Descansando en Dios

Francisco Atencio

Devocional Cristiano Doctrinal

  1. 5H AGO

    1277 - Malaquias 1. Menospreciar el amor de Dios. Mal 1:2

    1277 – Mal 1:2– Malaquías 1. Menospreciar el amor de Dios. Yo os he amado, dice Jehová; y dijisteis: ¿En qué nos amaste? ¿No era Esaú hermano de Jacob? dice Jehová. Y amé a Jacob, Malaquías con seis (6) denuncias en forma de quiasmo (concéntrica), condenó a los sacerdotes y al pueblo, por lo menos en seis áreas de pecado deliberado: D1. Repudiar el amor de Dios (Mal 1:2-5). D2. Negarse a darle a Dios el honor que se merece (Mal 1:6-14; 2:1-9). D3. Rechazar la fidelidad de Dios (Mal 2:10-16). D4. Redefinir la justicia de Dios (Mal 2:17; 3:1-5). D5. Robar las riquezas de Dios (Mal 3:6-12). D6. Maldecir la gracia de Dios (Mal 3:13-4:3). Hay tres interludios en los que Malaquías pronunció el juicio de Dios: I1. A los sacerdotes (Mal 2:1-9). I2. A la nación (Mal 3:1-6). I3. Al remanente (Mal 3:16-18; 4:1-6). Finaliza en Mal 4:4-6 con un fuerte llamado a cumplir la ley de Moisés y esperar la llegada del Mesías por medio del mensaje de Elías (Juan el Bautista). El primer mensaje de Dios por medio de Malaquías fue: "Yo os he amado". Si bien este mensaje se aplicaba especialmente a Israel, es un mensaje de esperanza para todos los pueblos de todos los tiempos. Desafortunadamente, muchas personas ponen en tela de juicio el amor de Dios, y toman el progreso político y económico como medida del éxito. Debido a que el gobierno era corrupto y la economía era deficiente, los israelitas asumieron que Dios no los amaba. Están equivocados. Dios ama a todas las personas porque El las creó; sin embargo, sus recompensas eternas son solo para los que le son fieles. El Mensaje de Malaquías era para recordar a los judíos, que ellos habían sido escogidos por la pura gracia de Dios con el propósito de mostrar la Gloria de Dios a las otras naciones, sin embargo, ellos habían fallado como la nación escogida de Dios, debido a que no estaban respondiendo al amor, sino que por el contrario estaban desobedeciendo en forma voluntaria. (Mal 1:1-5, 11, 14; 2:2). Las denuncias de Malaquías tienen una estructura común: El profeta hace una declaración; los sacerdotes o el pueblo hacen una objeción; y el profeta responde dando una evidencia de la afirmación original. A ésta última se acompaña una acusación y una amenaza de castigo. I. Afirmación del amor de Dios por Israel (Mal 1:2a). “Yo os he amado, dice Jehová;” Malaquías había preparado a sus lectores para que esperaran una acusación y amonestación. Sin embargo, el primer mensaje no comienza con una acusación por haber obrado mal, sino por no haber correspondido al amor de Dios. El pueblo de Israel era el objeto de su amor (Mal 1:2c). La expresión “yo os he amado” tiene una gran carga sentimental. Esa no era la primera vez que el Señor lo había dicho. Lo mencionó a través del profeta Oseas 11:1, 3-4, 8-9, y de Isaías 43:4 “Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida.” Pero su amor por Israel era anterior a la existencia de la nación; la amó al elegirla por su gracia para ser posesión suya. Esto fue revelado en los tiempos en que se concertó el pacto (Dt 4:37; 5:10; 7:6-15). El amor era la esencia de su relación pactada. Dios a través de Moisés les dijo: “No por ser vosotros más que todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido, pues vosotros erais el más insignificante de todos los pueblos; sino por cuanto Jehová os amó, y quiso guardar el juramento que juró a vuestros padres, os ha sacado Jehová con mano poderosa, y os ha rescatado de servidumbre, de la mano de Faraón rey de Egipto.” (Dt 7:7-8). II. Israel cuestiona la acusación (Mal 1:2b). ¿En qué nos amaste? Al reconocer el amor de Dios por él, Israel debió responder amándolo y obedeciendo sus mandatos (Dt 6:4-9). Pero Israel cuestiona el reclamo de Dios preguntándole: ¿en qué nos amaste? Al cuestionar el reclamo divino, manifestaban desconfianza en Dios y falta de fe en su palabra. Este pueblo va a cuestionar a Dios varias veces en Mal 1:6-7; 2:17; 3:7-8, 13

