Cuando Sí Cuentan Los 50

SENMO Sensaciones en Movimiento

Cuando sí cuentan los 50 es un podcast de la Generación X para recordar, reír, compartir y reconectar con todo eso que marcó a una generación. A través de conversaciones cercanas, divertidas y auténticas, Genaro Montes y Maricarmen Guízar platican sobre experiencias, anécdotas, costumbres, recuerdos, cambios generacionales y momentos que siguen vivos en la memoria de quienes crecieron entre lo analógico y lo digital. Este es un espacio sin prisas, sin poses y sin pretensiones: una charla entre amigos para descubrir que llegar a los 50 no solo se vive… también se cuenta.

  1. 6d ago

    Todos tenemos una foto de los 80 que quisiéramos esconder 😂 | Cuando Sí Cuentan los 50

    El episodio arranca con una afirmación que nadie discute: todos tenemos una foto de los ochenta escondida en un cajón. Lo que sigue es un inventario sorprendentemente detallado de cómo se vestía, se peinaba y se perfumaba la generación X en México, y lo que lo hace valioso no es la nostalgia general sino la especificidad. El copete, por ejemplo, no se hacía con cepillo: se armaba tallando el pelo con el peine hasta hacerle nudo, capa sobre capa, y se fijaba con Super Punk, un líquido azul que era básicamente alcohol y que dejaba la mano pegajosa el resto de la tarde. Las hombreras se vendían sueltas en las mercerías, y las mujeres las enganchaban al tirante del brasier cuando la blusa no las traía cosidas. Hay un bloque que explica, casi sin proponérselo, la economía de esa década. En los ochenta México todavía no tenía apertura comercial, de manera que la ropa de marca simplemente no entraba. Si querías unos Levi’s 501 o unos Guess, tenías tres caminos: la falluca, el primo mayor que te heredaba lo que ya no le quedaba, o la señora del rumbo que viajaba a Estados Unidos, traía mercancía y la vendía por encargo. Todo el mundo en la colonia sabía con quién se conseguían los jeans. Y cuando nada de eso alcanzaba, se improvisaba: Genaro cuenta cómo intentó hacerse sus propios jeans deslavados en casa, con cloro, después de enterarse de que los originales se lavaban con piedra pómez. El resultado, admite, quedó más cerca del camuflaje que de la moda. El recorrido por el calzado es el inventario más completo del episodio: los Panam como versión mexicana de lo que no se podía importar, los Charlie, los Catlon, los Top Sider de dos colores con sus tiras de piel, las jelly shoes de plástico brasileñas que hacían sudar el pie y resbalaban, y los tenis canguro con una bolsita lateral donde cabían exactamente dos monedas o el boleto del metro. Más los mocasines con una moneda metida en la lengüeta, una costumbre que ninguno de los dos logra explicar. Después vienen los accesorios y los objetos de estatus. Las gummies de plástico flúor que se acumulaban hasta cubrir el antebrazo completo. Los aretes gigantes de estrellas, rombos y flores. El zinc de colores en la nariz, que servía para no quemarse pero se usaba por puro estilo. Los lentes espejo. El Casio con calculadora, agenda telefónica y en algunas versiones radio AM, con salida para audífonos. Y el Swatch, que era el objeto deseado y costaba varios domingos de ahorro. Aparecen también las marcas mexicanas que prácticamente se borraron de la memoria colectiva: Aca Joe, que llegó a tener sucursales en Estados Unidos, Furor, Eduardo, El Taconazo Popis, Tres Hermanos, Canadá, y los calcetines Donnelly, cuyo eslogan —“entre el zapato y el pantalón hay un detalle de distinción”— Genaro recita de memoria cuarenta años después, para asombro de su compañera. La parte más divertida es la de las técnicas caseras para el cabello. El moco de King Kong. El mousse, que había que dosificar porque de más dejaba el pelo con aspecto mojado. El Wildroot, una cera líquida que solo servía para dar brillo. Y el jitomate: la mamá de Maricarmen le exprimía jugo de jitomate en la cabeza con la convicción de que nutría el cabello, lo que deriva en un debate de dos minutos sobre si el jitomate tiene o no olor propio. Hay un momento revelador cuando sale el tema de los retratos ochenteros hechos con inteligencia artificial que circulan en redes. Los dos lo descartan por la misma razón y casi con las mismas palabras: para qué, si tenemos muchas de a deveras. El episodio cierra con la pregunta que organiza todo el repaso: ¿qué dejarías de los ochenta y qué no volverías a usar jamás? Y con una convocatoria: se está armando una segunda parte con fotos de los ochenta de la audiencia, y los conductores ya se comprometieron al aire a publicar las suyas. Cuando Sí Cuentan los 50 es un podcast sobre lo que vivió la generación X, contado por quienes lo vivieron. Episodios nuevos cada martes. Una producción de SENMO | Querétaro Podcast Studio.

