Marketing Online

Joan Boluda

Todo lo que siempre has querido saber y nunca te has atrevido a preguntar sobre Marketing Online.

  1. 2D AGO

    3050. Ciclo creación de un proyecto (V): Creando textos con IA

    Quinta entrega del ciclo de creación de un proyecto online. Vamos a usar IA para generar los textos de la página de ventas de nuestros clientes. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Entrando ya en la recta final del curso de SEO para ChatGPT, en el que aprenderemos adaptar nuestra estrategia para ganar visibilidad en entornos de inteligencia artificial. Y ahora sí, vamos al lío. Hoy seguimos avanzando con nuestro proyecto, que aún no tiene nombre definitivo (y aquí sigo esperando vuestras ideas, que ya sabéis que me encanta bautizar las cosas en comunidad). Hasta ahora ya teníamos una landing básica que se generaba a partir de un formulario. Pero claro, le faltaban los textos. Y ahí es donde entra la inteligencia artificial. Porque sí, podríamos haber optado por coger los datos del formulario y encajarlos en una plantilla. Pero eso nos daría un resultado muy pobre, muy genérico. Y precisamente lo interesante de la IA es que nos permite crear un copy persuasivo, adaptado a cada negocio y pensado para convertir. Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores. Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos. Así que, resumiendo, esta semana hemos añadido la generación de textos con IA. Y para la siguiente, toca pulir el sistema, mejorar el prompt y dar más control al usuario. Y ahora os toca a vosotros. Por un lado, si estáis probando la herramienta, dadme feedback. Y por otro… seguimos con el tema del nombre. Que ya va siendo hora de dejar de llamarlo “Launchpad Solo”. ¿Cómo lo veis? ¿Os encaja este enfoque para generar copies automáticamente o creéis que habría que darle otra vuelta? Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces, ¡Muy buen fin de semana!

    1 min
  2. 3D AGO

    3049. Nueva sección de herramientas

    Hoy lanzo una nueva sección de herramientas, con generadores, calculadoras y buscador de dominios. Vamos a repasarlas todas. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Entrando ya en la recta final del curso de SEO para ChatGPT, en el que aprenderemos adaptar nuestra estrategia para ganar visibilidad en entornos de inteligencia artificial. Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una novedad que me hace especial ilusión, porque nace directamente de mi propio día a día como emprendedor. He añadido una sección de herramientas en el campus de Boluda. Pensadas para vosotros, los suscriptores, con utilidades prácticas que podéis usar desde ya. La idea es muy simple. Son herramientas que yo mismo me he ido creando cuando las he necesitado en mis proyectos. Cosas que, en lugar de hacer a mano o de forma tediosa, he automatizado… y he pensado que si a mí me sirven, seguro que a vosotros también. Por ejemplo, una de las primeras que tenéis es un buscador de dominios. Nace de cuando estaba buscando nombre para PrestoCast. En lugar de ir probando uno a uno, he creado una herramienta que hace brainstorming a partir de la idea de negocio que le indicáis, incluso permitiendo añadir palabras clave, y os devuelve directamente dominios .com disponibles. Es una pasada para ahorrar tiempo y encontrar ideas interesantes. Otra herramienta muy útil es el generador de textos legales. Rellenáis un formulario con vuestros datos, tipo de web, uso de cookies, pagos, etc., y os genera los textos legales básicos listos para copiar y pegar. Eso sí, como siempre os digo, esto es una base. Si ya tenéis un gestor o necesitáis algo más específico, mejor revisarlo con un profesional, pero para salir del paso o mejorar lo que tenéis, es muy práctico. También tenéis un generador de QR. Podéis crear códigos para una web o incluso para un texto, personalizar colores y tamaño, y descargarlos directamente. Además, estos QR son estáticos, no dependen de ninguna plataforma externa, así que no se van a romper con el tiempo. Y luego viene una de las partes más potentes, las calculadoras. Aquí es donde creo que más valor podéis sacar. He incluido varias que uso constantemente. Tenéis una para presupuestar proyectos, donde introducís horas, costes, margen de imprevistos… y os calcula cuánto deberíais cobrar. Otra para calcular el precio de patrocinio en un podcast, basada en CPM y datos reales del mercado. También una de punto de equilibrio, que os dice cuántas unidades tenéis que vender para empezar a ganar dinero o alcanzar un objetivo de beneficio. Además, hay una calculadora de viabilidad de ideas, para ver si un proyecto tiene sentido a nivel matemático, otra para comparar si os conviene más ser autónomos o montar una SL, otra para calcular vuestro precio por hora, que os ayuda a entender cuánto deberíais cobrar realmente en función de vuestro objetivo de ingresos y vuestro tiempo disponible. Y finalmente, una calculadora del techo de membership site, que estima hasta dónde podéis crecer según vuestras altas y vuestro churn. Muy útil para detectar cuellos de botella y entender vuestro negocio. Todo esto ya lo tenéis disponible dentro del campus, en la sección de herramientas. Pero esto no acaba aquí. Mi idea es ir ampliando esta sección poco a poco, pero aquí quiero contar con vosotros. Decidme qué necesitáis. Qué calculadora, qué generador, qué herramienta os facilitaría la vida. Me lo podéis enviar a través del formulario de soporte, y lo iré incorporando lo antes posible. Porque al final, de eso se trata: de crear cosas útiles, prácticas y que realmente os ayuden en vuestro día a día como emprendedores. :) Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!

    14 min
  3. 4D AGO

    3048. Como migrar conversaciones de ChatGPT a Claude (y viceversa)

    Hoy vemos cómo pasar nuestros datos de ChatGPT a Claude (y al revés) por si en algún momento queremos cambiar de modelo de IA (o usar ambos). Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy llegamos al ecuador del curso de SEO para ChatGPT, en el que aprenderemos adaptar nuestra estrategia para ganar visibilidad en entornos de inteligencia artificial. Y ahora sí, vamos al lío. Cada vez estoy usando más Claude que ChatGPT. No era algo planificado, simplemente ha ido pasando. Todo empezó cuando comencé a trabajar con Claude Code para temas de programación. Al principio lo utilizaba únicamente para código, pero poco a poco empecé también a usarlo para hablar de proyectos, organizar ideas y crear carpetas dentro de Claude para distintos desarrollos. Y claro, ahí apareció el problema de la falta de contexto. En ChatGPT tengo años de conversaciones y ya me conoce. Pero cuando empecé a usar Claude para estas cosas, me encontré con que tenía que volver a explicar todo desde cero. Así que me puse a investigar cómo migrar conversaciones de una plataforma a otra. Lo primero que hay que hacer es exportar los datos. Tanto ChatGPT como Claude lo permiten sin problema. En el caso de ChatGPT, basta con ir a configuración, entrar en control de datos y pulsar en exportar. El proceso no es inmediato. Primero hay varias verificaciones de seguridad y luego, pasado un rato (que puede ser minutos u horas) recibes un correo con un enlace para descargar un archivo ZIP con todo tu historial. En mi caso tardó bastante porque tengo años de conversaciones acumuladas. Una vez tienes ese archivo, empieza la parte menos elegante del proceso. Claude tiene una funcionalidad para importar memoria. Se puede acceder directamente desde esta URL o desde la configuración, en el apartado de capacidades. Pero la solución que ofrece es bastante rudimentaria. Básicamente nos da un prompt para que lo peguemos en ChatGPT, este genere un resumen de todo nuestro historial, y luego peguemos ese resumen en Claude. Pero pretender resumir años de conversaciones en un solo prompt es, siendo generosos, bastante chapucero. Lo que funciona mejor es usar directamente el archivo ZIP que nos hemos descargado. Dentro hay un JSON con todas las conversaciones. Podemos subir ese archivo a Claude y pedirle que procese la información. El inconveniente es que, si el archivo es demasiado grande, tendremos que dividirlo en partes y subirlo por trozos. Si queremos hacer el proceso inverso (es decir, llevar conversaciones de Claude a ChatGPT), el primer paso es parecido. En Claude también existe una opción para exportar datos desde configuración, dentro del apartado de privacidad. Incluso permite elegir qué exportar. Todo el historial, solo los últimos 30 o 90 días, o un rango personalizado de fechas. La exportación incluye conversaciones, proyectos, memorias y usuarios. Pero cuando llega el momento de importar eso en ChatGPT aparece otro problema, porque ChatGPT no tiene ninguna herramienta de importación. Literalmente ninguna. Podemos subir archivos, sí, pero si intentas subir directamente el JSON que exporta Claude, normalmente es demasiado grande. Así que toca hacer lo mismo que antes. Dividir los archivos y reconstruir las conversaciones manualmente. Para esto hay herramientas que ayudan bastante. Por ejemplo, aplicaciones como jsoncrack.com, jqplay.org o jsoneditoronline.org permiten abrir archivos JSON enormes y separarlos en partes más pequeñas. Así podemos extraer cada conversación por separado e ir copiándolas en nuevas conversaciones dentro del LLM que queramos usar. Otra opción interesante es utilizar herramientas específicas. Por ejemplo, ChatGPT Exporter permite exportar conversaciones en distintos formatos como texto, markdown, JSON, PDF o CSV. El inconveniente es que normalmente hay que hacerlo conversación por conversación. La herramienta que más me ha gustado es Switchboard.ai. Lo que hace es procesar el JSON completo del historial, separar automáticamente cada conversación y convertirlas en archivos markdown independientes. Luego podemos ir subiendo esos archivos, uno a uno, a la otra plataforma. Sigue siendo manual, pero al menos simplifica bastante el proceso. En cualquier caso, la sensación general es que todo esto sigue siendo bastante chapucero. Y sinceramente, me sorprende que todavía no exista un sistema estándar para esto. Todas las plataformas permiten exportar datos (probablemente por temas legales) pero ninguna ofrece un sistema de importación decente. Lo lógico sería poder decir “Vengo de Claude”, subir el archivo y que automáticamente se recrearan todas tus conversaciones y proyectos. De hecho, no me extrañaría que pronto aparezcan herramientas externas que se conecten a las APIs de distintas plataformas y sincronicen conversaciones entre ellas. El problema es que, a día de hoy, ni ChatGPT ni Claude ofrecen APIs para acceder directamente a las conversaciones del servicio como tal. Las APIs que existen son para usar los modelos, no para gestionar el historial de chat. Así que de momento toca recurrir a estos métodos más manuales. En mi caso ya he conseguido migrar todo mi contexto de ChatGPT a Claude. Aun así, sigo usando ambas herramientas. ChatGPT me gusta mucho para ciertas cosas, especialmente para el uso por voz en la app, que funciona realmente bien. Claude, en cambio, lo estoy utilizando más para trabajo y proyectos. Probablemente terminaré usando cada una para cosas distintas. Lo que tengo claro es que, a medida que aparezcan más modelos, la portabilidad de nuestras conversaciones va a ser cada vez más importante. Y estoy convencido de que dentro de poco veremos sistemas mucho mejores para mover todo nuestro contexto de una plataforma a otra sin tener que hacer estas pequeñas chapuzas que hacemos ahora. :) Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!

