¿Tienes un ganglio inflamado que no baja después de dos semanas con antibióticos, acompañado de fiebre, sudoración nocturna o pérdida de peso? La Dra. María Victoria García Payras explica qué son los linfomas, cuándo esas "pelotitas" son motivo de alarma, y por qué hoy se espera curar hasta un 90% de los casos. Linfomas: qué son, cuándo sospechar y por qué hoy hay tanta esperanzaEn este episodio de PanOncology Talks, la Dra. Marcia Cruz Correa conversa con la Dra. María Victoria García Payras, hematóloga oncóloga y miembro de la facultad del Centro Comprensivo de Cáncer, sobre un tipo de malignidad hematológica que muchas familias escuchan mencionar sin entender completamente: el linfoma. ¿Qué es un linfoma?Los linfomas forman parte de lo que se conoce como malignidades líquidas o hematológicas, es decir, la malignización de determinadas células de la sangre. Según explica la Dra. García Payras, estas malignidades surgen de la médula ósea o de los ganglios (nódulos) linfáticos, que se encuentran en zonas como el cuello, los brazos y la ingle. Es importante entender que los nódulos linfáticos pueden agrandarse o "activarse" ante una infección sin que eso signifique que hay una malignidad — es simplemente el sistema inmunológico trabajando. El problema surge cuando un nódulo agrandado no regresa a su tamaño normal: ahí es cuando hay que investigar la posibilidad de una enfermedad maligna, ya que estos linfomas pueden avanzar muy rápidamente y requieren tratamiento pronto. Dentro de la amplia clasificación de linfomas, se dividen según el tipo de linfocito que se maligniza (T o B) y, dentro de ese grupo, según el grado de maduración de esa célula. Los linfomas de alto grado tienen células muy anormales que ya no se parecen a la célula que les dio origen, lo cual significa que hay que actuar con mayor rapidez. El escenario típico: un ganglio inflamado en la consultaLa Dra. García Payras describe una consulta muy común: un paciente llega con nódulos inflamados, a veces descritos como "pelotitas". Esto puede deberse a infecciones comunes como mononucleosis, amigdalitis o infecciones de oído y garganta, que hacen que los nódulos linfáticos crezcan mientras protegen al cuerpo. El primer paso del médico suele ser recetar antibióticos. Si se trata de una infección, los síntomas deben ceder en pocos días, y el nódulo debe regresar a su tamaño normal en aproximadamente dos semanas. Señales de alarma que van más allá de una infecciónSi el nódulo sigue creciendo o se mantiene grande después de ese período, y además se presentan otros síntomas, es momento de investigar más allá de una simple infección. Entre las señales que menciona la Dra. García Payras están: Fiebre alta (no solo febrícula).Escalofríos.Sudoración nocturna abundante, al punto de mojar la ropa de cama.Picor extraño en la piel, sin que haya un sarpullido visible (particularmente asociado a linfomas tipo Hodgkin).Pérdida de peso. La Dra. García Payras advierte específicamente que no hay que asumir que la sudoración nocturna se debe únicamente a la menopausia si viene acompañada de fiebre y pérdida de peso — hay que seguir investigando. Otra señal importante es el agrandamiento del hígado o del bazo, ya que el bazo también forma parte del sistema linfático. ¿Cómo se hace el diagnóstico?El siguiente paso es una biopsia. La Dra. García Payras destaca que, para no perder tiempo, se puede referir al paciente al cirujano y ordenar estudios de imagen (como un sonograma o un CT scan) en paralelo, de forma que cuando el paciente llegue al cirujano, ya se cuente con información que agilice el proceso. Este punto es crucial porque, mientras algunos diagnósticos pueden tomar dos o tres meses en confirmarse, los linfomas de alto grado pueden generar complicaciones serias en cuestión de semanas. De hecho, muchos pacientes son diagnosticados directamente en el hospital, tras llegar con complicaciones como obstrucción de conductos biliares o dificultad para respirar, causada por nódulos agrandados en el mediastino (el área entre los pulmones) que comprimen estructuras importantes. Tratamiento: de primera a tercera línea, con la mira puesta en la curaciónLa Dra. García Payras explica que, como parte de un centro de oncología integrado, cuentan con protocolos estandarizados y aprobados a nivel nacional para tratar linfomas en primera, segunda y tercera línea de tratamiento (es decir, incluso