En fin hermanos, En Esto pensad

En fin hermanos, En Esto pensad

Compartiendo la palabra de Dios en breves minutos.

  1. 4d ago

    Mateo 24🌷 “EL SEÑOR VOLVERÁ”

    El Señor Volverá Texto base: Mateo 24 Amados hermanos y amigos, hoy quiero compartir una verdad que llena de esperanza el corazón de todo creyente: ¡Jesucristo volverá! En Mateo 24, los discípulos le preguntaron a Jesús acerca de las señales de su venida y del fin de los tiempos. Jesús les habló de guerras, rumores de guerras, terremotos, hambres y dificultades. Al mirar nuestro mundo, vemos muchas de estas cosas ocurriendo. Sin embargo, el propósito de Jesús no era producir miedo, sino preparar a su pueblo. Jesús dijo que estas señales serían como los dolores de parto: anuncian que algo está por suceder. Y ese gran acontecimiento es el regreso glorioso del Rey de reyes. Nuestro mundo busca respuestas en la política, en la economía y en la tecnología, pero la verdadera esperanza está en Cristo. Las noticias cambian cada día, pero la promesa de Dios permanece firme: Jesús regresará. En Mateo 24:30, Jesús declara que aparecerá la señal del Hijo del Hombre y que vendrá sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria. No será un acontecimiento secreto ni una simple idea espiritual. Será una manifestación gloriosa que toda la humanidad reconocerá. La pregunta no es si Cristo volverá. La pregunta es: ¿Estamos preparados para recibirlo? Jesús nos llama a vivir vigilantes, con una fe genuina y un corazón rendido a Él. No basta con conocer las señales; necesitamos conocer al Salvador. No basta con hablar de Cristo; necesitamos caminar con Cristo. Quizás alguien que escucha este mensaje se siente lejos de Dios. Tal vez has cargado culpas, heridas o pecados que te han separado del Señor. Hoy Jesús te extiende su mano de amor. El mismo Cristo que prometió regresar es el Cristo que murió en la cruz por nuestros pecados y resucitó para darnos vida eterna. Todavía hay tiempo para arrepentirse. Todavía hay tiempo para volver al Padre. Todavía hay tiempo para recibir la salvación que Cristo ofrece gratuitamente. La Biblia termina con una hermosa promesa: “Sí, vengo pronto”. Y la respuesta de la Iglesia es: “Amén; sí, ven, Señor Jesús”. Que cuando el Señor regrese nos encuentre fieles, orando, sirviendo y anunciando las buenas nuevas de salvación. Hoy es el día para abrir tu corazón a Cristo. Porque el Señor volverá, y cuando Él venga, los que han puesto su fe en Él vivirán para siempre en su presencia. Oración Señor Jesús, reconocemos que Tú eres el Salvador y el Rey que ha de venir. Perdona nuestros pecados, limpia nuestro corazón y ayúdanos a vivir preparados para tu regreso. Que podamos caminar en obediencia, esperanza y fe cada día. Si hay alguien que aún no te conoce, toca su corazón en este momento y llévalo al arrepentimiento y a la salvación. En tu nombre poderoso oramos. Amén. 🙏✨ “Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.” (Mateo 24:42).

