Chapu Apaolaza

Chapu Podcast

Chapu Apaolaza — periodista y columnista comprometido — desmonta los muros que nos impiden pensar y vivir con libertad. Desde su mirada lúcida e incisiva, este canal te invita a reflexionar sobre lo que pasa en nuestra sociedad, del mapa político al latido cotidiano. Historias, análisis y verdades que duelen. Aquí no hay espacio para lo políticamente correcto: solo compromiso y ganas de mirarnos sin filtros. http://www.youtube.com/@chapuapaolaza

  1. 1D AGO

    ME GOLPEAN Y AMENAZAN ASÍ FUNCIONA EL COMANDO TXEROKI INVESTIGACIÓN EN ABC

    https://www.abc.es/espana/funciona-comando-txeroki-20260215035348-nt.html Chapu Apaolaza cuenta en primera persona una historia que empieza con una noticia y termina con un teléfono móvil en el suelo. La concesión del régimen de semilibertad a Garikoitz Aspiazu, conocido como “Cherokee”, no es solo un debate jurídico: es una escena real en la puerta de la cárcel de Martutene, en San Sebastián. Cherokee, penúltimo jefe de ETA, condenado a cientos de años por terrorismo y sin arrepentimiento público, sale beneficiado tras el traspaso de competencias penitenciarias al Gobierno vasco acordado por Pedro Sánchez con EH Bildu. El famoso artículo 100.2 del reglamento penitenciario permite flexibilizar el régimen y conceder una semilibertad que ha alcanzado a decenas de presos. Pero lo que Chapu relata no es solo la decisión política. Es el “comando” que rodea a Cherokee: contravigilancia, coches lanzadera, paraguas para impedir grabaciones y agresiones a periodistas. Entre quienes le protegen aparece el nombre de Gorka García Sertucha, condenado en su día por terrorismo y vinculado a un plan para atentar contra el rey. El periodista denuncia amenazas, empujones y coacciones mientras intenta preguntar algo tan simple como dónde trabaja Cherokee en su régimen de semilibertad. La respuesta no llega. En su lugar, aparecen insultos, intimidación y una investigación policial por coacciones. Chapu Apaolaza cuestiona el relato oficial del “nuevo tiempo de paz”. Si ETA ya no existe, ¿qué significa que antiguos miembros condenados por terrorismo organicen dispositivos de protección y amedrenten a la prensa? ¿Es reinserción o es un cambalache político para sostener mayorías parlamentarias? Una crónica personal que mezcla memoria, política y libertad de prensa, y que plantea una pregunta incómoda: ¿qué hemos normalizado en nombre de la estabilidad? El canal de Chapu Apaolaza combina periodismo, ironía y narrativa visual. Un espacio donde el humor y la reflexión se cruzan para analizar la actualidad con mirada libre y estilo propio.

    22 min
  2. FEB 11

    EL FIN DEL SANCHISMO Y EL CONCIERTO DE LOS MECONIOS

    Chapu Apaolaza analiza el llamado “fenómeno Meconios” como síntoma de algo mucho más profundo que una simple polémica cultural. A partir de las elecciones en Aragón, el debate sobre un grupo musical antisanchista sirve para entender el cambio de paradigma político y cultural que vive España. En este vídeo, Chapu explica cómo el Gobierno de Pedro Sánchez ha roto consensos básicos mientras mantiene una superioridad moral que ya no conecta con amplias capas sociales. La reacción ante Los Meconios, Vito Quiles o determinados actos de campaña del Partido Popular refleja la pérdida de hegemonía cultural de la izquierda y su incapacidad para aceptar expresiones culturales que no le son afines. El análisis recorre el papel del PSOE, el PP y VOX, la obsesión mediática con determinados símbolos, el uso del miedo al “retorno del 36” y la doble vara de medir en cultura, música y política. Mientras unas expresiones son toleradas o celebradas, otras son señaladas como amenazas democráticas. Chapu Apaolaza pone el foco en las contradicciones del sanchismo: pactos con Bildu, indultos, amnistías y el uso estratégico del conflicto para mantener movilizada a su base. Frente a eso, emerge una derecha que necesita entenderse y una izquierda que ya no logra imponer su marco cultural sin resistencia. El caso Meconios no va de canciones ni de provocaciones: va de quién decide qué es cultura aceptable y quién queda fuera del relato dominante. El canal de Chapu Apaolaza combina periodismo, ironía y narrativa visual. Un espacio donde el humor y la reflexión se cruzan para analizar la actualidad con mirada libre y estilo propio.