cuando el tratamiento estándar ya no ha funcionado). En primera línea, actualmente combinan el tratamiento estándar ya aprobado por el FDA con un medicamento en pastilla que utiliza un mecanismo de acción nuevo en su clase, buscando aumentar la probabilidad de curación. La Dra. García Payras aclara un punto importante: esto no es "experimentar" con los pacientes — las combinaciones de medicamentos que se evalúan ya han demostrado eficacia en fases previas de investigación; lo que se está evaluando es si añadir el nuevo medicamento mejora aún más los resultados del tratamiento estándar. Como ejemplo concreto, la Dra. Cruz Correa menciona que, esa misma semana, el FDA aprobó una droga —después de casi dos años en revisión— que tres pacientes de su práctica ya habían recibido como parte de un protocolo de investigación para tumores avanzados. Gracias a ese acceso temprano, esas pacientes se beneficiaron del tratamiento antes de la aprobación oficial y hoy están vivas. Con este nuevo esquema de tratamiento en primera línea, la Dra. García Payras señala que se espera una tasa de curación de alrededor del 90% en la gran mayoría de los pacientes con linfoma. Los linfomas pueden aparecer fuera de los gangliosUn dato menos conocido que comparte la Dra. García Payras es que el sistema linfático se encuentra en todo el organismo, incluyendo órganos como los pulmones, el hígado y el estómago. Por eso, un linfoma puede originarse en cualquier lugar donde existan células linfáticas encargadas de defender al cuerpo contra bacterias, virus y hongos. La Dra. Cruz Correa comparte un ejemplo de su propia práctica: un paciente que se presentó con sangrado gastrointestinal, cuyo diagnóstico terminó siendo un linfoma folicular en el estómago. Este caso fue tratado por el equipo integrado de PanOncology con radiación e infusiones, incluyendo un anticuerpo monoclonal, y el paciente se curó. 5 Takeaways del episodioUn nódulo linfático agrandado que no regresa a su tamaño normal en unas dos semanas (tras antibióticos), o que viene acompañado de fiebre, sudoración nocturna, picor sin sarpullido o pérdida de peso, merece ser investigado más allá de una infección común.Los linfomas se clasifican según el tipo de linfocito (T o B) y su grado de maduración celular, y los de alto grado requieren tratamiento más urgente por su rápida progresión.El diagnóstico se hace mediante biopsia, y el proceso puede agilizarse ordenando estudios de imagen en paralelo con la referencia al cirujano, para no perder tiempo valioso.Los protocolos actuales combinan tratamiento estándar aprobado por el FDA con nuevos medicamentos en investigación que ya han demostrado eficacia en fases previas, con el objetivo de mejorar aún más las probabilidades de curación.Hoy en día se espera una tasa de curación de alrededor del 90% en la gran mayoría de los pacientes con linfoma, y estos también pueden originarse fuera de los ganglios, en órganos como el estómago, el hígado o los pulmones. Encuentra los momentos más interesantes usando los capítulos: 0:53 — Introducción y bienvenida1:47 — ¿Qué son los linfomas?2:12 — Ganglios linfáticos: normales vs. malignos2:39 — Clasificación de los linfomas por grado6:03 — El diagnóstico: biopsia y estudios de imagen8:20 — Tratamiento integrado en PanOncology9:03 — Opciones de primera línea de tratamiento11:43 — 90% de posibilidad de curación12:08 — Linfomas fuera de los ganglios13:31 — Cierre y mensaje final ¿Y tú qué piensas?Si tienes un ganglio inflamado que no ha bajado después de dos semanas, o notas síntomas como fiebre, sudoración nocturna o pérdida de peso sin explicación, este episodio es un buen punto de partida para hablar con tu médico. Cuéntanos en los comentarios si conocías estos síntomas de alarma, y no olvides suscribirte a PanOncology Talks en tu plataforma de escucha favorita para seguir aprendiendo sobre las señales que tu cuerpo te puede estar dando. Espera los episodios cada martes y jueves Suscríbete a PanOncology Talks en tu plataforma de podcast favorita. Escríbenos con tus inquietudes y deja tus comentarios a hola@podcasterasmedia.com Encuentra más información acerca de nuestros servicios en panoncologytrials.com Síguenos en Instagram y Facebook como @Panoncology y sé parte de una comunidad que está transformando la manera en que hablamos sobre el cáncer. Panoncology Talks es coproducido por R. Mercado Hijo y Podcasteras Media.