    13 min
  4. 5D AGO

    3047. El futuro de la industria del software

    Hoy vemos por qué hay tanta incertidumbre sobre el futuro de las empresas de software, con la aparición de la inteligencia artificial. Veamos pros y contras. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos el curso de SEO para ChatGPT, en el que aprenderemos adaptar nuestra estrategia para ganar visibilidad en entornos de inteligencia artificial. Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una pregunta que está en boca de todos estos días. ¿Qué va a pasar con la industria del software con la llegada de la inteligencia artificial? Es una duda bastante lógica. Si ahora cualquiera puede pedirle a ChatGPT, Gemini o cualquier otro modelo que le genere código, automatizaciones o incluso pequeños programas, la tentación es pensar que muchos softwares dejarán de ser necesarios. Si puedo hacérmelo yo mismo, ¿para qué voy a pagar una herramienta? Claro, si todo el mundo pensara así y dejara de comprar software, la industria tendría un problema enorme. Pero la realidad, como casi siempre, es bastante más compleja. Hay muchas variables en juego, y por eso prefiero analizar los distintos factores que están apareciendo, para que cada uno pueda formarse su propio criterio. Para empezar, uno de los cambios más evidentes es la reducción drástica de los costes de desarrollo. Antes, para crear un software hacía falta un equipo completo: desarrolladores senior, juniors, testers… Ahora gran parte de ese trabajo se puede acelerar o automatizar con inteligencia artificial. Esto hace que los equipos puedan ser más pequeños y trabajar mucho más rápido. Desde el punto de vista de una empresa de software, eso significa mayores márgenes o más capacidad para lanzar nuevos productos. Relacionado con esto está la aceleración del time to market. Lo que antes podía llevar un año de desarrollo ahora puede hacerse en semanas o incluso días. Yo mismo lo he vivido con algunos proyectos. Sin ir más lejos, PrestoCast es algo que, sin ayuda de la IA, probablemente me habría llevado cerca de un año desarrollar. Con las herramientas actuales lo pude sacar en aproximadamente un mes. Otro punto importante es la democratización del desarrollo de software. Antes había una barrera de entrada muy clara: si no sabías programar, no podías crear software. Ahora esa barrera es mucho más baja. Eso permite que mucha más gente pueda lanzar productos digitales, lo cual es fantástico para los nuevos emprendedores… pero también significa más competencia para las empresas que ya estaban en el sector. Además, la inteligencia artificial está creando nuevas categorías de producto. No solo podemos desarrollar software con IA, sino también software que utiliza IA como parte central de su funcionamiento. Esto abre todo un abanico de posibilidades: herramientas que escriben contenido, que analizan datos, que generan imágenes, que automatizan procesos… Todo un nuevo mercado que hace unos años ni siquiera existía. A esto se suma el aumento de la productividad de los equipos técnicos. Con IA se pueden automatizar tareas repetitivas, mejorar el testing, detectar errores más rápido, generar documentación o prototipos en cuestión de horas. Todo esto permite a los desarrolladores centrarse en las partes más importantes del producto. También estamos viendo el nacimiento de lo que podríamos llamar software “IA-first”. Igual que hace años apareció el concepto de mobile-first, ahora hay productos que ya están concebidos desde el inicio para trabajar con inteligencia artificial como núcleo del sistema. Esto cambia completamente la forma de diseñar y construir aplicaciones. Ahora bien, no todo son ventajas. También hay algunos riesgos y desafíos. Uno de ellos es la posible percepción de que el desarrollo de software se convierta en una “commodity”. Si la gente cree que cualquier cosa se puede hacer con ChatGPT en cinco minutos, puede parecer que el software ya no tiene tanto valor. Otra cosa distinta es que eso sea realmente cierto, pero la percepción del mercado también cuenta. Otro punto (positivo/negativo según se mire) es la reducción de barreras de entrada. Como ahora es más fácil crear software, habrá más competidores. Y cuando aumenta la oferta, normalmente los precios tienden a bajar. Eso podría generar presión en los modelos de negocio actuales. También existe cierta dependencia de los proveedores de inteligencia artificial. Muchas empresas están construyendo productos sobre modelos de OpenAI, Anthropic, Google o Meta. Aunque también es verdad que cada vez hay más modelos abiertos y la posibilidad de autoalojarlos, lo que reduce bastante este riesgo. A nivel legal también hay interrogantes. Propiedad intelectual, regulación, privacidad de datos… Son temas que todavía se están definiendo y que probablemente evolucionarán bastante en los próximos años. Otro fenómeno interesante es la velocidad de copia. Antes lanzar una funcionalidad nueva podía darte ventaja durante meses. Ahora los competidores pueden replicarla mucho más rápido gracias a la IA. Esto hace que la innovación tenga que ser constante. Y por supuesto está el ritmo de cambio tecnológico. El stack evoluciona cada vez más rápido. Nuevos modelos, nuevas herramientas, nuevos frameworks… Mantenerse al día exige formación continua. Con todo esto sobre la mesa, mi sensación personal es bastante positiva. Creo que la inteligencia artificial, en conjunto, va a beneficiar a la industria del software. Los pros, en mi opinión, superan claramente a los contras. Porque que algo se pueda hacer no significa que todo el mundo vaya a hacerlo. Yo podría montarme mi propio servidor en casa en lugar de pagar hosting, pero no lo hago. Podría llevar mi contabilidad personalmente, pero prefiero externalizarla. Cada uno se dedica a lo que sabe hacer mejor. Con el software pasará algo parecido. Habrá personas que se hagan sus propias herramientas, sí. Pero la mayoría seguirá prefiriendo pagar soluciones profesionales que ya funcionan y les ahorran tiempo y problemas. En definitiva, estamos en un momento de muchísima incertidumbre, con muchas variables en juego. También en una época llena de oportunidades. Y como siempre ocurre con la tecnología, quienes sepan adaptarse probablemente saldrán ganando. Al menos, eso pienso yo. Así pues, más que preguntarnos si la IA va a destruir la industria del software, deberíamos preguntarnos cómo podemos aprovecharla para construir cosas mejores, más rápido y con más valor para nuestros clientes. :) Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!

