1) ¿CUANTO MÁS VUESTRO PADRE QUE ESTA EN LOS CIELOS DARÁ BUENAS COSAS? Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrira. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que esta en los cielos dara buenas cosas a los que le pidan? Asi que, todas las cosas que querais que los hombres hagan con vosotros, asi tambien haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas. (Mateo 7:7-12) 2) SINO EL QUE HACE LA VOLUNTAD DE MI PADRE QUE ESTÁ EN LOS CIELOS No todo el que me dice: Señor, Señor, entrara en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. (Mateo 7:21) 3) CUALQUIERA, PUES QUE ME OYES ESTAS PALABRAS, LAS HACE Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edifico su casa sobre la arena; y descendio lluvia, y vinieron nos, y soplaron vientos, y dieron con impetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina. (Mateo 7:24-27)