    4 min
  2. 5d ago

    Mateo 24:7~Juan 14:27🌷

    El Temblor en la Tierra y Nuestra Paz Mateo 24:7 “Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares.” Juan 14:27 “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” Amados hermanos, vivimos tiempos en los que escuchamos noticias de terremotos, temblores y desastres naturales. Cuando la tierra se mueve debajo de nuestros pies, sentimos temor porque aquello que parecía firme deja de serlo. Sin embargo, la Palabra de Dios nos recuerda que nuestra seguridad no depende de la estabilidad de la tierra, sino de la fidelidad de Dios. Jesús dijo en Mateo 24:7 que habría terremotos en diferentes lugares. Estas señales nos recuerdan que este mundo es temporal y que necesitamos estar preparados espiritualmente. Los temblores no son para sembrar pánico en nuestros corazones, sino para despertar nuestra fe y llevarnos a buscar más profundamente al Señor. Cuando todo parece moverse, Dios sigue siendo el mismo. El salmista declaró: “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida” (Salmo 46:1-2). ¡Qué promesa tan poderosa! Aunque la tierra tiemble, Dios no tiembla. Aunque las montañas se sacudan, Su amor permanece firme. Jesús también nos dejó una promesa maravillosa en Juan 14:27: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”. La paz que Cristo ofrece no depende de las circunstancias. Es una paz que permanece aun cuando las noticias son preocupantes, aun cuando sentimos incertidumbre, aun cuando la tierra se mueve. Tal vez hoy hay personas que están experimentando otro tipo de temblor: problemas familiares, enfermedades, dificultades económicas o preocupaciones por el futuro. Pero el mismo Cristo que calma las tormentas también puede traer calma a tu corazón. Él es nuestra roca firme en medio de cualquier sacudida. La pregunta no es si habrá temblores en la tierra; la pregunta es: ¿sobre qué está edificada nuestra vida? Jesús enseñó que el hombre sabio construye sobre la roca. Cuando vienen los vientos y las tormentas, la casa permanece firme porque está fundada sobre Él. Si aún no has entregado tu vida a Cristo, hoy es el día para hacerlo. No pongas tu confianza en las cosas temporales. Pon tu confianza en Jesús, el Salvador que murió por tus pecados y resucitó para darte vida eterna. En Él encontrarás perdón, esperanza y una paz que el mundo no puede dar. Si deseas recibir a Cristo como tu Señor y Salvador, puedes decir: “Señor Jesús, reconozco que te necesito. Perdona mis pecados, entra en mi corazón y sé el Señor de mi vida. Hoy pongo mi confianza en Ti. Gracias por darme tu paz y la esperanza de la vida eterna. Amén.” Oración Padre celestial, en medio de los temblores de la tierra y de la vida, ayúdanos a permanecer firmes en Ti. Llena nuestros corazones con la paz de Cristo. Fortalece a quienes tienen miedo, consuela a quienes están angustiados y atrae a muchos a tu salvación. Que nuestra confianza esté siempre en Ti, nuestra Roca eterna. En el nombre de Jesús. Amén. Recuerda: Cuando la tierra tiemble, aférrate más fuerte a Aquel que nunca cambia. Cristo sigue siendo nuestra paz. 🙏🏻✨

    5 min
  3. Jun 4

    Mateo 15:25🌷 “Señor, socórreme”

    “Señor, socórreme” Texto: Mateo 15:25 “Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme!” En este pasaje encontramos a una mujer cananea que atravesaba una situación desesperante. Su hija estaba gravemente atormentada por un demonio. Ella había escuchado acerca de Jesús y decidió buscarlo. Cuando llegó a Él, no presentó un discurso elaborado ni una larga oración. Solo pronunció dos palabras que nacían de un corazón quebrantado: “Señor, socórreme.” Esta mujer nos enseña una gran verdad: cuando llegamos al límite de nuestras fuerzas, Jesús sigue siendo nuestra esperanza. Quizás hoy alguien se siente identificado con ella. Tal vez tu problema es una enfermedad, una crisis familiar, una preocupación económica, una lucha emocional o espiritual. Has intentado resolverlo por tus propias fuerzas y no has encontrado la respuesta. Este texto nos recuerda que hay un lugar donde podemos acudir: a los pies de Jesús. Observa que la mujer primero se postró. La humildad siempre abre el camino hacia la gracia de Dios. Muchas veces queremos que Dios nos ayude, pero sin rendirle nuestra vida. Esta mujer reconoció que Jesús era el Señor y que solo Él tenía el poder para cambiar su situación. También vemos que su oración fue sencilla. No trató de impresionar a Dios con palabras elegantes. Su clamor fue sincero. Dios escucha las oraciones que salen de un corazón necesitado. A veces pensamos que debemos tener las palabras perfectas, pero Dios responde a la fe genuina. Lo más hermoso es que esta mujer no se rindió. Aunque enfrentó obstáculos, siguió creyendo. Y finalmente recibió el milagro que buscaba. Su hija fue sanada porque ella perseveró en la fe. Hoy Jesús sigue escuchando el clamor de los que vienen a Él. Él sigue respondiendo al que dice: “Señor, socórreme.” Tal vez no necesitas una oración complicada; quizás solo necesitas reconocer tu necesidad y acercarte a Cristo con fe. La mayor necesidad del ser humano no es económica ni física, sino espiritual. Todos necesitamos el perdón de nuestros pecados y la salvación que solo Jesucristo puede dar. Él murió en la cruz y resucitó para darnos vida eterna. En este día, si te sientes cansado, herido o sin fuerzas, haz tuya la oración de esta mujer: “Señor, socórreme.” Y descubre que Jesús sigue siendo poderoso para salvar, restaurar y transformar vidas. Llamado: Si aún no has entregado tu vida a Cristo, hoy es un buen momento para hacerlo. Acércate a Él con humildad y fe. Dile: “Señor Jesús, reconozco que te necesito. Perdona mis pecados, entra en mi corazón y sé el Señor de mi vida.” Él escucha y responde al que clama con sinceridad. Porque cuando el hombre dice: “Señor, socórreme”, el cielo presta atención. Amén!🌺

