Descansando en Dios

Francisco Atencio

Devocional Cristiano Doctrinal

  1. 12H AGO

    1269 - Zacarias 8. Ciudad de la Verdad y Monte de Santidad. Zac 8:3

    1269 – Zac 8:3 – Zacarías 8.  Ciudad de la Verdad y Monte de Santidad. Así dice Jehová: Yo he restaurado a Sion, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad.   Casi dos años después de las ocho visiones en una noche y como a la mitad del período de reedificación del templo (520–516 a.C.) Zacarías dio cuatro mensajes en Zc 7-8: M1. Amonestación sobre el ayuno que Dios no acepta (Zc 7:4-7). M2. Arrepentimiento porque tenían corazón duro como de diamante (Zc 7:8-14). M3. Restauración de Jerusalén y retorno de los esparcidos por las naciones (Zc 8:1-17). M4. Regocijo por la presencia de Dios en Jerusalen (Zc 8:18-23). Los mensajes fueron dados en respuesta a la comitiva que llegó a Jerusalén para preguntar si la nación debía seguir guardando el ayuno en memoria de la destrucción de la ciudad (Zc 7:4-7). La respuesta sería dada en el cuarto mensaje de regocijo (Zc 8:18-19). Los delegados eran judíos (nombres de extranjeros dados en Babilonia) que venían de Bet-el (Esd 2:28), ciudad israelita al norte de Jerusalén que había sido centro del culto apóstata de las diez tribus del norte de Israel (1Re 12:28–29; 13:1; Am 7:13). Zacarías en este tercer mensaje nos traslada al reino milenial a igual que Isaías cuando dijo de Jerusalén: “Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová.” (Is 2:2-3) I. Ciudad de la Verdad y Monte de Santidad (Zc 8:1-3). “Así dice Jehová: Yo he restaurado a Sion, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad.” El tercer mensaje se divide en siete partes mediante la frase recurrente: “Así dice o ha dicho Jehová de los ejércitos” (Zc 8:2,3,4,6,7,9,14). No se conoce si cada parte de él es un resumen de un mensaje más largo que Zacarías entregó oralmente, pero que no registró. Se afirma el celo de Dios por Sion (Jerusalén) con términos superlativos (Zc 1:14; Jl 2:18). Se prefigura el cumplimiento milenial de que la presencia divina estará de nuevo con su pueblo a través del reinado personal de Jesucristo cuando retorne a Sion a morar en medio de Jerusalén y ocupe el trono de David (Zc 2:12; Ez 43:1-6; 48:35). Uno de los veinticinco (25) nombres dados a Jerusalén en la Biblia será llamada en el milenio: “Ciudad de la Verdad y Monte de Santidad.” Estos nombres son porque en el milenio, la Verdad y Santidad de Dios serán impartidas desde Jerusalén a toda la tierra. (Jl 3:17; Abd 17; Zc 14:20-21). Otro nombre que Jerusalén recibirá en el milenio es Jehová sama (Dios está aquí) (Ez 48:35). Nombre dado porque la presencia de Dios regresa a Jerusalén durante todo el milenio (Ez 43:1-6). Serán tiempos de regocijo para Israel: “Regocíjate y canta, oh moradora de Sion; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.” (Is 12:6). II. Tercer éxodo del pueblo de Dios (Zc 8:4-8). “Así ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí, yo salvo a mi pueblo de la tierra del oriente, y de la tierra donde se pone el sol; y los traeré, y habitarán en medio de Jerusalén; y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios en verdad y en justicia.” (Zc 8:7-8).