    23 min
  3. FEB 9

    HAY DINERO PARA BRONCANO PERO NO PARA LA LUCHA CONTRA EL CÁNCER

    Chapu disecciona con ironía feroz y números en la mano las prioridades reales del gasto público en España, comparando partidas presupuestarias tras el accidente ferroviario de Adamuz con otras decisiones políticas que sí encuentran financiación inmediata. El análisis arranca con un contraste brutal: mientras ADIF reduce en 95 millones de euros el presupuesto de mantenimiento —una cifra clave en un contexto donde todo apunta a un fallo evitable en las vías—, el Gobierno destina más de 32 millones a renovar dos temporadas del programa de David Broncano en RTVE. Chapu utiliza esta comparación para introducir una idea demoledora: todo gasto se relativiza después de una tragedia, pero solo algunos se cuestionan. La pregunta no es si Broncano es caro, sino qué dice de un sistema que encuentra dinero para entretenimiento, pero no para evitar descarrilamientos. El vídeo entra también en el detalle de múltiples subvenciones y programas de cooperación internacional: – proyectos de empoderamiento femenino en Egipto, – programas tecnológicos en Centroamérica, – ayudas a comunidades indígenas y colectivos LGTBIQ+ en Brasil, – y subvenciones sin contraprestación rastreadas directamente en el BOE. Sin negar el valor de la cooperación, Chapu plantea la duda central: ¿llega ese dinero a quien dice ayudar o se pierde en intermediarios, ONGs y redes clientelares? La pregunta es especialmente incómoda cuando se compara con la financiación privada que necesita la investigación contra el cáncer de páncreas, liderada por Mariano Barbacid, que requiere una cifra similar a “menos de un Broncano” para avanzar en tratamientos prometedores. El vídeo conecta estas decisiones con una lógica política clara: el gasto que no da rédito electoral se pospone, mientras que el gasto que construye relato, presencia mediática y hegemonía cultural se acelera. La seguridad, la investigación científica y el mantenimiento quedan relegados frente a la metralleta ideológica permanente. El tono final no es de enfado, sino de incredulidad amarga: tus impuestos pagan carreteras, trenes y sanidad… pero luego tienes que donar de tu bolsillo para que la ciencia avance.

    12 min
  4. FEB 9

    VIVIENDA 155 Y HUMO ASÍ SE TAPA ADAMUZ

    Chapu desmonta una de las cortinas de humo más burdas del sanchismo: el uso del conflicto político y del artículo 155 como distracción para tapar responsabilidades tras el accidente ferroviario de Adamuz, en el que murieron 45 personas. El análisis parte del problema real de la vivienda en España. Chapu explica cómo, en lugar de aumentar la oferta para abaratar precios, el Gobierno ha optado por demonizar al propietario, imponer cláusulas disuasorias y generar un marco legal que provoca justo lo contrario de lo prometido: nadie alquila, los avales se disparan y los más vulnerables quedan fuera del mercado. Aparece en el foco la ministra Isabel Rodríguez, señalada por insinuar la posibilidad de intervenir la Comunidad de Madrid para imponer las políticas de vivienda del Gobierno, saltándose la oposición parlamentaria y el reparto constitucional de competencias. Chapu califica estas declaraciones como un “videoclip del totalitarismo”, más propio de propaganda que de un Estado de derecho. El vídeo analiza también el papel de Silvia Intxaurrondo, convertida en altavoz de preguntas complacientes en lo que Chapu ironiza como “Hinchaurrondolandia”, un espacio donde el Gobierno no rinde cuentas, sino que se entrevista a sí mismo. Todo este ruido —el 155, Madrid, Ayuso, el PP— se presenta como una estrategia deliberada para que se deje de hablar de lo esencial: – la huelga de maquinistas, – la investigación del accidente, – la reducción de 95 millones de euros en mantenimiento de vías por parte de ADIF, – y la responsabilidad política de Óscar Puente. Chapu conecta este patrón con políticas anteriores en Barcelona bajo Ada Colau, donde la intervención del mercado del alquiler terminó reduciendo la oferta y empeorando las condiciones para los arrendatarios, especialmente inmigrantes y familias vulnerables, obligadas a vivir hacinadas. El vídeo cierra con una tesis clara: el sanchismo funciona como una máquina de relatos, un trastero ideológico donde se mezclan vivienda, antifascismo, Madrid y el PP para ocultar una realidad material que no se puede maquillar. La conclusión es muy Chapu: cuando el Gobierno necesita hablar del 155, es porque no quiere que hables de muertos, vías rotas y responsabilidades.