    4 min
  4. Jun 2

    Mateo 12:42🌷”Cuando la Sabiduría llama a tu puerta”

    La Reina de Sabá: Cuando la Sabiduría Llama a Tu Puerta Texto base: Mateo 12:42 “La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón; y he aquí más que Salomón en este lugar.” Amados hermanos, en este pasaje Jesús menciona a la reina de Sabá como ejemplo para una generación que tenía delante de sus ojos al Salvador y aun así no creía. La reina de Sabá vivía lejos, en una tierra distante. Había oído hablar de la sabiduría de Salomón y emprendió un largo viaje para comprobar si aquello era verdad. No permitió que la distancia, el esfuerzo ni el costo la detuvieran. Su deseo de conocer la verdad fue más grande que cualquier obstáculo. Sin embargo, Jesús declara algo impactante: “He aquí más que Salomón en este lugar.” En otras palabras, la reina viajó cientos de kilómetros para escuchar a un hombre sabio, pero los contemporáneos de Jesús tenían delante de ellos al Hijo de Dios, la Sabiduría encarnada, y aun así lo rechazaban. Hoy ocurre algo parecido. Muchas personas buscan respuestas en todas partes: en el dinero, en el placer, en la fama, en la filosofía humana. Pero Jesús sigue diciendo: “Más que Salomón está aquí.” Cristo es la respuesta que el corazón necesita. La reina de Sabá nos deja tres lecciones: Primera, tenía hambre de la verdad. No se conformó con rumores; fue a buscar personalmente la sabiduría. Dios honra a quienes le buscan sinceramente. Segunda, estuvo dispuesta a hacer sacrificios. El camino fue largo, pero la recompensa fue mayor. Seguir a Cristo requiere decisión, pero vale más que cualquier cosa que dejemos atrás. Tercera, reconoció lo que Dios había hecho. Cuando vio la sabiduría de Salomón, glorificó al Señor. Un corazón humilde reconoce la obra de Dios y responde con fe. La pregunta para nosotros es: si la reina de Sabá viajó tan lejos para escuchar a Salomón, ¿qué haremos nosotros que tenemos acceso al evangelio todos los días? Tenemos la Palabra de Dios, tenemos el mensaje de la cruz, tenemos la oportunidad de acercarnos a Jesús. Quizás has escuchado acerca de Cristo muchas veces, pero todavía no le has entregado tu vida. La reina de Sabá respondió a la luz que recibió. Hoy Dios te está llamando a responder a una luz aún mayor: Jesucristo, el Salvador del mundo. No rechaces la voz de Dios. No pospongas tu decisión. Jesús murió por tus pecados, resucitó al tercer día y hoy extiende sus brazos para darte perdón, paz y vida eterna. Conclusión La reina de Sabá recorrió una gran distancia para encontrar sabiduría. Tú no tienes que recorrer ninguna distancia, porque Jesús está cerca de ti hoy. Él te llama, te ama y quiere transformar tu vida. Ven a Cristo mientras hay oportunidad. Porque quien busca a Jesús encuentra mucho más que sabiduría: encuentra salvación. Si deseas entregar tu vida a Cristo, dile hoy: “Señor Jesús, reconozco que te necesito. Perdona mis pecados, entra en mi corazón, sé mi Salvador y mi Señor. Guíame por tus caminos y dame la vida eterna. Amén.”🩷

