NOTAS DE ELENA Material complementario de la escuela Sabática para adultos Narrado por: Patty Cuyan Desde: California, USA Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist ChurchDOMINGO, 02 DE AGOSTO DIVERSIDAD DE DONES Los talentos que Dios ha confiado a su iglesia representan especialmente los dones y bendiciones impartidos por el Espíritu Santo. "Porque a este es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere». 1 Corintios 12:8-11. En toda la organización divina, no hay nada más hermoso que el plan de darles a los hombres y las mujeres diversidad de dones. La iglesia es su jardín adornado con gran variedad de árboles, plantas y flores. Él no espera que el hisopo adquiera las proporciones de un cedro, ni que un olivo alcance la altura de la majestuosa palmera. Muchos han recibido solo una limitada educación religiosa e intelectual, pero Dios tiene una tarea para que estas personas la realicen, si trabajan humildemente, confiando en él... Dones diferentes son impartidos a diferentes personas, para que los obreros sientan la necesidad unos de otros. Dios los otorga para que sean empleados en su servicio; no para glorificar a su poseedor, ni para elevar al hombre, sino para exaltar al Redentor del mundo. Deben ser utilizados para el bien de toda la humanidad, para representar la verdad, y no con el fin de testificar una falsedad... En cada palabra y acción se revelará bondad y amor; y cuando cada obrero ocupe fielmente el lugar que le corresponde, será respondida la oración de Cristo pidiendo la unidad de sus seguidores, y el mundo conocerá que estos son sus discípulos (Recibiréis poder, 1° de julio, p. 193). Cuando se realice el juicio y se abran los libros, muchos se sorprenderán por la evaluación del carácter que Dios hace. Se darán cuenta de que él no mira como el hombre lo hace; que su juicio no es como el de los hombres. Lee el corazón. Conoce los motivos que impulsan las acciones, y reconoce y ensalza cada esfuerzo fiel hecho en su honor. El Señor utiliza diversos dones en su obra. Que ningún obrero piense que sus talentos son superiores a los de otro. Permitan que Dios sea el juez. Él prueba y aprueba a sus siervos, y hace una evaluación justa de sus habilidades. Él ha puesto en la iglesia una variedad de dones como para afrontar todas las necesidades de la diversidad de mentes con las cuales sus obreros entrarán en contacto. El Señor ha dado a cada hombre su tarea, y cada creyente ha de hacer la obra que el Señor le dio. No todos tienen los mismos dones o disposición. Sin embargo, todos necesitan sentir diariamente el poder convertidor del Espíritu Santo a fin de llevar mucho fruto para el Señor. No es el que predica el evangelio quien provee la eficiencia que trae éxito a sus esfuerzos. Es el Obrero invisible que está detrás del ministro quien convence y convierte a las personas (Recibiréis poder, 20 de julio, p. 212).