Totus Pódcast

Totus Pódcast

TOTUS PÓDCAST es un proyecto de dos amigos con intereses muy variados y bizarros. Nos encanta la historia, pero la historia escrita por anécdotas y personajes que suelen escapar a los libros de la historia canónica. Nos encanta la literatura, el cine, el arte Y el humor. No sabemos hacer nada con el ceño fruncido (a no ser que estemos comiendo limones o mazapán). TOTUS PÓDCAST es entretenimiento. Nuestro objetivo es pasarlo bien. Hablamos sobre lo que nos gusta y lo hacemos desde la alegría. No estamos aquí por la violencia inherente al sistema. TOTUS PÓDCAST será también lo que tú quieras que sea. Una de nuestras metas es crear una comunidad de gente que quiera compartir desde la alegría y no desde el resentimiento. Compartir historias, anécdotas, ideas, chicharrones. ¡Lo que sea! ¿Cómo nos puedes apoyar? Además de escucharnos y seguirnos en nuestras redes sociales, también puedes hacerte fan aquí en iVoox (¡desde solo 1,99 al mes!). De esta manera también accederás a episodios exclusivos y... ¡a otras ventajas! ¡Gracias por acordarte de TOTUS PÓDCAST!

  1. Ya es mala suerte

    4D AGO

    Ya es mala suerte

    Ya es mala suerte que te toque vivir en un territorio donde se ha declarado una guerra. De golpe pierdes la normalidad, la seguridad y la certeza de que el mañana llegará sin sobresaltos. La guerra convierte lo cotidiano en una amenaza constante y deja a la gente de a pie atrapada en decisiones que nunca tomó. La guerra es, sin rodeos, uno de los mayores fracasos de la humanidad como especie. Cada conflicto armado certifica que no hemos sabido resolver nuestras diferencias sin recurrir a la destrucción. Resulta especialmente desolador comprobar que, ahora que vivimos el futuro, los avances diplomáticos no fueron suficientes para frenar esta expresión extrema de desprecio por la vida humana. Cambian las armas, cambian los escenarios, pero el sufrimiento sigue teniendo el mismo rostro. Nacer, trabajar o simplemente encontrarse en el lugar equivocado cuando estalla un conflicto ya es, de por sí, una condena injusta. Y la historia del siglo XX está llena de ejemplos que lo demuestran, y uno de ellos es el de Tsutomu Yamaguchi. En el programa os contamos la horrible experiencia que vivió este hombre. Su caso representa un límite difícil de asimilar, incluso para quienes están acostumbrados a leer sobre guerras, catástrofes y desastres humanos. Hay historias que obligan a detenerse y pensar no solo en lo ocurrido, sino en todo lo que falló antes para que aquello pudiera suceder. Historias que no necesitan adornos ni dramatizaciones, porque la realidad ya supera cualquier ficción. Por eso, si estar en territorio de guerra ya es mala suerte, lo de Tsutomu Yamaguchi es digno de ser contado por Totus Pódcast. Nos gusta detenernos en esos episodios que parecen imposibles y utilizarlos como punto de partida para pensar en el mundo que heredamos y en el que seguimos construyendo.

    14 min
  2. La historia del tenedor

    MAY 3

    La historia del tenedor

    Antes de que existiera la historia del tenedor como tal, la comida se resolvía con lo que había a mano. Literalmente. Manos, piedras afiladas, conchas, palos endurecidos al fuego o cuchillos improvisados sirvieron durante siglos para llevar el alimento a la boca. Aunque lo normal, y lo socialmente aceptado, era comer con las manos. Comer no era un gesto educado ni un acto social refinado: era supervivencia, eficacia y, cuando se podía, un pequeño placer compartido alrededor del fuego. Con el tiempo, la historia del tenedor se cruza con algo más interesante que el simple diseño de un cubierto. Aparecen normas, rituales y miradas ajenas. No se come igual en soledad que en comunidad, ni con las manos que con un objeto que marca distancia entre el cuerpo y el alimento. Cucharas y cuchillos se asentaron pronto; el tenedor, en cambio, tardó en ganarse su sitio. No porque fuera inútil, sino porque cambiaba costumbres muy arraigadas. Mientras tanto, los seres humanos siguieron inventando soluciones. En algunas culturas, el pan hacía de plato y de utensilio. En otras, los palillos resolvían con precisión quirúrgica lo que a Europa le parecía imposible sin pinchos. Cada herramienta decía algo del entorno, de los alimentos disponibles y del modo de entender la mesa. Comer era, y sigue siendo, una declaración cultural. La industrialización llevó los utensilios a todas las casas. El siglo XX aceleró el proceso y el XXI lo ha llevado a otro nivel. Ya no solo usamos cubiertos: delegamos tareas. Robots de cocina, batidoras inteligentes y dispositivos que cocinan casi solos han cambiado nuestra relación con la comida. La Thermomix es, en cierto modo, heredera de ese impulso primitivo por facilitarnos el acto de comer sin renunciar al control. Ojalá los de Thermomix estén leyendo esto y nos den una comisión por publicidad... Este recorrido, que va de las manos desnudas a la tecnología doméstica, dice mucho de nosotros. Por eso, si te interesa entender cómo un objeto aparentemente trivial refleja cambios sociales, culturales y hasta morales, merece la pena asomarse a esta historia. ¡La historia del tenedor!

