PROGRAMA 359

22 Jesús se dio vuelta, la vio y dijo: —¡Ánimo, hija! Tu fe te ha sanado. Y la mujer quedó sana en aquel momento. 23 Cuando Jesús entró en la casa del dirigente y vio a los flautistas y el alboroto de la gente, 24 dijo: —Váyanse. La niña no está muerta, sino dormida. (Mateo 9:18, 26). Dios no abandona a su pueblo, siempre sale en su defensa. Hoy oramos el Señor, le pedimos confiar más en Él. Él tiene poder sanador, Jesús viene siempre en nuestra ayuda. ¿Cómo es nuestra fe? Lo que humanamente no alcanzamos a comprender, es posible desde la fe. Padre William Correra Pareja.