    28 min
  5. 6D AGO

    3046. Preguntas y SEO para ChatGPT

    Hoy contesto preguntas sobre validación de ideas, cambiar la cuenta de Stripe, diversificar, negocios locales, email marketing, y mucho más. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empezamos el curso de SEO para ChatGPT, en el que aprenderemos adaptar nuestra estrategia para ganar visibilidad en entornos de inteligencia artificial. También mencionar a Jaime Avargues, suscriptor de hace ya muchos años, que tiene montada La despensa canina, una tienda especializada en alimentación saludable y natural para perros y gatos. ¡Mil gracias por hacer esto posible Jaime! :) Y ahora sí, vamos a por las preguntas de la jornada: 1. Hola Joan, Que sepas que me he viciado mucho a prestocast, he descubierto a un montón de gente interesantísima, me recuerda mucho al tuiter de antes. de verdad, una herramienta genial incluso me he animado a crear mi propio podcast, mil gracias por haberla inventado!!!! bueno, como dices, vamos al lio. He validado una idea con buena respuesta en redes sociales, pero cuando paso a ofrecer la venta directa, la conversión es bajísima. Puede ser que la validación en redes no sea una validación real? Cómo puedo diferenciar interés superficial de intención de compra? Gracias por tu claridad habitual!!! (Iván) 2. Hola Joan! Actualmente tengo una web en WordPress con WooCommerce, WooCommerce Subscriptions y Stripe. Las suscripciones se gestionan desde WooCommerce, no desde Stripe Billing; Stripe solo procesa los pagos recurrentes. Ahora estoy valorando abrir una LLC en USA con Stripe Atlas para seguir usando Stripe desde una nueva estructura, ya que me mudaré a Andorra. Mi duda es esta: si cambio en WooCommerce la conexión de mi cuenta actual de Stripe España a una nueva cuenta de Stripe USA, ¿seguirán funcionando las renovaciones automáticas de las suscripciones ya activas o habrá problemas con los métodos de pago guardados? Y, en caso de que no sea automático, ¿lo más recomendable sería mantener la cuenta actual de Stripe para las suscripciones existentes y usar la nueva solo para altas nuevas? Gracias de antemano. Un saludo, (Alex) 3. Muy buenas, Tengo un negocio local y me planteo crear una línea digital para no depender tanto del local físico. El problema es que no sé si estoy dispersándome demasiado. Cómo decides cuándo diversificar y cuándo centrarte en lo que ya funciona? Un saludo. (María) 4. Buenas Joan, Tengo varios proyectos pequeños que generan algo de ingresos cada uno, pero ninguno despega del todo. No sé si concentrar todos mis esfuerzos en uno solo o mantener esta diversificación. ¿Qué harías tú en esta situación? Gracias por adelantado. (Lucía) 5. Hola Joan, Estoy empezando y me obsesiono mucho con herramientas: que si la mejor plataforma, que si el mejor CRM, que si la mejor automatización… y siento que eso me frena. Cómo decides cuándo una herramienta es suficiente y cuándo realmente necesitas cambiar? Gracias por tanto valor diario. (Adrián) 6. Muy buenas Joan, Tengo una lista de correo pequeña pero con tasas de apertura altísimas. Me da miedo monetizarla y que la gente se dé de baja. ¿Es mejor proteger la relación o asumir que si no vendo, no hay negocio? Un abrazo y gracias por acompañarnos cada día. (Sofía) Iván plantea una duda muy interesante. Ha validado una idea en redes sociales y ha recibido buena respuesta: comentarios, likes, compartidos… pero cuando pasa a vender, la conversión es muy baja. Y aquí viene la clave, y es que la validación en redes sociales no es una validación real de compra. Un like es muy fácil. Incluso comentar o compartir es relativamente fácil. Pero sacar la tarjeta y pagar es otra historia. Hay mucha distancia entre el interés superficial y la intención real de compra. ¿Cómo podemos validar de verdad? Con una lista de correo. Para mí sigue siendo una de las mejores herramientas de marketing que existen. Primero inbound marketing, para que la gente te conozca, y después captación