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  2. 1D AGO

    1268 - Zacarias 7. Corazón como diamante. Zac 7:11-12

    1268 – Zac 7:11-12 – Zacarías 7. Corazón como diamante. Pero no quisieron escuchar, antes volvieron la espalda, y taparon sus oídos para no oír; y pusieron su corazón como diamante, para no oír la ley ni las palabras que Jehová de los ejércitos enviaba por su Espíritu, por medio de los profetas primeros; vino, por tanto, gran enojo de parte de Jehová de los ejércitos. Cuando Israel fue llevado cautivo, se agregaron tres ayunos al año como días de lamento a nivel nacional por todo lo que les había pasado. Había cuatro ayunos (Zc 8:19): El ayuno del cuarto mes era en memoria de la caída de Jerusalén (Jer 52:6–11). El del quinto mes era el más importante y el que servía como base a la pregunta que se le hizo a Zacarías. Los eventos a que se refería se señalan en Jer 52:12–14: La destrucción de Jerusalén y quemaron el templo. Estos acontecimientos eran los más dolorosos para Israel. El ayuno del séptimo mes era en memoria del asesinato de Gedalías, un varón fiel a Dios que Nabucodonosor había nombrado gobernador de Israel. (Jer 41:1–2; 43:7; 44:26–27). El del décimo mes tenían que ver con hechos ocurridos antes de la cautividad. En orden histórico, representaría el principio de la serie de tragedias que conmemoraban los ayunos. Jer 52:4 relata que el ataque contra Jerusalén, en 588 a.C., ocurrió en el décimo mes. Dios a través de Zacarías da cuatro mensajes en respuesta a la pregunta si continuaban o no con los ayunos de Zc 7:1-3. La delegación de Betel recibió una respuesta muy diferente de la que esperaban. Tanto los sacerdotes como el pueblo de Dios en los días de Zacarías y hoy necesitamos aprender las lecciones de la historia de Judá para no repetir los errores que les trajeron tanta angustia. Dios también quiere examinar nuestras acciones y preguntarnos si las cosas que hacemos lo glorifican a Él. Como David confesemos: “Mi pecado está siempre ante mis ojos” (Sal 51:3). Sólo en Cristo podemos vivir en santidad. (1Jn 1:7; 2:1). Unidos a Cristo llevamos mucho fruto (Jn 15:5) pero separados de Él somos como rama seca para ser echada al fuego y arder (Jn 15:6). Jehová de los ejércitos, haz que tu Palabra sea siempre “lámpara a mis pies” y “la luz que ilumina mi camino” (Sal 119:105). Amén. I. Verdad, misericordia y piedad (Zc 7:8-10). “Y vino palabra de Jehová a Zacarías, diciendo: Así habló Jehová de los ejércitos, diciendo: Juzgad conforme a la verdad, y haced misericordia y piedad cada cual con su hermano; no oprimáis a la viuda, al huérfano, al extranjero ni al pobre; ni ninguno piense mal en su corazón contra su hermano.” Dios amonesta a su pueblo por las motivaciones equivocadas arraigadas en sus corazones. Presenta cuatro mandatos y advertencias, dos positivos y dos negativos: M1. Juzgad conforme a la verdad (verdad, Is 1:17; Am 5:24). El pueblo de Dios debemos hablar verdad con su prójimo. Los que hablan mentira tienen por padre al diablo (Jn 8:44). M2. Haced misericordia y piedad. Debían practicarla con todos (Zc 8:16–17; Mi 6:8). M3. No oprimáis especialmente a la viuda, al huérfano y al extranjero (Dt 15:7-11; 24:14-15, 19-21; 26:12-13). Ellos no podían mantenerse solos, y que con frecuencia se les menciona en la Biblia como objetos del cuidado divino. (Is 1:17; Jer 7:6; Ez 22:7). M4. Ninguno piense mal en su corazón contra su hermano ni hacer mal a su prójimo. (Is 58:1-5; Neh 5:1-13; 13:1-31). Iglesia cuidemos los motivos de nuestro corazón porque Jesucristo advierte: “Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.” (Mr 7:21-23). Los creyentes debemos practicar con los demás la verdadera compasión porque manifiesta el fruto del Espíritu Santo y la fidelidad de Dios (Jer 22:3; Ez 18:8 Os 2:19-20; 6:6).

