En este programa: En Materia reservada, Fernando Rueda investiga quién puede esconderse detrás de Jabaroot, el hacker o colectivo que ha filtrado millones de datos de organismos públicos marroquíes y amenaza con publicar información sobre sus servicios secretos. El grupo asegura disponer de documentos relacionados con la entrada masiva de migrantes en Ceuta, aunque no ha aportado pruebas que respalden todas sus acusaciones. Las hipótesis conducen a Argelia, Francia, un antiguo alto cargo del espionaje marroquí o incluso algún tipo de colaboración exterior todavía desconocida. En Las alcantarillas del poder, Fernando Rueda reconstruye las primeras conversaciones entre un Gobierno español y ETA. El agente Ángel Ugarte logró reunirse en Ginebra con representantes de la organización terrorista en noviembre de 1976, durante la Transición, para explorar una posible vía de paz. Los encuentros permitieron obtener información, pero también confirmaron que el sector militar de ETA no tenía intención de abandonar las armas. En El argonauta del misterio, Manuel Carballal revisa la figura de Uri Geller, el mentalista que asombró a España en 1976 doblando cucharas y asegurando que podía poner en marcha relojes averiados. Carballal relata sus encuentros personales con él, las pruebas que realizó para intentar desenmascararlo y los episodios que todavía no consigue explicar. También recuerda el interés de los servicios de inteligencia por Geller y otros supuestos psíquicos como Nina Kulagina. El filósofo José Antonio Marina analiza el deterioro del rendimiento educativo y advierte de la pérdida de atención y comprensión lectora provocada, entre otros factores, por el uso excesivo de las pantallas. Marina reivindica la memoria como herramienta esencial para aprender, propone personalizar la enseñanza mediante la tecnología y reclama que la educación se convierta en una verdadera prioridad social y política. En Encuentros con lo desconocido, la investigadora Irene Toledo Alday explica el autoensamblaje de las moléculas mediante una sugerente comparación con la química del amor. Descifrar esas primeras interacciones entre péptidos permitiría diseñar nuevos biomateriales y comprender mejor la formación de estructuras relacionadas con enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer y el párkinson. En Black Future, Mado Martínez explora los avances científicos que intentan reproducir las condiciones del útero materno para salvar a bebés extremadamente prematuros. Una tecnología concebida inicialmente como una incubadora avanzada podría terminar utilizándose para completar embarazos enteros, facilitar nuevas formas de reproducción asistida o, en el escenario más inquietante, permitir que los Estados produzcan niños sin que existan padres dispuestos a criarlos. En Chispa nocturna, Silvia Casasola presenta NAZA, el documental de Yuval Abraham y Rachel Szor construido a partir de los testimonios anónimos de 24 militares y agentes de inteligencia israelíes. Sus declaraciones describen el uso de inteligencia artificial y sistemas de vigilancia para seleccionar objetivos en Gaza, así como ataques ejecutados pese a conocer el elevado número de víctimas civiles que podían provocar. En La puerta del misterio, David Cuevas reúne testimonios españoles sobre extrañas figuras humanoides suspendidas en el cielo. Un supuesto ser metálico que despegó dejando marcas en Serranillos del Valle, una silueta negra observada con prismáticos sobre la ría de Pontevedra y otras apariciones semejantes recuerdan al célebre Mothman de Point Pleasant, aunque Cuevas evita atribuirles un origen extraterrestre. El investigador presenta además Pasión de hielo y fuego, su poemario ilustrado por Marta Fontana. En Mujeres con alma, la periodista Marta Forn Bonet relata cómo descubrió la verdadera identidad de Tania Head, presidenta de una asociación de supervivientes del 11-S que decía haber escapado de una de las Torres Gemelas. En realidad era la barcelonesa Alicia Esteve, que se encontraba en España durante los atentados. La investigación permitió desmontar su historia, aunque algunas víctimas reconocen que su energía y dedicación también ayudaron a reconstruir la asociación. En La Nueva Era, el investigador Miquel Llorente Espino explica cómo la risa pudo convertirse en uno de los ingredientes que hicieron posible el lenguaje. Compartida por primates, roedores, perros y cetáceos, funciona como una señal social que comunica juego, bienestar y ausencia de amenaza. El control voluntario de la respiración, unido a los gestos y a una inteligencia cada vez más compleja, habría contribuido a desarrollar la comunicación humana. En Si no me crees, compruébalo, una investigación encuentra un patrón temporal semejante en las señales empleadas por animales muy diferentes. Desde el parpadeo de las luciérnagas hasta los cantos de grillos, aves o anfibios, numerosas formas de comunicación se concentran en una franja aproximada de entre 0,5 y 4 hercios. No constituye un idioma universal, pero sugiere que distintos sistemas nerviosos comparten un ritmo adecuado para recibir y procesar información. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices