==================================================== SUSCRIBETE https://www.youtube.com/channel/UCNpffyr-7_zP1x1lS89ByaQ?sub_confirmation=1 ==================================================== DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES 2026 “AQUÍ Y AHORA CON DIOS” Narrado por: Mone Muñoz Desde: Buenos Aires, Argentina Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church24 DE AGOSTO DE 2026FIEL EN LO DIARIO ...has sido fiel en lo poco, ten autoridad sobre diez ciudades. Lucas 19:17 La alarma suena, la mochila espera y una pequeña decisión ya está delante de mí: levantarme con ánimo o quedarme pegado a la cama. En esa primera elección del día se nota mucho más de lo que parece. Lo diario, lo simple, lo que nadie aplaude, también cuenta delante de Dios. Como adolescente, me cuesta creer que mis cosas pequeñas importen de verdad. Un mensaje que contesto con enojo, una tarea hecha con desgano, una mentira para evitar problemas, una palabra amable en casa cuando estoy cansado. Son detalles que parecen invisibles, pero forman mi carácter. Dios no me pide ser fiel solo cuando todo es emocionante; me llama a serlo en el comedor, en el aula, en el chat, en el silencio de mi cuarto y en mis decisiones cuando nadie me está mirando. Por eso el versículo de Lucas 19:17 me confronta y me anima: “...has sido fiel en lo poco, ten autoridad sobre diez ciudades.” Jesús no desprecia lo pequeño; al contrario, lo usa para mostrar confianza. La fidelidad en lo poco no es insignificante para Él. Mi manera de estudiar, servir, obedecer, ordenar mi tiempo y tratar a otros revela si estoy aprendiendo a caminar con Dios de verdad. Antes de darme grandes responsabilidades, el Señor mira si puedo ser confiable en lo cercano, en lo repetido, en lo que forma mi vida cada día. Hoy puedo pedirle a Dios que me haga fiel en lo ordinario. Puedo empezar con una oración breve antes de salir, con una respuesta respetuosa, con cumplir lo que prometí, con agradecer en vez de quejarme. No necesito esperar un momento especial para agradar al Señor. Él está conmigo en la mesa, en el cuaderno, en el camino y en casa. Si le entrego lo poco de hoy, Él puede moldear mi corazón para usarme según su voluntad y hacer de mi vida un testimonio sencillo, constante y lleno de esperanza.