Vivimos tiempos donde ya no se sabe qué es familia, donde el matrimonio se desecha, donde los hijos crecen sin dirección, y donde el hogar, que debía ser refugio, es un campo de batalla. En esta serie vamos a hablar con claridad, con verdad bíblica, pero también con compasión, sobre temas como: divorcio, crisis matrimonial, abuso, adicciones, crianza de los hijos y sanidad emocional. Mi intención o el objetivo de la serie NO es condenar a nadie. Venimos a sanar, restaurar y traer esperanza. Este es un programa para matrimonios cansados, para padres preocupados, para hijos heridos, y también para aquellos que piensan que ya no hay solución. ¿Por qué quitar a Dios no produce libertad?Porque el ser humano es criatura, no creador. La familia nace del proyecto creador de Dios, no de una convención social ni de un acuerdo cultural temporal. Cuando Dios es removido del centro familiar: el amor deja de ser don y se vuelve intercambio el matrimonio deja de ser pacto y se vuelve contrato la familia deja de ser comunión de personas y se vuelve coexistencia funcional Esto no libera al ser humano; lo desorienta. La libertad no consiste en romper el diseño original de Dios, sino en vivirlo plenamente. Asi que la crisis actual de la familia no es sólo social o psicológica, sino teológica. Una errónea concepción de la autonomía conyugal y familiar genera ambigüedad, fragmentación y crisis existencial. La confusión aparece porque sin Dios se pierde el sentido del amor, del sacrificio y de la entrega. Porque: Dios habita la familia Dios se revela en la vida familiar Dios salva a través de relaciones familiares concretas Por eso, cuando se saca a Dios del centro de la familia, no queda neutralidad: queda vacío teológico, y ese vacío es ocupado por ideologías, emociones cambiantes o modelos culturales pasajeros. Porque: Dios no es soledad, es comunión. La familia es imagen viva de la Trinidad La familia es la comunidad eclesial más pequeña, pero completa: porque hay fe, amor, sacrificio, perdón y misión Allí se aprende a amar, a confiar, a creer, a esperar. Cuando la familia se debilita, la sociedad entera se resiente Si quitamos a Dios del centro de la familia, no obtenemos libertad… obtenemos confusión.” Así que la familia es un lugar teológico.La familia sigue siendo el corazón del plan de Dios, aun en una sociedad que la cuestiona.