    4 min
  5. Jun 1

    Mateo 9:37-38🌷

    La Cosecha es Mucha, los Obreros son Pocos Texto: Mateo 9:37-38 “Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.” Amados hermanos, cuando Jesús pronunció estas palabras, no estaba observando campos de trigo. Estaba mirando a las personas. En los versículos anteriores, la Biblia dice que vio las multitudes cansadas, dispersas y desamparadas como ovejas sin pastor. Jesús vio algo que muchos no veían: una gran necesidad espiritual. Mientras otros veían una multitud, Él veía almas. Mientras otros veían problemas, Él veía una cosecha lista para ser recogida. La “mies” representa a hombres, mujeres, jóvenes y niños que necesitan conocer a Cristo. Personas que buscan esperanza, paz, perdón y salvación. Hoy la cosecha sigue siendo abundante. Hay familias heridas, corazones vacíos, personas luchando con el pecado, la soledad y la desesperanza. Sin embargo, Jesús dijo algo preocupante: “los obreros son pocos.” El problema no era la falta de almas, sino la falta de personas dispuestas a llevar el mensaje del Evangelio. Muchos conocen de Cristo, pero pocos hablan de Cristo. Muchos reciben bendiciones, pero pocos sirven. Muchos desean ir al cielo, pero pocos están comprometidos con la misión de alcanzar a otros. Por eso Jesús nos da una instrucción: “Rogad al Señor de la mies.” Antes de enviar obreros, Jesús nos llama a orar. La obra evangelística comienza de rodillas. Cuando oramos, Dios toca corazones, levanta siervos y abre puertas para que el Evangelio llegue a quienes lo necesitan. Pero hay algo más profundo aquí. Muchas veces, cuando oramos para que Dios envíe obreros, descubrimos que Dios quiere enviarnos a nosotros. La respuesta a nuestra oración puede ser nuestra propia disposición para servir. Hoy el Señor sigue buscando obreros. No necesariamente personas con grandes talentos, sino corazones disponibles. Personas que compartan una palabra de fe, que oren por un necesitado, que inviten a alguien a la iglesia, que hablen de Jesucristo con amor. Y si tú aún no has entregado tu vida al Señor, debes saber que también formas parte de esa cosecha que Cristo vino a rescatar. Él murió en la cruz por tus pecados, resucitó al tercer día y hoy te ofrece salvación, perdón y vida eterna. La pregunta es: ¿seguirás lejos de Dios o responderás a su llamado? Hoy Jesús te invita a venir a Él. Y a los que ya le conocen, les recuerda que la cosecha sigue esperando. Conclusión La mies es mucha. Las almas necesitan a Cristo. Los obreros son pocos. Oremos para que Dios levante obreros, pero también digamos con un corazón dispuesto: “Señor, aquí estoy, úsame para tu gloria.” Llamado evangelístico: Si deseas recibir a Jesucristo como tu Salvador, hoy es el día de salvación. Ven a Él con fe, arrepiéntete de tus pecados y permite que transforme tu vida. Cristo sigue llamando y la puerta de su gracia permanece abierta. ¡Amén!

    5 min
  6. May 26

    Jonás 4:6🌷 “Cuando Dios prepara una calabacera”

