, Pilar Bardem, alcanzó la estabilidad económica tras años de dificultades, y aquella experiencia marcó también la conciencia de clase con la que creció. Estudió Historia y trabajó en diferentes ámbitos antes de ponerse delante de una cámara. Fue entonces cuando descubrió que la interpretación podía convertirse en su profesión. Cuando la conversación se detiene en sus personajes, Bardem reconoce un cariño especial por aquellos que marcaron momentos importantes de su carrera. Acostumbrado a dar vida a hombres oscuros o violentos, encuentra precisamente en la ficción la posibilidad de explorar comportamientos que nunca llevaría a cabo en la realidad. La escritura aparece después como la otra gran vertiente de su carrera. Bardem entiende actuar y escribir como dos expresiones de una misma pasión: narrar. Para él, las personas y las sociedades necesitan construir relatos para comprenderse y conservar la memoria. De esa necesidad nace también su última novela, 'Triángulo', una historia que parte de un escritor bloqueado y de tres personajes enfrentados a diferentes formas de deseo, edad, género y memoria. La figura de su madre ocupa un espacio especialmente emocional en la entrevista. Bardem habla de Pilar no solo como actriz y como referente familiar, sino como una mujer con la que mantuvo una amistad y gran complicidad. Recuerda su compromiso, su sensibilidad ante las injusticias y el pacto que él y sus hermanos hicieron tras su muerte para no hacer nunca nada que pudiera avergonzarla. La conversación vuelve después a la historia y a la memoria de España. Defiende la necesidad de acudir a historiadores y no a discursos revisionistas. Su lectura parte de la idea de que la Guerra Civil fue consecuencia de un golpe de Estado fallido y que los conflictos históricos deben analizarse atendiendo a las relaciones de poder que los provocaron. Padula le plantea entonces un hipotético café con Pedro Sánchez. Bardem responde que le pediría que se atreviera a hacer “cosas de izquierda”. Se muestra crítico con algunas promesas que considera pendientes, aunque reconoce que le interesaría escucharle y conocer su manera de interpretar el momento político. La entrevista deja el retrato de un artista que entiende la creación como una forma de compromiso. Carlos Bardem no separa al actor del escritor ni al escritor del ciudadano. Porque para Bardem contar historias no consiste únicamente en inventar mundos, sino en intentar comprender el que nos ha tocado vivir y, si es necesario, rebelarse contra él.

    "Estamos recobrando el sentido de la política a través de las acampadas" Carlos Bardem (ECI #180)
  5. Oct 2

    «Sálvame rompió con todos los moldes de la televisión» Ion Aramendi (ECI #179)