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  2. 1D AGO

    1276 - Malaquias 1. Introducción a Malaquias. Mal 1:1

    1276 – Mal 1:1– Malaquías 1. Introducción a Malaquías. Profecía de la palabra de Jehová contra Israel, por medio de Malaquías. Malaquías significa “Mí mensajero” o “El mensajero de Dios” y es el último profeta del AT. Malaquías es el último de una larga serie de hombres inspirados por Dios, quienes, durante un período de mil años, predijeron la venida del Mesías. Malaquías nos da principios prácticos acerca del compromiso con Dios. Dios merece lo mejor (Mal 1:7-10). Debemos estar dispuestos a dejar cualquier estilo de vida pecaminoso (Mal 2:1-2). Debemos hacer de la familia una prioridad durante toda la vida (Mal 2:13-15). Debemos estar listos para el proceso de purificación y refinamiento de Dios en nuestra vida (Mal 3:2-3). Debemos ser dadores alegres dando de gracia lo que de gracia hemos recibido (Mal 3:8-12). No hay lugar para la soberbia (Mal 3:13-15). Malaquías cierra sus seis mensajes señalando el gran día de la ira de Dios. Para todos los que están dedicados a Dios, será un día de gozo debido a que morarán en la eterna presencia de Dios. Pero los que han despreciado a Dios "serán estopa" (Mal 4:1). Para ayudar al pueblo a estar preparado para ese día, Dios enviaría a un profeta semejante a Elías (Juan el Bautista) a prepararle el camino a Jesús, el Mesías. El NT comienza cuando Juan el bautista hace un llamado para que el pueblo se vuelva de sus pecados y regrese a Dios. Tal compromiso con Dios demanda un sacrificio por nuestra parte, pero podemos estar seguros de que al final, valdrá la pena todo lo que hagamos. “Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan. Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán de su nacimiento; porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre. Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos. E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.” (Lc 1:13-17). Autor y fecha. “Profecía de la palabra de Jehová contra Israel, por medio de Malaquías.” (Mal 1:1). La referencia de Malaquías al gobernador persa (Mal 1:8) muestra que el libro se escribió después de 538 a.C., Malaquías sirvió como profeta en Judá entre el 437 y 417 a.C. Fue el último de los profetas del AT. Nada se conoce del profeta Malaquías. Malaquías significa: “Mi Mensajero”, y es posible que el primer versículo debiera traducirse: “Profecía de la palabra de Jehová contra Israel, por medio de mi mensajero”. En todo caso, el nombre de Malaquías, le identifica como mensajero de Dios y destaca uno de los principales temas del libro. Malaquías profetiza que Dios enviaría un “mensajero”, una profecía sobre Juan el Bautista, y un “ángel del pacto”, una profecía sobre Jesús (Mal 3:1). Por lo cual, una pregunta a resolver es ¿cuántos mensajeros hay en libro? Profetizó cien años después de Hageo y Zacarías y contemporáneo de Nehemías. Cronología histórica: Regresan a Jerusalén los primeros cautivos 538 a.C. Comienza la reconstrucción del templo 536 a.C. Hageo y Zacarías comienzan a profetizar 520 a.C. Se termina el templo 516 a.C. Esdras llega a Jerusalén 458 a.C. Nehemías llega a Jerusalén (Primera venida) 445 a. C. Malaquías comienza a profetizar 437 a.C. Nehemías regresa a Jerusalén (Segunda venida) 424 a. C. Estructura y contenido. “Yo os he amado, dice Jehová; y dijisteis: ¿En qué nos amaste? ¿No era Esaú hermano de Jacob? dice Jehová. Y amé a Jacob, y a Esaú aborrecí, y convertí sus montes en desolación, y abandoné su heredad para los chacales del desierto.” (Mal 2:2-3). El libro de Malaquías se refiere al error de olvidar el amor de Dios. Cuando las personas olvidan el amor de Dios, esto afecta sus actitudes, su hogar y su adoración.

