Campo Abierto

Ion Colino

Sección sobre ecología y medio natural de la mano de Ion Colino, Gerente del Centro de Agricultura Ecológica y Granja Escuela Areitz Soroa en Galdames.

  1. APR 1

    La rotación de cultivos: el secreto ancestral para un huerto sostenible y sin químicos

    En la búsqueda constante de soluciones naturales para cuidar nuestro entorno, a veces las respuestas más innovadoras provienen de la tradición más pura. Esta semana en EgunOn Bizkaia, dentro de la sección de ecología "Campo Abierto", Ion Colino nos desvela que la rotación de cultivos es la clave fundamental para que, al terminar nuestra labor hortícola, dejemos la tierra en las mismas condiciones para las generaciones venideras. El equilibrio natural frente a las plagas Para Colino, esta práctica es vital si queremos mantener un huerto sano y equilibrado con un mínimo de enfermedades, ya que la mayoría de los vegetales extraen nutrientes específicos y liberan toxinas durante su crecimiento. Según explica el experto, si no se alternan las familias, los insectos y parásitos se hacen "dueños de la situación" al acumularse residuos y perderse la fertilidad del suelo. En este sentido, hace especial hincapié en los hongos, que pueden quedar inoculados en la tierra hasta cuatro o cinco años, por lo que la regla de oro establece que la misma familia de plantas no debe volver al mismo lugar durante un ciclo de cuatro años. La importancia de la organización metódica La aplicación práctica de este método requiere ser extremadamente metódicos y llevar un registro en un cuaderno, pues es fácil olvidar qué se plantó años atrás. Por ejemplo, si en 2025 se plantaron tomates, que pertenecen a la familia de las solanáceas, el año siguiente no se deben poner en ese sitio ni patatas, ni pimientos, ni berenjenas. En su lugar, sería idóneo optar por lechugas (compuestas) o zanahorias (umbelíferas), que pertenecen a familias distintas y tienen necesidades diferentes. El huerto como su propia farmacia Además de nutrir la tierra, este sistema permite reducir la dependencia de productos químicos. Colino señala que las plantas no solo quitan, sino que también aportan vitaminas y moléculas que actúan como potentes inhibidores de parásitos. Un ejemplo claro es el uso de repollos o rábanos; al descomponerse sus hojas en el suelo, liberan isotiocianatos que funcionan como un insecticida biológico capaz de eliminar patógenos. Finalmente, el experto sugiere que el éxito total se alcanza al combinar la rotación con la asociación de cultivos, como mezclar patatas con alubias para fijar el nitrógeno del aire, caminando así hacia una agricultura que prescinde de métodos nocivos para el medio ambiente.

    7 min
  2. MAR 25

    Los setos: mucho más que una simple división en tu jardín

    A menudo los vemos simplemente como elementos ornamentales o barreras para separar nuestra propiedad de la del vecino, pero un seto bien elegido y plantado con criterio ofrece un sinfín de beneficios que van mucho más allá de la estética. En la sección Campo Abierto, el experto Ion Colino explica que estas estructuras vegetales funcionan como un auténtico pulmón y protector de nuestro espacio verde. Lejos de ser una pared inerte, un seto es un ecosistema en miniatura que actúa como un "hotel de cinco estrellas para la biodiversidad". Un refugio de vida y protección natural Entre sus funciones principales destaca el control natural de plagas, ya que atraen a pájaros insectívoros y fauna útil que mantiene el huerto sano. Además, funcionan como excelentes cortavientos que mitigan el impacto de las rachas fuertes, especialmente en zonas de montaña, mientras que sus raíces estructuran la tierra para protegerla de la erosión y mantenerla cohesionada. Dependiendo de su densidad y altura, también pueden actuar como un potente aislante capaz de reducir drásticamente el ruido exterior. La importancia de elegir especies autóctonas A la hora de la plantación, Colino apuesta por especies autóctonas como el laurel, el aligustre, los acebos, los durillos o la encina, que se adaptan perfectamente al entorno y son fáciles de mantener. Para quienes buscan un cerramiento natural más disuasorio, recomienda opciones como el espino albar, los agracejos, los pacharanes o la piracanta, que cumplen una función protectora sin necesidad de recurrir a vallas metálicas. Planificación y mantenimiento: el secreto está en la ubicación La planificación es vital para que el seto no robe luz o nutrientes a otras plantas. Jon aconseja situarlos preferiblemente en los fondos de la huerta, donde puedan crecer libremente con un toque paisajístico pero con criterio. Si se poda en el momento adecuado respetando la floración, el seto se convierte en un albergue de "bichos" beneficiosos y los restos obtenidos pueden usarse como mulch para fertilizar el suelo constantemente. ¿Cuándo es el mejor momento para plantar? Aprovechando la entrada de la primavera, el experto aclara que "siempre que la planta vaya en maceta, se puede trasplantar en cualquier época del año", aunque recalca la importancia de apretar bien la tierra al plantar para evitar bolsas de aire. Eso sí, advierte que hace falta paciencia, ya que especies como las fotinias o el laurel pueden tardar entre dos y tres temporadas en formar un seto espeso y alcanzar una altura considerable. Como bien resume Jon: "No estamos hablando de muebles, estamos hablando de vida".

