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Marcelo Bulk

Compartiendo reflexiones

  1. El sutil arte de estar presente

    5d ago

    El sutil arte de estar presente

    Hace muchos y muchos años, era jefe de dos muchachos que, una noche, tuvieron que trabajar incansablemente para arreglar la red de la empresa, algo que hoy en día ya no sucede, ¿verdad? Realmente, no era mi "forté" y podía haberme ido, pero me quedé lo máximo posible. Para mí era importante estar presente, aunque fuera ofreciéndoles café... Fue en este momento que me di cuenta del poder de estar presente. Históricamente, las personas estaban presentes... o no. La comunicación entre personas que se encontraban en lugares distintos, dependería fundamentalmente de la distancia. Si querías hablar con tu tía que vive a unos 100 kilómetros de distancia, tendrías que tomar un carruaje, un barco... El teléfono fue lo que realmente cambió a nivel personal, a pesar del telégrafo ya existir; de repente, podíamos estar "presentes", a pesar de la distancia. Pero, no era una real presencia: la voz no era la misma, no veíamos la cara de la persona y mucho de la comunicación, como el lenguaje corporal, se perdía. Eventualmente, la humanidad necesitaba, pedía e imploraba por más. Para mí, el surgimiento y desarrollo de la mensajería electrónica fue increíble, abriendo puertas y ventanas impensables hasta el momento. Gratis, yo podía comunicarme con mi madre, en otro país. Entonces, nos podíamos ver... El celular y el infinito desarrollo de tantos y tantos medios y plataformas e instrumentos nos acercó enormemente... Pero nunca llegamos al punto de estar realmente presentes. En realidad, oso decir que es todo lo contrario: en los últimos años, la gente ha experimentado menos y menos la presencia de otros, aunque puedan verse y escuchar mutuamente, sin importar donde estaban. ¿Por qué? La presencia es más que solo la cara o voz, es una... "energía". Comparando con la imagen generada por el crítico de cultura Walter Benjamin, en 1936, estar presente tiene una cierta "aura": * Hay una autenticidad imposible de ser replicada, por mejor que sea el medio de transmisión de comunicación remota. * Al estar presencialmente, nos conectamos al todo de la otra persona, a los "sanskaras", a quien realmente es la otra persona. * La presencia hace que cada persona se "maraville" con la otra, percibiendo lo increíble que es cada ser humano. Siendo objetivo y realista, el mundo ha avanzado tanto en lo digital y virtual que es posible que muchas personas incluso "prefieran" lo virtual. Pero piensen en lo que se está perdiendo y si deseas y puedes, hay algunas cosas que potenciarán la experiencia de lo presencial: 1. En la medida que se pueda evitar usar medios digitales, evítalo. Por ejemplo, si la persona está A TU LADO, o a una pequeña caminata de distancia, simplemente ve y habla con ella. 2. Ahora, si realmente necesitas mandar algo de forma digital a la otra persona, a pesar de estar tan cerca, envíalo y habla PERSONALMENTE con la persona, indicando que eso fue realizado. 3. Con las personas más cercanas y queridas en tu vida, agéndate encuentros personales de forma periódica. 4. Con las personas más necesarias para ti o a quienes eres necesari@, realiza reuniones a menudo; si hay resistencia a estar presencialmente, utiliza un sistema híbrido, por turnos o negocia momentos claves como una celebración para que las personas estén realmente presentes. Presente... Experimenta el poder de estar presente. #RelacionesSaludables #presencia #virtual #digital #comunicación #reuniones Regístrate a este PODCAST - un audio nuevo ¡todos los martes! http://tiny.cc/MiPodcast Canal de YouTube: http://tiny.cc/MarceloBulk http://tiny.cc/MeditacionPodcast