    En El Círculo Independiente, Euprepio Padula recibe a Ion Aramendi, presentador de televisión, en una conversación marcada desde el principio por la cercanía, el humor y el buen rollo. La entrevista recorre una trayectoria construida a base de oportunidades, aprendizaje y muchos cambios de registro: desde sus comienzos como reportero de Sálvame hasta su paso por concursos, realities y programas de entretenimiento. Pero la conversación va mucho más allá de la televisión. Aramendi habla del éxito, de los fracasos, de la presión de las audiencias, de la familia y de una manera de entender la profesión basada, sobre todo, en disfrutar de lo que hace. Aramendi recuerda sus primeros pasos en televisión, cuando entró como reportero de Sálvame. Durante años aprendió a contar historias en poco tiempo, a conocer a las personas, a hacer preguntas incómodas y a desenvolverse delante de una cámara. La conversación se detiene especialmente en Sálvame, un programa que Aramendi vivió desde dentro durante una etapa de enorme crecimiento. Para él, el formato rompió muchos de los moldes de la televisión tradicional al convertir el plató en una especie de salón de casa y permitir que los propios colaboradores se convirtieran en protagonistas de sus historias. También identifica una de las grandes lecciones que se llevó de allí: la capacidad de reírse de uno mismo y de no tomarse demasiado en serio. Padula le pregunta entonces qué hace que una persona tenga éxito delante de una cámara. Aramendi no habla de una fórmula mágica. Para él, la clave está en transmitir algo auténtico, en conseguir que quien está al otro lado de la pantalla perciba una personalidad y una mirada propias. Aramendi cree que esa conexión no se puede fabricar. Y rechaza además cualquier discurso basado en el ego. Los realities ocupan también una parte importante de la conversación. Aramendi reconoce que siempre ha sido un espectador apasionado de formatos como Gran Hermano o Supervivientes y que le interesa especialmente observar el comportamiento de las personas cuando olvidan que están siendo grabadas. Al mismo tiempo, reconoce que los concursos tienen una dinámica diferente y que, aunque son formatos mucho más estructurados, le permiten disfrutar del placer de acompañar a alguien que demuestra una habilidad o consigue superar un reto. La entrevista rescata también una etapa mucho menos conocida de su vida. Antes de convertirse en rostro televisivo, Aramendi vivió en Australia, donde trabajó preparando cafés y acompañando a su hermano en revisiones de instalaciones de butano. Finalmente, una oportunidad surgida a través de un casting le abrió la puerta de Sálvame y cambió el rumbo de su carrera. Pero el éxito televisivo tiene también una cara menos amable. Aramendi reconoce que vivir pendiente de las audiencias es un sufrimiento permanente. Cuando un programa funciona, explica, la satisfacción es enorme, pero cuando los datos empiezan a caer, la presión puede resultar difícil de gestionar. En su caso, reconoce que el dato de audiencia afecta especialmente cuando eres el rostro visible del programa y sientes que parte de la responsabilidad recae sobre ti. Esa experiencia le permite hablar también de la situación actual de Telecinco. Aramendi reconoce que la cadena atraviesa un momento complicado y que quienes trabajan allí viven esa situación con cierta preocupación, pero también con ganas de encontrar de nuevo la fórmula que permita recuperar al público. La conversación continúa en un tono más personal cuando aparece la familia. Aramendi reconoce que su mujer y sus hijos son una parte esencial de su equilibrio. Su mujer, explica, es quien le ayuda a mantener los pies en la tierra cuando llegan los éxitos, mientras que sus hijos son el motor de buena parte de sus decisiones. Para él, el éxito profesional solo tiene sentido si puede compartirlo con quienes están a su lado. Cuando Padula le pregunta qué programa le gustaría hacer si pudiera diseñar el formato de sus sueños, Aramendi responde con una referencia clara: Jimmy Fallon. Le gustaría tener un espacio propio de entrevistas y entretenimiento, con grandes nombres de la música y del cine, juegos, humor y mucha espontaneidad. Reconoce además su pasión por la música y sus ganas de explotar una faceta de showman que ya ha podido mostrar en algunas ocasiones. En el tramo final, Padula le pregunta si siente que ya ha dado lo mejor de sí mismo. Aramendi responde sin grandes discursos. Cree que ha intentado ser siempre la mejor versión posible de sí mismo y que continúa aprendiendo.

    «Sálvame rompió con todos los moldes de la televisión» Ion Aramendi (ECI #179)
  6. Sep 28

    "Nunca he visto tantos esfuerzos para que una televisión no nazca" Javier Ruiz (ECI #178)