    8 min
  3. MAR 18

    El peligro de los inviernos "primaverales" para los frutales

    El invierno en Bizkaia está registrando jornadas de más de 20°C, una situación que, aunque agradable para el ciudadano, resulta alarmante para el mundo vegetal. En la última entrega de Campo Abierto, el experto Ion Colino ha advertido que sin un invierno de verdad, los vegetales se resienten. Para que un árbol frutal o una hortaliza prospere, no basta con que llegue el buen tiempo; primero deben haber acumulado un cupo mínimo de frío. Colino define una "hora de frío" como aquella en la que la temperatura baja de los 7°C. "La acumulación de esas horas es lo que hace que los árboles o las variedades hortícolas se adapten bien y prosperen de maravilla", señala el experto. En Euskadi, la media necesaria suele rondar entre las 1.000 y 1.500 horas de frío. Si un árbol no alcanza su cupo —como ocurriría al plantar un avellano en una zona cálida— "no va a dar buenas flores y se van a caer las yemas". El frío actúa como un interruptor biológico que induce la latencia, un estado donde la semilla o el árbol "guarda toda su energía" para el futuro. Los vaivenes térmicos actuales confunden a los vegetales, que necesitan este descanso para afrontar el "brutal gasto energético" que supone brotar y florecer en primavera. Sin frío no hay salud: El aumento de plagas Más allá del crecimiento, el hielo funciona como un insecticida natural. Colino destaca que un invierno cálido es la antesala de un año difícil para el agricultor: "El frío viene muy bien contra los bichos patógenos; año que no hay frío, un montón de plagas al año siguiente". Adaptación: Congeladores y sabiduría popular Ante el cambio climático, los profesionales están tomando medidas, como meter las semillas en el congelador durante unas 78 horas para simular el invierno y "quitarles esa latencia" de forma artificial. Asimismo, se están retrasando semilleros y trasplantes (como el de la cebolla) para evitar que el desequilibrio térmico arruine el ciclo vital de la planta. La clave ahora es observar a la naturaleza: "Hay que hacer mucho caso a las señales medioambientales, a los vuelos de las aves o a los insectos para predecir cómo de frío va a ser el invierno y adelantarnos".

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  4. MAR 11

    Fruta con sabor a fruta: el reto de recuperar la calidad y la salud en nuestra mesa

