Su Eterna Palabra

Paulino Solórzano

Lecturas textuales de La Santa Palabra de Dios, Elohim Adonai. Sumérgete en la esencia pura de las Escrituras con nuestro podcast de lecturas bíblicas textuales. Descubre la sabiduría atemporal de la Biblia mientras exploramos pasajes clave con autenticidad y claridad. Únete a nosotros para una experiencia única de reflexión y conexión espiritual. ¡Escucha ahora y profundiza en la riqueza de las palabras sagradas con nuestro podcast de lecturas bíblicas auténticas y transformadoras!

  1. Jun 17

    Carta de Santiago Cap.5

    Lecturas textuales de La Santa Palabra de Dios, Elohim Adonai. 1 ¡Oíd ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que vienen sobre vosotros.  2 Vuestras riquezas se han podrido y vuestras ropas están comidas de polilla.  3 Vuestro oro y vuestra plata se han oxidado, su herrumbre será un testigo contra vosotros y consumirá vuestra carne como fuego. Es en los últimos días que habéis acumulado tesoros.  4 Mirad, el jornal de los obreros que han segado vuestros campos y que ha sido retenido por vosotros, clama contra vosotros; y el clamor de los segadores ha llegado a los oídos del Señor de los ejércitos.  5 Habéis vivido lujosamente sobre la tierra, y habéis llevado una vida de placer desenfrenado; habéis engordado vuestros corazones en el día de la matanza.  6 Habéis condenado y dado muerte al justo; él no os hace resistencia. 7 Por tanto, hermanos, sed pacientes hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el fruto precioso de la tierra, siendo paciente en ello hasta que recibe la lluvia temprana y la tardía.  8 Sed también vosotros pacientes; fortaleced vuestros corazones, porque la venida del Señor está cerca.  9 Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis juzgados; mirad, el Juez está a las puertas.  10 Hermanos, tomad como ejemplo de paciencia y aflicción a los profetas que hablaron en el nombre del Señor.  11 Mirad que tenemos por bienaventurados a los que sufrieron. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el resultado del proceder del Señor, que el Señor es muy compasivo, y misericordioso. 12 Y sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni con ningún otro juramento; antes bien, sea vuestro sí, sí, y vuestro no, no, para que no caigáis bajo juicio. 13 ¿Sufre alguno entre vosotros? Que haga oración. ¿Está alguno alegre? Que cante alabanzas.  14 ¿Está alguno entre vosotros enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia y que ellos oren por él, ungiéndolo con aceite en el nombre del Señor;  15 y la oración de fe restaurará al enfermo, y el Señor lo levantará, y si ha cometido pecados le serán perdonados.  16 Por tanto, confesaos vuestros pecados unos a otros, y orad unos por otros para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede lograr mucho.  17 Elías era un hombre de pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviera, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. 18 Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia y la tierra produjo su fruto. 19 Hermanos míos, si alguno de entre vosotros se extravía de la verdad y alguno le hace volver,  20 sepa que el que hace volver a un pecador del error de su camino salvará su alma de muerte, y cubrirá multitud de pecados. ------------- 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation Más información sobre La Biblia de las Américas

