El Mahabharata, expone algo que vemos en el mundo moderno: la polarización que lleva a la extrema violencia. Como toda guerra, uno de los papeles más definitivos es el del SOLDADO. Hay muchos soldados en el mundo, tienen una causa y razones, pero falta un entendimiento más profundo y la visión del cuadro completo. Los soldados se cansan y son los que más sufren; si eres un soldado en la batalla de tu vida, baja las armas y eleva tu percepción. Las VÍCTIMAS... Podemos identificar 3 tipos de víctimas, la primera siendo la inocente Uttara, cuyo bebé fue muerto (y resucitado); hay personas que nada han hecho para sufrir lo que sufrieron. Lo bonito es que la inocencia acabó dando resultados increíbles y su hijo, Parikshit, acabaría siendo un gran rey. Pero hay víctimas que no logran tanto éxito. A pesar de que Dhritarashtra, el rey y padre de los Kauravas, los perdedores de la guerra, fue responsable por muchos acontecimientos, debido a su pasividad, también se pueden ver muchos rasgos de una víctima en él. Primero del destino, al nacer ciego lo que le causó innumerables obstáculos, incluso su incapacidad de participar más activamente en la guerra. Segundo, su inacción hizo que no tomara decisiones de forma precisa, siendo manipulado por otros. Junto con él, encontramos a otra víctima, su esposa, Gandhari. Ella fue víctima de sí misma, al quitarse la visión, haciéndose así parecida al marido. Como toda víctima que se sabotea, ambos guardaban mucha ira, mucho rencor, demostrado al final, de maneras distintas. Si eres víctima... sé gentil contigo mism@ y aprende a reconocer tu poder, comprender qué te hirió y avanza, sin herir. Sin embargo, no todos los personajes del Mahabharata representan sufrimiento o conflicto. Algunos muestran posibilidades mucho más elevadas de consciencia y ahí encontramos la tercera y la cuarta posibilidades. Son las más interesantes, más empoderadas y si refieren al mismo personaje: Krishna. Para no sonar complicado, Krishna era un avatar, o sea, para los hindúes, era la encarnación de Dios. También era relacionado por vínculos familiares a ambos bandos de la guerra y les ofreció dos tipos de soporte distintos. A uno de ellos, los Kauravas, entregó todo su ejército. A los Pandavas, a través de Arjuna, se ofreció a sí mismo... con una condición, que era la de no participar activamente en la guerra. El tercer papel fundamental en la guerra es el de ser un OBSERVADOR DESAPEGADO. Krishna vio todo, participó de la guerra entera, pero sin actuar... o casi nunca. Muchas de las situaciones que vivimos no tienen una solución clara y la mejor forma de manejarlas es observar, reflexionar y solo entonces, actuar. Puede sonar una derrota o incluso, cobardía, pero es sabiduría aplicada; significa no dejarse apegar o afectar, no sufrir ni hacer a otros sufrir. Experimenta ser el observador desapegado mientras manejas tu existencia. El cuarto papel en la guerra es el de ser COMPAÑERO. ¿De quién? De Dios, del universo o de seres que realmente sean positivos y transformadores. No me refiero a dejar que Dios, lo que consideremos, batalle por nosotros, la normal interpretación de ese papel. En realidad, Krishna había dejado claro que no lucharía; su compañerismo fue el de compartir su presencia, sus ideas y sabiduría, su energía. Las batallas en que estamos, seguramente tenemos la capacidad para vencerlas y Dios nos ayuda a canalizar la fuerza interna y resiliencia, de manera a alcanzar la victoria. En fin, la pregunta que nos queda está relacionada al papel que elegimos desempeñar: soldado, víctima, observador desapegado o compañero. ¿Cuál escoges? Así será la experiencia de tu vida. #krishna #mahabharata #mahabharat #héroe #Dios #ObservadorDesapegado #desapego #resiliencia #empoderamiento Regístrate a este PODCAST - un audio nuevo ¡todos los martes! http://tiny.cc/MiPodcast Canal de YouTube: http://tiny.cc/MarceloBulkhttp://tiny.cc/MeditacionPodcast