Cebollas Club

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Cebollas Club! Un espacio donde cada capa de nuestra vida se encuentra con la verdad de la Palabra de Dios. Reflexionamos, reímos y crecemos juntas en fe.

  1. 2d ago

    ¿Por que siempre estas esperando el tiempo perfecto? - EP66

    ¿Y si eso que llamas esperar el momento perfecto es, en realidad, miedo a comenzar? ¿Cuántas veces has dicho: «Cuando tenga más dinero», «cuando esté preparada», «cuando tenga tiempo» o «cuando las circunstancias sean mejores»? Y mientras esperas que todo esté en su lugar, pasan los días, los meses y, algunas veces, hasta los años. Los sueños siguen ahí, pero tú continúas exactamente donde comenzaste. En este episodio de Cebollas Club, quiero invitarte a reflexionar sobre una de las trampas más comunes que nos impiden avanzar: la necesidad de esperar el momento perfecto. Porque muchas veces no es falta de oportunidades, recursos o capacidades. Es el miedo disfrazado de perfeccionismo. Queremos tener todo resuelto antes de dar el primer paso. Deseamos conocer el resultado, evitar equivocarnos y asegurarnos de que nada salga mal. Pero ¿qué sucede cuando esa búsqueda de seguridad termina paralizándonos? En Proverbios 16:3, encontramos una invitación a encomendar nuestras obras a Dios y confiar en su dirección. Esto no significa que debamos actuar impulsivamente o sin preparación. Significa reconocer que no necesitamos controlar cada detalle para comenzar a caminar en fe. También reflexionamos sobre Eclesiastés 11:4, donde aprendemos que quien se queda observando el viento nunca sembrará, y quien solamente mira las nubes nunca cosechará. ¡Qué fácil es identificarnos con esta enseñanza! Esperamos las condiciones ideales para iniciar un negocio, estudiar algo nuevo, desarrollar un ministerio, mejorar nuestras relaciones o comenzar ese proyecto que Dios ha puesto en nuestro corazón. Pero las condiciones perfectas rara vez llegan. Y mientras esperamos tenerlo todo, dejamos de hacer lo que sí podemos con lo que ya tenemos. Durante este episodio comparto algunas experiencias personales que me han enseñado que nadie comienza siendo experto. Todos necesitamos aprender, equivocarnos, corregir y continuar. Porque ser principiante no es motivo de vergüenza. Lo verdaderamente importante no es comenzar perfectamente, sino estar dispuestas a crecer durante el proceso. También hablamos sobre algunas decisiones prácticas que pueden ayudarnos a vencer la postergación. En lugar de mirar un proyecto enorme y sentirnos incapaces de realizarlo, podemos dividirlo en pequeñas acciones. Podemos prepararnos con los recursos disponibles, buscar personas que nos animen y asumir que cometer errores también forma parte del aprendizaje. Y, sobre todo, podemos llevar nuestros planes delante de Dios mediante la oración. Pero hay algo que necesitamos comprender: Orar por nuestros sueños no significa quedarnos inmóviles esperando que todo suceda sin nuestra participación. La fe también requiere disposición, responsabilidad y valentía para actuar. Quizá hoy no tienes los recursos para realizar todo lo que deseas. Quizá todavía necesitas aprender muchas cosas. Tal vez no sabes exactamente cómo terminará ese proyecto. Pero eso no significa que no puedas comenzar. Hoy quiero hacerte una pregunta: ¿Qué sueño, decisión o proyecto has estado posponiendo porque sientes que todavía no estás lista? No necesitas resolver todo el camino. Necesitas identificar el siguiente paso que sí puedes dar. Tal vez sea hacer una llamada, comenzar a estudiar, escribir tu primera idea, organizar tus recursos o simplemente atreverte a intentarlo. No permitas que el deseo de hacerlo perfecto te impida hacer aquello que puedes comenzar hoy. Deja de preguntarte si todas las condiciones son ideales y comienza a preguntarle a Dios: «Señor, ¿cuál es el siguiente paso que sí puedo dar?» Porque avanzar con fe no significa tener todas las respuestas, sino confiar en Dios mientras aprendemos a caminar. 🎙️ Acompáñame, Tania Álvarez, en este episodio de Cebollas Club. Tema: La trampa del momento perfecto. 📻 Escucha el episodio completo en Convergente Radio. Todas las cosas convergen en Jesús. 🌐 www.convergenteradio.com

