Tu institución probablemente está perdiendo dinero en una partida que ni siquiera existe en tus reportes financieros, porque nadie la llama por su nombre real: alfabetización en salud. Hoy la Dra. Beatriz Q. Vallejo desglosa por qué ese costo oculto, repartido entre servicio al cliente, finanzas y manejo de riesgo, podría ser mucho mayor de lo que tu organización cree. Por qué tu hospital pierde dinero sin saberlo (y no aparece en el reporte)¿Falló la paciente, o falló el sistema?Una mujer sale del hospital con varias hojas en la mano. Le explicaron que debía cambiar la dosis de uno de sus medicamentos, coordinar una cita de seguimiento y estar pendiente a ciertas señales de alerta. Mientras el profesional hablaba, ella asentía. ¿Entendió? Sí, respondió. Pero al llegar a casa, no sabe cuál medicamento suspender, no entiende si la cita la coordina ella o si la van a llamar, y la hoja dice que debe acudir a emergencias si presenta un "deterioro significativo", sin que nadie le explicara cómo se ve o se siente eso. Intenta llamar a la institución y no logra pasar del menú telefónico. Días después regresa a la sala de emergencia, y el profesional la describe como una paciente "no adherente". La Dra. Beatriz Q. Vallejo plantea la pregunta incómoda: ¿y si esa persona no falló? ¿Y si fue el sistema el que no logró hacerse entender? La alfabetización en salud no es simplemente saber leer. Es la capacidad de encontrar información y servicios, comprenderlos, evaluarlos y utilizarlos para tomar decisiones de salud, pero también incluye algo que rara vez entra en la conversación: la responsabilidad de las organizaciones de presentar esa información de forma accesible, comprensible y útil. La alfabetización en salud no es un problema del paciente, es una característica de la relación con el sistemaUna persona puede tener un grado universitario y aun así sentirse completamente perdida frente a un diagnóstico nuevo, un consentimiento informado, una tabla de dosis o un portal electrónico. El miedo reduce la capacidad de procesar información, el dolor distrae, el cansancio afecta la memoria, y la prisa con la que operan los servicios de salud hace más difícil preguntar. Según la Agencia para la Investigación y la Calidad de la Atención Médica (AHRQ), una organización alfabetizada en salud facilita que las personas encuentren, comprendan y utilicen la información y los servicios en cada punto de contacto: desde la conversación clínica hasta la rotulación del edificio, dónde está el estacionamiento, la coordinación de una cita, la factura o el portal del paciente. Lo que dice la evidencia: números, no solo intuiciónUna investigación publicada en el Journal of Health Communications, realizada con pacientes hospitalizados, encontró que el 49% tenía una alfabetización en salud inadecuada, y esta condición se identificó como un factor independiente asociado con la reutilización de servicios hospitalarios en los 30 días posteriores al alta. Esto no significa que toda visita a emergencia o readmisión esté causada por un problema de comprensión —la pobreza, el acceso a servicios, la transportación y la disponibilidad de cuidadores también influyen—, pero la evidencia obliga a reconocer que la dificultad para comprender y navegar el sistema forma parte del problema, y afecta desproporcionadamente a adultos mayores, personas con diversidad funcional, comunidades con recursos limitados y quienes no dominan el idioma en que reciben los servicios. En cuanto al costo, se ha citado durante años una estimación de Vernon y otros autores, según la cual la alfabetización en salud limitada podría representar entre 106 y 238 mil millones de dólares anuales para la economía de Estados Unidos, equivalentes en aquel momento (2007) a entre un 7% y un 17% del gasto personal en salud. La Dra. Vallejo aclara que no presenta esta cifra como una estimación actual ni la traslada automáticamente a Puerto Rico, pero comparte un dato más reciente y local: en el Simposio de Manejo Integral del Asma se indicó que el asma no manejada en la isla cuesta aproximadamente 41 millones de dólares solo en visitas a sala de emergencia y hospitalizaciones. Una revisión sistemática publicada en el 2025 examinó 23 estudios sobre alfabetización y costos médicos, y 15 de ellos encontraron una asociación estadísticamente directa: mayor alfabetización, menores costos; alfabetización limitada, costos más altos. El costo que nadie ve