    11 min
  3. Fly me to the moon

    APR 26

    Fly me to the moon

    Fly me to the moon es un temazo, ¿que no? También una peli muy entretenida. Pero, para Totus Pódcast, es la expresión del anhelo humano por llegar a la Luna. Este anhelo no nació con cohetes ni con trajes espaciales. Mucho antes de que la tecnología lo hiciera posible, ese deseo ya habitaba en los mitos, en la literatura y en las canciones. Mirar al cielo nocturno y fijar los ojos en ese disco pálido fue, durante siglos, una forma de preguntarnos quiénes somos y hasta dónde podemos llegar. La Luna ha sido diosa, calendario, espejo y promesa. En las culturas antiguas marcó los ritmos del tiempo y de la vida. En los relatos medievales fue un lugar inalcanzable, cargado de simbolismo. Más tarde, la literatura la convirtió en escenario de viajes imposibles: de Luciano de Samósata a Cyrano de Bergerac, de Julio Verne a H. G. Wells. Siempre la misma idea: si somos capaces de imaginarlo, quizá algún día podamos hacerlo. Ese impulso imaginativo no se quedó en los libros. Con la llegada del siglo XX, el anhelo humano por llegar a la Luna encontró un nuevo lenguaje: el de la ciencia y la ingeniería. La carrera espacial no fue solo una competición política o tecnológica; fue, sobre todo, la cristalización de un sueño colectivo. Por primera vez, la humanidad se atrevió a pensar que aquello que durante milenios había sido poesía podía convertirse en experiencia real. Las misiones Apolo representan ese punto de inflexión. Y sobre esto es de lo que hablamos en el programa. Esto del "fly me to the moon" nos evoca imágenes grabadas en la memoria colectiva: un cielo negro, un horizonte gris y la certeza de que alguien, en nombre de todos, había llegado más lejos de lo que nunca habíamos llegado. La Luna dejó de ser solo un símbolo y pasó a ser también un lugar. Sin embargo, lo más interesante no está únicamente en el destino, sino en el camino emocional. ¿Qué nos empuja a salir de nuestro mundo? ¿Por qué necesitamos ir más allá? Dejamos sin responder estas preguntas para que puedas plantearlas en cualquier reunión con amiguetes y/o familiares. Este programa no es una lección de astronomía, es, más bien, una invitación a volver a mirar al cielo con asombro y a preguntarnos qué significa, hoy, aquel pequeño paso que cambió nuestra forma de vernos como especie.

    15 min
  4. Las mil versiones de "El Quijote"

    APR 19

    Las mil versiones de "El Quijote"

    Entre la pluma de Miguel de Cervantes y el lector que abrió El Quijote en el siglo XVII existía un territorio poco estable: la imprenta. En ese espacio intermedio, lleno de tinta, tipos móviles y decisiones apresuradas, nacieron muchas de las versiones impresas del Quijote que hoy siguen intrigando a filólogos, editores y lectores curiosos. Conviene recordar que Cervantes no entregaba un texto mecanografiado, limpio y definitivo. Lo que llegaba a manos del impresor era un manuscrito lleno de abreviaturas, tachaduras, grafías dudosas y, en ocasiones, palabras difíciles de descifrar. A partir de ahí comenzaba un proceso artesanal en el que el impresor y sus oficiales debían interpretar lo que creían leer. Y esa interpretación, inevitablemente, abría la puerta a cambios. La imprenta del Siglo de Oro funcionaba con prisa y con economía. El papel era caro, los plazos ajustados y el objetivo principal consistía en que el libro pudiera venderse. Si una palabra no se entendía bien, se optaba por una solución plausible. Si una frase parecía oscura, se ajustaba para que “sonara” correcta. No se trataba de corregir a Cervantes, sino de hacerlo legible según los criterios del taller. Así, copia tras copia, edición tras edición, el texto fue acumulando pequeñas diferencias. A veces eran simples erratas; otras, sustituciones léxicas que alteraban matices; en algunos casos, cambios sintácticos que modificaban el ritmo de una frase. Lo interesante es que este margen de actuación del impresor no respondía a una voluntad creativa, sino a la práctica cotidiana del oficio. El impresor leía, interpretaba y fijaba el texto como podía. La autoridad del autor quedaba, en cierto modo, diluida entre los tipos móviles. Por eso no siempre resulta sencillo afirmar con rotundidad qué escribió exactamente Cervantes en cada pasaje concreto. Al final, quizá la pregunta no sea cuántas versiones existen de El Quijote, sino cuántas lecturas distintas permite un texto que nació, desde el principio, rodeado de interpretaciones. Pero, por si acaso... ¡no te pierdas este programa!