    ¿Por que siempre estas esperando el tiempo perfecto? - EP66
  2. Oct 23

    Cuando necesitas tener el control - EP65

    ¿Y si no estás en paz con tu vida, sino que simplemente te acostumbraste a vivir así? Te acostumbraste a un matrimonio donde ya casi no conversan. A un trabajo que dejó de entusiasmarte. A sueños que guardaste porque parecían demasiado difíciles. A decir “así son las cosas” cuando, en el fondo, sabes que algo necesita cambiar. Y quizá lo más preocupante es que llegó un momento en el que dejaste de esperar algo diferente. En este episodio de Cebollas Club, Tania Álvarez nos invita a reflexionar sobre “La mujer que se acostumbró a conformarse”. Porque el conformismo no siempre aparece de repente. A veces comienza después de muchas decepciones, intentos fallidos o temporadas de cansancio. Otras veces surge porque nuestra situación se volvió tan familiar que preferimos permanecer donde estamos, aunque ya no estemos creciendo. Nos acostumbramos tanto a sobrevivir que dejamos de preguntarnos cómo podríamos avanzar. Pero ¿qué dice la Palabra de Dios acerca de permanecer estancadas? En Filipenses 3:13, el apóstol Pablo nos habla de dejar atrás lo que queda y extendernos hacia lo que está delante. Esta enseñanza nos recuerda que nuestro pasado no tiene que convertirse en el límite de nuestro futuro. No podemos cambiar lo que ya sucedió, pero sí podemos decidir cómo responder a partir de hoy. Y eso requiere movimiento. Porque la fe no es una excusa para permanecer inmóviles. También reflexionamos sobre Romanos 12:2, donde encontramos una invitación a renovar nuestro entendimiento. Muchas veces queremos que nuestras circunstancias cambien, pero seguimos pensando, hablando y actuando exactamente de la misma manera. Queremos una relación diferente, pero evitamos las conversaciones necesarias. Deseamos crecer, pero no damos pasos para prepararnos. Anhelamos nuevas oportunidades, pero permitimos que el miedo siga tomando nuestras decisiones. El cambio también comienza cuando permitimos que Dios transforme nuestra manera de pensar. Y aquí necesitamos distinguir dos cosas que pueden parecer similares, pero no lo son: La paz y la resignación. La paz nos permite confiar en Dios aun cuando no tenemos todas las respuestas. La resignación, en cambio, puede llevarnos a abandonar nuestros esfuerzos porque dejamos de creer que algo pueda mejorar. Confiar en Dios no significa controlar los resultados. Pero tampoco significa cruzarnos de brazos. Podemos orar y prepararnos.Podemos confiar y tomar decisiones.Podemos esperar en Dios y continuar avanzando. Quizá no puedas transformar toda tu situación de un día para otro. Pero puedes comenzar con una conversación pendiente, una decisión necesaria, un hábito diferente o ese pequeño paso que llevas demasiado tiempo posponiendo. Y hoy quiero hacerte una pregunta: ¿En qué área de tu vida has dejado de avanzar porque te acostumbraste a conformarte? No necesitas tener resuelto todo el camino. Tampoco necesitas conocer exactamente cómo terminará tu historia. Necesitas reconocer dónde estás y atreverte a dar el siguiente paso con fe. Porque conformarte con lo que te mantiene estancada no es lo mismo que estar agradecida por lo que tienes. Y descansar en Dios no significa renunciar a crecer. No confundas la paz con la resignación. Dios puede trabajar en tu vida mientras tú decides dejar de permanecer inmóvil. 🎙️ Acompáñame, Tania Álvarez, en este episodio de Cebollas Club, donde seguiremos quitando esas capas que nos impiden crecer y vivir con propósito. 📻 Escucha el episodio completo en Convergente Radio. Todas las cosas convergen en Jesús. 🌐 www.convergenteradio.com

