La consciencia hoy es más fuerte que nunca: estamos envejeciendo. Antes, pretendíamos que eso tardaría mucho en llegar. Cambiábamos el peinado, la ropa, a veces incluso de pareja, y pensábamos que así nos "protegíamos" del paso del tiempo. Felizmente, hoy percibo más sinceridad. Y también, cierto miedo. Es interesante observar que no se trata de algo nuevo. Ser humano, vivir en este mundo, es envejecer; es natural. Sin embargo, el miedo ha estado siempre presente y, curiosamente, parte de ese miedo nos impulsó a mejorar nuestra expectativa de vida. En el pasado, llegar a los 60 años era casi una "nota letal": pocos años para disfrutar de una pensión antes de fallecer. Hoy, en países como Estados Unidos y Japón, el número de personas con más de 100 años se acerca a las cien mil; en Japón, incluso, ya se ha superado esa cifra. Cuando yo era niño, Europa era vista como un continente envejecido, muy distinto de mi país de origen, Brasil. Hoy, Brasil también se preocupa por el envejecimiento, el ageing. Si este proceso viene de tan lejos, ¿por qué pasamos a hablar tanto de él hoy en día? ¿Por qué somos más conscientes que nunca? Hay varias razones: * Una amiga recordaba que, desde la perspectiva de la edad, la sociedad antes se parecía a una pirámide: pocas personas muy mayores y una base enorme de jóvenes que sostenían al resto. * Gran parte de la política de Estado, como las pensiones, se construyó sobre esa pirámide. Su transformación, por lo tanto, es grave. * ¿En qué consiste ese cambio? Para empezar, más personas han superado los 65 años que anteriormente. Esto significa que el sistema de salud y pensiones debe "estirarse" más de lo previsto, generando en muchos lugares un exceso de pacientes y tensiones que llegan a romper economías enteras. La punta de la pirámide, antes tan pequeña, es ahora cada vez más grande. * Además, no solo hay más personas mayores; hay menos jóvenes. La pirámide se está invirtiendo. * La idea original del Estado era sencilla, pues los jóvenes trabajarían y sostendrían a quienes ya no pudieran hacerlo. ¿Cómo será entonces cuando esa realidad deje de ser verdadera? Y no se trata de un futuro lejano, pues ya es el desafío de Japón y de varios países de Europa. * A esto se suman otras consecuencias menos visibles, pero profundas, como la ansiedad de jóvenes que difícilmente alcanzarán lo que sus padres lograron, o la de ancianos que no contarán con un familiar cercano en momentos de necesidad. De ahí surge mi cuestionamiento principal: ¿cómo podemos envejecer con sentido y propósito, teniendo en cuenta el miedo que existe y los mismos tumultos sociales que nacen de los cambios que estamos experimentando? Continúa… #ageing #envejecimiento #sociedad #finanzas Regístrate a este PODCAST - un audio nuevo ¡todos los martes! http://tiny.cc/MiPodcast Canal de YouTube: http://tiny.cc/MarceloBulk http://tiny.cc/MeditacionPodcast