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  3. 2D AGO

    1267 - Zacarias 7. El ayuno no aceptado por Dios. Zac 7:5

    1267 – Zac 7:5 – Zacarías 7. El ayuno no aceptado por Dios. Habla a todo el pueblo del país, y a los sacerdotes, diciendo: Cuando ayunasteis y llorasteis en el quinto y en el séptimo mes estos setenta años, ¿habéis ayunado para mí? Israel a través de su larga historia, se preocupó más por sus tradiciones, que por obedecer a Dios. Los ritos llegaron a tener más importancia que la comunión personal con Dios y la obediencia a Su Palabra. Por eso, Dios tuvo que recordarle a Saúl a través del profeta Samuel, que “obedecer es mejor que los sacrificios” (1Sa 15:22). Una situación semejante se manifestó durante los 70 años del cautiverio en Babilonia. Dios solo había establecido un ayuno al año, en el mes séptimo (octubre), para el día de la expiación del pecado (Lv 16:29-31; 23:26-32). Los exiliados en Babilonia agregaron tres ayunos al año adicionales para recordar y para lamentar su estado fuera de su tierra. Sin embargo, no habían tomado ninguna medida para corregir los problemas éticos y espirituales que provocaron el juicio de la nación. Zacarías tuvo que repetirles que Dios quería un pueblo dispuesto a escuchar Su voz y obedecer Sus mandamientos. “Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.” (Mt 6:16). I. El verdadero ayuno (Is 58:6-7). “¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?” La nación de Israel conocía las bases del verdadero ayuno para adorar a Dios. Pero no lo cumplian y convirtieron el ayuno en un ritual. Jezabel, la esposa del rey Acab, proclamó ayuno para quitarle la vida a Nabot y quedarse con su viña. (1Re 21). Reclamaban a Dios porque no respondia a sus peticiones. Años más tarde y antes del cautiverio en Babilonia, Dios a través del profeta Isaías recuerda a Israel los parámentros del verdadero ayuno. Exhorta al pueblo por el ayuno hipócrita (Is 58:1-5). Recuerda el verdadero ayuno que agradada a Dios (Is 58:6-7). Enseña las bendiciones del verdadero ayuno (Is 58:8-12): B1. Luz (con frecuencia se utiliza para representar bendición; Is 58:10). B2. Salvación (Sanidad, restauración espiritual). B3. Justicia (altos estándares morales). Responsable, disciplinado, obediente a la Palabra de Dios. Produce frutos de justicia (He 12:11). B4. Retaguardia: Protección del peligro. El cuidado y la gracia de Dios. (Sal 34:7). B5. Respuesta a sus oraciones (Is 58:8–9a; Ro 8:34; He 7:25). Dios les proveería (crecimiento espiritual): B6. Cuidado permanente: Pastoreo continuo por el buen pastor (Jn 10:11; Ap 7:16-17). B7. Dirección: La voluntad de Dios. (Ro 12:1-2). B8. Satisfacción: descanso, gozo, paz. (Fil 4:6-9). B9. Fuerza: animo, vigor. (Ef 6:10; Col 1:11). B10. Fertilidad: Producirá buenas obras, serían como manantial de aguas. (Col 2:6-7). B11. Restauración física: Reconstrucción de ruinas (Col 2:10). B12. Tendrían posteridad: Su descendencia hará lo mismo. (Is 58:12; Ez 36:33). La mayor bendición: Jehová te pastoreará siempre (Is 58:11a; Ap 7:15-17). II. ¿Seguimos ayunando? (Zc 7:1-3). “Aconteció que en el año cuarto del rey Darío vino palabra de Jehová a Zacarías, a los cuatro días del mes noveno, que es Quisleu, cuando el pueblo de Bet-el había enviado a Sarezer, con Regem-melec y sus hombres, a implorar el favor de Jehová, y a hablar a los sacerdotes que estaban en la casa de Jehová de los ejércitos, y a los profetas, diciendo: ¿Lloraremos en el mes quinto? ¿Haremos abstinencia como hemos hecho ya algunos años? Dios había establecido en la ley un solo ayuno anual (Lv 16:29-30). Durante el cautiverio el pueblo de Israel, sin consultar a Dios, agregó tres ayunos adicionales durante