    Todos tenemos una foto de los 80 que quisiéramos esconder 😂 | Cuando Sí Cuentan los 50
  2. Oct 11

    ¿De qué vas a vivir cuando te retires? Lo que la Generación X debe hacer desde HOY | Ep. 4

    Hay un dato en este episodio que reordena la conversación entera. Cuando se diseñó la Ley del Seguro Social de 1973 —la que todavía cubre a buena parte de la generación X en México—, la esperanza de vida en el país era de 59 años para los hombres y 61 para las mujeres. Hoy es de 75 y 82. El sistema se construyó para pagar pensiones durante unos pocos años a una población joven y numerosa que sostenía con sus aportaciones a una minoría de personas mayores. Esa pirámide se invirtió. Nada de lo que vino después se entiende sin eso. Este es el primer episodio de Cuando Sí Cuentan los 50 con invitada. Armida Guerra es contadora pública por el Tecnológico de Monterrey y candidata a doctora en Ciencias Económico-Administrativas por la Universidad Autónoma de Querétaro. Acumula más de 25 años en los sectores privado, público y académico en finanzas, auditoría, tesorería y planeación fiscal, da clases en el Tecnológico de Monterrey desde 2002, y asesora a personas y familias en finanzas personales y planeación patrimonial de cara al retiro. Lo primero que hace, antes de explicar nada, es devolverles la pregunta a los conductores: ¿y ustedes cuándo empezaron a pensar en su pensión? La respuesta —“apenas”— es probablemente la misma de casi todo el que escuche este episodio, y es el punto de partida honesto desde el que vale la pena hablar del tema. A partir de ahí la conversación va a lo concreto. Qué cambió con la reforma de 1997, cómo nacieron las Afores y por qué la responsabilidad de la pensión dejó de recaer en el sistema para recaer en cada individuo. Cuál es la diferencia real entre pensionarse y jubilarse, que no son sinónimos. A qué edad puede retirarse cada quien según la ley que le tocó: 60 años quienes empezaron a cotizar bajo la Ley 73, 65 quienes entraron después de 1997. Y luego el caso que describe a la mayoría. Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI, la mitad de la fuerza laboral del país no está empleada formalmente: son independientes, freelancers, dueños de negocios pequeños. Esa mitad no tiene cuenta individual de retiro. La tasa de formalidad además varía enormemente dentro de México, de alrededor del 10% en estados como Oaxaca y Chiapas a más del 60% en Querétaro, la Ciudad de México, Nuevo León y Jalisco. Para quienes cotizaron de manera intermitente —entraron, salieron, se fueron por su cuenta— Armida explica las aportaciones voluntarias y el estímulo fiscal que permite ahorrar hasta cerca del 10% de los ingresos anuales libre de impuestos. Y detalla la Modalidad 40, un mecanismo de la Ley 73 que ella describe como una bendición: volviendo a cotizar 52 semanas en el IMSS se reactiva lo que ya estaba ahorrado y es posible hacer aportaciones personales para aspirar a una pensión de cierto nivel. La parte más útil llega al final, cuando los conductores le piden una hoja de ruta para quien apague el programa y quiera hacer algo ese mismo día. Son tres pasos: decidir primero cómo quieres jubilarte y cuánto necesitas para sostener tu nivel de vida; revisar tu historial en la institución donde esté tu cuenta, verificando que tu CURP y tus salarios registrados estén correctos —hay personas que llegan a la pensión y descubren que tienen dos CURPs, o que su patrón aportó mucho menos de lo que correspondía, y eso requiere un juicio para corregirse—; y calcular el monto objetivo con la regla del 4%, multiplicando el ingreso mensual que necesitas por doce meses y por veinticinco. Queda también un pendiente que casi nadie atiende a tiempo: el seguro de gastos médicos mayores. Contratarlo por primera vez a los 55 o 60 resulta carísimo, en algunos casos ya no es posible, y además las coberturas requieren antigüedad. El episodio termina donde tenía que terminar. El mejor momento para empezar a planear el retiro fue hace veinte años. El segundo mejor momento es hoy. Contenido informativo y de divulgación. No constituye asesoría financiera, fiscal ni de inversión. Cada situación depende del historial de cotización, el patrimonio y las circunstancias particulares de cada persona; conviene consultar a un asesor certificado antes de tomar decisiones. Cuando Sí Cuentan los 50 es un podcast sobre lo que vivió la generación X, contado por quienes lo vivieron. Episodios nuevos cada martes. Una producción de SENMO | Querétaro Podcast Studio.

