Lorena Mora-Mowry de Latina Today Podcast entrevista a Déborah Lajara, educadora puertorriqueña, conferencista, autora y consejera pastoral certificada, fundadora de “Empoderada en Cristo”, un ministerio en Mason, Ohio, que ayuda a mujeres a descubrir su propósito, sanar su corazón y vivir plenamente el propósito de Dios. Déborah emigró a Estados Unidos con su familia por el trabajo de su esposo, primero a Texas y luego a Cincinnati. El cambio fue difícil: soledad, rechazo y adaptación a una nueva cultura, idioma y costumbres. Ahora, usa su experiencia para ayudar a otras mujeres. En medio de la soledad, los desafíos y la incertidumbre, descubrió que Dios transforma el dolor en propósito. De esta experiencia nacieron su libro “Florece en tu desierto” y su misión de ser un puente de esperanza para otras mujeres. Déborah habla de la resiliencia de las mujeres, especialmente inmigrantes, quienes enfrentan muchos traumas. Todas tenemos la capacidad de renacer y buscar nuestro camino. Deborah describe un empoderamiento y una resiliencia que han pasado por diferentes etapas, destacando la de Cincinnati. En Texas, Déborah descubrió su capacidad para escribir su historia al hacerlo sola. Emigrar y encontrarse en un lugar diferente, aunque conociendo la cultura venezolana, colombiana y mexicana, le permitió comprender las distintas culturas y necesidades de la mujer hispana, inspirando su libro, “Florece en tu desierto”, que explora cómo florecemos en medio de los desafíos de la vida. En Ohio, Deborah ha visto cómo se une la comunidad, mostrando distintas culturas y costumbres. Su trabajo depende de los cambios en el empleo de su esposo, pero aprovecha cada oportunidad para compartir lo que ha aprendido y ayudar a otras mujeres a transitar caminos similares, ya que ella no tuvo quien la guiara. Esto la inspira a empoderar a otras, creando una comunidad bonita y acompañándolas en el puente que ella cruzó sola. En su libro “Florece en tu desierto”, Déborah comparte su historia como evangélica, usando ejemplos bíblicos para guiar su fe y búsqueda de identidad. Conecta con las lectoras como amigas, relatando sus experiencias con sus hijas y sus logros. Enfatiza superar el miedo, como al llegar a Estados Unidos, para alcanzar metas ministeriales. Anima a las mujeres a construir algo positivo con las dificultades, en lugar de rendirse. Su misión es ser un puente de esperanza para otras mujeres. Déborah vivió el cambio de Puerto Rico a Estados Unidos y el rechazo de muchas personas que no creían en ella. Usó todo eso para impulsarse. Como toda puertorriqueña, se dijo: «Ahora voy a mostrar que sí lo puedo hacer». No fue fácil. Si usamos lo que nos hiere para dejarnos caer, no lo lograremos, dice Déborah Como mujeres, podemos lograr mucho, incluso solas. Déborah concluye diciendo que quiere acompañar a cada mujer que conozca en su camino, donde sea que esté.