¿Ustedes recuerdan algún cuento de hadas que de chicos les haya dado un poco de miedo? Uno de esos clásicos, de los hermanos Grimm, donde alguien termina devorado, o abandonado en el bosque, o con los pies metidos en zapatos de hierro al rojo vivo. Bueno. Guarden esa sensación, porque vamos a hablar de un cuento que nace exactamente de ahí.Imagínense esto. Un día cualquiera, en Núremberg, dos hermanitos entran al cuarto de sus padres y mientras duermen los matan a martillazos. Después salen a la calle y atacan al primer adulto que se cruza. En otra ciudad. Y en otra. Y en otra. En cuestión de horas es un fenómeno mundial: niños, de cualquier edad, en cualquier país, que sin ningún síntoma previo se levantan una mañana y asesinan a sus padres. El cuento está narrado por alguien que vive ese colapso desde adentro, en primera persona, como una especie de crónica del fin del mundo. Para el resto...deberán escuchar el el cuento. Sobre el autor: Diego Muzzio nació en Buenos Aires en 1969, estudió Letras en la UBA y hace más de veinte años que vive en Francia, hoy en Le Mans, donde también se licenció en Lengua y Literatura. Empezó como poeta , su primer libro es de 1991, y obtuvo varios premios: el del Fondo Nacional de las Artes y, en el 2000, el Hispanoamericano Sor Juana Inés de la Cruz. Pero donde realmente se puso incómodo y encontró su voz más filosa fue en el cuento: con Mockba (2007) arrancó a mezclar cementerios, epidemias y criaturas fuera de lugar con una prosa quirúrgica, y siguió afilando ese universo en Las esferas invisibles y Doscientos canguros, dos libros donde el amor, la locura y la muerte conviven sin pedir permiso. En 2022 se animó a la novela larga con El ojo de Goliat —psiquiatría de posguerra, un faro perdido en la Patagonia y una guerra mundial de fondo— y se llevó el Premio Fundación Medifé-Filba; en 2024 se sumó el Konex. Con esa mezcla de Poe, Lugones, Quiroga y Henry James corriendo por sus venas, Muzzio construye un mundo propio donde lo fantástico nunca es adorno: es la grieta por donde se cuela todo lo que la vida cotidiana prefiere no mirar. También escribió una decena de libros infantiles, así que el tipo puede pasar de degollar personajes a inventar chanchitos parlanchines sin despeinarse. Gracias por los likes y por escucharnos, Disfruten!! IG: @Letraspalooza