    Carta de Santiago Cap.5
  2. Jun 15

    Carta de Santiago Cap.4

    Lecturas textuales de La Santa Palabra de Dios, Elohim Adonai. 1 ¿De dónde vienen las guerras y los conflictos entre vosotros? ¿No vienen de vuestras pasiones que combaten en vuestros miembros?  2 Codiciáis y no tenéis, por eso cometéis homicidio. Sois envidiosos y no podéis obtener, por eso combatís y hacéis guerra. No tenéis, porque no pedís.  3 Pedís y no recibís, porque pedís con malos propósitos, para gastarlo en vuestros placeres.  4 ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad hacia Dios? Por tanto, el que quiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.  5 ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El celosamente anhela el Espíritu que ha hecho morar en nosotros?  6 Pero Él da mayor gracia. Por eso dice: Dios resiste a los soberbios pero da gracia a los humildes.  7 Por tanto, someteos a Dios. Resistid, pues, al diablo y huirá de vosotros.  8 Acercaos a Dios, y Él se acercará a vosotros. Limpiad vuestras manos, pecadores; y vosotros de doble ánimo, purificad vuestros corazones.  9 Afligíos, lamentad y llorad; que vuestra risa se torne en llanto y vuestro gozo en tristeza.  10 Humillaos en la presencia del Señor y Él os exaltará. 11 Hermanos, no habléis mal los unos de los otros. El que habla mal de un hermano o juzga a su hermano, habla mal de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres cumplidor de la ley, sino juez de ella.  12 Solo hay un dador de la ley y juez, que es poderoso para salvar y para destruir; pero tú, ¿quién eres que juzgas a tu prójimo? 13 Oíd ahora, los que decís: Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad y pasaremos allá un año, haremos negocio y tendremos ganancia.  14 Sin embargo, no sabéis cómo será vuestra vida mañana. Solo sois un vapor que aparece por un poco de tiempo y luego se desvanece.  15 Más bien, debierais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello.  16 Pero ahora os jactáis en vuestra arrogancia; toda jactancia semejante es mala.  17 A aquel, pues, que sabe hacer lo bueno y no lo hace, le es pecado. -------------- 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation Más información sobre La Biblia de las Américas

    Carta de Santiago Cap.4
  3. Jun 12

    Carda de Santiago Cap.3

    Lecturas textuales de La Santa Palabra de Dios, Elohim Adonai. 1 Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos un juicio más severo.  2 Porque todos tropezamos de muchas maneras. Si alguno no tropieza en lo que dice, es un hombre perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.  3 Ahora bien, si ponemos el freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, dirigimos también todo su cuerpo.  4 Mirad también las naves; aunque son tan grandes e impulsadas por fuertes vientos, son, sin embargo, dirigidas mediante un timón muy pequeño por donde la voluntad del piloto quiere.  5 Así también la lengua es un miembro pequeño, y sin embargo, se jacta de grandes cosas. Mirad, ¡qué gran bosque se incendia con tan pequeño fuego!  6 Y la lengua es un fuego, un mundo de iniquidad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, la cual contamina todo el cuerpo, es encendida por el infierno e inflama el curso de nuestra vida.  7 Porque todo género de fieras y de aves, de reptiles y de animales marinos, se puede domar y ha sido domado por el género humano,  8 pero ningún hombre puede domar la lengua; es un mal turbulento y lleno de veneno mortal.  9 Con ella bendecimos a nuestro Señor y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que han sido hechos a la imagen de Dios;  10 de la misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.  11 ¿Acaso una fuente por la misma abertura echa agua dulce y amarga?  12 ¿Acaso, hermanos míos, puede una higuera producir aceitunas, o una vid higos? Tampoco la fuente de agua salada puede producir agua dulce. 13 ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Que muestre por su buena conducta sus obras en mansedumbre de sabiduría.  14 Pero si tenéis celos amargos y ambición personal en vuestro corazón, no seáis arrogantes y así mintáis contra la verdad.  15 Esta sabiduría no es la que viene de lo alto, sino que es terrenal, natural, diabólica.  16 Porque donde hay celos y ambición personal, allí hay confusión y toda cosa mala.  17 Pero la sabiduría de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, condescendiente, llena de misericordia y de buenos frutos, sin vacilación, sin hipocresía.  18 Y la semilla cuyo fruto es la justicia se siembra en paz por aquellos que hacen la paz. --------------- 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation Más información sobre La Biblia de las Américas