    ¿De qué vas a vivir cuando te retires? Lo que la Generación X debe hacer desde HOY | Ep. 4
  3. Oct 4

    Las crisis de los 50 que nadie te advierte: hijos, pareja, trabajo… ¿y ahora qué?

    Hay una pregunta con la que abre este episodio y que vale la pena dejar aquí completa: ¿alguna vez has sentido que te entró la crisis del segundo aire, pero te cansaste en el primer escalón? A los que crecimos en los setenta y ochenta nos entrenaron para aguantar. Andábamos en bici sin casco, tomábamos agua de la llave, esperábamos seis días a que revelaran un rollo de fotos sin saber si habían salido. Lo que nadie nos explicó es lo que venía después de los cincuenta. En este capítulo, Genaro Montes y Maricarmen Guízar hacen el inventario y lo van desarmando pieza por pieza. Primero la salud: los achaques que ya no se van, el miedo que aparece cuando recuerdas de qué se enfermaron tus papás, la menopausia y la andropausia —el cansancio, la falta de energía, los dolores que nadie te advirtió que eran parte del paquete— y el hecho de que a algunos les toca con todos los síntomas y a otros les pasa de noche. Luego el dinero y el trabajo, que a esta edad vienen juntos: la hipoteca que sigue ahí, la universidad de los hijos que todavía hay que pagar, los años productivos que empiezas a contar hacia atrás. El desempleo después de los cincuenta, cuando dejas de ser barato en todos los sentidos. El sesgo de que un emprendedor tiene que ser joven, y las financieras que piensan igual. Los seguros de gastos médicos que se encarecen cada año. Y la inteligencia artificial, que ya está reemplazando trabajos que hace cinco años parecían a prueba de todo. Y después la parte que de verdad pega. El nido vacío: el día en que dejas de ser proveedor, protector y responsable, y descubres que lo que más se siente no es que no te hablen, sino que ya no te necesiten. La crisis matrimonial que llega justo cuando los hijos se van y dos personas que llevaban veinticinco años organizándose alrededor de ellos se voltean a ver sin saber de qué hablar. Lo complicado de volver a buscar pareja a esta edad, cuando ya eres más exigente, más celoso de tu espacio y ya no ves la vida de color de rosa. El "segundo aire" en su versión sana —irse a viajar solo, estudiar otra carrera— y en la que no lo es. Al fondo queda la crisis más difícil de nombrar, y es la que termina ocupando la última parte del episodio: cuestionar el sentido de tu vida sin encontrarlo. Sentir un vacío a pesar de haberlo logrado. Preguntarte qué sigue cuando ya cumpliste las metas profesionales, familiares y económicas que te habías puesto. Es, por mucho, el episodio más introspectivo que han grabado, y en algún momento los conductores mismos se dan cuenta y lo dicen al aire. Pero termina en el lugar correcto: llegar a los cincuenta con arrugas y achaques significa una sola cosa, que hemos vivido. No es crisis, es evolución. Esta es una conversación entre pares, no una consulta con especialistas. Si algo de lo que se platica aquí te está pesando, vale la pena buscar acompañamiento profesional. Esta es la primera parte del tema. Y en el próximo episodio el programa estrena formato: una experta acompaña a los conductores para explicar qué pasa realmente cuando llega el momento de jubilarse y pensionarse. Cuando Sí Cuentan los 50 es un podcast sobre lo que vivió la generación X, contado por quienes lo vivieron. Episodios nuevos cada martes. Una producción de SENMO | Querétaro Podcast Studio.