de correos. La idea es crear una landing o un formulario para que la gente se apunte específicamente si le interesa ese producto o servicio. No una lista genérica de “recibe consejos”, sino algo muy claro: esta lista es para las personas interesadas en este producto. Apuntarse requiere más compromiso que dar un like, así que aunque la lista sea más pequeña, la intención será mucho más real. Sobre la duda de Álex, la respuesta en su caso es bastante sencilla. Como las suscripciones no las gestiona Stripe directamente sino WooCommerce, el cambio de cuenta no afecta a las renovaciones. WooCommerce simplemente procesa los cobros como si fueran pagos normales y Stripe actúa como pasarela. Por lo tanto, cambiar la cuenta es básicamente decirle al sistema: a partir de ahora los pagos van a esta otra cuenta. Eso sí, hay que vigilar temas como la divisa o configuraciones similares, pero en esencia no debería haber ningún problema. Después viene la pregunta de María, y aquí la respuesta es bastante clara. El mejor momento para diversificar es cuando el negocio principal ya va bien. Muchas veces intentamos diversificar cuando las cosas van mal, como último recurso. Pero en ese momento no tenemos ni tiempo, ni recursos, ni energía. En cambio, cuando el negocio funciona, es cuando podemos dedicar recursos a experimentar. Si el nuevo proyecto sale bien, fantástico. Y si no sale bien, al menos hemos hecho el experimento en un momento en el que podíamos asumir el golpe. Los experimentos no deberían hacerse cuando estamos desesperados, sino cuando tenemos margen. La siguiente pregunta es de Lucía. Aquí no hay una respuesta única, porque depende mucho de la persona. Conozco gente que tiene muchos pequeños proyectos que generan 300 o 400 euros al mes cada uno, y están encantados. Al final acaban sumando varios miles al mes, con el beneficio añadido de que están muy diversificados. Si uno cae (porque cambia un algoritmo, aparece un competidor o desaparece una plataforma) los otros siguen funcionando. Otra forma de verlo es pensar que no son negocios distintos, sino productos distintos dentro de un mismo negocio. Si puedes organizarte bien, asignando días o momentos para cada proyecto, puede funcionar perfectamente. Solo tendría sentido centrarse en uno si realmente hay uno que tiene un potencial mucho mayor que el resto. Después Adrián plantea algo que nos pasa a muchos cuando empezamos, que es obsesionarse con las herramientas. El mejor CRM, la mejor plataforma, la mejor automatización… Y aquí la regla es muy simple. Cuantas menos herramientas, mejor. Esto es como conducir. No arrancas en quinta. Empiezas en primera. Si la primera funciona, sigues en primera. Solo cambias cuando realmente lo necesitas. Con las herramientas pasa igual. Si algo funciona, no lo cambies. Si un proceso empieza a ser demasiado pesado o ineficiente, entonces sí tiene sentido buscar una herramienta que lo mejore. Pero no al revés. Si empiezas investigando herramientas sin necesidad real, acabarás creando problemas que antes no existían. Y finalmente Sofía plantea una duda muy interesante sobre su newsletter. Aquí todo depende de la estrategia. Si la lista es en sí misma el producto (es decir, el valor está en el contenido que envías) entonces tiene sentido crear una versión premium. Por ejemplo, mantener un envío gratuito a la semana y añadir otro envío exclusivo para suscriptores de pago. Así mantienes el valor gratuito y a la vez introduces una vía de monetización. En cambio, si la newsletter es solo un canal para promocionar un producto o servicio, entonces no hay que complicarse. Simplemente utiliza la lista para hablar de ese producto cuando tenga sentido dentro del contenido. Como veis, en todos estos casos la clave no está tanto en la herramienta o en la técnica concreta, sino en entender bien la estrategia detrás de cada decisión. :) Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana martes con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!