    Carda de Santiago Cap.3
  4. Jun 10

    Carta de Santiago Cap.2

    Lecturas textuales de La Santa Palabra de Dios, Elohim Adonai 1 Hermanos míos, no tengáis vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo con una actitud de favoritismo.  2 Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y vestido de ropa lujosa, y también entra un pobre con ropa sucia,  3 y dais atención especial al que lleva la ropa lujosa, y decís: Tú siéntate aquí, en un buen lugar; y al pobre decís: Tú estate allí de pie, o siéntate junto a mi estrado;  4 ¿no habéis hecho distinciones entre vosotros mismos, y habéis venido a ser jueces con malos pensamientos?  5 Hermanos míos amados, escuchad: ¿No escogió Dios a los pobres de este mundo para ser ricos en fe y herederos del reino que Él prometió a los que le aman?  6 Pero vosotros habéis menospreciado al pobre. ¿No son los ricos los que os oprimen y personalmente os arrastran a los tribunales?  7 ¿No blasfeman ellos el buen nombre por el cual habéis sido llamados?  8 Si en verdad cumplís la ley real conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis.  9 Pero si mostráis favoritismo, cometéis pecado y sois hallados culpables por la ley como transgresores.  10 Porque cualquiera que guarda toda la ley, pero tropieza en un punto, se ha hecho culpable de todos.  11 Pues el que dijo: No cometas adulterio, también dijo: No mates. Ahora bien, si tú no cometes adulterio, pero matas, te has convertido en transgresor de la ley.  12 Así hablad y así proceded, como los que han de ser juzgados por la ley de la libertad.  13 Porque el juicio será sin misericordia para el que no ha mostrado misericordia; la misericordia triunfa sobre el juicio. 14 ¿De qué sirve, hermanos míos, si alguno dice que tiene fe, pero no tiene obras? ¿Acaso puede esa fe salvarlo?  15 Si un hermano o una hermana no tienen ropa y carecen del sustento diario,  16 y uno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais lo necesario para su cuerpo, ¿de qué sirve?  17 Así también la fe por sí misma, si no tiene obras, está muerta.  18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin las obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.  19 Tú crees que Dios es uno. Haces bien; también los demonios creen, y tiemblan.  20 Pero, ¿estás dispuesto a admitir, oh hombre vano, que la fe sin obras es estéril?  21 ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre cuando ofreció a Isaac su hijo sobre el altar?  22 Ya ves que la fe actuaba juntamente con sus obras, y como resultado de las obras, la fe fue perfeccionada;  23 y se cumplió la Escritura que dice: Y Abraham creyó a Dios y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.  24 Vosotros veis que el hombre es justificado por las obras y no solo por la fe.  25 Y de la misma manera, ¿no fue la ramera Rahab también justificada por las obras cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino?  26 Porque así como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin las obras está muerta. -------------- 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation Más información sobre La Biblia de las Américas