    La escena es común: compramos una pieza de fruta con un aspecto impecable, casi reluciente, pero al darle el primer bocado descubrimos que no sabe a nada. Es la "fruta de plástico" que inunda los supermercados. Sobre este fenómeno y las alternativas que ofrece la agricultura ecológica conversamos hoy con Ion Colino en nuestro espacio 'Campo Abierto'. El engaño de la estética frente al sabor Colino es tajante al analizar la situación actual del mercado: "Parece que nos timan; salimos con una cara de tontos porque esa fruta no sabe a nada, no se conserva como antes y encima nos han cobrado una barbaridad". Según el experto, la fruticultura actual se centra excesivamente en el rendimiento, priorizando el tamaño, el calibre y el peso (tonelaje) por encima de los nutrientes y las cualidades organolépticas (gusto, tacto y olfato). Recuperar las joyas de nuestra tierra Frente a este modelo, desde Aritzoro se apuesta por rescatar variedades rústicas y autóctonas de Euskadi —manzanos, perales o ciruelos— que están en peligro de extinción. Estas especies están perfectamente adaptadas a nuestro clima y ofrecen perfiles de sabor auténticos. "Son manzanas con caracteres ácidos, de piel un poco áspera y formas que no son tan comerciales, pero que poseen una auténtica calidad biológica", explica Colino. El objetivo no es solo plantar estos árboles, sino educar a las nuevas generaciones para que reconozcan y disfruten de estos sabores genuinos, comparándolo con quien solo bebe leche de brik y rechaza la leche cruda por desconocimiento de su sabor real. ¿Es el producto ecológico un lujo? Uno de los grandes debates es el precio. Sin embargo, Colino invita a los consumidores a reflexionar sobre sus prioridades de gasto. "Andamos racaneando en la cesta de la compra, en lo que realmente nos da salud, cuando los productos ecológicos se comportan como una medicina". El experto señala la paradoja de ahorrar en alimentación básica para luego gastar sin mirar en ocio o vacaciones. Además, destaca que el precio de la agricultura convencional es "ficticio", ya que no contabiliza el coste medioambiental: "El producto convencional no paga por lo que contamina, mientras que el ecológico tiene el valor añadido de estar cuidando el medio ambiente". Justicia para el caserío Apostar por esta vía es también una cuestión de justicia social para los agricultores locales. Se trata de fomentar una economía circular que rescate la vida del caserío y dignifique el trabajo de quienes mantienen vivo el entorno rural. Para ello, Collino insiste en que tanto el agricultor como el consumidor deben aprender nuevas técnicas y formas de entender la tierra, desde el manejo del suelo hasta la poda.

    7 min
  5. MAR 4

    La batalla contra la avispa asiática: Guía práctica para el trampeo

    La vespa velutina, conocida popularmente como avispa asiática, se ha convertido en un visitante no grato pero muy asentado en nuestro territorio. Aunque los apicultores perciben una cierta estabilización en la cornisa cantábrica, Ion Colino, del centro de agricultura ecológica Areitz Soroa, advierte en el programa EgunOn Bizkaia que no se puede bajar la guardia y que la implicación de la ciudadanía es crítica para proteger la biodiversidad. El momento crítico de la reina fundadora El ciclo biológico del insecto marca la urgencia de actuar precisamente ahora, entre finales de febrero y principios de marzo. Es en este periodo cuando las reinas fundadoras, que hibernaron tras la puesta del año anterior, salen para comenzar a construir el nido y realizar la primera puesta. Capturarlas en estas semanas es fundamental para evitar el nacimiento de las obreras, que son las que generan el gran problema al demandar una dieta masiva de proteínas para alimentar a las larvas. Un método de trampeo casero y selectivo Para colaborar en esta lucha, se puede fabricar una trampa sencilla utilizando una botella de plástico de un litro cortada por la parte del embudo y colocada de forma invertida. El éxito reside en la mezcla del cebo: una combinación de cerveza negra, medio vaso de zumo de naranja o manzana y medio vaso de vino blanco. El uso del vino blanco es un detalle vital, ya que actúa como repelente para las abejas, impidiendo que entren en la trampa mientras que la avispa asiática sí se ve atraída por el brebaje. Diferencias clave con la especie autóctona Es fundamental que la ciudadanía aprenda a diferenciar la especie invasora de la Vespa crabro o avispon europeo, que es inocuo y mantiene el equilibrio natural. La avispa asiática es algo más pequeña y destaca por su tórax y abdomen de color negro brillante, con una franja amarillenta al final y las puntas de las patas de color amarillo. Por el contrario, el avispon de aquí es más grande y presenta un tono general marrón rojizo. Un depredador con inteligencia adaptativa El daño que este insecto causa va más allá de las colmenas, afectando a todo tipo de polinizadores, mariposas y moscas. Colino destaca que la velutina muestra una capacidad de aprendizaje sorprendente, siendo capaz de observar y adaptarse a las barreras físicas que los apicultores colocan en las colmenas, logrando entrar en ellas para avisar al resto del nido y exterminar colonias enteras de abejas en cuestión de días. Para profundizar en estas técnicas de control, se han organizado charlas informativas en las casas de cultura de Muskiz y Sodupe durante el mes de marzo.