    10 min
  5. FEB 9

    EL SANCHISMO SE VICTIMIZA

    Chapu aborda uno de los episodios más turbios del debate público reciente: el uso del humor como arma política tras la tragedia ferroviaria de Adamuz, en la que murieron 45 personas, y la posterior construcción de un relato de victimismo moral por parte de comunicadores y figuras afines al Gobierno. El análisis se centra en las reacciones de humoristas y creadores como Héctor de Miguel (Quequé), Elena Reinés y otros perfiles mediáticos que, apenas horas después del accidente, hicieron bromas, sketches y vídeos sexualizados utilizando la tragedia como materia prima. Chapu distingue con claridad entre libertad de expresión y libertad para no asumir consecuencias. Defiende que cualquier persona puede hacer humor de lo que quiera, pero subraya que no todo humor es inteligente, ni todo chiste es defendible, especialmente cuando se construye sobre el dolor de las víctimas y sus familias. El vídeo critica duramente el mecanismo posterior: cuando llegan las críticas, el autor del chiste se convierte automáticamente en víctima, se habla de acoso, de extrema derecha, de nazis y de censura, desplazando el foco del problema real —la falta de respeto— hacia un enemigo abstracto que todo lo justifica. Aparecen también figuras del ecosistema mediático como Silvia Intxaurrondo, mencionada por su papel en la amplificación del relato de la “desinformación” mientras se evita cualquier cuestionamiento serio al poder, y referencias a políticos como Óscar Puente, cuya gestión y comunicación tras la tragedia quedan diluidas entre bromas, zascas y ruido moral. Chapu desmonta además la idea de que criticar un chiste equivale a ser fascista o censor. Para él, lo verdaderamente autoritario es prohibir moralmente la crítica, exigir aplauso automático y convertir el desacuerdo en delito ideológico. El vídeo entra en un punto clave: la banalización del mal. Cuando todo se convierte en comedia, cuando el dolor ajeno es solo contenido, se pierde algo esencial: la jerarquía moral de las cosas importantes. Y cuando se cruza esa línea, no hay comunicado ni disculpa que lo arregle. La conclusión es clara y muy Chapu: el problema no es hacer humor. El problema es usar una tragedia para reírse… y luego exigir respeto.