    16 min
  5. El agujero

    APR 12

    El agujero

    Cuando a Alexis St. Martin le dijeron que querían verle el agujero, no se imaginaba que aquello iba a escribir líneas de reflexión sobre los límites del conocimiento científico. No por lo que hoy sabemos de él, sino por cómo se llegó a saberlo. A veces, el progreso ha avanzado gracias a la casualidad; otras, empujado por decisiones que hoy nos incomodan profundamente. A lo largo de la historia, los accidentes han sido una fuente inesperada de información científica. Caídas, heridas, errores técnicos o simples infortunios han abierto puertas al conocimiento del cuerpo humano, de la enfermedad y de la vida misma. Muchos de esos avances han contribuido de forma decisiva al bienestar colectivo. Sin embargo, no todo progreso ha sido limpio, ni todo descubrimiento ha respetado la dignidad de las personas implicadas. En nombre de la ciencia, se han cruzado líneas morales que hoy nos parecen inaceptables. Algunas veces, los accidentes eran reales, fortuitos, imposibles de prever. En otras, se forzaban situaciones extremas para justificar investigaciones que ya habían decidido sus conclusiones antes de empezar. El experimento médico Alexis St. Martin se mueve en ese terreno incómodo donde la curiosidad científica convive con una profunda desigualdad de poder entre quien investiga y quien es investigado. Durante siglos, la ética fue un concepto difuso en los laboratorios. La idea de consentimiento informado, de derechos del paciente o de límites claros simplemente no existía. El cuerpo humano se entendía como un objeto de estudio antes que como una realidad personal y vulnerable. Y eso dejó cicatrices que todavía hoy nos obligan a mirar atrás con espíritu crítico. Por suerte, el presente es distinto. Existen comités éticos, protocolos estrictos y una conciencia mucho más clara de que no todo vale, aunque el objetivo sea el conocimiento. La ciencia actual avanza, sí, pero lo hace —o debería hacerlo— sin sacrificar la dignidad humana en el camino. Esa es una conquista colectiva que no conviene dar por sentada. Escucha este programa. Lo del experimento médico Alexis St. Martin es uno de esos casos que ayudan a entender por qué hoy existen límites tan claros. No para recrearnos en el morbo ni en el detalle, sino para pensar qué tipo de progreso queremos y a qué precio. Quizá sea tarde para el pobre Alexis, pero no para aprender de ellos. ¡Ah, que se nos olvidaba! Tal y como decimos en el programa, os dejamos en nuestra web el enlace al libro del Dr. Beaumont «Experimentos y observaciones sobre el jugo gástrico y la fisiología de la digestión»: https://totuspodcast.com/el-agujero/