    Carta de Santiago Cap.2
  5. Jun 8

    Carta de Santiago Cap.1

    Lecturas textuales de La Santa Palabra de Dios, Elohim Adonai. 1 Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo: A las doce tribus que están en la dispersión: Saludos.Fe y sabiduría 2 Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que os halléis en diversas pruebas,  3 sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia,  4 y que la paciencia tenga su perfecto resultado, para que seáis perfectos y completos, sin que os falte nada. 5 Pero si alguno de vosotros se ve falto de sabiduría, que la pida a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.  6 Pero que pida con fe, sin dudar; porque el que duda es semejante a la ola del mar, impulsada por el viento y echada de una parte a otra.  7 No piense, pues, ese hombre, que recibirá cosa alguna del Señor,  8 siendo hombre de doble ánimo, inestable en todos sus caminos. 9 Pero que el hermano de condición humilde se gloríe en su alta posición,  10 y el rico en su humillación, pues él pasará como la flor de la hierba.  11 Porque el sol sale con calor abrasador y seca la hierba, y su flor se cae y la hermosura de su apariencia perece; así también se marchitará el rico en medio de sus empresas. 12 Bienaventurado el hombre que persevera bajo la prueba, porque una vez que ha sido aprobado, recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que le aman.  13 Que nadie diga cuando es tentado: Soy tentado por Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal y Él mismo no tienta a nadie.  14 Sino que cada uno es tentado cuando es llevado y seducido por su propia pasión.  15 Después, cuando la pasión ha concebido, da a luz el pecado; y cuando el pecado es consumado, engendra la muerte.  16 Amados hermanos míos, no os engañéis.  17 Toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces, con el cual no hay cambio ni sombra de variación.  18 En el ejercicio de su voluntad, Él nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que fuéramos las primicias de sus criaturas. 19 Esto sabéis, mis amados hermanos. Pero que cada uno sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para la ira;  20 pues la ira del hombre no obra la justicia de Dios.  21 Por lo cual, desechando toda inmundicia y todo resto de malicia, recibid con humildad la palabra implantada, que es poderosa para salvar vuestras almas.  22 Sed hacedores de la palabra y no solamente oidores que se engañan a sí mismos.  23 Porque si alguno es oidor de la palabra, y no hacedor, es semejante a un hombre que mira su rostro natural en un espejo;  24 pues después de mirarse a sí mismo e irse, inmediatamente se olvida de qué clase de persona es.  25 Pero el que mira atentamente a la ley perfecta, la ley de la libertad, y permanece en ella, no habiéndose vuelto un oidor olvidadizo sino un hacedor eficaz, este será bienaventurado en lo que hace.  26 Si alguno se cree religioso, pero no refrena su lengua, sino que engaña a su propio corazón, la religión del tal es vana.  27 La religión pura y sin mácula delante de nuestro Dios y Padre es esta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y guardarse sin mancha del mundo. --------------- 1986, 1995, 1997 by The Lockman FoundationMás información sobre La Biblia de las Américas

    Carta de Santiago Cap.1
  6. Jun 5

    Hebreos Cap. 13

    Lecturas textuales de La Santa Palabra de Dios, Elohim Adonai. 1 Permanezca el amor fraternal.  2 No os olvidéis de mostrar hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.  3 Acordaos de los presos, como si estuvierais presos con ellos, y de los maltratados, puesto que también vosotros estáis en el cuerpo.  4 Sea el matrimonio honroso en todos, y el lecho matrimonial sin mancilla, porque a los inmorales y a los adúlteros los juzgará Dios.  5 Sea vuestro carácter sin avaricia, contentos con lo que tenéis, porque Él mismo ha dicho: Nunca te dejare ni te desamparare,  6 de manera que decimos confiadamente:El Señor es el que me ayuda; no temeré.¿Qué podrá hacerme el hombre? 7 Acordaos de vuestros guías que os hablaron la palabra de Dios, y considerando el resultado de su conducta, imitad su fe.  8 Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos.  9 No os dejéis llevar por doctrinas diversas y extrañas, porque buena cosa es para el corazón el ser fortalecido con la gracia, no con alimentos, de los que no recibieron beneficio los que de ellos se ocupaban.  10 Nosotros tenemos un altar del cual no tienen derecho a comer los que sirven al tabernáculo.  11 Porque los cuerpos de aquellos animales, cuya sangre es llevada al santuario por el sumo sacerdote como ofrenda por el pecado, son quemados fuera del campamento.  12 Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta.  13 Así pues, salgamos a Él fuera del campamento, llevando su oprobio.  14 Porque no tenemos aquí una ciudad permanente, sino que buscamos la que está por venir.  15 Por tanto, ofrezcamos continuamente mediante Él, sacrificio de alabanza a Dios, es decir, el fruto de labios que confiesan su nombre.  16 Y no os olvidéis de hacer el bien y de la ayuda mutua, porque de tales sacrificios se agrada Dios.  17 Obedeced a vuestros pastores y sujetaos a ellos, porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta. Permitidles que lo hagan con alegría y no quejándose, porque eso no sería provechoso para vosotros. 18 Orad por nosotros, pues confiamos en que tenemos una buena conciencia, deseando conducirnos honradamente en todo.  19 Y aún más, os exhorto a hacer esto, a fin de que yo os sea restituido muy pronto. 20 Y el Dios de paz, que resucitó de entre los muertos a Jesús nuestro Señor, el gran Pastor de las ovejas mediante la sangre del pacto eterno,  21 os haga aptos en toda obra buena para hacer su voluntad, obrando Él en nosotros lo que es agradable delante de Él mediante Jesucristo, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. 22 Os ruego, hermanos, que soportéis la palabra de exhortación, pues os he escrito brevemente.  23 Sabed que nuestro hermano Timoteo ha sido puesto en libertad, con el cual, si viene pronto, os he de ver.  24 Saludad a todos vuestros pastores y a todos los santos. Los de Italia os saludan. 25La gracia sea con todos vosotros. Amén. ------ 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation Más información sobre La Biblia de las Américas

