Un café necesario tras el podcast Bienvenidos a este rincón de lectura. Tras nuestro último encuentro en el podcast de Inteligencia Libre, sentí que nos quedaba pendiente una conversación más reposada, una que nos permita asentar lo escuchado con la calma de un café compartido aquí, en nuestra comunidad de Valencia. Como suele decir Luciano Floridi, rescatando el espíritu de Oscar Wilde, nuestra tarea hoy no es otra que “jugar gentilmente con las ideas”. No buscamos deslumbrarnos con el último destello tecnológico ni caer en el alarmismo que a veces inunda nuestras redes. Mi intención es que trabajemos los conceptos con las manos, con esa “manifattura” de la que habla el profesor; que sintamos las ideas como si estuviéramos en la cocina de casa, cortando una carota o una cebolla, para entender qué está ocurriendo realmente con nuestra identidad y nuestra autonomía. Este texto es un mapa para orientarnos en esas órbitas complejas que recorrimos en nuestra última emisión y está dedicado a todos los que formáis parte de este camino de aprendizaje colectivo. El Meollo I: De la lógica a la estadística del “Éxito con Inteligencia Cero” Para comprender el presente, debemos desmitificar el pasado. La Inteligencia Artificial (IA) no es un fenómeno repentino; tiene unos sesenta años de historia. En sus inicios, figuras como John McCarthy —quien acuñó el término—, inspirados por la lógica matemática de Whitehead y Russell, creyeron que la IA se construiría mediante la deducción. El sueño era una “IA sintética”: largas cadenas de “si sucede esto, entonces haz aquello”. Sin embargo, ese camino fue, en palabras de McCarthy al final de su vida, un intento de “hacer trampa” que no replicaba la flexibilidad del pensamiento biológico. Hoy vivimos una segunda fase. La IA actual ha cambiado de piel: ya no es una rama de la lógica, sino una branca de la estadística. Gracias a una cantidad oceánica de datos —recordemos que el 99% de los datos de la historia humana se han generado apenas en los últimos 20 años— y a una potencia de cálculo sin precedentes, hemos alcanzado lo que Floridi define como el “Éxito con Inteligencia Cero”. La IA generativa funciona como un “autocompletado” probabilístico. Al igual que el buscador de Google intenta adivinar el final de tu frase basándose en millones de búsquedas previas, los Grandes Modelos de Lenguaje (LLM) como GPT asocian y correlacionan datos para predecir el siguiente resultado. Resuelven problemas complejos (jugar al ajedrez, traducir o conducir) sin necesidad de entender absolutamente nada. Es eficacia pura, pero con inteligencia biológica cero. El Meollo II: El divorcio entre agencia e inteligencia y el mundo “amigable” El gran cambio conceptual que debemos asimilar como comunidad es el divorcio entre la agencia y la inteligencia. Siempre hemos creído que para actuar con éxito en el mundo (agencia) necesitábamos pensar (inteligencia). La IA ha demostrado que se puede actuar con un éxito asombroso sin una pizca de consciencia. Pero aquí reside el truco que a menudo ignoramos: la IA no tiene éxito porque se haya vuelto “humana”, sino porque estamos adaptando el mundo para que sea “amigable” (friendly) para ella. Floridi usa una imagen muy potente: si pones un coche autónomo en mitad del desierto, sin sensores, sin mapas pre-cargados y sin conectividad, no es más que un “ferro vecchio” (hierro viejo). Solo funciona porque hemos transformado el entorno en una red digital que le permite “acertar”. * Almacenes robotizados: No son espacios para humanos; son entornos diseñados exclusivamente para que los algoritmos se desplacen sin obstáculos. * Campos de fresas: Las plantaciones modernas ya no crecen de forma natural, sino en hileras perfectas y rígidas, diseñadas para que un brazo mecánico las identifique y recolecte sin errores. * Bancos digitales: Hemos transformado las entidades bancarias en nodos de una red. El mundo bancario se ha vuelto digital para que los agentes artificiales puedan gestionar los datos por nosotros. El riesgo es que, en nuestra búsqueda de eficiencia, terminemos diseñando nuestras ciudades para la “estupidez” de la máquina —como los autobuses autónomos que necesitan vías perfectas— en lugar de diseñarlas para la complejidad y la riqueza de la vida humana. El Meollo III: La Cuarta Revolución y nuestra crisis de identidad Luciano Floridi nos sitúa en una estela