    En El Círculo Independiente, Euprepio Padula recibe a Javier Ruiz, director editorial de La Séptima, para hablar de periodismo, televisión, libertad y del momento político y mediático que atraviesa España. Ruiz defiende una televisión basada en la actualidad, el directo, la información propia y una mirada progresista, pero insiste en que La Séptima no nace para sostener gobiernos ni para derribar partidos, sino para ofrecer una nueva voz en el panorama audiovisual. Ruiz explica que La Séptima nace con dos grandes objetivos. El primero es recuperar una televisión en directo, pendiente de la última hora y de la actualidad permanente. El segundo, incorporar una mirada editorial propia que él define abiertamente como progresista. Para Ruiz, la televisión española necesita ampliar su pluralidad y evitar que un país socialmente diverso termine consumiendo un discurso mediático único. La conversación entra entonces en uno de los conceptos que más repite Ruiz: La Séptima como “anti-Fox”. La expresión responde a construir una televisión que defienda la verdad y combata la desinformación. Recuerda los programas que ha tenido que hacer para desmontar bulos y reivindica una idea que considera esencial para el periodismo: la verdad debe ser el punto de partida. Ese planteamiento también determina cómo quiere seleccionar a los rostros y colaboradores de La Séptima. Ruiz asegura que no pretende vetar siglas políticas, pero sí establecer límites frente a discursos que, a su juicio, vulneren derechos fundamentales. Para él, el periodismo consiste en preguntar, contrastar y confrontar las afirmaciones que no se sostengan. El problema, sostiene, no es que existan voces activistas, sino que quienes las entrevistan se conviertan en sus cómplices en lugar de ejercer su función periodística. La entrevista aborda también las dificultades que, según Ruiz, está encontrando La Séptima antes incluso de comenzar sus emisiones. El periodista habla de recursos judiciales, demandas y presiones que interpreta como un intento de impedir que el proyecto llegue a la pantalla. En su relato aparecen intereses políticos y empresariales y una crítica directa a la estructura televisiva española, que considera excesivamente concentrada. Ruiz sostiene que dos grandes operadores se reparten una parte mayoritaria de la publicidad televisiva y cuestiona que esta concentración no genere una reacción suficiente por parte de las autoridades de competencia. A partir de ahí, la conversación se desplaza hacia la relación entre medios de comunicación, política y poder. Ruiz cuestiona el papel de determinados periodistas y presentadores que, según él, han sustituido la función informativa por una labor de activismo político. La conversación se adentra después en la situación de la democracia española y en el papel de la justicia. Ruiz expresa su preocupación por lo que considera una creciente normalización de comportamientos que pueden deteriorar las instituciones y cuestiona determinadas decisiones y omisiones judiciales. También reivindica el derecho a criticar al poder judicial y sostiene que los jueces, como cualquier otro poder del Estado, deben estar sometidos al escrutinio público. Esa defensa de la crítica conecta con uno de los aspectos más personales de la entrevista: la presión que soporta el periodista. Ruiz reconoce que se pregunta prácticamente cada mañana si merece la pena continuar y admite que dejar determinados proyectos, o enfrentarse a determinadas situaciones, tiene un coste personal. En el tramo final, Padula vuelve al gran reto de La Séptima: convertir una idea en una televisión capaz de encontrar su público. Ruiz reconoce que parte prácticamente desde cero después de abandonar una posición de liderazgo, pero explica que precisamente ahí reside el desafío. No establece una cifra mágica de audiencia. Su objetivo, en cualquier caso, es conseguir que el proyecto sea sostenible y pueda crecer con el tiempo. La entrevista deja así el retrato de un periodista que afronta una nueva etapa profesional desde la convicción, pero también desde la incertidumbre. Javier Ruiz habla de televisión, política, justicia, poder y medios, pero también de la presión, las renuncias y el vértigo de empezar de nuevo.

    "Nunca he visto tantos esfuerzos para que una televisión no nazca" Javier Ruiz (ECI #178)
  7. Sep 24

    "El ático ha supuesto un antes y un después para la señora Ayuso" Mar Espinar (ECI #177)

