Rit. ardados

David Santiago

Ahora, un cuentico rapidito rapidito: Alejandro, Andres, Kevin y David se conocieron estudiando música, una música por cierto... que les daba sueño. Sin embargo… que putas, tenían que graduarse de algo para no parecer fracasados y tocar y componer se les daba bien. Como la música que estudiaban les daba sueño, se reunían con frecuencia a conversar de por qué les producía somnolencia escuchar la historia del barroco una y otra vez o de cómo tocar Mozart era en el mejor de los casos... aburrido. Vale la pena comentar que también hablaban otras estupideces en general. Unas veces se encontraban cuando tenían pura y física pereza de entrar a clase o les negaban la entrada por llegar tarde y otras, cuando se querían tomar un par de polas en la tabernita de atrás de la universidad; resultó que cuando se sentaban a hablar de música no volvían a clase en todo el día o terminaban… como dicen en la jerga universitaria bogotana “puteados” pues la conversación resultaba interesante y entretenida. Pasó el tiempo, y hablando y hablando se dieron cuenta de que sus conversaciones podían aportar un resto a colegas músicos y artistas o... simplemente aburrirlos y hacerles perder el tiempo, pero otra vez… que hijueputas, tampoco es que tuvieran mucho que hacer; En fin, cuenta la leyenda que los encuentras hablando de música y pendejadas varias en todas las plataformas de streaming los sábados a las 8 … o mas bien a las 8: 10 = 8:15 porque son los Rit. ardados.

About

Ahora, un cuentico rapidito rapidito: Alejandro, Andres, Kevin y David se conocieron estudiando música, una música por cierto... que les daba sueño. Sin embargo… que putas, tenían que graduarse de algo para no parecer fracasados y tocar y componer se les daba bien. Como la música que estudiaban les daba sueño, se reunían con frecuencia a conversar de por qué les producía somnolencia escuchar la historia del barroco una y otra vez o de cómo tocar Mozart era en el mejor de los casos... aburrido. Vale la pena comentar que también hablaban otras estupideces en general. Unas veces se encontraban cuando tenían pura y física pereza de entrar a clase o les negaban la entrada por llegar tarde y otras, cuando se querían tomar un par de polas en la tabernita de atrás de la universidad; resultó que cuando se sentaban a hablar de música no volvían a clase en todo el día o terminaban… como dicen en la jerga universitaria bogotana “puteados” pues la conversación resultaba interesante y entretenida. Pasó el tiempo, y hablando y hablando se dieron cuenta de que sus conversaciones podían aportar un resto a colegas músicos y artistas o... simplemente aburrirlos y hacerles perder el tiempo, pero otra vez… que hijueputas, tampoco es que tuvieran mucho que hacer; En fin, cuenta la leyenda que los encuentras hablando de música y pendejadas varias en todas las plataformas de streaming los sábados a las 8 … o mas bien a las 8: 10 = 8:15 porque son los Rit. ardados.