    Jonás 4:6 “Y Jehová Dios preparó una calabacera, la cual creció sobre Jonás para que hiciese sombra sobre su cabeza, y le librase de su malestar; y Jonás se alegró grandemente por la calabacera.” Amados hermanos, el libro de Jonás nos muestra a un hombre usado por Dios, pero también a un hombre luchando con sus emociones, su carácter y su obediencia. Jonás había predicado en Nínive y la ciudad se arrepintió. Pero en vez de alegrarse, Jonás se enojó porque Dios tuvo misericordia del pueblo. Entonces Dios le dio una lección poderosa usando una simple calabacera. Hoy quiero hablarte bajo el tema: “Dios todavía prepara sombra para nosotros” 1. Dios preparó la calabacera La Biblia dice: “Jehová Dios preparó una calabacera.” Nada ocurre por casualidad. Dios preparó aquella planta específicamente para Jonás. Dios vio su cansancio, su enojo y su dolor emocional. Qué hermoso saber que Dios conoce nuestras luchas. Aun cuando estamos desanimados, frustrados o confundidos, Dios sigue cuidándonos. Hay personas hoy que están cansadas: * cansadas de luchar, * cansadas de problemas, * cansadas espiritualmente. Pero Dios todavía prepara sombra para sus hijos. Él sigue enviando alivio, consuelo y misericordia. A veces la sombra de Dios llega: * por medio de una palabra, * de una oración, * de un culto, * de una llamada, * o de una oportunidad para volver a comenzar. 2. Jonás se alegró más por la planta que por las almas La Biblia dice que Jonás “se alegró grandemente por la calabacera.” Qué contraste. Jonás no se alegró tanto cuando miles de personas se arrepintieron, pero sí cuando recibió comodidad personal. Muchas veces ocurre lo mismo hoy: Nos preocupamos más por lo material que por nuestra relación con Dios. Nos duele más perder dinero que perder la comunión con el Señor. Dios quería cambiar el corazón de Jonás. Y Dios también quiere transformar nuestro corazón. El evangelio no se trata solo de recibir bendiciones; se trata de amar lo que Dios ama: las almas. 3. La sombra era temporal, pero Dios es eterno Más adelante, aquella planta se secó. ¿Por qué? Porque Dios quería enseñarle a Jonás que las cosas temporales no pueden ocupar el lugar de Dios. Todo en esta tierra pasa: * el dinero pasa, * la belleza pasa, * las posesiones pasan, * aun las fuerzas humanas pasan. Pero Cristo permanece para siempre. Hoy tal vez has puesto tu confianza en algo temporal, pero Dios te está llamando a confiar en Él. Jesucristo es la verdadera sombra en medio del desierto de esta vida. Él dijo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.” Quizás hoy tu corazón está como el de Jonás: * herido, * confundido, * enojado, * frío espiritualmente. Pero Dios no te ha abandonado. Así como preparó una calabacera para Jonás, hoy Dios ha preparado misericordia para ti. Cristo murió en la cruz y resucitó para darte salvación y vida eterna. Hoy es día de reconciliación. Hoy es día de volver a Dios. “Señor, gracias porque aun cuando fallamos, Tú sigues teniendo misericordia de nosotros. Gracias porque preparas sombra en medio de nuestros desiertos. Hoy te pedimos que cambies nuestro corazón y nos acerques más a Ti. Perdona nuestros pecados, restaura nuestras vidas y ayúdanos a amar las almas como Tú las amas. En el nombre de Jesús, amén.”

    6 min
  7. May 25

    Abdías 1:7🌷

    “¡Cuidado con las falsas alianzas!” 📖 Texto base: Abdías 1:7 “Todos tus aliados te han engañado; hasta la frontera te hicieron llegar; los que estaban en paz contigo prevalecieron contra ti; los que comían tu pan pusieron lazo debajo de ti; no hay en ello entendimiento.” El libro de Abdías es el más corto del Antiguo Testamento, pero trae un mensaje poderoso. Dios está hablando contra Edom, un pueblo que confió más en sus alianzas humanas que en el Dios Todopoderoso. Edom pensaba que estaba seguro. Tenía amigos, aliados, gente cercana, personas que compartían la mesa con ellos. Pero cuando llegó el día difícil, aquellos mismos amigos los traicionaron. ¡Qué duro es descubrir que la confianza estaba puesta en el lugar equivocado! Hoy también hay personas que están poniendo su seguridad en amistades, dinero, influencias, relaciones o posiciones. Pero el hombre falla. La Biblia dice que aun los que comían el pan con Edom le pusieron trampa. Eso nos recuerda que el corazón del hombre es imperfecto. Jesús mismo vivió una traición. Uno de sus discípulos, Judas, comió con Él y luego lo entregó. Pero aun así, Cristo siguió adelante para salvarnos. ¡Qué amor tan grande! Este mensaje nos enseña tres verdades: 1. Las alianzas humanas pueden fallar Hay personas que prometen quedarse para siempre, pero desaparecen en el momento de la prueba. Hay amistades que parecen sinceras, pero cuando llega la crisis muestran su verdadero corazón. No pongas tu esperanza solamente en el hombre. La gente cambia, pero Dios permanece fiel. 2. Dios permite las pruebas para abrir nuestros ojos. Edom estaba confiado y orgulloso. Dios permitió aquella situación para mostrarles que necesitaban arrepentirse. A veces Dios permite decepciones para acercarnos más a Él. Personas te abandonan, puertas se cierran, planes fracasan… no para destruirte, sino para enseñarte que Él debe ocupar el primer lugar. 3. Cristo es el único amigo fiel Hay uno que nunca traiciona: Jesucristo. Él dijo: “No te dejaré ni te desampararé”. Cuando todos se van, Cristo permanece. Cuando el mundo te falla, Jesús sigue con los brazos abiertos. Tal vez hoy has sido herido por alguien cercano. Quizás confiaste demasiado en personas y terminaste decepcionado. Hoy Dios te dice: “Vuelve tu corazón a mí.” La salvación no está en las alianzas humanas; está en Jesucristo. Él murió en la cruz y resucitó para darte vida eterna. Llamado evangelístico Hoy es tiempo de confiar nuevamente en Dios. No pongas tu corazón solamente en el hombre, porque el hombre falla. Pon tu vida en las manos de Cristo. Si deseas reconciliarte con Dios, dile: “Señor Jesús, reconozco que te necesito. Perdona mis pecados. Sana mi corazón de toda decepción y ayúdame a confiar en Ti. Escribe mi nombre en el Libro de la Vida y sé el Señor de mi vida. Amén.” ✨ Cuando Cristo es tu refugio, ninguna traición podrá destruir tu destino.🌷