    En El Círculo Independiente, Euprepio Padula recibe a Mar Espinar, portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid, para abordar algunos de los grandes problemas que atraviesa hoy la Comunidad de Madrid. La conversación parte de un caso especialmente dramático, el desahucio de una mujer de 87 años, pero rápidamente se convierte en una reflexión sobre el acceso a la vivienda, los servicios públicos, la gestión política y el modelo de ciudad. La vivienda ocupa desde el principio el centro de la conversación. Espinar considera que el caso de Maricarmen, la mujer desahuciada, representa, en su opinión, “la constatación de un fracaso político” y reclama una mirada que tenga en cuenta las competencias de las distintas administraciones. Defiende que la Comunidad de Madrid necesita aumentar de manera significativa su parque de vivienda pública y sostiene que, mientras ese objetivo no se alcance, deben estudiarse medidas de intervención del mercado y fórmulas para incorporar viviendas vacías a la oferta disponible. La conversación se amplía entonces a las otras prioridades que, según Espinar, deberían ocupar el centro de la política madrileña: vivienda, educación y sanidad. Habla de las dificultades financieras de algunas universidades públicas y de los problemas que, desde su perspectiva, atraviesa el sistema sanitario. En este contexto menciona las denuncias relacionadas con el hospital público de Torrejón y las informaciones surgidas posteriormente sobre el Hospital Ramón y Cajal, defendiendo la necesidad de investigar cualquier posible irregularidad y de garantizar que quienes denuncian problemas en los servicios públicos puedan hacerlo con todas las garantías. Otro de los grandes asuntos de la entrevista es la polémica adquisición de un ático por parte de la Comunidad de Madrid. Espinar cuestiona públicamente las explicaciones ofrecidas sobre la operación y sostiene que existen elementos que deberían ser aclarados. Sus críticas se centran especialmente en la transparencia de la operación, en su importe y en el uso que se pretendía dar al inmueble. La conversación pasa entonces de la gestión concreta a la percepción que, según Espinar, existe actualmente en las calles de Madrid. La portavoz socialista sostiene que determinados problemas cotidianos pueden estar modificando la relación de una parte de la ciudadanía con el Gobierno regional. Padula le pregunta entonces por qué Isabel Díaz Ayuso ha obtenido resultados electorales tan favorables y qué debería hacer la izquierda para contrarrestar ese mensaje político. Espinar interpreta el éxito electoral del PP en Madrid a partir de un contexto social marcado por el cansancio y la incertidumbre derivados de la pandemia. Frente a ello, reivindica la necesidad de recuperar una idea de comunidad y de explicar con mayor claridad las políticas públicas que afectan directamente a la vida cotidiana. La entrevista entra también en el futuro del Partido Socialista en Madrid. Espinar señala que las prioridades de la formación pasan por la vivienda, la sanidad y la educación públicas, y explica que el proyecto que prepara Óscar López pretende ofrecer propuestas concretas y acompañadas de una memoria económica. Asegura que asumió la portavocía parlamentaria por compromiso con su organización y con el proyecto de López. La conversación se desplaza después al ámbito nacional y al momento que atraviesa la política española. Espinar expresa su deseo de que el Gobierno de Pedro Sánchez pueda continuar en el poder y defiende las políticas que, según su valoración, han impulsado avances sociales y en derechos. Al mismo tiempo, critica el tono que atribuye a determinados sectores de la derecha y la extrema derecha y reclama un debate político menos centrado en el insulto y la confrontación. La entrevista termina regresando a Madrid y a las próximas elecciones autonómicas. Espinar expone las prioridades que, según su formación, deberían guiar el futuro de la Comunidad: una vivienda pública accesible, unos servicios sanitarios capaces de responder a las necesidades de los ciudadanos y unas universidades públicas con recursos suficientes. Su mensaje final vuelve a situar el debate en torno a la idea de una ciudad pensada, en sus palabras, “por y para” sus habitantes, y a la necesidad de que las políticas públicas respondan a los problemas cotidianos de los madrileños. La conversación deja así el retrato de una dirigente política que habla desde la oposición madrileña y que sitúa la vivienda, los servicios públicos y la gestión institucional en el centro de su discurso. Una entrevista que recorre, desde Madrid hasta el debate nacional, algunas de las principales cuestiones que marcarán el escenario político de los próximos meses.

    "El ático ha supuesto un antes y un después para la señora Ayuso" Mar Espinar (ECI #177)
  8. Sep 15

    "Nunca pensé que llegaría hasta donde he llegado" Jeanette (ECI #176)

