Hoy vemos cómo afrontar la estrategia ADEP de un negocio como un médico lo haría con uno de sus pacientes. Toca metáfora. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos con el curso de Gemini, en el que aprenderemos a dominar el ecosistema de inteligencia artificial de Google para integrarlo en nuestro día a día y potenciar nuestra productividad al máximo. Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una interesante analogía. EL Doctor Business. De hecho, un consultor no deja de ser un médico de empresas. Los problemas cambian, pero la lógica para tratarlos es muy parecida. Por eso utilizo siempre la metodología ADEP: Análisis, Diagnóstico, Estrategia y Plan de acción. Empiezo por el análisis, que no es más que mirar datos. Igual que cuando vais al médico y os toma la temperatura, os ausculta o revisa los reflejos, en un negocio miramos ingresos, visitas, conversiones, recurrencia, costes… Todo lo que nos ayude a entender qué está pasando. A veces hay tantos datos que abruman, así que la clave es recopilar solo los que de verdad son relevantes. Con esos datos pasamos al diagnóstico. Aquí ya no miramos números, sino que ponemos nombre al problema. Igual que un médico dice “esto es un catarro” o “esto es una infección”, en un negocio podemos decir “esto es un problema de alcance” o “esto es un problema de conversión”. Puede que el producto sea bueno y la web funcione bien, pero no llegue suficiente gente. O justo al revés: mucha audiencia, pero nadie compra. Identificar bien la “enfermedad” es fundamental. Después viene la estrategia, que es decidir por dónde vamos a atacar el problema. El médico decide si hace falta descanso, medicación o algo más serio. En un negocio ocurre lo mismo: ¿vamos a apostar por difusión?, ¿por publicidad?, ¿por contenido?, ¿por mejorar la oferta? Aquí todavía no hacemos nada concreto, solo elegimos el camino. Y finalmente llegamos al plan de acción, que sería la receta. Acciones concretas, claras y ejecutables: lanzar campañas de Ads, colaborar con creadores de contenido, abrir un podcast, cambiar un CTA, ajustar un copy… Lo que toque según la estrategia elegida. Ahora bien, aquí es donde entran tres máximas que siempre sigo para no liarnos más de la cuenta. La primera es aprovechar lo que ya tenemos. Igual que un médico no te manda al Kilimanjaro a buscar una planta rara si tienes una farmacia en la esquina, en un negocio debemos tirar de nuestras fortalezas. Eso está en la F del DAFO. Si sabes escribir, escribe. Si sabes hablar, habla. Si tienes dinero, paga a quien sepa hacer lo que tú no haces bien. No tiene sentido forzarnos a hacer cosas que no encajan con nosotros cuando ya tenemos recursos disponibles. La segunda máxima es ir de lo más fácil a lo más difícil. No se trata de matar moscas a cañonazos. Si el problema se puede arreglar cambiando un botón o ajustando un mensaje, no tiene sentido rehacer toda la web o montar un proyecto gigantesco. Muchas veces, lo más simple es también lo más rápido y lo que antes da resultados. Y la tercera máxima es ir de lo menos radical a lo más radical. Ojo, porque fácil no siempre significa poco agresivo. Cambiar un precio es facilísimo, pero puede ser un cambio muy radical. Antes de tocar cosas clave como la propuesta de valor o el pricing, probemos ajustes pequeños: un texto, un CTA, una estructura. Busquemos ese 20 % de esfuerzo que nos puede dar el 80 % de resultado. Con estas tres reglas (fortalezas, facilidad y grado de radicalidad), el plan de acción deja de ser un caos de ideas y se convierte en una hoja de ruta clara y lógica. A veces tocará ser más contundente, sí, pero que sea porque no queda otra, no porque nos hayamos flipado a la primera. Esta es, en esencia, mi forma de trabajar como “doctor de negocios”. Espero que os sirva tanto para vuestros propios proyectos como para ayudar a clientes, porque tener este marco mental ahorra tiempo, dinero y muchos dolores de cabeza. :) Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!