    5 min
  2. Comprendiendo el tiempo flexible, el tiempo verbal

    Jun 9

    Comprendiendo el tiempo flexible, el tiempo verbal

    Una de las cosas que más me costó al pasar a vivir en este país fue acostumbrarme a la noción del tiempo… flexible. Descubrí que una hora correspondía, más o menos, a quince minutos de una persona "normal", y que cuando alguien te decía que te hablaba en cinco minutos… eso podía tardar días. Y estoy viendo este fenómeno en muchos lugares. En Estados Unidos, por ejemplo, en un episodio de una serie de televisión, alguien quería hablar con otra persona y ella respondió, irritada: "One minute!" Era obvio que ese "un minuto" iba a durar muchísimo más… Después de forcejear bastante con el tema - y entendiendo que, cuando se llega a otro país, es uno quien debe adaptarse - empecé a comprender algunas cosas… * El tiempo verbal, a veces, expresa una intención de no herir a la otra persona, particularmente cuando no se puede cumplir algo o va a demorar. Claro, en términos de productividad puede ser un desastre… pero a nivel humano suena bonito. * Empecé a "traducir" el tiempo verbal en mi cabeza. Aunque varía según la cultura, ya sé que cuando alguien me dice que en quince minutos me llamará, en realidad quiere decir: "Quiero hablar contigo y haré lo posible para lograrlo." Y cuando alguien dice "cinco minutos", muchas veces significa: "Voy a hablar contigo muy pronto; solo necesito terminar lo que estoy haciendo." * No he logrado asimilar completamente esta particularidad cultural… y tampoco tengo intención de hacerlo. Pero sí aprendí a ser más paciente con otros. A veces sucede que yo digo "diez minutos" y ellos interpretan como: "Luego hablaré contigo; tengo algunas cosas que hacer y voy a tardar un poco, pero no demasiado." Y cuando aparezco exactamente diez minutos después… ya me acostumbré a las miradas de susto. O, simplemente, a no encontrar a nadie. En realidad, lo positivo para mí es que, gracias a este "tiempo verbal", me he vuelto más tolerante, paciente y flexible. Y quizás, al final, solo queda agradecer… y aprender a vivir de una manera distinta. #tiempo #ManejodelTiempo #cultura #DiferenciasCulurales Regístrate a este PODCAST - un audio nuevo ¡todos los martes! http://tiny.cc/MiPodcast Canal de YouTube: http://tiny.cc/MarceloBulk http://tiny.cc/MeditacionPodcast

    3 min
  3. Y si el mundo se acabara, ¿qué pasaría?

    Jun 2

    Y si el mundo se acabara, ¿qué pasaría?

    En la India, viví una experiencia particular que me dejó pensando: ¿y si ese fuera realmente el final del mundo? Es una idea que me acompaña desde la adolescencia. De alguna forma, nuestro mundo ha hecho un trabajo bastante eficiente creando múltiples formas de autodestrucción… y los escenarios que vemos en la literatura, las películas y otros medios, cada vez se sienten más cercanos, más posibles. No me gusta pensar de forma catastrófica, pero tampoco idealizar ese momento. Tal vez nos encuentre en lo cotidiano: yendo a trabajar, conversando con alguien, escuchando música. O tal vez no… quizás estemos corriendo, buscando refugio, intentando encontrar a alguien importante. La verdad es que no creo que tengamos control sobre cómo sería ese momento. Pero si llega a suceder, hay tres cosas que sí importan. Tres preguntas que, en realidad, podemos empezar a responder desde ahora: * ¿Quién soy yo? Ese sentido de identidad, esa comprensión de uno mismo más allá del cuerpo y de lo físico… puede sostenernos. Puede traer una experiencia distinta, incluso paz en medio del caos. * ¿Quién es Dios? Siento que, al final, todos volveremos a mirar hacia el Creador. Cada uno a su manera, con su propia percepción… más allá de religiones o definiciones limitadas. * ¿Cómo me conecto con Dios? Esa conexión - que algunos llaman comunión y otros, yoga - tiene el poder de suavizar cualquier experiencia negativa. Incluso ese "final" podría transformarse en un momento de crecimiento para la gran familia humana. Y tú… ¿cómo ves el gran final? #FindelMundo #Dios #espiritualidad #SelfCoaching #yoga #QuiénSoyYo Regístrate a este PODCAST - un audio nuevo ¡todos los martes! http://tiny.cc/MiPodcast Canal de YouTube: http://tiny.cc/MarceloBulk http://tiny.cc/MeditacionPodcast

    2 min
  4. ¿Qué es el dharma?

    May 19

    ¿Qué es el dharma?