    Cuando necesitas tener el control - EP65
  3. Oct 16

    Cebollitas - EP64

    🌱❤️ ¿Cómo hablarles de Dios a nuestros hijos cuando ni siquiera sabemos por dónde empezar? “¿Quién es Dios?” “¿Dónde vive?” “¿Por qué no puedo verlo?” “¿Dios me escucha cuando estoy triste?” Los niños tienen una manera extraordinaria de hacernos preguntas profundas con palabras muy sencillas. Y muchas veces, como padres, sentimos que necesitamos tener todas las respuestas. Pero ¿sabes algo? Nuestros hijos no necesitan padres que lo sepan todo. Necesitan padres que les enseñen a buscar a Dios. En este episodio especial de Cebollitas, de Cebollas Club, Tania Álvarez nos invita a descubrir cómo podemos sembrar la fe en el corazón de nuestros hijos de una manera sencilla, natural y auténtica. Porque hablarles de Dios no debería convertirse en una clase complicada de teología. Puede comenzar con cuatro verdades que transforman la manera en que nuestros pequeños comprenden quién es Él. 🌎 1. Dios es nuestro Creador. Cuando contemplamos el cielo, los árboles, los animales o la belleza de la naturaleza, tenemos una oportunidad maravillosa para enseñarles que todo comenzó con Dios. Génesis 1:1 nos recuerda que Él creó los cielos y la tierra. Y nuestros hijos necesitan comprender algo todavía más especial: ellos también son parte de su maravillosa creación. ❤️ 2. Dios es nuestro Padre celestial. Un Padre al que podemos acercarnos con confianza. Podemos contarle nuestras alegrías, preocupaciones, dudas y temores. Nuestros hijos necesitan saber que hablar con Dios no requiere palabras complicadas. Pueden acercarse a Él con la misma sinceridad con la que nos cuentan lo que sucedió durante su día. 🤲 3. Dios es amor. Primera de Juan 4:8 nos enseña que Dios es amor. Pero ¿cómo explicamos algo tan profundo a un niño? A través de acciones que pueda comprender. Cuando perdonamos. Cuando compartimos. Cuando ayudamos. Cuando tratamos a los demás con amabilidad. El amor de Dios también se enseña con nuestro ejemplo. ✨ 4. Dios siempre está con nosotros. Cuando nuestros hijos sienten miedo, tristeza o enojo, necesitan saber que no están solos. Josué 1:9 nos recuerda que Dios nos acompaña dondequiera que vayamos. Podemos enseñarles a confiar en Él incluso cuando las cosas no salen como esperaban. Pero este episodio también nos confronta con una pregunta fundamental: ¿Qué están aprendiendo nuestros hijos acerca de Dios al observar nuestra vida? Porque podemos decirles que deben confiar en el Señor, pero ¿qué hacemos nosotros cuando estamos preocupados? Podemos enseñarles que deben perdonar, pero ¿nos ven reconocer nuestros errores y pedir perdón? Podemos hablarles de la importancia de la oración, pero ¿nos ven buscar a Dios en nuestra vida cotidiana? La fe no solamente se transmite mediante palabras. Se modela con nuestras decisiones, nuestras reacciones y nuestra manera de vivir. Y esto no significa que tengamos que ser padres perfectos. También podemos enseñarles acerca de la gracia de Dios cuando reconocemos nuestras equivocaciones, pedimos perdón y mostramos que nosotros mismos seguimos aprendiendo a caminar con Jesús. Porque nuestros hijos necesitan conocer a un Dios cercano, no una imagen de perfección imposible de alcanzar. 🌱 El reto de esta semana Aparta un momento para leer con tus hijos una historia de Jesús en la Biblia. No necesitas preparar una gran enseñanza. Lean juntos, conversen y permitan que ellos hagan preguntas. Quizá ese pequeño momento se convierta en una semilla de fe que los acompañe durante toda su vida. No necesitas tener todas las respuestas para enseñarles a tus hijos acerca de Dios. Necesitas mostrarles, con tu propia vida, dónde pueden encontrarlas. 🎙️ Acompáñame, Tania Álvarez, en este episodio especial de Cebollitas, de Cebollas Club, donde aprenderemos juntos a sembrar el amor de Dios en el corazón de nuestros pequeños. 📻 Escucha el episodio completo en Convergente Radio. Todas las cosas convergen en Jesús. 🌐 www.convergenteradio.com