    Las crisis de los 50 que nadie te advierte: hijos, pareja, trabajo… ¿y ahora qué?
  4. Sep 27

    Sobrevivimos a las fiestas de los 80: piñatas de barro, resbaladillas de metal y el bolo

    La piñata era de barro. Vale la pena detenerse en eso un momento. Una olla de barro, envuelta en papel de china, colgada de una cuerda a la altura de la cabeza de veinte niños, y un niño con los ojos vendados dando palos al aire mientras los demás se acercaban a ver. Que todos hayamos llegado a los cincuenta es, estadísticamente, notable. En este episodio, Genaro Montes y Maricarmen Guízar reconstruyen la fiesta infantil mexicana de los setenta y ochenta pieza por pieza: la invitación de cartón que decía "te invito a mi fiesta" con el nombre escrito a mano, la fiesta que empezaba a las cuatro y acababa a las siete, los invitados que nadie conocía porque eran los hijos de los compañeros de trabajo del papá, los sandwichitos de jamón, paté y atún que la mamá preparaba la noche anterior y que se terminaban los adultos, la ensalada rusa, las gelatinas, los chicharrones de harina, el frutsi, las chaparritas y las aguas de jamaica y horchata. Y después la infraestructura: resbaladillas de lámina metálica que a media tarde quemaban, pasamanos que dejaban ampollas, volantines empujados por el niño más grande, túneles de metal y la alberca de hules espuma con su olor absolutamente inconfundible, del que todavía hay un mito urbano rondando. El show era siempre el mismo —el mago, la mascada infinita, la varita aguada, el payaso poniendo a jugar las sillas, el muñeco de ventrílocuo y el niño que gritaba que era falso— y nadie se quejaba, porque no había con qué compararlo. Hay también un dato que cierra bien el episodio: Cepillín, Ricardo González Gutiérrez, era odontólogo. Empezó a pintarse la cara de payaso para que los niños no le tuvieran miedo en su consultorio de Monterrey. Pero el hilo que recorre todo es otro: nadie nos estaba vigilando. Los papás platicaban, tomaban una cerveza y volteaban cuando ya había pasado algo. Esa autonomía nos dio raspones, chipotes y también una manera de socializar que quizá ya no se aprende igual. Cuando Sí Cuentan los 50 es un podcast sobre lo que vivió la generación X, contado por quienes lo vivieron. Episodios nuevos cada martes. Una producción de SENMO | Querétaro Podcast Studio.

    Sobrevivimos a las fiestas de los 80: piñatas de barro, resbaladillas de metal y el bolo
  5. Sep 20

    Nadie nos explicó nada: así aprendimos de sexo en la Generación X | Cuando Sí Cuentan los 50 T2 Ep.1

    Hay una plática que casi ninguno de nosotros tuvo en casa. Los que crecimos en México entre los setenta y los noventa aprendimos de sexualidad como se aprendían entonces casi todas las cosas importantes: por fuera. Un poco en la escuela, donde el tema se abría y se cerraba en la misma clase. Otro poco con los primos mayores, que contaban historias que ahora sabemos que eran puro invento. Y el resto en las películas que la tele pasaba recortadas, en la sección del videoclub que estaba detrás de una cortina, y en la antena parabólica del vecino cuyos papás salían de viaje. En este episodio, primero de la segunda temporada, Genaro Montes y Maricarmen Guízar reconstruyen esa educación desordenada: los libros de texto gratuitos de 1974 y las asociaciones que se les fueron encima, las mamás que contestaban una pregunta con otra pregunta, el papá que sí se animó a hablar, el miedo a deshonrar el apellido y la vergüenza —muy real, muy recordada— de comprar toallas femeninas frente al empacador del súper. La conversación es divertida, pero termina en un lugar más serio: qué le hizo a esta generación crecer entre tabús, y por qué a muchos todavía nos cuesta nombrar lo que sentimos. Cuando Sí Cuentan los 50 es un podcast sobre lo que vivió la generación X, contado por quienes lo vivieron. Episodios nuevos cada martes. Una producción de SENMO | Querétaro Podcast Studio.