    En algún momento, nos damos cuenta de algo. Puede ser una afinidad, un sueño o un proyecto de vida, pero entre tantos caminos que la humanidad ha creado, escogemos uno. No es solo que será agradable; en realidad, a veces no lo es. Lo importante es que se sienta como lo correcto, donde se logrará el máximo de satisfacción, sin importar los esfuerzos y las recompensas temporales, y a la vez otros experimentarán beneficio. Para muchos es una vocación, pero para otros es la expresión de su Ikigai, una confluencia en la cual la vocación se encuentra con la profesión y corresponden tanto a la misión como la pasión. Significa que estás viviendo tu dharma, esa energía única que indica que todo lo que hagas alineado a ese estado, será exitoso para ti y otros también serán favorecidos. Pero no puedes simplemente decir: "desde ahora, solo viviré según mi dharma". No es una película de Bollywood, es algo real que cambiará tu vida por completo, en la medida que realmente abraces el sentido de tu vida, el propósito superior... Son tantos nombres que parecen describir un mismo estado. El dharma puede estar relacionado con cualquier aspecto de la vida, pero quisiera dar un ejemplo personal, conectado a mi trabajo. Empecé trabajando en un banco, en contabilidad... Nunca me sentí bien, pero utilicé lo mejor de mi capacidad. Pasé después al TIC, especialmente en el área de programación de sistemas; era como un ¡sueño vuelto realidad! O casi. Usando el Ikigai como un template para comprender mejor mi dharma, veo lo siguiente: * Pasión. ¡Check! Era bueno en esa área y la amaba. * Profesión. A pesar de ser bueno, no me pagaban bien, lo que hacía que saltara de un trabajo a otro por años. ¡NO Check! * Vocación. Sin duda era lo que el mundo necesitaba de mí y logré realizar muchas cosas para el servicio de otros. ¡Check! * Misión. El mundo necesitaba y yo amaba, esta era una forma excelente de cumplir con mi dharma... ¡Check! 3 en 4 no está mal, pero la realidad es que tuve que pagar un alto costo por trabajar en esa área. Tuve un dolor de cabeza "eterno", como 24 horas todos los días por muchos años, mucho estrés y un cierto aislamiento. Es el precio de no estar siguiendo realmente tu dharma. Años después, pasé a otra área de la TIC, en la cual la parte de la profesión del Ikigai fue cumplida: pasé a ganar bien. El dharma se completó y me arrojó unas pistas muy importantes sobre mí mismo. 1. Me gusta servir a otros y estar con otros. En la primera fase del trabajo, me sentía fantástico, pero experimentaba poco contacto con otros; en la segunda fase, en soporte técnico, la conexión con otros se fortaleció. 2. Es fundamental comprender y desarrollar mi pasión, amar lo que hago, pero recibir un ingreso justo. No tanto buscar por riqueza, pero más de lo necesario. 3. Seguir sirviendo a otros es lo que realmente importa, entregándoles herramientas que mejorarán la calidad de su vida. Eventualmente, pasé a la capacitación (un retroceso, pero un paso necesario a la siguiente etapa), consultoría de empresas y coaching, alineando mi vida con mi vocación de servicio y voluntariado. Hoy, puedo hablar que vivo mi dharma plenamente, al menos hasta el punto que un ser humano pueda hacerlo. En la medida que vivamos en esta "zona de Ikigai", la vida nos arrojará constante satisfacción, sin importar los problemas que aparezcan. ¿Qué te parece? Siento que pueda ser la solución para la crisis paradigmática del trabajo que ha hecho que miles, tal vez millones de personas estén trabajando insatisfechas y sin posibilidades de cambios efectivos en el horizonte. #dharma #Ikigai #vocación #profesión #misión #pasión #TIC #PropósitoSuperior #SentidodeVida #satisfacción #paradigma #trabajo #ParadigmadelTrabajo Regístrate a este PODCAST - un audio nuevo ¡todos los martes! http://tiny.cc/MiPodcast Canal de YouTube: http://tiny.cc/MarceloBulk http://tiny.cc/MeditacionPodcast