    Cebollitas - EP64
  4. Oct 9

    Como ayudar a todos te esta dejando sin fuerzas - EP63

    ¿Y quién te dijo que tenías que resolverle la vida a todo el mundo? La familia necesita algo… ahí estás. Alguien tiene un problema… tú lo resuelves. Nadie sabe qué hacer… tú encuentras la solución. Y cuando finalmente llega el momento de descansar, aparece otra persona que necesita tu ayuda. ¿Te suena familiar? En este episodio de Cebollas Club, Tania Álvarez nos invita a reflexionar sobre una realidad que muchas mujeres experimentamos: queremos ayudar tanto a los demás que terminamos olvidándonos de nosotras mismas. A veces parece que llevamos una capa invisible, como el Chapulín Colorado, siempre listas para aparecer al rescate. Pero detrás de esa necesidad de resolverlo todo pueden esconderse motivaciones que necesitamos examinar. ¿Realmente estoy ayudando por amor? ¿O tengo miedo de que las cosas salgan mal si no intervengo? ¿Me preocupa lo que otros pensarán si digo que no? ¿Necesito sentirme indispensable? ¿Estoy ayudando o estoy intentando controlar? No toda responsabilidad que podemos asumir es una responsabilidad que nos corresponde. Y aquí encontramos una enseñanza profundamente liberadora. En Gálatas 6:2-5, la Biblia nos llama a sobrellevar las cargas los unos de los otros, pero también nos recuerda que cada persona debe asumir su propia responsabilidad. ¡Qué equilibrio tan necesario! Dios nos llama a amar, acompañar y servir, pero no a sustituir permanentemente la responsabilidad de los demás. Porque cuando hacemos por otros aquello que ellos necesitan aprender a hacer, podemos terminar agotadas y, sin querer, impedir su crecimiento. También recordamos la historia de Moisés y Jetro en Éxodo 18. Moisés estaba intentando atender personalmente todos los asuntos del pueblo, hasta que su suegro le hizo ver que aquella manera de trabajar terminaría desgastándolo. La solución no fue esforzarse todavía más. Fue aprender a delegar. Y quizá esa también sea la respuesta que necesitamos escuchar hoy. No tienes que hacerlo todo. No tienes que resolverlo todo. No tienes que estar disponible para todos. No tienes que demostrar tu amor viviendo agotada. Poner límites no significa dejar de amar. Significa reconocer nuestras capacidades, respetar nuestras responsabilidades y confiar en que Dios también puede obrar en la vida de otras personas sin que tengamos que intervenir en todo. Durante este episodio aprendemos la importancia de detenernos antes de responder automáticamente que sí. Preguntarnos si realmente podemos ayudar, si nos corresponde hacerlo y si estamos actuando desde el amor o desde la necesidad de controlar. Y, sobre todo, recordar que también necesitamos cuidar nuestra relación con Dios, nuestra familia, nuestra salud emocional y nuestro descanso. Porque ayudar no debería convertirse en una forma de abandonarnos. Quizá hoy necesitas escuchar algo sencillo: No eres la salvadora del mundo. Jesús ya ocupa ese lugar. Puedes amar sin controlar. Puedes servir sin agotarte. Puedes acompañar sin cargar con todo. Puedes decir que no sin dejar de ser una buena persona. Y puedes confiar en Dios aun cuando las cosas no se hagan exactamente como tú esperabas. Ayudar no significa ser indispensable. A veces, el acto más sabio de amor es aprender a soltar aquello que nunca nos correspondió cargar. Acompáñame, Tania Álvarez, en este episodio de Cebollas Club, donde seguiremos quitando esas capas que nos impiden vivir con libertad, equilibrio y confianza en Dios. 🎙️ Escucha el episodio completo y descubre cómo ayudar a los demás sin perderte a ti misma. 📻 Convergente RadioTodas las cosas convergen en Jesús. 🌐 www.convergenteradio.com