    Nadie nos explicó nada: así aprendimos de sexo en la Generación X | Cuando Sí Cuentan los 50 T2 Ep.1
  6. Sep 9

    Cerramos la Temporada 1: 24 episodios de puros recuerdos

    "Carne de burro no relumbra" era, probablemente, la forma más decente que existía para decirle a alguien que se quitara de enfrente de la tele. Con esa frase y muchas más, Genaro Montes y Maricarmen Guízar cierran la primera temporada de Cuando Sí Cuentan los 50 con una segunda ronda de jerga generacional. En este episodio aparecen las mil maneras de decir que alguien se había saltado clases, palabras inventadas dentro de cada familia que sonaban a dialecto propio, y los sustitutos ingeniosos que se usaban para no decir groserías directamente: "chanfle", "hijo de la guayaba", "quema mucho el sol". También hacen un repaso de la jerga de la comida y el antro de aquella época, y hasta se atreven a intentar (sin mucho éxito) entender el "6, 7" que usan las generaciones de ahora. Pero este episodio es más que una lista de frases: es el cierre de un capítulo importante para el podcast. Genaro y Maricarmen reflexionan sobre lo que ha significado llegar a 24 episodios, sobre la comunidad que se ha ido formando alrededor del programa, con oyentes de México, Estados Unidos, Europa y toda Latinoamérica, y sobre lo que viene: una segunda temporada con más temas, más recuerdos y, antes de eso, un live especial para hablar de las travesuras de infancia que más los marcaron. Cuando Sí Cuentan los 50 es un podcast que celebra la nostalgia y los recuerdos de la Generación X mexicana, con humor, calidez y mucha identidad compartida.

    Cerramos la Temporada 1: 24 episodios de puros recuerdos
  7. Sep 2

    Episodio 23 | Las palabras que solo la Generación X entiende

    ¿Qué onda contigo, eres extraterrestre?" Esa sería probablemente la reacción de cualquier veinteañero de hoy si le soltamos algunas de las palabras que la Generación X usaba a diario en los años 80 y 90. De eso trata este episodio de Cuando Sí Cuentan los 50, en el que Genaro Montes y Maricarmen Guízar arman un recorrido completo por su propio diccionario generacional. Repasan las mil formas de decir sí y no que tenían entre amigos, las palabras que usaban para describir a alguien presumido o creído, los saludos entre cuates y hasta los saludos más cursis que hoy sacarían más de una carcajada. También reconstruyen el vocabulario completo del noviazgo de esa época: aventarse, checar tarjeta, ser el pretendiente de alguien, tener chaperón. Y no falta el vocabulario para cuando se armaba una bronca: el arguende, el mitote, la mandarina en gajos. Uno de los momentos más divertidos llega con un dato que ninguno de los dos esperaba: "pipiris nice", esa palabra tan mexicana para describir a alguien fresa, en realidad viene de una deformación del inglés "people is nice". El episodio cierra la primera temporada del podcast con la promesa de más frases, más anécdotas y un live especial para hablar de las travesuras que más los marcaron de niños. Cuando Sí Cuentan los 50 es un podcast que celebra la nostalgia y los recuerdos de la Generación X mexicana, con humor, calidez y mucha identidad compartida.

    Episodio 23 | Las palabras que solo la Generación X entiende

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Cuando sí cuentan los 50 es un podcast de la Generación X para recordar, reír, compartir y reconectar con todo eso que marcó a una generación. A través de conversaciones cercanas, divertidas y auténticas, Genaro Montes y Maricarmen Guízar platican sobre experiencias, anécdotas, costumbres, recuerdos, cambios generacionales y momentos que siguen vivos en la memoria de quienes crecieron entre lo analógico y lo digital. Este es un espacio sin prisas, sin poses y sin pretensiones: una charla entre amigos para descubrir que llegar a los 50 no solo se vive… también se cuenta.