completo porque está fragmentado entre departamentosCada vez que una institución no logra hacerse entender, alguien tiene que volver a explicar la instrucción. Cada proceso confuso aumenta las llamadas, las cancelaciones, los errores y las gestiones administrativas. Ese gasto no aparece en una partida llamada "falta de alfabetización en salud": se paga en instrucciones repetidas, llamadas evitables, citas perdidas, referidos incompletos, reclamaciones, denegaciones, errores de medicamentos, visitas evitables a emergencias, readmisiones, baja satisfacción, desgaste profesional y riesgo legal y reputacional. Recursos humanos ve una parte, la oficina de calidad otra, servicio al cliente recibe las quejas, finanzas observa las pérdidas, enfermería o registro maneja las llamadas, manejo de riesgos atiende el evento. Como cada departamento contempla solo una porción, la organización no logra reconocer que muchos de estos problemas comparten una raíz común. Cómo empezar a medir el costo oculto en tu organizaciónLa Dra. Vallejo propone empezar con preguntas operativas concretas: ¿cuántas llamadas recibe tu organización para aclarar instrucciones? ¿Cuántas citas se pierden porque el proceso era confuso? ¿Cuántos referidos no se completan? ¿Cuántas personas regresan sin comprender su diagnóstico o tratamiento? ¿Cuánto tiempo invierte el personal corrigiendo problemas que pudieron prevenirse? ¿Cuántas reclamaciones se generan por información incompleta o incomprensible? La transformación tiene que ocurrir en toda la organización, comenzando por capacitar a toda la empleomanía —no solo al personal clínico, sino también a quien contesta el teléfono, orienta sobre una cubierta o coordina una cita— y revisando formularios, consentimientos, instrucciones, materiales educativos y comunicaciones digitales. 5 takeaways claveEl problema casi nunca es que el paciente "no entendió", es que el sistema no logró hacerse entender. Etiquetas como "paciente no adherente" o "frequent flyer" pueden estar ocultando una falla organizacional real: información que se entregó, pero que la persona no pudo comprender, navegar ni utilizar.La alfabetización en salud abarca toda la experiencia institucional, no solo la conversación clínica. Según la AHRQ, incluye desde la rotulación del edificio y el estacionamiento hasta el consentimiento informado, la factura y el portal del paciente.La evidencia respalda el problema con números concretos. El 49% de los pacientes hospitalizados evaluados en un estudio del Journal of Health Communications tenía alfabetización en salud inadecuada, factor asociado de forma independiente con la reutilización de servicios hospitalarios a los 30 días del alta. Una revisión sistemática de 2025, sobre 23 estudios, encontró asociación estadística directa entre alfabetización y costos médicos en 15 de ellos.El costo real está fragmentado entre departamentos, por eso nadie ve la magnitud completa. Recursos humanos, calidad, servicio al cliente, finanzas, enfermería y manejo de riesgos ven cada uno una porción distinta del mismo problema, sin conectar que comparten una raíz común.Medir el costo oculto empieza con preguntas operativas simples, no con una auditoría compleja. Cuántas llamadas para aclarar instrucciones, cuántas citas perdidas por procesos confusos, cuántos referidos incompletos y cuánto tiempo del personal se va en corregir errores prevenibles son datos que cualquier institución ya tiene, solo falta conectarlos. Encuentra los momentos más interesantes usando los capítulos: 0:00 — Introducción: qué es la alfabetización en salud1:34 — El caso de la paciente que no entendió sus instrucciones2:54 — ¿Falló el sistema o falló la persona?4:59 — La alfabetización como responsabilidad organizacional6:55 — Evidencia: el estudio del Journal of Health Communications8:17 — Inequidad y poblaciones más afectadas8:26 — Qué pierde la institución10:11 — El costo económico de la alfabetización limitada11:39 — Cómo medir el costo oculto en tu organización13:26 — Conclusión: la responsabilidad de hacernos entender Comparte este episodioSuscríbete a Comunica Salud en tu plataforma de podcasts favorita para no perderte el próximo episodio, y si este episodio te hizo pensar en un proceso de tu institución que vale la pena revisar, compártelo con quien pueda ayudarte a medirlo. La Comunidad de Profesionales 10 Estrellas ya está abierta. 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