    22 min
  6. MAR 27

    3045. Ciclo creación de un proyecto (IV): Login y CRUD

    Cuarta entrega del ciclo de creación de un proyecto online. Ahora que ya tenemos clara nuestra propuesta de valor, empezamos a programar la web. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy finaliza el curso de Coderick, en el que aprenderemos a crear aplicaciones web funcionales sin escribir código, utilizando inteligencia artificial para construir proyectos. Y ahora sí, vamos al lío! Hoy vemos en qué punto está el proyecto, dentro de esta serie en la que estamos construyendo un SaaS desde cero. Y digo “enseñaros” porque ya podéis ver una primera versión… aunque sería generoso llamarla beta o incluso alpha. Esto es una pre-alpha en toda regla: el esqueleto del producto. Pero lo importante es que ya existe y se puede tocar. De hecho, os voy a dejar el enlace en las notas del programa para que podáis echarle un vistazo. Es una URL larguísima y bastante fea, pero sirve para ver cómo está planteado todo. Además, si queréis entrar como beta testers, también encontraréis un formulario para solicitar acceso y empezar a trastear con lo que hay ahora mismo. Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores. :) Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos. Así que ahora mismo estamos en esa primera fase de construir la base. A partir de aquí tocará pulir, añadir IA, mejorar diseño, crear plantillas… porque como ocurre con cualquier SaaS, esto nunca se termina realmente. Siempre hay algo más que mejorar. De momento os invito a echarle un vistazo, apuntaros como beta testers si queréis curiosear, y enviarme sugerencias. Voy a dejar también un formulario para recoger ideas, y durante la semana iré trabajando en todo ello. Si todo va bien, el próximo paso será que esa landing deje de ser un simple esqueleto y empiece a generarse automáticamente con inteligencia artificial. Y entonces ya empezará a parecer un producto de verdad. :) Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces... ¡Muy buen fin de semana!