    9 min
  6. FEB 25

    La lana: el "tesoro" de nuestros caseríos que urge recuperar

    En la última entrega de la sección Campo Abierto en el programa EgunOn Bizkaia, hemos analizado la situación de uno de los materiales más antiguos y, paradójicamente, más olvidados de nuestra historia: la lana. A pesar de su declive frente a los sintéticos, Ion Colino defiende su papel crucial como un recurso de alto valor biológico y técnico que urge rescatar del olvido. Un material en crisis: cuando esquilar cuesta dinero A pesar de sus múltiples bondades, la realidad económica de la lana es alarmante. Colino destaca que "esquilar a la oveja nos cuesta más caro que el valor de la lana", vendiéndose actualmente a unos irrisorios 15 céntimos el kilo. Esta falta de rentabilidad ha provocado que un producto noble sea tratado casi como un residuo, siendo sustituido sistemáticamente por derivados del petróleo como el poliéster. Sin embargo, Colino insiste en que la lana es un "tesoro" que siempre ha sido una herramienta de cohesión comunitaria y un pilar de los valores artesanales que fortalece la economía local y el arraigo al territorio. Revolución en la agricultura: la lana como esponja natural Uno de los beneficios más potentes de recuperar este material se encuentra en el campo, donde funciona como un recurso estratégico para los agricultores. La lana actúa como una auténtica esponja a nivel agrícola, ya que retiene el agua de lluvia y la libera poco a poco a disposición de las plantas, lo que permite reducir la evaporación hasta en un 35%. Al contener queratina, los microorganismos la descomponen gradualmente, convirtiéndola en un fertilizante de integración lenta y un abono orgánico excepcional. Su uso mejora la vida microbiana del suelo entre un 30% y un 50%, llegando a aumentar las cosechas hasta un 15%. Además, a diferencia de los plásticos agrícolas, la lana es totalmente biodegradable y se desintegra en unos cuatro meses, protegiendo la tierra contra la erosión sin dejar residuos. El mejor aislante contra el cambio climático Más allá del cultivo, la lana destaca como un material técnico superior frente a las alternativas industriales. Posee una conductividad térmica muy baja, lo que la hace más eficiente que la lana de roca comercial para mantener la temperatura en las viviendas. Su versatilidad técnica la convierte en un excelente aislante acústico y en la mejor alternativa sostenible para sustituir polímeros derivados del petróleo en el sector de la construcción, aportando una huella de carbono negativa y una durabilidad natural inigualable. El papel del pastoreo y la administración Para recuperar este tesoro, Colino señala que es necesario un cambio de paradigma en las políticas públicas. Reclama que la administración valore realmente al ganadero y al pastor, cuya labor es fundamental para el mantenimiento de los ecosistemas vascos. En este sentido, resalta que el pastoreo es la mejor herramienta de prevención contra los desastres naturales, ya que "siempre ha sido un arma para mantener los bosques limpios", actuando como una defensa viva y eficaz contra los incendios forestales durante los meses de más calor.