    16 min
  6. FEB 5

    WOKES CONTRA LOS PROFESORES DE GIMNASIA

    Chapu analiza una de las escenas más comentadas de los últimos Premios Feroz: el discurso del guionista Diego San José, premiado por la serie Yakarta, en el que aprovecha el escenario para ajustar cuentas públicamente con su antiguo profesor de gimnasia. Lejos de quedarse en la anécdota o en el juicio fácil, Chapu convierte el momento en una reflexión profunda sobre resentimiento, autoridad, esfuerzo, humillación y crecimiento personal. El vídeo plantea una pregunta incómoda: ¿qué dice de una sociedad que celebre el señalamiento tardío de una figura de autoridad… en lugar de la superación de lo vivido? A lo largo del análisis, Chapu reivindica la figura del profesor de gimnasia como símbolo de algo hoy profundamente incómodo: el límite, la exigencia y la realidad biológica. Frente a una cultura que sacraliza la autopercepción y convierte cualquier frustración en opresión, el profesor representa lo inexorable: no todos somos iguales en todo, no todos llegamos los primeros, y eso también educa. El discurso conecta el episodio con una crítica más amplia a la cultura del zasca, del ajuste de cuentas público y de la identidad construida desde el agravio. Chapu sostiene que transformar un trauma infantil en arma moral no libera, sino que encadena. El resentimiento, lejos de sanar, se convierte en identidad política y cultural. El vídeo contrapone esta lógica con ideas incómodas hoy: – la aceptación de la humillación como parte del crecimiento, – la importancia del mérito y la excelencia, – la necesidad del perdón como acto de libertad personal, – y la crítica a una izquierda cultural que ha hecho del rencor una virtud. Aparecen referencias al deporte de élite, a figuras como Rafael Nadal o Simone Biles, para explicar por qué admiramos al que pierde sin incomodarnos, pero rechazamos al que nos recuerda lo que no hacemos o no somos. La tesis final es clara y muy Chapu: buscar el zasca es seguir siendo esclavo del pasado. Aceptar los límites, perdonar y olvidar es la verdadera victoria.

    25 min
  7. JAN 31

    EL MINISTRO BULERO

    Chapu analiza con crudeza y sin rodeos la reacción del ministro Óscar Puente tras el accidente ferroviario de Adamuz, poniendo el foco no solo en la tragedia —45 fallecidos— sino en la gestión política, mediática y moral posterior. El punto de partida es la contradicción flagrante entre el relato inicial del Gobierno y los datos que van apareciendo después. Primero se aseguró que el tramo de vía estaba íntegramente renovado; más tarde se habló de una “remodelación íntegra parcial”; finalmente, documentos internos de ADIF revelan que los raíles más cercanos al accidente datan de 1989, y que el carril nuevo más próximo está a cinco kilómetros. Chapu desmonta esta secuencia como lo que es: desinformación oficial. Y subraya una idea clave del vídeo: el mayor difusor de bulos en este caso no son las redes, sino La Moncloa. El análisis se detiene en la reacción emocional del ministro, que se presenta como víctima de una “campaña de intoxicación”, mientras evita asumir responsabilidades políticas por el accidente. Chapu considera obsceno que el principal disgusto del ministro sea que su relato no prevalezca, y no el dolor de las familias, los heridos o los profesionales que llevaban tiempo alertando del mal estado de la vía. Aparecen también críticas a la cobertura mediática y a comunicadores como Silvia Intxaurrondo, acusados de repetir el marco del Gobierno y de convertir cualquier información incómoda en bulo, incluso cuando termina siendo confirmada días después. Chapu aporta además experiencia personal desde el terreno, recordando su presencia en Adamuz y su conversación con Juanma Moreno, para contrastar la realidad humana del desastre con la frialdad del relato político central. El vídeo entra de lleno en una tesis central del canal: cuando el poder convierte cada tragedia en una guerra de relatos, la verdad pasa a ser un estorbo. Y cuando el ministro se indigna más por los bulos que por las muertes, el problema ya no es técnico, sino moral. La conclusión es clara y muy Chapu: no hay campaña de intoxicación más peligrosa que mentir desde el poder y exigir a los ciudadanos que solo crean fuentes oficiales… cuando esas fuentes ya han demostrado que mienten.

    15 min

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Chapu Apaolaza — periodista y columnista comprometido — desmonta los muros que nos impiden pensar y vivir con libertad. Desde su mirada lúcida e incisiva, este canal te invita a reflexionar sobre lo que pasa en nuestra sociedad, del mapa político al latido cotidiano. Historias, análisis y verdades que duelen. Aquí no hay espacio para lo políticamente correcto: solo compromiso y ganas de mirarnos sin filtros. http://www.youtube.com/@chapuapaolaza