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  3. 2D AGO

    1275 - Zacarias 14. La segunda venida de Jesucristo. Zac 14:3-4

    1275 – Zac 14:3-4 – Zacarías 14. La segunda venida de Jesucristo. Después saldrá Jehová y peleará con aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla. Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur. El último capítulo de Zacarias 14 describe el retorno triunfante del Mesías como el rey divino. De esa manera, se da el cumplimiento de los salmos escatológicos, como Sal 93, 96–97, 99, que prefiguran el reinado universal de Cristo sobre la tierra. A Zacarías 14 se le conoce en otras partes de la Escritura como el reinado personal del Mesías que ocupará el trono de David. Zacarías 14 va del saqueo inicial de Jerusalén cerca del final del período de la tribulación futura, pasando por el catastrófico juicio de los ejércitos gentiles por el Mesías en su segunda venida y el establecimiento de su reino milenial, hasta la descripción de la adoración en Jerusalén durante el milenio. Estos eventos no han sucedido, por lo tanto, el retorno de Cristo será premilenial; será antes del milenio. El trasfondo histórico inmediato que existirá cuando Dios realice esta parte de Su plan será de angustia y destrucción. Se le llama “el día de Jehová”. Conocidos como la gran tribulación y luego vendrá la paz perfecta en el milenio. “Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía. Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.” (Stg 5:7-8). I. El regreso de Jesucristo (Zc 14:1-5). “Después saldrá Jehová y peleará con aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla. Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur.” Dios, en su soberanía, hará que Jerusalén sea sitiada por todas las naciones, con sus ejércitos representativos, preparándose para lo que se conoce como la batalla de Armagedón (Zc 12:2-9; Is 34:2; Jl 3:14; Abd 15; Ap 16:14, 16). “Después saldrá Jehová y peleará con aquellas naciones”. Jesucristo regresará por segunda vez para hacer juicio a las naciones y liberar a Israel de todos sus enemigos (Zc 14:1-3). “Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos,” Jesucristo regresará colocando sus dos pies en el monte de los olivos produciendo un gran terremoto que cambiará la geografía de Israel y sus alrededores “haciendo un valle muy grande” llamado el valle de los montes. (Zc 14:4-5; Hch 1:11-12; Ap 16:17-21). El Señor vendrá acompañado por todos los santos. Iglesia que “el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos, como también lo hacemos nosotros para con vosotros, para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos.” (1Ts 3:12-13). II. Establecimiento del reino mesiánico (Zc 14:6-11). “Y acontecerá que en ese día no habrá luz clara, ni oscura. Será un día, el cual es conocido de Jehová, que no será ni día ni noche; pero sucederá que al caer la tarde habrá luz. Acontecerá también en aquel día, que saldrán de Jerusalén aguas vivas, la mitad de ellas hacia el mar oriental, y la otra mitad hacia el mar occidental, en verano y en invierno.” (Zc 14:6-8). Con la segunda venida de Cristo finalizan los siete años de la tribulación, la semana 70 de Daniel y estará acompañada de fenómenos naturales sin precedentes (Is 13:10; 34:4; Jl 2:10,

