PROGRAMA 363

Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros. (Mateo 10:20). Estar con Jesús, comprometerse en su misión, eso conlleva también, el peligro, persecución, y muerte. A pesar de todo Jesús asegura a sus discipulos la asistencia y la fortaleza del Espíritu Santo. Dios se hace presente en medio de la debilidad y de la persecución. Padre William Correa Pareja.