    Hebreos Cap. 13
  7. Jun 3

    Hebreos Cap. 12

    Lecturas textuales de La Santa Palabra de Dios, Elohim Adonai. 1 Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube de testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,  2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de Él soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios.  3 Considerad, pues, a aquel que soportó tal hostilidad de los pecadores contra sí mismo, para que no os canséis ni os desaniméis en vuestro corazón.  4 Porque todavía, en vuestra lucha contra el pecado, no habéis resistido hasta el punto de derramar sangre;  5 además, habéis olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige:Hijo mío, no tengas en poco la disciplina del Señor,ni te desanimes al ser reprendido por Él; 6 porque el Señor al que ama, disciplina,y azota a todo el que recibe por hijo. 7 Es para vuestra corrección que sufrís; Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo hay a quien su padre no discipline?  8 Pero si estáis sin disciplina, de la cual todos han sido hechos participantes, entonces sois hijos ilegítimos y no hijos verdaderos.  9 Además, tuvimos padres terrenales para disciplinarnos, y los respetábamos, ¿con cuánta más razón no estaremos sujetos al Padre de nuestros espíritus, y viviremos?  10 Porque ellos nos disciplinaban por pocos días como les parecía, pero Él nos disciplina para nuestro bien, para que participemos de su santidad.  11 Al presente ninguna disciplina parece ser causa de gozo, sino de tristeza; sin embargo, a los que han sido ejercitados por medio de ella, les da después fruto apacible de justicia.  12 Por tanto, fortaleced las manos débiles y las rodillas que flaquean,  13 y haced sendas derechas para vuestros pies, para que la pierna coja no se descoyunte, sino que se sane. 14 Buscad la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.  15 Mirad bien de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz de amargura, brotando, cause dificultades y por ella muchos sean contaminados;  16 de que no haya ninguna persona inmoral ni profana como Esaú, que vendió su primogenitura por una comida.  17 Porque sabéis que aun después, cuando quiso heredar la bendición, fue rechazado, pues no halló ocasión para el arrepentimiento, aunque la buscó con lágrimas. 18 Porque no os habéis acercado a un monte que se puede tocar, ni a fuego ardiente, ni a tinieblas, ni a oscuridad, ni a torbellino,  19 ni a sonido de trompeta, ni a ruido de palabras tal, que los que oyeron rogaron que no se les hablara más;  20 porque no podían soportar el mandato: Si aun una bestia toca el monte, será apedreada.  21 Tan terrible era el espectáculo, que Moisés dijo: Estoy aterrado y temblando.  22 Vosotros, en cambio, os habéis acercado al monte Sión y a la ciudad del Dios vivo, la Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles,  23 a la asamblea general e iglesia de los primogénitos que están inscritos en los cielos, y a Dios, el Juez de todos, y a los espíritus de los justos hechos ya perfectos,  24 y a Jesús, el mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la sangre de Abel.  25 Mirad que no rechacéis al que habla. Porque si aquellos no escaparon cuando rechazaron al que les amonestó sobre la tierra, mucho menos escaparemos nosotros si nos apartamos de aquel que nos amonesta desde el cielo.  26 Su voz hizo temblar entonces la tierra, pero ahora Él ha prometido, diciendo: Aún una vez más, yo haré temblar no solo la tierra, sino también el cielo.  27 Y esta expresión: Aún, una vez más, indica la remoción de las cosas movibles, como las cosas creadas, a fin de que permanezcan las cosas que son inconmovibles... ----- 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation Más información sobre La Biblia de las Américas