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  4. 5D AGO

    1274 - Zacarias 12-13. La futura salvación de Israel. Zac 12:10

    1274 – Zac 12:10 – Zacarías 12-13. La futura salvación de Israel. Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito. Los capítulos Zc 12–14 son una sola profecía acerca de Israel. Los acontecimientos que se predicen tienen que ver con un período futuro (excepto Zc 13:7), se centran en la ciudad de Jerusalén y está entre las más importantes del AT. Hay dos condiciones para el establecimiento del futuro reino mesiánico de Israel: La remoción de los poderes gentiles que se oponen a ese establecimiento. La regeneración de los israelitas que formarán la nación cuando Dios cumpla sus pactos con Abraham y David. Estas dos condiciones serán cumplidas por nuestro Señor Jesucristo en su segunda venida, como se registra en Zc 12–13. Jesucristo librará físicamente a Israel de sus enemigos (Zc 12:1–9) y también espiritualmente (Zc 12:10–13:9). Este mensaje gira alrededor de varias palabras claves que deben unirse para entender la idea principal de esta profecía. Se repite “aquel día” 17 veces; “Jerusalén”, 22 ocasiones; y “las naciones” 13 veces. Al unirlas, se demuestra que Dios las llevará contra Jerusalén en un tiempo futuro conocido como “aquel día”. I. Liberación física de Israel (Zc 12:1-9). “He aquí yo pongo a Jerusalén por copa que hará temblar a todos los pueblos de alrededor contra Judá, en el sitio contra Jerusalén. Y en aquel día yo pondré a Jerusalén por piedra pesada a todos los pueblos; todos los que se la cargaren serán despedazados, bien que todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella.” (Zc 12:1-3). El Dios soberano hará que los ejércitos de todas las naciones rodeen a Israel para tratar de destruirlo, pero allí Él los juzgará (Ap 16:16). Este evento se conoce como la batalla de Armagedón. Dios destruirá a los pueblos de alrededor (todas las naciones de la tierra, Zc 12:3) que estarán asediando a Judá y Jerusalén en aquel día. Jerusalén será copa que hará temblar a todos los pueblos (Zc 12:2). Esta frase profética común describe el juicio divino (Is 51:17, 21–22; Jer 25:15–28). Jerusalén será una piedra pesada e inconmovible (Zc 12:3). La derrota de los ejércitos en Armagedón [Meguido] se compara a un hombre que bebe más de lo que puede aguantar, o trata de mover un peso más grande de lo que puede levantar. Aquel día habrá gran pánico entre el ejército enemigo de Israel y se quitarán la vida entre ellos mismos (Zc 12:4; 14:13). El enemigo será también consumido por fuego (Zc 12:6-7). El futuro triunfo militar de Judá se describe con dos símiles: “Como brasero de fuego entre leña, y como antorcha ardiendo entre gavillas.” (Is 47:14; Abd 18; Mal 4:1). La batalla de Armagedón concluye con la destrucción del ejército de todas las naciones: “Y en aquel día yo procuraré destruir a todas las naciones que vinieren contra Jerusalén.” (Zc 12:9; Ap 19:19-21). El profeta Daniel explica que luego habrán 30 días de juicio contra aquellas naciones que continúen queriendo atacar a Israel y serán bienaventurados los que esperen 45 días más cuando inicie el milenio: “Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá mil doscientos noventa días. Bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y cinco días.” (Dn 12:11-12). II. Liberación espiritual de Israel (Zc 12:10–13:9). “Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito.” (Zc 12:10). Como explicamos en la enseñanza anterior el juicio a Israel será quitado en el milenio (Is 51:22-23). Dios derramará “espíritu de gracia (salvación) y de oración (arrepentimiento)” por lo cual Israel aceptará a Cristo como el Mesías.

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  5. 6D AGO

    1273 - Zacarias 11. El rechazo del buen pastor, Cristo. Zac 11:4-5

    1273 – Zac 11:4-5 – Zacarías 11. El rechazo del buen pastor, Cristo. Así ha dicho Jehová mi Dios: Apacienta las ovejas de la matanza, a las cuales matan sus compradores, y no se tienen por culpables; y el que las vende, dice: Bendito sea Jehová, porque he enriquecido; ni sus pastores tienen piedad de ellas. Un misterio difícil de comprender en la Palabra de Dios es la ceguera de Israel ante la llegada del Mesías “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.” (Jn 1:11), la cual los llevó a rechazarlo y a retrasar las bendiciones que Dios les había prometido en Zacarías 10. Este misterio es revelado en el NT por Jesús con una parábola en Mt 21:33-45 y le fue luego revelado a Pablo quién lo explica en detalle en Ro 11:11-27. El Señor sabía el camino que tomaría Israel y había diseñado un plan para perdonarlos y restaurarles. El caso de Israel sirve para advertir a la iglesia del peligro de no oír Su voz y no seguir al buen Pastor. “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen” (Jn 10:27). Pablo advierte a la iglesia: “Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado.” (Ro 11:22). Mateo trató de explicar la demora entre Zacarías 9:9 y 9:10 ya profetizado, pero su explicación quedó escondida. Zacarías 11 presenta la causa de la demora y porque Israel no es considerado el pueblo de Dios hoy sino la iglesia. La ceguera de Israel será quitada en el milenio “Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito.” (Zc 12:10). I. Devastación de toda la tierra (Zc 11:1-3). “Oh Líbano, abre tus puertas, y consuma el fuego tus cedros.” Zacarías cambia de repente de la bendición que traerá a Israel la segunda venida del Mesías en Zc 10 al castigo en Zc 11. ¿Cuál era la causa del juicio? Con la segunda venida de Jesucristo se consuma el juicio a las naciones (Mt 25:31-46). El juicio de toda la tierra, por el rechazo al buen pastor, es representado por 4 regiones: El Libano, Basan (región de ricos pastos), la región de pastores y la gloria del Jordán. La devastación es literal. Hasta los leones rugirían debido a la destrucción de su hábitat. II. La comisión del profeta (Zc 11:4-6). “Así ha dicho Jehová mi Dios: Apacienta las ovejas de la matanza”. Dios comisiona a Zacarías para actuar como pastor del pueblo. Al aceptar esta responsabilidad, vino a ser como un sustituto (tipo) del Mesías. Debía pastorear el rebaño que había sido destinado a la matanza, a Israel el cual era un ejemplo del juicio divino contra el pueblo pecaminoso (Sal 44:22). La profecía incluye las devastaciones antes y durante la segunda venida de Jesucristo. El “rebaño” era la nación de Israel a ser masacrada por los romanos y dirigida por el general Tito en año 70 d.C. Sus pastores se refieren a líderes judíos que fallarían en sus deberes de cuidar del pueblo (Zc 10:3). Las víctimas no son ovejas; son personas. El pueblo de Dios está siendo tratado como si estuviera destinado a la muerte sin que a nadie le interese. ¿Cómo llegó Israel a esta condición tan miserable? Debido al juicio de Dios; ya no les tendría misericordia (Zc 11:6). Cada uno sería víctima del otro, y todos de su propio rey. El rey a quien Dios entregaría a Israel sería el emperador romano. Rechazaron a Cristo y proclamaron “No tenemos más rey que César” (Jn 19:15). Dios no los libraría del ejército romano y antes de la segunda venida de Cristo aceptarán al anticristo, el pastor insensato, quien los perseguirá (Zc 11:15; Ap 12:17). III. Ministerio del Mesías: el buen Pastor (Zc 11:7). “Apacenté, pues, las ovejas de la matanza, esto es, a los pobres del rebaño.