    5 min
  5. El guion interior

    May 12

    El guion interior

    Hay algo curioso en muchos de nuestros conflictos internos, pues no tienen tanto que ver con lo que está pasando, sino con lo que esperábamos que pasara. Tal vez te suene familiar: sentirte poco valorad@, algo no está bien con relación a lo que otra persona dijo sobre ti o repetir en la mente algo que no fue justo. Es natural que te sientas mal sobre eso, pero si lo miras bien hay un patrón. No en las situaciones o personas, sino en cómo tu mente se relaciona con ellas. No solo vivimos la vida tal como es, sino que también la comparamos, todo el tiempo, con un guion interno, lo que "esperábamos" que algo fuera, cómo deberían actuar los demás, cómo deberían darse las situaciones o cómo deberíamos ser tratados. Y cuando la realidad no encaja con ese guion, hay tensión, inicialmente interna, pero eventualmente se convierte en fuente de estrés y malestar. O a veces se expresa como resistencia o rebelión. Otra posibilidad es querer tener SIEMPRE la razón, agarrarse a lo que pasó por terrible que pueda haber sido. ¿Sabes qué más me llama la atención? Casi nunca cuestionamos ese guion interno, dando por hecho que es correcto. Además, culpamos a los demás y las circunstancias por las consecuencias negativas de ese desfase. Pero, si nos detenemos y dejamos de asumir la precisión de "cómo las cosas debían ser", aceptando que la realidad tiene su propia sabiduría, ¿qué pasará? Notaremos en qué momento se pierde la estabilidad. Además, sentirás que hay más espacio, más libertad para no reaccionar cómo normalmente lo hacemos. Sentirás que no dependes de que otros cambien. Podrás responder distinto, de forma más estable, más claramente y más realísticamente. Podrás responder desafiando tu propio guion, aprendiendo y experimentando un éxito inesperado. El éxito de ser el conquistador de las situaciones, no porque las destruiste. Sino porque aprendiste a vivir dando lo mejor de ti mism@, sin importar lo que esté pasando. #introspección #GuionInterior #realidad #AutoSuperación #ResolucióndeConflictos Regístrate a este PODCAST - un audio nuevo ¡todos los martes! http://tiny.cc/MiPodcast Canal de YouTube: http://tiny.cc/MarceloBulk http://tiny.cc/MeditacionPodcast

    3 min
  6. ¿Cuánto vale realmente tu vida?

    May 5

    ¿Cuánto vale realmente tu vida?

    Hace muchos años, sentía que tenía un gran potencial, pero no lograba verlo reflejado en mi realidad. Recuerdo mi época en la Fuerza Aérea y el esfuerzo casi obsesivo que poníamos en hacer brillar las botas y los cinturones. Al inicio de mi carrera profesional, la sensación era similar, pero más cruda: tuve que luchar, algunas veces conmigo mismo, para que mi propio potencial empezara a brillar. Como una polilla que busca la luz sin medir el sacrificio, sentí que debía continuar. Me lancé a una carrera que, en aquel entonces, era casi desconocida. Me resultó natural; la tecnología de software me parecía fácil de comprender y, sobre todo, de transformar en algo productivo. Aunque el salario no subió de inmediato, la satisfacción y la calidad de vida sí lo hicieron. Fue entonces cuando unos amigos sabios me confrontaron: "Debes pedir un aumento". En ese momento, me topé con una pregunta de verificación personal que todos evadimos: ¿Cuánto valgo realmente? Ya sea en el trabajo o en las relaciones personales, incluso en esos momentos sutiles donde te asignan el asiento que no quieres en un carro, parece que siempre buscamos una confirmación externa de nuestro valor. Nos sometemos a la etiqueta que el mundo nos pone, aunque en el fondo sepamos que valemos mucho más. Para entender esto, me inspiré en tres pilares: * La superación. Tuve un amigo que falleció durante la pandemia. Era casi ciego y su familia no tenía recursos para tratarlo. Contra todo pronóstico, consiguió un empleo excelente, le compró una casa a su madre y, lo más increíble, se convirtió en campeón de tiro con arco. Él rompió estas restricciones que los demás le habían impuesto. * La sabiduría silenciosa. Pienso en mi abuela. Me tomó años reconocer la astucia y la inteligencia de ella. Rechazó la religión en la que creció, pues la institución se alió con un dictador que sumió a su país en una guerra civil; una guerra que se llevó a su hermano. En lugar de dogmas, eligió la espiritualidad escondida detrás de rituales, educándonos con valores sólidos en vez de creencias y palabras. Ella me ayudó a expandir los límites de mi mente. * La persistencia. Dadi Janki, una mujer extraordinariamente sabia a quien tuve la fortuna de conocer. Ella solía contar cómo, al principio, fue subestimada por "no tener los talentos necesarios" para su época. A pesar de no ser apreciada en su comunidad, no se detuvo. Siguió puliéndose hasta convertirse en la directora de Brahma Kumaris y consejera de jefes de Estado y personas muy importantes. ¿Sabes qué? Vales mucho. Mucho más de lo que hoy te permites imaginar. #AutoEstima #RelacionesSaludables #SuperaciónPersonal #valor #espiritualidad #DadiJanki #ejemplo #BrahmaKumaris Regístrate a este PODCAST - un audio nuevo ¡todos los martes! http://tiny.cc/MiPodcast Canal de YouTube: http://tiny.cc/MarceloBulk http://tiny.cc/MeditacionPodcast

    3 min

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