En esta edición de Ars Sonora nos trasladamos al Real Conservatorio Superior de Música de Madrid (RCSMM), y más específicamente al laboratorio de sonido desde el que se articula buena parte de la actividad del Grado en Sonología, que presentamos en este monográfico a través de varias entrevistas. Registramos este programa en el contexto de las "VI Jornadas de Creación Actual", celebradas entre los días 10 y 12 de febrero de 2026 y organizadas conjuntamente por los seminarios de Sonología y Composición bajo el lema "Nuevos formatos", apelando a un conjunto de prácticas que incluye el arte sonoro, el "live coding", la instalación sonora, las "algoraves", el uso artístico del espacio público y otras prácticas no habituales, aún, en los programas del conservatorio. La conversación se abre con dos de los principales responsables académicos del área: Julián Ávila y Alberto Bernal, catedráticos de Sonología del RCSMM. Junto a ellos reconstruimos el surgimiento del Grado en Sonología en el conservatorio madrileño: una implantación iniciada en 2019 que vino a ocupar un espacio hasta entonces cubierto de manera parcial por la composición electroacústica —dentro del itinerario de Composición—, pero que ahora se amplía hacia una formación más específica en creación sonora, interpretación con nuevas tecnologías, instalaciones, performance, esculturas sonoras, obras audiovisuales y trabajos de sonorización. La Sonología se manifiesta, así, como una enseñanza artística superior en la que los conocimientos técnicos se colocan explícitamente al servicio de la creación. Tanto Ávila como Bernal subrayan que este grado aspira a transformar la forma de pensar el propio conservatorio: abrirlo a otros formatos, a otros espacios de escucha y a una relación menos ensimismada con el presente de la creación. En esa vocación de apertura se ubica la organización de las citadas jornadas, que se presentan como un foro en el cual el aula deja de ser el único marco de trabajo y donde la práctica artística, la instalación, los conciertos y el intercambio con creadores externos devienen una extensión natural de la formación. Seguidamente se incorpora a la conversación una muestra del alumnado de este grado. El primer estudiante en tomar la palabra es el valenciano Carles Pascual, que relata su procedencia desde los estudios de Composición cursados en otro centro y de un posterior máster en Musicología. Pascual resalta el valor de la localización urbana del conservatorio, muy cerca del Museo Reina Sofía y de otras instituciones culturales que amplían, fuera del aula, el horizonte de formación del alumnado. Escuchamos su trabajo "Mirava les branques", una pieza acusmática inspirada en el libro "Matèria de Bretanya" (1975), de Carmelina Sánchez-Cutillas (1921-2009), realizada a partir de grabaciones de campo en las que, según el autor, "conviven los sonidos de la banda de mi pueblo materno, Gaianes, tocando el aguinaldo, la almazara donde trabaja mi madre mientras se hace el aceite, las campanas del pueblo, el tren de vuelta a Madrid… Todos estos elementos se funden mediante diferentes técnicas de manipulación del sonido, mutando de unos a otros progresivamente". También contamos con Olivia Álvarez Enciso, procedente de Segovia y formada previamente como saxofonista. Su intervención describe la llegada a los estudios de Sonología desde una educación musical más convencional, y el descubrimiento progresivo de un campo que inicialmente le resultaba desconocido. Escuchamos su pieza "Voces", nacida de la necesidad de reconciliar dimensiones que a veces se separan artificialmente: la tonalidad, el canto, cierta sensibilidad popular y las dimensiones estéticas que puede aportar la tecnología. Álvarez Enciso también presenta, en el contexto de las jornadas, la instalación sonora interactiva titulada "DLux", que incluye un dispositivo de espejos dispuestos en forma de rombo, iluminados por focos que proyectan figuras cambiantes en un espacio oscurecido. Esta instalación reutiliza y transforma materiales vocales procedentes de la pieza "Voces", ahora sometidos a nuevos procesos digitales. El tercer alumno entrevistado es Alejandro Mondragón. Su testimonio insiste en la dimensión comunitaria del grado: el estudio como lugar de convivencia, la preparación colectiva de conciertos, el vínculo afectivo con el espacio y con los compañeros y la idea de que la Sonología vertebra una comunidad de práctica. La obra que presenta, compuesta para saxofón alto y electrónica fijada en soporte, se titula "FrL", y constituye un primer acercamiento —surgido como un ejercicio de clase— a la escritura para un instrumento acústico (aquí interpretado por Rodrigo Tejedor) acompañado por la electrónica. Todos estos testimonios, que en el contexto de las "VI Jornadas de Creación Actual" del RCSMM se entrecruzaron con las intervenciones de artistas como Concha Jerez, José Iges, Maite Camacho y Peter Bosch, entre otros, nos ayudan a reflexionar acerca de cómo este conservatorio madrileño articula, hoy, la relación entre tecnología, escucha y educación artística superior. Escuchar audio