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  6. FEB 18

    1272 - Zacarias 9-10. El reino del Príncipe de Paz. Zac 9:10

    1272 – Zac 9:10 – Zacarías 9-10. El reino del Príncipe de Paz. Y de Efraín destruiré los carros, y los caballos de Jerusalén, y los arcos de guerra serán quebrados; y hablará paz a las naciones, y su señorío será de mar a mar, y desde el río hasta los fines de la tierra. Zacarías pasa al segundo advenimiento de Cristo y el establecimiento de su reino universal. El reino de Cristo no se caracteriza como los demás, por el derramamiento de sangre, sino que será un reino de paz en el cual las armas de guerra serán destruidas por completo y convertidas en instrumentos pacíficos y constructivos (Is 2:4; 9:5-7; 11:1-10; Miq 5:2; 5:10-15). La segunda venida de Cristo, completará el reino del Príncipe de Paz con cuatro grandes bendiciones para Israel porque el Mesías: Traerá completa paz, libertará a Israel, destruirá a los falsos pastores (líderes) y reunirá a todo Israel. “Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.” (Is 2:2-4). B1. El Mesías traerá la paz (Zc 9:10). “Y de Efraín destruiré los carros, y los caballos de Jerusalén, y los arcos de guerra serán quebrados; y hablará paz a las naciones, y su señorío será de mar a mar, y desde el río hasta los fines de la tierra.” Los dos advenimientos de Cristo se presentan aquí como un solo acontecimiento, al igual que en Is 61:1-3 (Lc 4:18-19). En Zc 9:9 se refiere a la Primera Venida de Cristo ya cumplida y en Zc 9:10 pasa de inmediato, sin un intervalo de tiempo, a la Segunda Venida de Cristo y el milenio donde habrá completa paz. La destrucción divina de los instrumentos de guerra, eliminando los carros, caballos y arcos de guerra, significa el fin de la guerra en el milenio (Is 2:4; Mi 4:3). Los profetas del AT no veían un tiempo prolongado entre ambos advenimientos. La era de la iglesia fue un "misterio" que permaneció oculto para ellos por lo cual Pedro explica “Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos. A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles.” (1Pe 1:10-12). En el NT fueron revelados trece (13) misterios no revelados en el AT. Uno lo reveló Jesús: Los misterios del Reino de los cielos dado a conocer por medio de las parábolas (Mt 13:10-11). Tres (3) misterios le fueron revelados a Juan en Apocalipsis: El misterio de las siete estrellas o iglesias y pastores locales. (Ap 1:20). El misterio de la ira de Dios (Ap 10:7; 15:1; 16:1-21). El misterio de Babilonia en el tiempo del fin. (Ap 17:5-7). Y nueve (9) misterios le fueron revelados a Pablo: El misterio del evangelio, la sabiduría de Dios que es Cristo crucificado. (1Co 1:23-24; 2:7; Ef 6:19; Col 4:3). El misterio de la ceguera y restauración de Israel. (Ro 11:25-27). El misterio de la resurrección de los creyentes para vivir una vida incorruptible con Dios. (1Co 15:51-52; 1Ts 4:13-18). El misterio de la voluntad de Dios: Él juntará y unificará todas las cosas en Cristo (Ef 1:9-10; 4:1-6).