    Como ayudar a todos te esta dejando sin fuerzas - EP63
  5. Aug 28

    La culpa no es tu Hogar - EP 62

    Hay cargas que nadie puede ver, pero que llevamos todos los días. Errores del pasado, decisiones equivocadas, palabras que quisiéramos retirar o situaciones que cambiaríamos si pudiéramos regresar el tiempo. Poco a poco, la culpa puede convertirse en una especie de mochila invisible que cargamos a todas partes. En este episodio de Cebollas Club, Tania Álvarez nos invita a hablar precisamente de esa carga: la culpa. La culpa puede aparecer cuando reconocemos que hicimos algo incorrecto y llevarnos hacia el arrepentimiento. El problema comienza cuando dejamos de verla como una señal y empezamos a convertirla en nuestra identidad. Entonces dejamos de pensar: “Cometí un error” y comenzamos a vivir como si ese error definiera quiénes somos. Por eso Tania plantea una diferencia fundamental entre culpa y condenación. A partir de Romanos 8:1, recordamos que no hay condenación para quienes están en Cristo Jesús. Dios puede confrontarnos para llevarnos al arrepentimiento y la restauración; la condenación, en cambio, nos mantiene señalados, avergonzados y alejados de Él. Es como descubrir una mancha en nuestra ropa. La mancha existe y necesita ser atendida, pero no por eso tiramos toda la prenda. De la misma manera, nuestros errores necesitan ser reconocidos, confesados y corregidos, pero no tienen por qué convertirse en una sentencia permanente sobre nuestra vida. 1 Juan 1:9 nos recuerda que podemos confesar nuestros pecados y confiar en la fidelidad de Dios para perdonarnos y limpiarnos. Entonces surge otra pregunta: si Dios ya perdonó, ¿por qué seguimos castigándonos nosotras mismas? Soltar la culpa también implica creerle a Dios. Creer que su gracia alcanza nuestro pasado, recordar nuestra identidad en Cristo y aceptar que podemos aprender de aquello que hicimos sin permanecer encadenadas a ello. No podemos cambiar lo sucedido, pero sí podemos decidir qué haremos a partir de ahora. La culpa mira constantemente hacia aquello que hiciste. La gracia de Dios reconoce tu pasado, pero te señala hacia el futuro. Así que, cebollas, quizá sea momento de abrir esa mochila invisible, reconocer aquello que todavía pesa y colocarlo a los pies de Cristo. No para negar nuestros errores, sino para dejar de cargar aquello que ya hemos entregado a Dios. Acompaña a Tania Álvarez en este episodio de Cebollas Club, por Convergente Radio. Escucha nuestra programación y transmisiones en vivo en www.convergenteradio.com.

    La culpa no es tu Hogar - EP 62
  6. Aug 21

    Miedo a algo que no es nuestro - EP61

    ¿Qué haces cuando el miedo aparece? Hay temores que llegan frente a una situación específica, pero también existen otros que silenciosamente comienzan a ocupar nuestros pensamientos: miedo al futuro, a perder algo, a equivocarnos, a tomar una decisión, a enfrentar una enfermedad, a que nuestros hijos sufran o simplemente a no saber qué sucederá mañana. En este episodio de Cebollas Club, Tania Álvarez nos invita a mirar nuestros miedos de frente, identificarlos y preguntarnos algo importante: ¿estoy permitiendo que el temor gobierne mis decisiones o estoy aprendiendo a confiar en Dios? La Palabra nos recuerda en 2 Timoteo 1:7 que Dios no nos ha dado espíritu de cobardía, sino de poder, amor y dominio propio. Esto no significa que nunca sentiremos miedo. Significa que el miedo no tiene por qué convertirse en quien determine cómo vivimos. A través de pasajes como Isaías 41:10 y Salmo 56:3, reflexionamos sobre una respuesta diferente ante el temor: confiar. No porque tengamos todas las respuestas ni porque podamos controlar lo que sucederá, sino porque sabemos quién permanece con nosotras en medio de la incertidumbre. También recordamos la historia de Pedro caminando sobre el agua. Mientras su mirada estaba puesta en Jesús, avanzó sobre aquello que humanamente parecía imposible. Pero cuando comenzó a observar el viento y las olas, el temor ocupó el lugar de la confianza y empezó a hundirse. ¿Cuáles son las olas que están capturando hoy tu atención? Quizá no puedes hacer desaparecer inmediatamente aquello que te preocupa, pero sí puedes decidir hacia dónde dirigir tu mirada. Tania comparte herramientas sencillas para comenzar a hacerlo: hablar constantemente con Dios, llenar nuestros pensamientos con su Palabra, recordar las ocasiones anteriores en las que hemos experimentado su fidelidad y aprender a orar antes de tomar decisiones importantes. Y en medio de todo esto aparece una promesa extraordinaria: la paz de Jesús. Una paz diferente a la que ofrece el mundo, porque no depende de que todo salga exactamente como esperábamos. Es una paz que nace de saber que nuestra vida permanece en las manos de Dios. El miedo puede tocar nuestra puerta, pero no tenemos que entregarle las llaves de nuestra vida. Como nos recuerda la frase de esta semana: “El miedo toca la puerta, la fe abre la ventana y recuerda que Dios llegó primero que el miedo.” Acompaña a Tania Álvarez en este episodio de Cebollas Club, por Convergente Radio. Escucha nuestros programas y transmisiones en vivo en www.convergenteradio.com.