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  4. 3D AGO

    1266 - Zacarias 6. La coronación del Mesías Zac 6:11

    1266 – Zac 6:11 – Zacarías 6. La coronación del Mesías. Tomarás, pues, plata y oro, y harás coronas, y las pondrás en la cabeza del sumo sacerdote Josué, hijo de Josadac. Las ocho visiones que tuvo el profeta Zacarías en una noche, presentan el bosquejo general del plan que les llevaría al establecimiento del reinado milenial del Mesías. Los pasos principales en el proceso incluyen: Reconocimiento divino de la situación actual de Israel y la promesa de corregirla y restaurarles. Salvación de las naciones gobernantes y sus enemigos. Reconstrucción de la ciudad. Purificación y renovación del sacerdocio judío. Construcción del templo y restauración del testimonio nacional. Juicio contra los pecados personales. Eliminación de la maldad religiosa. Juicio de las naciones enemigas. Al final se describe la coronación de Josué como la culminación de todo lo que Dios ha planeado. Representa la coronación del Mesías, el gran clímax del programa. Dios revela a través de Zacarías la meta del plan divino: El reino milenial del Mesías. El Mesías asume al cargo doble de Rey y Sacerdote. “Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea… Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.” (Ap 19:11, 16). I. Descripción de la coronación (Zc 6:9-11). “Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Toma de los del cautiverio a Heldai, a Tobías y a Jedaías, los cuales volvieron de Babilonia; e irás tú en aquel día, y entrarás en casa de Josías hijo de Sofonías. Tomarás, pues, plata y oro, y harás coronas, y las pondrás en la cabeza del sumo sacerdote Josué, hijo de Josadac.” Las ocho visiones nocturnas llegan a su conclusión con un oráculo divino dado a Zacarías. Dios le indicó que realizara un acto simbólico al coronar a Josué, el sumo sacerdote. Josué aquí representa “el Renuevo”, el Mesías, que reedificará el futuro templo y será sacerdote y rey. (Is 11:1; Zc 3:8). Jesucristo: “El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza.” (Ap 5:12). II. El mensaje profético (Zc 6:12-13). “Y le hablarás, diciendo: Así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: He aquí el varón cuyo nombre es el Renuevo, el cual brotará de sus raíces, y edificará el templo de Jehová. El edificará el templo de Jehová, y Él llevará gloria, y se sentará y dominará en su trono, y habrá sacerdote a su lado; y consejo de paz habrá entre ambos.” Dios dijo a Zacarías que comunicara a Josué que él representaría o tipificaría al Renuevo que reedificaría el templo milenial. La coronación tenía un significado tipológico que preveía al Mesías como rey-sacerdote, como sucedió con Melquisedec siglos atrás un tipo de Cristo (Gn 14:18-20; Sal 110:4; He 7:11-21). La promesa de que el Renuevo edificaría el templo de Jehová se limita a la función del Mesías de establecer el templo milenial (Is 2:2-4; 56:6-7; Ez 40-46; Mi 4:1-2). El Renuevo mesiánico se vestirá de gloria; esto se refiere a Cristo como el portador de la gloria de Dios (Is 4:2; Jn 1:14). Cristo también se sentará y dominará en su trono (Is 9:7; Jer 23:5; Mi 4:3, 7; Sof 3:15; Zc 14:9) y fungirá como sacerdote (He 4:15; 5:6; 7:11–21). Cristo unirá en él las funciones de sacerdote y rey, y como se indica aquí: Consejo de paz habrá entre ambos (entre los dos oficios de sacerdote y rey). “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.” (Is 26:3). El reino milenial del Mesías, Jesucristo será: “Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.” (Is 9:7).