    13 min
  6. The Rock of the Rings

    APR 5

    The Rock of the Rings

    Hay mundos imaginarios que no se conforman con habitar las páginas de un libro. Se filtran, poco a poco, en la música que escuchamos, en las imágenes que nos rodean y hasta en la manera en que concebimos ciertos paisajes urbanos. La Tierra Media de Tolkien es uno de esos lugares que se resisten a quedarse quietos, y su eco ha resonado durante décadas en ámbitos artísticos muy diversos. La literatura fantástica, y en especial la obra de J. R. R. Tolkien, ha ejercido una influencia silenciosa pero constante en creadores de distintas disciplinas. No solo ha inspirado relatos, ilustraciones o adaptaciones cinematográficas; también ha servido como combustible creativo para movimientos culturales enteros. Uno de los más llamativos es el que conecta la épica fantástica con determinadas corrientes musicales surgidas en la segunda mitad del siglo XX. El rock y metal tolkieniano nace como una forma de canalizar emociones, mitologías y conflictos universales a través del sonido. La épica, la lucha entre la luz y la oscuridad, la caída y la redención, o el peso del destino son temas que encuentran un terreno fértil tanto en la narrativa fantástica como en ciertos estilos musicales de gran intensidad expresiva. Y para muchos no hay mejor escenario para ello que la Tierra Media de Tolkien. Pero esta relación entre fantasía y creación artística no se limita al ámbito sonoro. Basta con recorrer museos o galerías para encontrar pinturas y esculturas que reinterpretan mundos imaginarios con lenguajes visuales muy distintos. El cine, por su parte, ha convertido la fantasía literaria en un fenómeno global, capaz de definir estéticas completas y marcar generaciones. Incluso el diseño urbanístico, en ocasiones, bebe de imaginarios fantásticos para dar forma a espacios que parecen sacados de un relato épico. Así que esta semana vamos a profundizar en este cruce entre literatura y música, explorando cómo ciertos universos narrativos han servido de motor creativo y han contribuido a definir identidades artísticas muy concretas. ¡No te pierdas este programa!

    16 min
  7. ¿Quién es quién?

    MAR 29

    ¿Quién es quién?

    El caso Bruneri-Canella parte de una pregunta tan sencilla como perturbadora: ¿y si no somos tan únicos como creemos? Basta con mirar a alguien dos veces para que surja la duda. A todos nos ha pasado: ver a una persona por la calle y pensar que es alguien conocido, solo para descubrir, segundos después, que no lo es. O quizá sí… pero no exactamente. Vivimos rodeados de parecidos razonables. Rostros que se repiten, gestos que se calcan, voces que engañan. Existe incluso la idea popular de que cada persona tiene un doble en algún lugar del mundo. No es una teoría científica, pero sí una intuición compartida. Y como ocurre con todas las intuiciones poderosas, ha dado lugar a anécdotas tan divertidas como inquietantes. Algunos parecidos juegan a favor: amistades que empiezan por una confusión, fotos imposibles, bromas recurrentes. Otros, en cambio, se convierten en una carga. Hay personas a las que su semejanza con un famoso, o peor aún, con un delincuente, les ha complicado la vida. Miradas desconfiadas, explicaciones innecesarias, incluso problemas legales. El rostro, que debería ser una carta de presentación, se transforma entonces en una trampa. No faltan tampoco quienes han sabido aprovechar estos parecidos para sacar ventaja. Suplantaciones, engaños menores, historias de “dar coba” apoyadas en una coincidencia física. No hace falta una gran conspiración: a veces basta con parecerse lo suficiente y encontrar a alguien dispuesto a creer. La identidad, tan sólida en apariencia, resulta ser más frágil de lo que pensamos. El caso Bruneri-Canella se mueve precisamente en ese territorio resbaladizo donde la certeza se difumina. No vamos a entrar aquí en los detalles, porque perdería gracia. Lo interesante no es el expediente, sino la sensación que deja: esa incomodidad suave pero persistente que aparece cuando la evidencia visual deja de ser fiable. Cuando dos personas se parecen demasiado, la lógica empieza a tambalearse. Este tipo de historias nos obligan a hacernos preguntas incómodas. ¿Cuánto de lo que creemos saber sobre alguien se apoya solo en su apariencia? ¿Hasta qué punto confiamos en nuestra percepción? No es casual que estos casos sigan despertando interés un siglo después. Tocan algo muy profundo: la necesidad de saber quién es quién.

    15 min

About

TOTUS PÓDCAST es un proyecto de dos amigos con intereses muy variados y bizarros. Nos encanta la historia, pero la historia escrita por anécdotas y personajes que suelen escapar a los libros de la historia canónica. Nos encanta la literatura, el cine, el arte Y el humor. No sabemos hacer nada con el ceño fruncido (a no ser que estemos comiendo limones o mazapán). TOTUS PÓDCAST es entretenimiento. Nuestro objetivo es pasarlo bien. Hablamos sobre lo que nos gusta y lo hacemos desde la alegría. No estamos aquí por la violencia inherente al sistema. TOTUS PÓDCAST será también lo que tú quieras que sea. Una de nuestras metas es crear una comunidad de gente que quiera compartir desde la alegría y no desde el resentimiento. Compartir historias, anécdotas, ideas, chicharrones. ¡Lo que sea! ¿Cómo nos puedes apoyar? Además de escucharnos y seguirnos en nuestras redes sociales, también puedes hacerte fan aquí en iVoox (¡desde solo 1,99 al mes!). De esta manera también accederás a episodios exclusivos y... ¡a otras ventajas! ¡Gracias por acordarte de TOTUS PÓDCAST!