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  7. FEB 17

    1271 - Zacarias 9. La venida del Príncipe de Paz. Zac 9:9

    1271 – Zac 9:9 – Zacarías 9. La venida del Príncipe de Paz. Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna. La última división del libro de Zacarías (Zc 9-14) consiste de dos profecías que prevén al gobierno y rey mesiánico. La profecía de Zc 9–11 se refieren (en su mayor parte) a la primera venida de Cristo, remarcando el tema de su rechazo y bosquejando el devenir profético de Israel hasta los últimos días. La profecía de Zc 12–14 se enfocan en la segunda venida del Mesías y hacen énfasis en su entronización como inicio del gran desenlace de la historia israelita. La primera profecía (Zc 9-11) contiene: El juicio a las naciones cercanas a Israel (Zc 9:1-7). Preservación de Israel (Zc 9:8). La primera venida del Mesías (Zc 9:9). La segunda venida de Cristo con las bendiciones para Israel: Paz, libertad, destruir los falsos pastores y reunir a todo Israel (el tercer éxodo) (Zc 9:10-10:12). El rechazo del buen pastor (Zc 11:1-17). “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.” (Is 9:6) I. Juicio a las naciones (Zc 9:1-8). “La profecía de la palabra de Jehová está contra la tierra de Hadrac y sobre Damasco; porque a Jehová deben mirar los ojos de los hombres, y de todas las tribus de Israel. También Hamat será comprendida en el territorio de éste; Tiro y Sidón, aunque sean muy sabias.” (Zc 9:1-2). La mayoría de los eruditos consideran que Zc 9:1–8 es una profecía de la conquista de Alejandro Magno de toda la región de Palestina tras la batalla de Issos en 333 a.C. Batalla donde Alejandro Magno derrotó al imperio Medo-persa con su rey persa Dario III. La conquista de Alejandro son una analogía del regreso de Cristo para juzgar a las naciones y salvar a Israel al final de la gran tribulación (Mt 24:21). Zacarías, vivió en tiempos del imperio medo-persa, predijo el advenimiento del imperio griego (Zc 9:1–8, 13), del imperio romano (Zc 11:4–14) y el futuro de Israel en los últimos días (Zc 12–14). Juicio a las ciudades de Siria (Zc 9:1-2). La población más al norte, Hadrac, era probablemente Hatarika, ciudad que se encontraba al norte de Hamat y que se menciona en inscripciones asirias. Damasco era la capital de Siria. Las palabras a Jehová deben mirar los ojos de los hombres, y de todas las tribus de Israel indican el asombro de los pueblos por el juicio divino que sobrevino sobre sus ciudades. “Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más.” (Is 45:22). Juicio a las ciudades de Fenicia (Zc 9:2b-4). La ciudad de Tiro estaba protegida por un muro de aprox. 50 metros de altura que era una fortaleza defensiva que había soportado un sitio de 5 años al imperio Asirio y 13 años a Nabucodonosor. Su auto suficiencia comercial y económica se refleja en las figuras de lenguaje que hablan de que la plata era tan abundante como el polvo y el oro como el lodo (Ez 28:4–5; 27:33). Pero Dios a Través de Alejandro Magno pudo vencerles después de construir un desembarcadero en el mar, en solo siete meses. Así realizó lo que ningún otro imperio había obtenido. Juicio a las ciudades Filisteas (Zc 9:5-7). Cuatro de las cinco principales ciudades filisteas (Gat se omite) seguirían en el juicio (Am 1:6–8; Sof 2:4; Jer 25:20). La sangre y abominaciones (provenientes de los sacrificios idolátricos) quitadas de la boca y dientes de algunos filisteos indica que serían apartados de la idolatría para creer en Dios e incluso ser líderes en Judá. Preservación de Israel (Zc 9:8). Alejandro Magno y su ejército pasaron varias veces por Jerusalén sin hacerle daño. Dios protegió la ciudad (acamparé alrededor de mi casa). Es la misma protección divina que recibirá Jerusalén en el milenio, porque no pasará más sobre ellos el opresor.