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  5. 4D AGO

    1265 - Zacarias 6. La visión de los cuatro carros. Zac 6:1

    1265 – Zac 6:1 – Zacarías 6. La visión de los cuatro carros. De nuevo alcé mis ojos y miré, y he aquí cuatro carros que salían de entre dos montes; y aquellos montes eran de bronce. Zacarías al recibir las ocho visiones en una noche, vio los pasos más importantes que Dios seguiría para lograr restaurar a Su pueblo, volverlo a su lugar de privilegio y cumplir lo prometido. Las últimas tres visiones tienen que ver con el juicio de Dios contra la maldad, la religión mundial humanista e idolatra, y finalmente contra las naciones paganas. Esta octava y última visión completa el ciclo y se conecta con la primera visión. Antes de establecer a Israel en el reino mesiánico que les había prometido, Dios tenía que hacer algo con las naciones enemigas que se habían dedicado a atacar a Su pueblo. El programa presentado en la primera visión llegó a su conclusión en la octava. En la primera, la ira de Dios contra las naciones fue revelada porque se hallaban tranquilas mientras Israel estaba fuera de su tierra. En la octava visión, Dios las ha sometido a juicio, y por lo tanto, estaba satisfecho y Su ira apaciguada. La visión de los cuatro carros presenta un cuadro de juicio. Son instrumentos de castigo utilizados por Dios para llevar a Israel en general, y a Jerusalén en especial, al punto de confesar su pecado. Luego del juicio a las naciones vendrá la coronación del Mesías para iniciar el reino milenial. Cantemos con los redimidos: “¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado.” (Ap 5:4). I. Los dos montes (Zc 6:1). “De nuevo alcé mis ojos y miré, y he aquí cuatro carros que salían de entre dos montes; y aquellos montes eran de bronce.” La octava visión concluye los mensajes que Zacarías recibió en una noche y que describen la historia futura de Israel. El juicio anunciado sobre los gentiles de la primera visión es ejecutado en esta por carros de guerra enviados por Dios. No se mencionan a los jinetes. Excepto por las palabras de Dios en Zc 6:7–8, la conversación se limita entre Zacarías y el ángel intérprete. El lugar de partida de los carros se identifica como dos montes de bronce (aleación de cobre y estaño), el equivalente antiguo del latón (cobre y zinc). Parece que el bronce simboliza el justo castigo divino sobre los pecados (Ap 1:15; 2:18). Dios prometió que Israel tendría montes de bronce “tierra en la cual no comerás el pan con escasez, ni te faltará nada en ella; tierra cuyas piedras son hierro, y de cuyos montes sacarás cobre”. (Dt 8:9). Los dos montes probablemente serían el monte Moriah, llamado también Sión, y el monte de los Olivos, los cuales se han identificado a través de la historia de Israel en una manera especial con la actividad divina. (Hch 1:11; Jl 3:2, 12; Zc 14:4). El juicio vendría de Jerusalén y se dirigiría hacia el norte y sur hasta alcanzar toda la tierra. “Después saldrá Jehová y peleará con aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla. Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente;” (Zc 14:3-4a). II. Los cuatro carros (Zc 6:2-3). “En el primer carro había caballos alazanes, en el segundo carro caballos negros, en el tercer carro caballos blancos, y en el cuarto carro caballos overos rucios rodados.” Los cuatro carros eran similares a los cuatro jinetes de la primera visión. Los cuatro carros con caballos de diversos colores hablan de la universalidad del juicio divino a las naciones que abarcará todos los puntos cardinales (Mt 25:32-46). Los colores de los caballos son iguales a los que se encuentran en Ap 6:1-8. Parece que su significado es el mismo: El rojo representa la guerra y el derramamiento de sangre. El negro, indica la escasez y la muerte. El blanco, simboliza el triunfo y la victoria.