    Miedo a algo que no es nuestro - EP61
  7. Aug 7

    Cebollas - EP60

    Tener hermanos significa compartir muchas cosas: la familia, la casa, los recuerdos… y sí, también algunas discusiones. En este episodio de Cebollas Club, Tania Álvarez abre un espacio muy especial acompañada de su esposo y sus hijas, Amara y Hana, para conversar sobre la relación entre hermanos y todo lo que podemos aprender de ella desde una perspectiva familiar y espiritual. Partiendo del Salmo 133, que nos recuerda lo bueno y agradable que es que los hermanos habiten juntos en armonía, la conversación nos lleva a reconocer que esa armonía no significa ausencia de conflictos. Las diferencias, las peleas por juguetes, la búsqueda de atención y los desacuerdos forman parte de la convivencia, especialmente durante la infancia. La clave está en aprender a enfrentarlos con comunicación, respeto y empatía. También hablamos de algo fundamental para los padres: evitar las comparaciones. Aunque dos hijos crezcan en la misma casa y reciban una educación similar, eso no significa que sean iguales. Cada uno tiene su personalidad, sus dones, sus talentos, sus fortalezas y su propia manera de experimentar la vida. Parte de amar a nuestros hijos consiste en reconocer esas diferencias y ayudarlos a descubrir quiénes son sin obligarlos a competir entre ellos. ¿Y qué sucede con quienes crecieron como hijos únicos? La familia también puede extenderse más allá de los vínculos de sangre. A lo largo del camino, Dios puede colocar personas y amistades que terminan convirtiéndose en verdaderos hermanos, construyendo relaciones profundas de compañía, confianza y amor. Entre experiencias familiares, comentarios de la audiencia, rivalidades, apodos y recuerdos, este episodio nos invita a valorar de una manera diferente a esas personas con quienes compartimos nuestra historia. Porque quizá durante la infancia un hermano sea quien toma tus juguetes o invade tu espacio… pero con los años puede convertirse en alguien que conoce tus raíces, recuerda de dónde vienes y permanece contigo durante distintas temporadas de la vida. Acompaña a Tania Álvarez en este episodio de Cebollas Club por Convergente Radio. Escucha nuestros programas en vivo y encuentra más contenido en www.convergenteradio.com.

    Cebollas - EP60
  8. Jul 31

    Pido algo pero no quiero sacrificar nada - EP59

    ¿Cuántas veces le hemos pedido algo a Dios… pero esperamos recibirlo sin que nuestra vida tenga que cambiar? En este episodio de Cebollas Club, Tania Álvarez nos confronta con una pregunta tan incómoda como necesaria: ¿qué estamos pidiendo, pero no queremos sacrificar para recibirlo? Muchas de nuestras oraciones giran alrededor de la sanidad, la restauración de la familia, un mejor matrimonio, un nuevo empleo o un cambio profundo en nuestras circunstancias. Sin embargo, cuando Dios comienza a responder, frecuentemente lo hace a través de procesos que no esperábamos y que nos invitan a renunciar al orgullo, la comodidad, el control o la autosuficiencia. A través de un testimonio personal, Tania comparte cómo una oración por la restauración de su familia terminó llevando a un proceso completamente distinto al que había imaginado. Lo que parecía una etapa difícil terminó siendo el escenario donde Dios formó su carácter, fortaleció su fe y le enseñó a depender más de Él. El programa nos recuerda que el sacrificio no siempre significa perder algo; muchas veces significa dejar aquello que nos impide recibir lo que Dios quiere hacer en nosotros. Basándose en Lucas 14:33, la reflexión nos invita a revisar aquello que aún sostenemos con demasiada fuerza: el deseo de controlar todo, el orgullo, la autosuficiencia o la resistencia a confiar plenamente en Dios. Durante el episodio también se plantean cuatro preguntas que pueden transformar nuestra manera de orar: ¿Cuál es esa oración que llevas años presentando delante de Dios?¿La respuesta que esperabas es la misma que Dios está obrando hoy?¿Qué te está pidiendo soltar el Señor?¿Estás dispuesto a atravesar el proceso que acompaña esa respuesta?Porque muchas veces el milagro no comienza cuando cambia la circunstancia. Comienza cuando Dios cambia nuestro corazón. Quizá el proceso que hoy parece un sacrificio sea precisamente el camino por el que Dios está respondiendo a esa oración que nunca ha dejado de escuchar. Escucha Cebollas Club por Convergente Radio.

    Pido algo pero no quiero sacrificar nada - EP59

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