218 episodes

Poemas traducidos y leídos en voz alta.

Orden de traslado Ezequiel Zaidenwerg

    • Books
    • 5.0 • 1 Rating

Poemas traducidos y leídos en voz alta.

    Belleza (B.H. Fairchild, en las voces de Florencia Kirchner, Simona Sánchez, Tamara Tenenbaum y María del Mar Ramón)

    Belleza (B.H. Fairchild, en las voces de Florencia Kirchner, Simona Sánchez, Tamara Tenenbaum y María del Mar Ramón)

    Leer

    • 17 min
    Sin título (Liz Howard, en voces de la autora y de María Mazzinghi)

    Sin título (Liz Howard, en voces de la autora y de María Mazzinghi)

    un poema para sentirse antigua en simultáneo con el casi vacío de nacer
    un poema para la mente quebrada de costado por la violencia de tal forma que ver bien sea siempre sospechoso
    un poema para las madres, las madres solteras, las madres enfermas, las madres muertas que todavía respiran en el aguante de sus hijos
    un poema para los hermanos
    un poema para los padres
    un poema para la salud
    un poema para el incendio en simultáneo del ártico y el amazonas
    un poema para seguir adelante cuando estás lista para darte por vencida
    un poema para los hijos y las hijas
    un poema para ser la del medio
    un poema para las segundas oportunidades y las oportunidades perdidas y para haberlo perdido todo
    un poema que no resuelva nada de nada
    un poema que de todos modos siga vivo

    • 2 min
    Nada (Margaret Atwood, en la voz de José Luis Aparicio)

    Nada (Margaret Atwood, en la voz de José Luis Aparicio)

    Nada como el amor para devolverle
    la sangre al lenguaje,
    la diferencia entre la playa y sus
    distintas piedras y vidrios rotos, un duro
    alfabeto cuneiforme, la delicada cursiva
    de las olas; espinas y huevas líquidas, desierto
    y marisma, verde que vuelve de un salto
    de la muerte. Las vocales carnosas
    otra vez como labios o dedos arrugados, y los dedos
    juegan con las piedritas reblandecidas
    como se juega con la piel. El cielo
    no está vacío y allá lejos, sino que lo tenés
    acá nomás, contra los ojos, derretido, tan cerca
    que le sentís el gusto. Tiene gusto a
    sal. Lo que te toca es lo que vos tocás.

    • 57 sec
    Algunos árboles (John Ashbery, en la voz de Xel-Ha López Méndez)

    Algunos árboles (John Ashbery, en la voz de Xel-Ha López Méndez)

    Éstos son sorprendentes: cada uno
    apareado a un vecino, como si el discurso
    fuera una inmóvil representación.
    Poniéndonos de acuerdo, por azar,

    en encontrarnos hoy por la mañana, tan distantes
    del mundo como en concordancia
    con él, vos y yo
    somos de repente lo que tratan los árboles

    de decirnos que somos:
    que su simple presencia
    tiene un significado: que muy pronto
    podremos tocar, amar, explicar.

    Y dichosos de no haber inventado
    semejante hermosura, vemos que nos rodean:
    un silencio poblado ya de ruidos,
    un lienzo del que emergen

    • 1 min
    Poema para el hombre del fin du monde (Jack Gilbert, en la voz de Juliana Muñoz Toro)

    Poema para el hombre del fin du monde (Jack Gilbert, en la voz de Juliana Muñoz Toro)

    I
    Al principio
    había seis dragones marrones
    que se llamaban
    Sal, Sal, Sal, Sal,
    Bafflebar
    y Kenneth Rexroth.

    II
    Lo eran todo y eran idénticos y sin forma.
    Como lo eran todo, vivían, por necesidad,
    uno adentro del otro.
    Como no tenían forma eran, por necesidad,
    aburridos.

    III
    Entonces el cuarto dragón,
    que se llamaba Sal,
    se murió,
    o se aburrió
    y paró.
    Entonces llegó al mundo la angustia.

    IV
    Lo cual le molestó tanto al primer dragón
    que enrolló el cuerpo para hacer lugar
    y lo llenó de olmos
    y de paradiclorobenceno
    y de lunas
    y de peces llamados humuhumunukunukuapua’a.

    V
    Pero nada conservaba la frescura.
    Los olmos aburrían al invierno.
    Las lunas se hundían sin parar.
    Los humuhumunukunukuapua’a flotaban panza arriba en la pecera.
    Y el olor del paradiclorobenceno no se iba nunca.

    VI
    Así que el segundo dragón y el sexto
    decidieron ayudar
    y mostrar cómo había que hacer las cosas.
    Pero por algún motivo todas salían varones y mujeres.
    Y el mundo estaba en graves problemas.

    VII
    Alarmados, los dragones pararon.
    Pero era demasiado tarde.
    En todo el mundo, los hombres hablaban sobre los olmos.
    O hacían cálculos sobre la luna.
    O escribían canciones sobre los humuhumunukunukuapua’a.
    Y las mujeres estaban ahí sentadas, repitiendo sin parar lo absolutamente insoportable que les resultaba el olor del paradiclorobenceno.

    Si sos un dragón que no tiene nada que hacer, CUIDADO.

    • 2 min
    Un viejo se va de la fiesta (Mark Strand, en la voz de Luis Pescetti)

    Un viejo se va de la fiesta (Mark Strand, en la voz de Luis Pescetti)

    Cuando dejé la fiesta quedó claro
    que si bien yo pasaba los ochenta, todavía tenía
    un cuerpo hermoso. La luna relumbraba como acostumbra
    en tiempos de introspección profunda. El viento contenía
    el aliento. Y mirá, alguien dejó un espejo apoyado en un árbol.
    Después de asegurarme de que estaba solo, me saqué la camisa.
    Las flores de la yuca bajaron sus cabezas bañadas por la luna.
    Yo me saqué los pantalones, y volaron en círculos
    por sobre las secuoyas las urracas.
    Allá abajo, en el valle, el río seguía su curso.
    Qué raro estar en medio de la nada, yo solo con mi cuerpo.
    Sé lo que estás pensando. Yo alguna vez fui como vos.
    Pero ahora, que tengo ante mí tantas cosas, tantos árboles
    de color esmeralda, estos campos blanqueados de maleza,
    y montañas y lagos, ¿cómo no ser yo mismo y nada más,
    este sueño de carne, de a un instante por vez?

    • 1 min

Customer Reviews

5.0 out of 5
1 Rating

1 Rating

Top Podcasts In Books