    2 min
  7. MAR 26

    3044. Procesos en segundo plano

    Hoy os cuento las técnicas que utilizo para que las obligaciones, responsabilidades y malos rollos del día a día me dejen vivir tranquilo y en paz. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos entrando ya en la recta final del curso de Coderick, en el que aprenderemos a crear aplicaciones web funcionales sin escribir código, utilizando inteligencia artificial para construir proyectos. Y ahora sí, vamos al lío. Hoy toca offtopic, porque quiero compartir con vosotros una reflexión que me ronda bastante la cabeza últimamente. Tiene que ver con algo que, si lo pensamos un momento, seguramente todos hemos vivido. La diferencia entre cómo vivíamos cuando éramos pequeños y cómo vivimos ahora. Cuando éramos niños, todo era ilusión. Todo era juego. Todo era energía. Yo lo veo con mis hijos: están todo el rato con ganas de hacer cosas, de jugar, de probar algo nuevo. Como esos perritos que no paran de saltar: ¿salimos?, ¿jugamos?, ¿vamos aquí?, ¿vamos allá? Todo es entusiasmo. Recuerdo mi infancia así. Era feliz con cualquier cosa. Ver Campeones, jugar a pressing catch, ir con mis padres al centro comercial… incluso algo tan simple como comprar bollería industrial (panteras rosas, tigretones y compañía) ya era todo un acontecimiento. La vida era ligera. No había una mochila llena de preocupaciones. Pero claro, llega la edad adulta. Y con ella empiezan a aparecer las responsabilidades: pagar la hipoteca, pagar sueldos, pagar la luz, el alquiler, los impuestos… Cada uno a su nivel, claro. Para unos es llegar a fin de mes y para otros quizá no poder comprarse ese coche que querían. Pero al final todos tenemos algo en común: esa “mosca detrás de la oreja”. Ese run-run constante. Es como tener procesos en segundo plano en el ordenador. Si abrís el Activity Monitor en Mac o el Administrador de tareas en Windows, veréis cientos de procesos funcionando a la vez. Pues en nuestra cabeza pasa algo parecido. Tenemos tareas, preocupaciones, conflictos, decisiones… todo funcionando al mismo tiempo. Y aunque estemos haciendo otra cosa, siguen ahí, consumiendo recursos. A veces es algo económico. Otras veces es un enfado con alguien. O una preocupación que quizá ni siquiera es real, pero que ya hemos convertido en una piedra más dentro de la mochila. Porque si algo se nos da especialmente bien a los humanos es imaginar problemas futuros y empezar a sufrirlos por adelantado. El resultado es que pasamos de una mentalidad infantil de “quiero hacer esto” a una mentalidad adulta de “tengo que hacer esto”. Y muchas veces vivimos con la sensación de que cuando terminemos cierta cosa, entonces sí, ya podremos estar tranquilos. “Cuando acabe esto ya descansaré”, “cuando resuelva esto ya disfrutaré”. Pero la realidad es que ese momento nunca llega. Porque cuando solucionas una cosa… aparece otra. Por eso quería compartir con vosotros cuatro ideas que a mí me ayudan bastante a gestionar todo esto. No son teorías abstractas ni cosas espirituales difíciles de aplicar. Son pequeños trucos prácticos que, al menos en mi caso, funcionan. El primero es externalizar las preocupaciones. Cuando algo nos ronda la cabeza constantemente es porque nuestro cerebro teme olvidarlo. Por eso insiste una y otra vez. La solución que mejor me funciona es apuntarlo en algún sistema: una lista, un calendario, una app de notas, un Kanban… lo que queráis. En el momento en que lo apunto, mi cerebro se relaja. Es como si pasara esa tarea de la memoria RAM al disco duro. Ya no necesita recordármelo constantemente porque sabe que está guardado en algún sitio. La segunda idea es volver a crear espacios de juego. De pequeños todo era juego. De adultos todo parece obligación. Pero muchas tareas pueden replantearse como retos, experimentos o proyectos personales. No es lo mismo pensar “tengo que hacer contenido” que pensar “voy a probar esta idea a ver qué pasa”. Ese pequeño cambio de enfoque hace que el cerebro lo viva de otra manera. De repente deja de ser una carga y pasa a ser una especie de experimento. La tercera clave es aceptar que nunca vamos a tener cero preocupaciones. Muchas veces vivimos esperando ese momento en el que todo esté resuelto y por fin podamos relajarnos. Pero ese estado no existe. Siempre habrá algo. Siempre habrá alguna mosca detrás de la oreja. La clave no es eliminarlas todas (porque es imposible) sino aprender a convivir con ellas sin que arruinen nuestro día. Y la cuarta idea es un pequeño ejercicio mental que a mí me parece muy potente. Imaginad que tenéis 90 o 95 años. Que estáis ya en la última etapa de la vida. Muchos de vuestros amigos ya no están, vuestros hijos tienen su propia vida, vuestra energía es limitada… Intentad imaginarlo de verdad durante unos minutos. Y entonces abrid los ojos. De repente... volvéis al presente. Tenéis la edad que tenéis ahora, la energía que tenéis ahora, a vuestra familia, a vuestra gente. Y en ese momento suele ocurrir algo curioso: Lo que antes parecía normal ahora parece un regalo. Ese cambio de perspectiva lo cambia todo. Es un poco como esas esculturas o dibujos que solo se entienden si te colocas en un ángulo concreto. Las piezas no cambian. La vida es la misma. Pero el punto de vista sí. Si tuviera que resumir todo esto en una idea final sería la siguiente. Cuando éramos niños no éramos felices porque no tuviéramos problemas. Seguramente los teníamos, aunque fueran distintos. La diferencia es que cuando jugábamos… jugábamos. Y quizá esa es la habilidad que tenemos que recuperar de adultos. No vivir sin responsabilidades (porque repito, eso es imposible) sino volver a estar al cien por cien en lo que estamos haciendo en cada momento. Las moscas detrás de la oreja van a seguir ahí. Pero podemos decidir si dejamos que piloten el avión… o si simplemente están zumbando mientras nosotros disfrutamos del vuelo. :) Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con el proyecto que estamos montando en directo. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!