de revoluciones que nos han ido quitando del centro: la de Copérnico (no somos el centro del universo), la de Darwin (no somos el centro del reino animal) y la de Freud (no somos dueños absolutos de nuestra mente). Ahora, la Revolución de Turing nos sitúa en la cuarta: ya no somos el centro de la infosfera. Para entender el calado de esto, recordamos la historia de Aristippo. Tras un naufragio, al llegar a las playas de Rodas, vio figuras geométricas dibujadas en la arena y exclamó: “Ánimo, veo huellas de hombres”. Durante milenios, ver un signo complejo (un dibujo, un texto, una herramienta) significaba presencia humana. Hoy, en la era Post-Vitruviana, ese vínculo se ha roto. La IA produce textos, vídeos y arte sin que haya un “alguien” detrás. Esta revolución opera bajo una lógica de “Cut and Paste” (Cortar y Pegar), que es más profunda de lo que parece: * Cortar (Detaching): El digital separa lo que antes era indivisible. Separa la presencia de la localización (podemos estar en Valencia y “presidir” una reunión en Londres) o la agencia de la inteligencia. * Pegar (Soldering): El digital suelda lo que antes estaba separado. Ha soldado nuestra identidad a nuestros datos, convirtiéndonos en “sujetos de datos” (data subjects). Esta “soldadura” cambia nuestro rol social: * De ser un Votante o Consumidor: Figuras que implican responsabilidad, elección y la capacidad de pedir cuentas (accountability). * A ser un Seguidor o Usuario: El “seguidor” (follower) a menudo actúa por impulso, como en una secta, mientras que el “usuario” es simplemente una interfaz para el sistema, un perfil predecible que entrega sus datos a cambio de conveniencia. Reflexión Abierta: Buceadores en un mundo de peces digitales Floridi nos ofrece una metáfora final para visualizar nuestra autonomía: el mundo se está volviendo digital, se está llenando de “agua”. En ese entorno, la IA son los peces; son nativos que se mueven con naturalidad en el dato y la estadística. Nosotros, seres analógicos, somos buceadores. Podemos entrar en ese entorno, pero necesitamos nuestras “botellas de oxígeno” —nuestra ética, nuestra cultura y nuestra capacidad de decir “no”— para no ahogarnos. Quizás, dentro de unos años, dejemos de buscar “humanidad” en la máquina. Floridi predice que la IA será como el “Caballo de Vapor” (HP/CV) de los coches. Cuando el motor a vapor sustituyó al animal, medimos su potencia en “caballos”, pero hoy nadie busca cascos o crines dentro de un capó. Con la IA pasará lo mismo: será una medida de potencia computacional y dejaremos de preguntarnos si “piensa”. La pregunta para nuestra comunidad es: ¿Queremos seguir adaptando nuestra vida y nuestras cooperativas a la rigidez del software? ¿O es hora de que el diseño tecnológico vuelva a ser humano y respete nuestra naturaleza de buceadores? Participa: Construyamos en común En Inteligencia Libre, nuestro propósito es que la tecnología refuerce lo común, no que nos aísle. Nos gustaría mucho conocer vuestra experiencia en Valencia y más allá: * ¿Sentís que en vuestras aulas o puestos de trabajo se os obliga a actuar de forma “rígida” para que el sistema informático no falle? * ¿Cómo podemos, desde lo local, proteger nuestra identidad para no ser meras “interfaces” de datos? Te invito a suscribirte a nuestra newsletter y a unirte a nuestro grupo de debate. Queremos construir un repositorio de casos reales donde la IA se use de forma ética, devolviendo el protagonismo a las personas y al medio ambiente. Fuentes utilizadas Para este artículo hemos contado con la luz de los siguientes referentes y obras: * Luciano Floridi: “Che cos’è (veramente) l’INTELLIGENZA ARTIFICIALE? | AI in Orbita”. * Luciano Floridi: “L’unicità dell’essere umani dopo l’AI” (Partes 1, 2 y 3). * Pensadores citados: Alan Turing, John McCarthy, Claude Shannon, Whitehead y Russell. ✨ Nota de Transparencia: Lo que has leído y escuchado es el resultado de mi colaboración con inteligencias artificiales. Aunque el cerebro detrás es humano, las voces y algunos matices son fruto de la tecnología. Puede que no sea perfecto todavía, pero prefiero la experimentación honesta a la perfección estática. Como el proyecto, en su propio ADN, busca mejorar constantemente, son muy apreciadas y esperadas todo tipo de feedback, sugerencias y críticas. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit inteligencialibre.substack.com