Las civilizaciones antiguas son una fuente interminable de información, buenos indicadores de cómo vamos avanzando como una humanidad colectiva, aunque también es fascinante conocer antiguos detalles sobre el individuo, el estado o país mismo. Aprender del pasado nos prepara para funcionar mejor en el futuro y, ocasionalmente, sonreír cuando encontramos algún dato identificable que nos habla directamente a nosotros. Si nos retrotraemos en el tiempo, podemos encontrar la "cuna de la civilización" en Medio oriente, comprendida en un área entre los largos ríos Tigris y Éufrates y, debido a su localización, lleva el nombre de Mesopotamia, “la tierra entre los dos ríos” La propia Mesopotamia alberga una gran variedad de culturas: persas, sirios, asirios, amorreos, elamitas, babilonios, hititas, hurritas, y, más tarde, romanos y musulmanes. Pero la primera cultura en surgir en esta ‘’cuna civilizatoria’’ fue la sumeria. Esta antigua civilización fue responsable por sí sola de algunas de las innovaciones más importantes en casi todos los campos: Religión, Legislación, arquitectura, educación, arte, literatura e incluso el entretenimiento. En resumen, los sumerios lo hicieron todo, y además lo hicieron primero: el primer reino, más tarde transformado en un imperio, la primera ciudad-estado, la primera democracia, la primera autocracia, perfeccionaron la escritura, los estudios, las religiones organizadas, leyes el arte y la literatura.