    27 min
  8. MAR 25

    3043. Pagar por trabajar

    ¿Alguien pagaría por trabajar? Analicemos el caso de una librería con una lista de espera de dos años. Gente que quiere pagar por ser librero. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de Coderick, en el que aprenderemos a crear aplicaciones web funcionales sin escribir código, utilizando inteligencia artificial para construir proyectos. Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una idea de negocio que, cuando la descubrí, me dejó completamente loco. Literalmente. Resulta que en Wigtown, en Reino Unido, hay un Airbnb bastante peculiar. Tú alquilas una habitación como en cualquier otro alojamiento… pero con una diferencia importante. Debajo hay una librería, y durante tu estancia trabajas como librero. Es decir, pagas por dormir arriba… y trabajar abajo. Sí, sí. Pagas por trabajar. Cuando lo escuché pensé exactamente lo mismo que probablemente estáis pensando vosotros ahora: ¿quién va a pagar para trabajar? Pues resulta que mucha gente. Muchísima. Tanto, que tienen dos años de lista de espera. Dos años completos de reservas. Claro, si lo contamos así suena absurdo. Pero en realidad no estás pagando por trabajar, sino que estás pagando por vivir una experiencia. Igual que hay gente que paga por ir unos días a un rancho en Estados Unidos y hacer de cowboy, o participar en actividades rurales, o meterse en un taller artesanal para aprender algo durante un tiempo. El trabajo forma parte de la experiencia. Yo personalmente no soy el perfil de cliente para algo así. Pero viendo que hay dos años de cola, está claro que hay un mercado ahí. Así que me puse a pensar: ¿se podría extrapolar esta idea a otros negocios? Le pregunté a ChatGPT y a Claude, y entre todos salieron bastantes ejemplos interesantes. Muchos de ellos tienen algo en común: ese punto artesanal, romántico o cinematográfico que desde fuera parece muy atractivo. Por ejemplo, imaginad una panadería artesanal en la que alguien pueda pasar una semana viviendo encima del obrador y trabajando haciendo pan y atendiendo la tienda. O una cafetería de especialidad en la que durante unos días hagas de barista y gestiones el local. También podrían existir experiencias en un viñedo o una pequeña bodega, participando en la vendimia, las catas y la venta en tienda. O en una floristería, preparando ramos y decorando el escaparate. Incluso en un taller de cerámica, creando piezas que luego se venden en la tienda. Si os fijáis, todo esto se parece bastante al turismo rural, pero con un paso más: no solo visitas el lugar, sino que participas activamente en el negocio. También aparecieron ideas como trabajar unos días en una tienda de cómics o juegos de mesa organizando partidas, en una heladería artesanal preparando helados, en un taller de bicicletas reparando y alquilando bicis a turistas, o incluso en una microcervecería participando en el proceso de elaboración. La pregunta clave aquí es: ¿La gente pagaría por vivir esa experiencia? Porque si lo vendes como “pagar por trabajar” suena absurdo. Pero si lo vendes como “vivir durante unos días la experiencia de ser panadero, barista o librero”, la cosa cambia bastante. En el fondo no es tan distinto de pagar por hacer un taller de cerámica o una actividad curiosa. La diferencia es que en este caso el resultado de tu actividad forma parte de un negocio real. Y claro, eso abre la puerta a alquilar la experiencia de gestionar tu propio negocio durante unos días. También pensé en algunas variantes que personalmente sí me llamarían la atención. Por ejemplo, imaginaos que una radio ofreciera la posibilidad de pagar por presentar tu propio programa durante media hora en su parrilla. No en prime time, obviamente, pero sí en un espacio real de emisión. Con un pequeño disclaimer de “no nos hacemos responsables del contenido del siguiente programa”… y adelante. Eso, por ejemplo, sí que me parecería una experiencia curiosa. A partir de ahí, también me planteé si esta idea podría aplicarse a negocios digitales, que al final son los que muchos de vosotros tenéis. Y aquí salieron algunas propuestas interesantes, como la de ser podcaster durante unos días con acceso a estudio profesional, participar en una especie de “indie maker residency” para crear un SaaS en una semana con mentoring, o hacer de youtuber invitado en un canal con audiencia. También surgieron ideas como ser moderador de una gran comunidad online durante una semana, editor de un medio digital durante unos días o incluso gestor de una tienda online temporalmente. Claro, aquí entran otros problemas. Porque dejar a alguien gestionar tu negocio real tiene sus riesgos. Pero como experiencia puntual, en ciertos contextos, podría tener sentido. De hecho, si lo pensáis bien, esto tampoco es tan nuevo. En algunos sectores ya existe algo parecido. Por ejemplo, durante años hubo gente que pagaba por trabajar como aprendiz en restaurantes muy prestigiosos para formarse. Y en muchas formaciones profesionales, como hostelería o peluquería, las prácticas forman parte del aprendizaje aunque el alumno esté pagando la formación. En cualquier caso, lo que me parece fascinante de todo esto es ver cómo algo que a primera vista parece completamente absurdo (pagar por trabajar) puede convertirse en un negocio con dos años de lista de espera. Así que os lanzo la pregunta. ¿Hay algún trabajo o actividad por la que vosotros pagaríais para vivir la experiencia durante unos días? No algo permanente, obviamente, sino algo puntual. Una semana, unos días, lo suficiente para vivirlo desde dentro. Si se os ocurre alguno, dejadme un comentario en Spotify. Igual luego recopilamos todas las ideas y hacemos un ranking de los trabajos por los que la gente estaría dispuesta a pagar… aunque solo sea por la experiencia. :) Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!

    18 min

Hosts & Guests

4.9
out of 5
66 Ratings

About

Todo lo que siempre has querido saber y nunca te has atrevido a preguntar sobre Marketing Online.

More From Marketing Online

You Might Also Like