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  6. FEB 6

    1264 - Zacarias 5. El castigo a la maldad. Zac 5:3

    1264 – Zac 5:3 – Zacarías 5. El castigo de la maldad. Entonces me dijo: Esta es la maldición que sale sobre la faz de toda la tierra; porque todo aquel que hurta (como está de un lado del rollo) será destruido; y todo aquel que jura falsamente (como está del otro lado del rollo) será destruido. La degeneración ética y espiritual en el mundo en que vivimos parece aumentar cada vez más sin control. Preguntas hechas con frecuencia: ¿Cuánto más aumentará la maldad antes que venga el Señor? ¿Dónde está Dios? ¿Por qué no hace nada? ¿Por qué permite que los malos se enriquezcan, mientras los justos sufren en mano de los opresores? Zacarías contesta estas preguntas en las visiones sexta y séptima del programa que Dios tiene diseñado para la restauración de Su pueblo Israel. Primero, explica el plan de Dios en relación con el pecado personal. El no dejará que el pecador siga en sus transgresiones sin que reciba las consecuencias. No se puede jugar con la ley de Dios y salir ileso. Se nos revela qué le espera a tal persona. En segundo lugar, se presenta el plan para acabar con la falsa religión organizada, que ha engañado a tantas personas, desviándoles del único Dios verdadero. Ninguna persona tiene excusa delante del Señor porque todos tienen suficiente conocimiento de Él para darse cuenta de que deben someterse a el Señor (Ro 1:18-32). El Dios soberano está en control del universo todavía. Todo esta bien diseñado, y los intentos de rebeldía de los hombres no son capaces de impedir el plan de Dios. Parece que la maldad está ganando, pero descansemos en Dios aI comprender el fin para la maldad humana. “Decid al justo que le irá bien, porque comerá de los frutos de sus manos. ¡Ay del impío! Mal le irá, porque según las obras de sus manos le será pagado.” (Is 3:10-11). I. Visión del rollo volante (Zc 5:1-4). “De nuevo alcé mis ojos y miré, y he aquí un rollo que volaba. Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: Veo un rollo que vuela, de veinte codos de largo, y diez codos de ancho.” (Zc 5:1-2). Esta sexta visión del rollo que volaba representa la Palabra de Dios que no ha sido obedecida por Israel y el mundo entero. En ella se demanda el juicio justo de Dios sobre los pecadores de acuerdo con los parámetros divinos que se han establecido con claridad en su Palabra. Zacarías dijo que veía un rollo volador “de diez metros de largo por cinco de ancho” (BNVI99). “Entonces me dijo: Esta es la maldición que sale sobre la faz de toda la tierra; porque todo aquel que hurta (como está de un lado del rollo) será destruido; y todo aquel que jura falsamente (como está del otro lado del rollo) será destruido. Yo la he hecho salir, dice Jehová de los ejércitos, y vendrá a la casa del ladrón, y a la casa del que jura falsamente en mi nombre; y permanecerá en medio de su casa y la consumirá, con sus maderas y sus piedras.” (Zc 5:3-4). El estaba desplegado como una gran hoja, para que se pudiera leer de ambos lados (Zc 5:3). El rollo es un símbolo de la Palabra de Dios y una figura del castigo justo para los que la desobedecen y bendición para los que la obedecen (Dt 27:26; 28:15-68). Cristo afirma: “El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.” (Jn 12:48). II. Visión de la mujer en el efa (Zc 5:5-11). “Y salió aquel ángel que hablaba conmigo, y me dijo: Alza ahora tus ojos, y mira qué es esto que sale. Y dije: ¿Qué es? Y él dijo: Este es un efa que sale. Además, dijo: Esta es la iniquidad de ellos en toda la tierra.” El ángel indicó que el efa (“la medida”) representaba la iniquidad de ellos en toda la tierra. El uso del efa para simbolizar la maldad colectiva de Israel fue apropiado debido a la práctica generalizada de falsear las pesas (Am 8:5). Los pecados asociados con las prácticas comerciales eran muy comunes en Israel en ese tiempo (Neh 5:1-13; Mal 3:8-9).