    5 min
  8. May 20

    Amós 4:12🌷

    🌷“¡Prepárate para venir al encuentro con tu Dios!” Texto base: Amós 4:12 “Por tanto, oh Israel, así te haré a ti. Porque haré esto contigo, ¡prepárate para salir al encuentro de tu ʼElohim, oh Israel!ʼElohim” En esta hora, Dios nos trae una palabra seria, poderosa y llena de amor. El profeta Amós fue enviado a un pueblo que se había alejado de Dios. Israel tenía religión, pero había perdido la obediencia. Tenían sacrificios, pero no tenían arrepentimiento. Y en medio de aquella condición espiritual, Dios les da una advertencia: “Prepárate para venir al encuentro de tu Dios.” Amados, esta palabra también es para nosotros hoy. Porque llegará el día en que cada ser humano tendrá un encuentro con Dios. Algunos lo encontrarán como Salvador, pero otros lo encontrarán como Juez. Por eso hoy es día de reconciliación, hoy es día de volver al Señor. Muchas personas se preparan para fiestas, para viajes, para bodas, para entrevistas… pero no se preparan espiritualmente. La Biblia dice que la vida del hombre es como neblina que aparece por un poco de tiempo y luego desaparece. No sabemos cuándo será nuestro último día sobre esta tierra. Pero sí sabemos que Dios nos está llamando ahora. Prepararse para encontrarse con Dios significa arrepentirse de corazón. Significa dejar el pecado, abandonar la indiferencia espiritual y volver a los brazos del Padre. No basta con decir “yo creo en Dios”; hay que vivir para Él. Hay que rendir el corazón completamente a Cristo. Quizás hay alguien escuchando este mensaje que se ha enfriado espiritualmente. Tal vez antes orabas, ayunabas, buscabas a Dios, pero hoy estás lejos. El Señor te dice: “Prepárate.” No es amenaza solamente; es misericordia divina. Dios está dando tiempo para arrepentirse antes de que sea demasiado tarde. Y qué hermoso es saber que cuando nos acercamos a Dios con un corazón sincero, Él no nos rechaza. Jesucristo murió en la cruz para salvarnos, limpiarnos y darnos vida eterna. Su sangre todavía tiene poder para perdonar pecados y transformar vidas. Hoy el Señor está tocando puertas. Él quiere restaurar matrimonios, sanar corazones, libertar almas y levantar vidas caídas. Pero primero tenemos que prepararnos para su presencia. Porque nadie puede ver la gloria de Dios y permanecer igual. Cristo viene pronto. Los tiempos anuncian que el regreso del Señor está cerca. No es momento de jugar con la salvación. Es momento de buscar a Dios con todo el corazón. Si hoy reconoces que necesitas acercarte más a Dios, ahí donde estás dile: “Señor Jesús, perdona mis pecados. Limpia mi vida. Hoy me arrepiento y me vuelvo a Ti. Escribe mi nombre en el libro de la vida y ayúdame a vivir preparado para tu venida. En el nombre de Jesús, amén.” Si hiciste esta oración con fe, Dios está obrando en tu vida. ¡Prepárate para venir al encuentro de tu Dios!🌺

    6 min

About

Compartiendo la palabra de Dios en breves minutos.