PROGRAMA 358

28 Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados; yo les daré descanso. 29 Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para sus almas. 30 Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana. (Mateo 11: 25,30). El descanso que Jesús ofrece no es una simple pausa, ni una evación de los problemas, es algo mucho más profundo. Necesitamos humildad y confianza para comprender la voluntad de Dios. Pidamoslas al Espíritu Santo. Padre William Correa Pareja.