    En El Círculo Independiente, Euprepio Padula recibe a Jeanette, una de las voces más reconocibles y queridas de la música española. La entrevista parte de un aniversario muy especial, sus más de 50 años de carrera y su concierto en el Teatro Real, pero se convierte también en un recorrido por una vida marcada por la música, los viajes, la identidad y la emoción. Jeanette llegó a España sin hablar español y tuvo que enfrentarse a un proceso de adaptación que, reconoce, no fue sencillo. Se encontró con un país muy diferente al que conocía, pero poco a poco comenzó a sentirse parte de él. Su encuentro con el grupo Pic-nic fue el comienzo de una carrera musical que terminaría cambiando para siempre su vida. Con Pic-nic empezó además a desarrollar una faceta creativa que muchas veces queda en segundo plano: escribía sus propias letras en inglés y componía sus canciones. La conversación se detiene inevitablemente en las canciones que han construido su leyenda. Soy rebelde, Frente a frente, El muchacho de los ojos tristes o Porque te vas forman parte de un repertorio que no solo sobrevivió al paso del tiempo, sino que ha sido recuperado por artistas de nuevas generaciones. Laura Pausini, Selena Gómez, David Bisbal o Karol G han versionado o incorporado sus canciones a sus propios proyectos. Para Jeanette, ese fenómeno supone una enorme satisfacción: sus canciones siguen presentes y han conseguido llegar también a un público que ni siquiera había nacido cuando fueron publicadas. Entre todas ellas, Porque te vas ocupa un lugar especial. Jeanette recuerda cómo la canción alcanzó una dimensión internacional gracias a la película Cría cuervos, de Carlos Saura, llegando al número uno en distintos países europeos. Cincuenta años después, la intérprete pudo comprobar personalmente que aquella canción continúa formando parte de la memoria cultural francesa. Jeanette habla también de su singularidad. Su voz dulce, frágil y diferente, su acento, su manera de vestir y hasta su forma de presentarse ante las cámaras contribuyeron a construir una identidad alejada de las artistas que dominaban el panorama musical de aquellos años. En esa evolución tuvieron un papel fundamental dos nombres de la música española: Manuel Alejandro y José Luis Perales. Jeanette reconoce que al principio ni siquiera conocía la dimensión de los compositores con los que estaba trabajando. Soy rebelde, Palabras, promesas y Porque te vas marcaron una nueva etapa después de Pic-nic y la llevaron hacia un estilo distinto. La entrevista entra entonces en un terreno más íntimo. Jeanette habla de su familia, de la maternidad y de una vida personal condicionada en buena medida por una profesión que la llevó a viajar constantemente. Tuvo una hija y reconoce que compaginar la maternidad con su carrera no siempre fue sencillo, especialmente porque tanto ella como su marido carecían de una red familiar cercana en España. Aun así, considera que consiguió encontrar un equilibrio entre ambas facetas y que no tuvo que renunciar a su profesión ni a su familia para poder desarrollar la otra. Uno de los momentos más emotivos llega cuando recuerda la pérdida de su marido, con quien compartió 52 años de vida. Jeanette explica cómo su deterioro de salud se prolongó durante más de una década y cómo, de alguna manera, ese proceso la fue preparando para afrontar su muerte. Cuatro días después de su fallecimiento, volvió a subirse a un escenario. Reconoce que fue una actuación especialmente difícil, pero también reivindica esa relación casi indestructible que existe entre los artistas y su público. En el tramo final, toda la conversación conduce al Teatro Real. Jeanette celebra más de 50 años de carrera con un concierto que reconoce vivir con especial emoción y responsabilidad. Es, además, una primera vez muy significativa para ella, ya que, pese a haber recorrido escenarios de toda España, nunca había ofrecido hasta ahora un concierto en Madrid. La entrevista termina como tenía que terminar: con Jeanette cantando Porque te vas. Su voz vuelve a ocupar el espacio y, durante unos segundos, desaparece el paso del tiempo. La conversación deja el retrato de una artista que ha hecho de la fragilidad una fortaleza y de la diferencia una identidad. Jeanette no habla únicamente de sus canciones, sino de una vida atravesada por distintos países, culturas, amores, pérdidas y escenarios. Más de 50 años después de sus comienzos, continúa siendo una voz reconocible y sorprendentemente vigente. Y quizá ahí esté la verdadera dimensión de su legado: haber conseguido que sus canciones dejen de pertenecer únicamente a una época para convertirse, sencillamente, en parte de la vida de todos.

    "Nunca pensé que llegaría hasta donde he llegado" Jeanette (ECI #176)

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