    8 min
  7. FEB 18

    Convierte tu terraza en una huerta

    Ion Colino ha ofrecido esta semana en la sección "Campo Abierto" del programa EgunOn Bizkaia una guía práctica para convertir balcones y terrazas en pequeñas huertas urbanas. Durante la conversación ha explicado que estos espacios, a menudo infrautilizados, pueden convertirse en zonas productivas si se planifican correctamente. Antes de plantar: normativa y estructura Ion Colino ha subrayado que el primer paso siempre ha sido consultar la normativa de la comunidad de vecinos. Antes de instalar jardineras o mesas de cultivo, ha recomendado hablar con la comunidad para conocer posibles limitaciones. Además, ha insistido en la importancia de tener en cuenta la estructura del edificio y el peso soportado por metro cuadrado. En construcciones modernas de hormigón, ha recordado que no se deben superar los 400 kilos por metro cuadrado, mientras que en edificios antiguos con estructura de madera la resistencia puede situarse entre los 200 y 300 kilos. Ha advertido de que, aunque no se produzca un colapso repentino, sí puede aparecer deformación si se excede el peso recomendado. Exposición, viento y ubicación La exposición solar ha sido otro de los aspectos clave. Ion Colino ha explicado que muchas terrazas cuentan con poca insolación y corrientes de aire constantes, factores que pueden afectar al desarrollo de las plantas. Ha recomendado buscar una esquina protegida que reciba al menos ocho horas de sol, especialmente para garantizar una buena floración. También ha señalado que el viento puede provocar estrés en las plantas, alterando su ciclo y reduciendo el rendimiento de la cosecha. Medidas mínimas y equipamiento básico En cuanto al equipamiento, ha asegurado que no se necesita una gran inversión. Para quienes ya tienen experiencia, ha indicado que basta con una pala pequeña y una escoba. Respecto a las jardineras, ha detallado unas medidas mínimas orientativas: 50 centímetros de ancho, 50 de profundidad y un metro de largo. En el caso de áticos, ha destacado que las mesas de cultivo funcionan especialmente bien y existen modelos de diferentes tamaños, de montaje sencillo y coste accesible. Qué plantar para empezar Ion Colino ha recomendado comenzar valorando las propias necesidades gastronómicas del hogar. En función del espacio disponible y del sustrato elegido, ha sugerido iniciarse con cultivos sencillos como lechugas, puerros, repollos, brócolis, perejil y plantas aromáticas. Ha insistido en que el sustrato debe ser de calidad y con buen drenaje, ya que optar por materiales baratos puede terminar resultando más costoso a largo plazo.

    7 min
  8. FEB 11

    Semilleros: el arte de planificar tu cosecha desde la raíz

    Para Ion Colino, el éxito de una buena cosecha no es casualidad. Todo empieza por elegir semillas de calidad, preferiblemente las que hayamos guardado nosotros mismos de la temporada anterior. Ion es tajante: "debemos evitar las semillas híbridas F1", ya que estas se degeneran con el tiempo y nos hacen dependientes de las cooperativas. Pero una buena semilla necesita la mejor "cuna". El sustrato ideal es el compost, gracias a su excelente estructura que evita que las raíces se asfixien por falta de oxígeno o exceso de humedad. Si optas por sustratos comerciales, asegúrate de que incluyan: Turba. Corteza fina. Perlita (para airear la mezcla al regar). Fertilizante de liberación lenta. Frío o calor: ¿Qué necesita cada cultivo? No todas las plantas son iguales. Algunas aguantan perfectamente el clima de febrero, mientras que otras son más "exigentes": Semilleros en frío: Cultivos como lechugas, acelgas, repollos o borrajas pueden sembrarse en bandejas de poliespán al exterior, cubiertas simplemente con un plástico. Los "reyes" del calor: El tomate y el pimiento necesitan calor de fondo (más de 18°C) para germinar. El truco de la "cama caliente" Para los cultivos exigentes, Ion nos propone un método tradicional fascinante: la cama caliente. Consiste en usar unos 40 cm de hierba verde que, al fermentar, emana calor de abajo hacia arriba. Encima se coloca tierra vegetal, compost, la semilla y un plástico protector. Si prefieres algo más moderno, puedes usar una resistencia eléctrica (como las mantas para el dolor de riñones) debajo de la bandeja para mantener esos 18°C constantes durante unos 15 días. El riego: Ni mucho, ni poco Un error común es regar justo después de poner la semilla, lo que puede enterrarla demasiado. Recuerda que la semilla solo debe profundizarse dos o tres veces su grosor. El riego debe ser una rutina calculada; si la planta sufre estrés hídrico ahora, en el futuro se "subirá" (irá a semilla prematuramente) y no cumplirá su ciclo adecuadamente.

    8 min

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