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  8. FEB 16

    1270 - Zacarias 8. Gozo y alegría por la presencia de Dios. Zac 8:33

    1270 – Zac 8:23 – Zacarías 8. Gozo y alegría por la presencia de Dios. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: En aquellos días acontecerá que diez hombres de las naciones de toda lengua tomarán del manto a un judío, diciendo: Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros. Durante muchos años, Jerusalén con frecuencia ha sido el centro de burlas crueles de otras naciones. La ciudad no se respetaba, sus ciudadanos pecaron tanto, que Dios les permitió a sus enemigos que los maltrataran. Pero a la larga, dice Zacarías, Jerusalén será un lugar santo, respetado en gran manera en todo el mundo debido a que su pueblo cambiará su corazón hacia Dios. La gente de otras naciones verá cómo Dios recompensa a su pueblo por su fidelidad y querrá que la incluya en sus grandes bendiciones. Este cuarto mensaje de Zc 7-8 promete al pueblo apartado de Dios que habrá tiempos de refrigrerio para el pecador que se arrepiente. Pedro lo recuerda hablando sobre la segunda venida de Cristo: “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y Él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo.” (Hch 3:19-21). I. Los ayunos se convertirán en gozo, alegría y fiestas (Zc 8:18-19) “Vino a mí palabra de Jehová de los ejércitos, diciendo: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo, y el ayuno del décimo, se convertirán para la casa de Judá en gozo y alegría, y en festivas solemnidades. Amad, pues, la verdad y la paz.” El mensaje se divide tres secciones, para sumar diez en total en Zac 18, marcadas con la frase repetitiva: “Así ha dicho Jehová de los ejércitos” (Zc 8:19, 20, 23). Dios esperó hasta aquí para contestar la pregunta de la delegación de Bet-el (Zc 7:2–3) acerca del ayuno conmemorativo. Dijo que el ayuno sería de gozo y alegría, y … festivas solemnidades. Se incluyen aquí dos ayunos adicionales que no se habían mencionado antes (Zc 7:3, 5); uno en el décimo día del mes décimo para conmemorar el inicio del sitio a Jerusalén (2Re 25:1–2; Jer 39:1), y otro en el noveno día del cuarto mes para evocar la captura de Jerusalén por Nabucodonosor (cuando el muro fue traspasado, 2Re 25:3–4; Jer 39:2). Dios no aceptó los tres ayunos adicionales impuestos por ellos mismos y que habían guardado por 70 años con corazones contritos, pero motivaciones ilegítimas (Zc 7:5–7). Algunos judíos de la actualidad todavía los guardan. (Lv 16:29-31). En la segunda venida de Cristo, esos ayunos dejarán de hacerse y se convertirán en festividades, que simbolizarán el gozo milenial. De nuevo, el pueblo de tiempos de Zacarías recibió ánimo por la esperanza que brinda el amar lo que Dios ama; en este caso, la verdad y la paz. (Zc 8:16-17). “Y diréis en aquel día: Cantad a Jehová, aclamad su nombre, haced célebres en los pueblos sus obras, recordad que su nombre es engrandecido. Cantad salmos a Jehová, porque ha hecho cosas magníficas; sea sabido esto por toda la tierra. Regocíjate y canta, oh moradora de Sion; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.” (Is 12:4-6). Después del cautiverio en Babilonia, Israel usó en sus servicios en el templo, los siete salmos 93-99 para exaltar con gozo la venida del Mesías. “Venid, aclamemos alegremente a Jehová; cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación. Venid, adoremos y postrémonos; rrrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor.” (Sal 95:1,6). II. Implorar el favor de Jehová (Zc 8:20-23). “Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Aún vendrán pueblos, y habitantes de muchas ciudades; y vendrán los habitantes de una ciudad a otra, y dirán: Vamos a implorar el favor de Jehová, y a buscar a Jehová de los ejércitos. Yo también iré.

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