1270 – Zac 8:23 – Zacarías 8. Gozo y alegría por la presencia de Dios. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: En aquellos días acontecerá que diez hombres de las naciones de toda lengua tomarán del manto a un judío, diciendo: Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros. Durante muchos años, Jerusalén con frecuencia ha sido el centro de burlas crueles de otras naciones. La ciudad no se respetaba, sus ciudadanos pecaron tanto, que Dios les permitió a sus enemigos que los maltrataran. Pero a la larga, dice Zacarías, Jerusalén será un lugar santo, respetado en gran manera en todo el mundo debido a que su pueblo cambiará su corazón hacia Dios. La gente de otras naciones verá cómo Dios recompensa a su pueblo por su fidelidad y querrá que la incluya en sus grandes bendiciones. Este cuarto mensaje de Zc 7-8 promete al pueblo apartado de Dios que habrá tiempos de refrigrerio para el pecador que se arrepiente. Pedro lo recuerda hablando sobre la segunda venida de Cristo: “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y Él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo.” (Hch 3:19-21). I. Los ayunos se convertirán en gozo, alegría y fiestas (Zc 8:18-19) “Vino a mí palabra de Jehová de los ejércitos, diciendo: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo, y el ayuno del décimo, se convertirán para la casa de Judá en gozo y alegría, y en festivas solemnidades. Amad, pues, la verdad y la paz.” El mensaje se divide tres secciones, para sumar diez en total en Zac 18, marcadas con la frase repetitiva: “Así ha dicho Jehová de los ejércitos” (Zc 8:19, 20, 23). Dios esperó hasta aquí para contestar la pregunta de la delegación de Bet-el (Zc 7:2–3) acerca del ayuno conmemorativo. Dijo que el ayuno sería de gozo y alegría, y … festivas solemnidades. Se incluyen aquí dos ayunos adicionales que no se habían mencionado antes (Zc 7:3, 5); uno en el décimo día del mes décimo para conmemorar el inicio del sitio a Jerusalén (2Re 25:1–2; Jer 39:1), y otro en el noveno día del cuarto mes para evocar la captura de Jerusalén por Nabucodonosor (cuando el muro fue traspasado, 2Re 25:3–4; Jer 39:2). Dios no aceptó los tres ayunos adicionales impuestos por ellos mismos y que habían guardado por 70 años con corazones contritos, pero motivaciones ilegítimas (Zc 7:5–7). Algunos judíos de la actualidad todavía los guardan. (Lv 16:29-31). En la segunda venida de Cristo, esos ayunos dejarán de hacerse y se convertirán en festividades, que simbolizarán el gozo milenial. De nuevo, el pueblo de tiempos de Zacarías recibió ánimo por la esperanza que brinda el amar lo que Dios ama; en este caso, la verdad y la paz. (Zc 8:16-17). “Y diréis en aquel día: Cantad a Jehová, aclamad su nombre, haced célebres en los pueblos sus obras, recordad que su nombre es engrandecido. Cantad salmos a Jehová, porque ha hecho cosas magníficas; sea sabido esto por toda la tierra. Regocíjate y canta, oh moradora de Sion; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.” (Is 12:4-6). Después del cautiverio en Babilonia, Israel usó en sus servicios en el templo, los siete salmos 93-99 para exaltar con gozo la venida del Mesías. “Venid, aclamemos alegremente a Jehová; cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación. Venid, adoremos y postrémonos; rrrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor.” (Sal 95:1,6). II. Implorar el favor de Jehová (Zc 8:20-23). “Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Aún vendrán pueblos, y habitantes de muchas ciudades; y vendrán los habitantes de una ciudad a otra, y dirán: Vamos a implorar el favor de Jehová, y a buscar a Jehová de los ejércitos. Yo también iré.