Un desplazamiento de línea media de 5mm puede ser la diferencia entre recuperación y discapacidad permanente — y muchas veces el Glasgow no te lo dice. El Dr. Juan Vicentí Padilla, neurocirujano endovascular con fellowship en Harvard, te da la guía completa: cuándo llamar a neurocirugía, cómo manejar la presión intracraneal paso a paso, y el biomarcador que podría cambiar el triage de trauma en minutos. Tema: revisión estructurada de trauma craneoencefálico con el Dr. Juan Vicentí Padilla, neurocirujano endovascular (fellowship Harvard Medical School). Cubre clasificación por Glasgow, daño primario vs. secundario, tipos de sangrado, manejo escalonado de presión intracraneal, TXA, indicaciones de craneectomía decompresiva y biomarcadores emergentes (GFAP). Clasificación y limitaciones del GlasgowTrauma craneoencefálico se clasifica por Glasgow: leve (13-15), moderado (9-12), severo (≤8). Limitación clave: el Glasgow mide nivel de alerta y lenguaje, pero no captura déficits focales (hemiparesia, paraplejia, cuadriplejia) — por lo que debe suplementarse siempre con examen neurológico focal. Daño primario vs. secundarioDaño primario: lesión mecánica inmediata (epidural, subdural, contusión, edema). Generalmente irreversible, salvo hematomas evacuables.Daño secundario: cascada celular y hormonal que se desarrolla en horas, semanas o meses — es la fase prevenible. Factores agravantes que el clínico controla: exceso de oxígeno (radicales libres), hiperglicemia, y alteraciones de perfusión. Tipos de sangrado y cómo diferenciarlos en CTTodos se distinguen por dos factores: dónde se ubican en relación a la dura, y su forma en imagen. Epidural: por encima de la dura. No cruza suturas craneales — forma de lente biconvexo, típicamente frontotemporal. Subdural: por debajo de la dura. Sin esa restricción anatómica, puede cubrir toda la convexidad cerebral — forma semilunar. Su tamaño suele reflejar severidad del trauma, especialmente en pacientes jóvenes. Subaracnoidea: dentro de los surcos cerebrales, bajo la membrana subaracnoidea. Es el tipo de sangrado más común en trauma. Contusión: dentro del parénquima cerebral (tejido cerebral propiamente). Presentación variable en imagen. Hallazgos que ameritan llamar a neurocirugía de inmediatoGlasgow ≤8, déficit focal (pupila dilatada, hemiparesia), y en CT: desplazamiento de línea media ≥5mm u obliteración de cisternas basales (= edema cerebral activo). Estos signos generan un ciclo de isquemia → más edema → más inflamación que no se detiene solo. Manejo escalonado de presión intracranealMedidas físicas: cabecera elevada 30°, cuello alineado, collar cervical no apretado — optimizar drenaje venoso.Farmacológicas leves: analgesia, sedación leve, antieméticos (reducir Valsalva).Agresivas: sedación con parálisis, coma inducido.Agentes hiperosmolares (manitol, salina hipertónica 3%): no son profilácticos — se usan post-quirúrgico o en tránsito a sala. TXA (ácido tranexámico): cuándo sí, cuándo noUso limitado a casos donde el riesgo de la intervención neuroquirúrgica supera el riesgo de la lesión sin tratar (ej. contusión o epidural en expansión). Asociado a riesgo trombótico (embolia pulmonar) — decisión individualizada, no protocolo universal. Craneectomía decompresiva: indicaciónReservada para hipertensión intracraneal refractaria al manejo médico completo (elevación, sedación, parálisis, hiperosmolares). Se considera con Glasgow ≤8, monitor de PIC sin respuesta, deterioro progresivo en imagen, o triada de Cushing (hipertensión + bradicardia). El trauma craneoencefálico es dinámico — la decisión puede cambiar en horas. Biomarcadores: GFAP y el futuro del triageGFAP (Glial Fibrillary Acid Protein): marcador específico de daño astrocitario, detectable en sangre por punción capilar en 5-10 minutos. Potencial de triage prehospitalario dentro del golden hour — ya en uso clínico en Puerto Rico para otras patologías, con aplicación en trauma en desarrollo. 5 Takeaways del episodioEl Glasgow clasifica severidad (leve 13-15, moderado 9-12, severo ≤8) pero no detecta déficits focales — siempre debe acompañarse de examen neurológico dirigido.El daño secundario es la fase prevenible del trauma craneoencefálico, impulsado por hipoxia, hiperglicemia y mala perfusión — variables directamente controlables por el equipo de trauma.Desplazamiento de línea media ≥5mm es el hallazgo en CT que garantiza consulta a neurocirugía, independientemente del Glasgow.El manejo de PIC es escalonado: medidas físicas → sedación leve → sedación/parálisis → agentes hiperosmolares, reservando estos últimos para escenarios post-quirúrgicos o de deterioro agudo.GFAP es un biomarcador de sangre capaz de detectar daño cerebral en minutos, con potencial de cambiar el triage prehospitalario dentro del golden hour. Aquí está la lista de capítulos para este episodio: 1:16 — Introducción y bienvenida1:58 — Clasificación del trauma craneoencefálico y limitaciones del Glasgow3:45 — Daño primario vs. daño secundario7:21 — Hallazgos que requieren llamar a neurocirugía10:15 — Tipos de sangrado cerebral: epidural, subdural, subaracnoidea12:02 — Manejo de la presión intracraneal14:52 — Ácido tranexámico (TXA) y salina hipertónica16:48 — Cuándo operar: craneotomía descompresiva18:50 — Signos de alarma: midline shift y deterioro neurológico20:36 — Biomarcadores y el futuro del neurotrauma22:49 — Cierre del episodio ¿Usas biomarcadores o algún protocolo específico de manejo de PIC en tu institución? Comenta tu experiencia, y si hay un tema de trauma o cirugía que quieras que cubramos en el próximo episodio de Hablemos de Trauma, escríbenos. Síguenos y envía tus comentarios a nuestro DM de Instagram: @fundacióntraumapr Infórmate de nuestras actividades y de cómo donar en nuestra página web: factpr.org