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  7. FEB 5

    1263 - Zacarias 4. Luz a las naciones del mundo. Zc 4:6

    1263 – Zac 4:6 – Zacarías 4. Luz a las naciones del mundo. Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos. La quinta visión es el resultado de la cuarta. La regeneración produce un testimonio público. Después de la purificación de Israel, empezará a funcionar conforme al plan original de Dios para ellos. Serán una luz a las naciones del mundo. La visión del candelabro y los olivos demuestra cómo Dios capacita a Su pueblo para hacer lo que Él ha ordenado. Su función como antorcha se realizará por medio del poder del Espíritu y bajo la dirección del Mesías. El punto de vista inmediato promete que recibirán la capacitación divina por medio de Josué y Zorobabel y anticipa la venida del Mesías, quien unirá dos oficios en uno, rey y sacerdote. El mensaje principal dice que, por medio de la enseñanza divina, Zorobabel realizará la edificación del templo. Sin embargo, la pregunta persiste: ¿Por qué utiliza Zacarías la imagen del candelabro para representar la construcción del templo? El templo era lo que distinguía la relación entre Israel y Dios de las otras religiones del mundo. Dios habitaba en él de manera única en medio de los hombres. Sólo Israel presentaba pruebas concretas de esta creencia. Como resultado de la presencia de Dios en medio de ellos, debían ser un testimonio, una luz, ante los demás pueblos del mundo. El candelabro, como su luz, representaba el testimonio que debían dar al mundo. La culminación fiel del templo permitiría a Israel ser otra vez portadora de la luz (testimonio) de la gracia de Dios al mundo. “Porque contigo está el manantial de la vida; en tu luz veremos la luz.” (Sal 36:9). I. Visión del candelabro de oro y los dos olivos (Zc 4:1-4). “Volvió el ángel que hablaba conmigo, y me despertó, como un hombre que es despertado de su sueño. Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: He mirado, y he aquí un candelabro todo de oro, con un depósito encima, y sus siete lámparas encima del candelabro, y siete tubos para las lámparas que están encima de él; Y junto a él dos olivos, el uno a la derecha del depósito, y el otro a su izquierda.” El ángel intérprete despertó a Zacarías y dirigió su atención (con una pregunta; Zc 4:5, 13; 5:2) a un candelabro de oro sólido, cuyo aspecto exacto se ha discutido mucho. Los sacerdotes debían llenar de aceite el candelabro del tabernáculo, pero éste era llenado constantemente, sin intervención humana, de una reserva interminable de aceite. Se observan tres cosas significativas: Un depósito de aceite estaba suspendido encima del candelabro (Zc 4:2). El aceite se canalizaba por gravedad, a través de siete tubos a cada una de las siete lámparas (Zc 4:2). El candelabro estaba rodeado por dos olivos unidos con “dos tubos de oro” por los que “el aceite dorado” fluía constantemente al depósito (Zc 4:3, 11-12). El candelabro de oro con un depósito de aceite y siete lámparas se refiere a una existencia constante de aceite y significa que el poder de Dios se refleja en la luz. El candelabro es un tipo de Cristo quien firma: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.” (Juan 8:12). Israel también debía ser una luz. Esta función se cumplirá en el reino milenial. Los dos olivos representan los oficios sacerdotales y reales durante el milenio. (Jer 11:16; Ro 11:16-24). Jesús afirma “Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo.” (Jn 9:5). II. Dios reconstruye el templo (Zc 4:5-10). “Y el ángel que hablaba conmigo respondió y me dijo: ¿No sabes qué es esto? Y dije: No, señor mío. Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.” (Zc 4:5-6). El mensaje principal: El templo sería completado por el poder de Dios (Zc 4:6).