    Hebreos Cap. 12
  8. Jun 1

    Hebreos Cap. 11

    Lecuras textuales de La Santa Palabra de Dios, Elohim Adonai. 1 Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.  2 Porque por ella recibieron aprobación los antiguos.  3 Por la fe entendemos que el universo fue preparado por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve no fue hecho de cosas visibles.  4 Por la fe Abel ofreció a Dios un mejor sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó el testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y por la fe, estando muerto, todavía habla.  5 Por la fe Enoc fue trasladado al cielo para que no viera muerte; y no fue hallado porque Dios lo trasladó; porque antes de ser trasladado recibió testimonio de haber agradado a Dios.  6 Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él existe, y que es remunerador de los que le buscan.  7 Por la fe Noé, siendo advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó un arca para la salvación de su casa, por la cual condenó al mundo, y llegó a ser heredero de la justicia que es según la fe.  8 Por la fe Abraham, al ser llamado, obedeció, saliendo para un lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber adónde iba.  9 Por la fe habitó como extranjero en la tierra de la promesa como en tierra extraña, viviendo en tiendas como Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa,  10 porque esperaba la ciudad que tiene cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.  11 También por la fe Sara misma recibió fuerza para concebir, aun pasada ya la edad propicia, pues consideró fiel al que lo había prometido.  12 Por lo cual también nació de uno (y este casi muerto con respecto a esto) una descendencia como las estrellas del cielo en número, e innumerable como la arena que está a la orilla del mar. 13 Todos estos murieron en fe, sin haber recibido las promesas, pero habiéndolas visto y aceptado con gusto desde lejos, confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.  14 Porque los que dicen tales cosas, claramente dan a entender que buscan una patria propia.  15 Y si en verdad hubieran estado pensando en aquella patria de donde salieron, habrían tenido oportunidad de volver.  16 Pero en realidad, anhelan una patria mejor, es decir, celestial. Por lo cual, Dios no se avergüenza de ser llamado Dios de ellos, pues les ha preparado una ciudad. 17 Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía a su único hijo;  18 fue a él a quien se le dijo: En Isaac te será llamada descendencia.  19 Él consideró que Dios era poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde también, en sentido figurado, lo volvió a recibir.  20 Por la fe bendijo Isaac a Jacob y a Esaú, aun respecto a cosas futuras.  21 Por la fe Jacob, al morir, bendijo a cada uno de los hijos de José, y adoró, apoyándose sobre el extremo de su bastón.  22 Por la fe José, al morir, mencionó el éxodo de los hijos de Israel, y dio instrucciones acerca de sus huesos.  23 Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres durante tres meses, porque vieron que era un niño hermoso y no temieron el edicto del rey.  24 Por la fe Moisés, cuando era ya grande, rehusó ser llamado hijo de la hija de Faraón,  25 escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los placeres temporales del pecado,  26 considerando como mayores riquezas el oprobio de Cristo que los tesoros de Egipto; porque tenía la mirada puesta en la recompensa.  27 Por la fe salió de Egipto sin temer la ira del rey, porque se mantuvo firme como viendo al Invisible.  28 Por la fe celebró la Pascua y el rociamiento de la sangre, para que el exterminador de los primogénitos no los tocara.  29 Por la fe pasaron el mar Rojo como por tierra seca, y cuando los egipcios lo intentaron hacer, se ahogaron. .. ------- 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation Más información sobre La Biblia de las Américas

    Hebreos Cap. 11

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