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  8. FEB 4

    1262 - Zacarias 3. Purificación del sacerdocio. Zac 3:7

    1262 – Zac 3:7 – Zacarías 3. Purificación del sacerdocio. Así dice Jehová de los ejércitos: Si anduvieres por mis caminos, y si guardares mi ordenanza, también tú gobernarás mi casa, también guardarás mis atrios, y entre éstos que aquí están te daré lugar. Las primeras tres visiones de Zacarías dirigieron nuestra atención hacia la restauración física de Israel. Esta cuarta visión cambia el énfasis con el fin de señalar la transformación interna que debe producirse en ellos y que les capacitará para gozar estas bendiciones de la mano de Dios. La obra divina en ellos se basa en la regeneración espiritual. Israel tiene que ser purificado por la gracia de Dios. La purificación de Josué, el sumo sacerdote, representa la limpieza de la nación entera. Se refiere a su restauración como nación sacerdotal establecida por Dios delante de todas las otras naciones. Es una figura que ilustra el cuadro completo de su restauración y redención. Por lo tanto, la cuarta visión nocturna hace hincapié en la purificación y la restauración de Israel como nación sacerdotal. Jesucristo purifica al sacerdote Josué, le quita la vestidura sucia, calla los ataques del acusador y le provee de nueva ropa blanca. En fin, por la obra de Dios, la nación será purificada y restaurada a su posición de privilegio. Las visiones de Zacarías cambian topográficamente de lugar, pasan de un valle a las afueras de Jerusalén (primeras dos visiones, Zc 1:7–21) luego dentro de la ciudad (tercera visión, Zc 2) y después a los atrios del templo mismo (cuarta y quinta visión, Zc 3-4). “He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; Él traerá justicia a las naciones.” (Is 42:1). I. Juicio del sumo sacerdote Josué (Zc 3:1-3). “Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle. Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón arrebatado del incendio? Y Josué estaba vestido de vestiduras viles, y estaba delante del ángel.” Josué fue el sumo sacerdote cuando el remanente volvió a Jerusalén de los 70 años del cauitiverio en Babilonia y comenzó a reconstruir el muro (Hageo 1:1, 12; 2:4). El nombre griego de Josué es Jesús: "Jehová salva". Estaba delante del ángel de Jehová. Denota la función sacerdotal (Dt 10:8; 2Cr 29:11). EL ángel de Jehová es una teofanía de Cristo preencarnado (Cristofanía). El sumo sacerdote Josué es el blanco de las acusaciones del diablo. (Job 1:6-12; 2:1-7; Ap 12:10). Jesucristo dice “Jehová (el Señor) te reprenda Satanás”. Algunos creyentes asumen una posición mayor que Jesucristo cuando reprenden directamente a Satanás y sus demonios. La autoridad que Dios ha dado a la iglesia es “echarlo fuera” en el nombre de Jesucristo (Mt 10:1,8; Hch 16:16-18). La autoridad para reprender a Satanás solo es del Señor (Zc 3:2; Jud 1:9). Imaginamos el asombro de Zacarías al observar que el sumo sacerdote tenía vestiduras viles que representaba la impureza moral de toda la nación de Israel. Significa que sus pecados no habían sido quitados después de todo el ritual de purificación del sumo sacerdote. El escritor a los hebreos lo explica: “porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.” (He 10:4). II. Purificación del sumo sacerdote Josué (Zc 3:4-5). “Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él, diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: Mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala. Después dijo: Pongan mitra limpia sobre su cabeza. Y pusieron una mitra limpia sobre su cabeza, y le vistieron las ropas. Y el ángel de Jehová estaba en pie.” El perdón de Dios a Josué se representó al quitarle las vestiduras viles, símbolo del pecado y culpabilidad de él y de toda la nación.

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