Vibra con fe

Miguel Angel Morán Manzano

Bienvenidos a Vibra con Fe, el podcast donde la música cristiana católica te invita a profundizar en la fe, la esperanza y la caridad. Aquí descubrirás canciones que elevan el espíritu, letras que inspiran y reflexiones que transforman. Cada episodio será un espacio para conectar con Dios, encontrar consuelo en la música y renovar tu vocación de ser luz en el mundo. Si buscas un lugar para vibrar con esperanza, inspiración y alegría, este es tu podcast. ¡Déjate envolver por las vibraciones de la fe y comparte este camino con nosotros! Letra: Miguel Ángel Morán Manzano Música: Medios digitales Inspiración: Presos de la Cárcel de Cáceres Motivación: Evangelizar 🙏🙏🙏

  1. La Ley del Corazón

    FEB 12

    La Ley del Corazón

    “LA LEY DEL CORAZÓN” – Canción inspirada en Mateo 5, 17-37 Jesús no vino a añadir más normas, vino a cambiar el corazón. En el Evangelio nos recuerda que no basta con “no hacer el mal”: el camino es dar vida, reconciliar, perdonar y aprender a amar de verdad. La ley del corazón nace de esa enseñanza. Es un canto sencillo que habla de pasar del cumplimiento frío a una fe vivida, donde la relación con Dios se demuestra en cómo tratamos a los demás. Porque se puede cumplir la ley y seguir hiriendo… y también se puede empezar de nuevo cuando uno decide romper el rencor. Una canción para quien quiere dejar atrás la rabia, sanar relaciones y vivir con una palabra sincera: que el “sí” sea sí y el “no” sea no. Al final, el mensaje es claro: la verdadera religión no es cuestión de reglas, sino de amor vivido cada día. © Miguel Ángel Morán Manzano - Todos los derechos reservados. Este contenido está registrado bajo un código de copyright, no se permite su redistribución sin autorización. LETRA: “LA LEY DEL CORAZÓN” Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Más que palabras, enséñame a obrar. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Que sane mis heridas y me haga perdonar. No basta con no herir, ni basta con callar, a veces con la boca también se puede dañar. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Más que palabras, enséñame a obrar. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Que sane mis heridas y me haga perdonar. Si guardo resentimiento no vivo en libertad, la paz empieza dentro cuando quiero perdonar. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Más que palabras, enséñame a obrar. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Que sane mis heridas y me haga perdonar. Antes de hablar contigo quieres que mi corazón, busque a mi hermano y le ofrezca comprensión. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Más que palabras, enséñame a obrar. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Que sane mis heridas y me haga perdonar. No quiero solo normas ni un frío cumplir, quiero aprender tu vida, quiero aprender a servir. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Más que palabras, enséñame a obrar. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Que sane mis heridas y me haga perdonar. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Más que huecas palabras, enséñame a obrar. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Que sane mis heridas y me haga perdonar. Que mi “sí” sea sincero y mi palabra verdad. Pon tu amor en mi vida, Señor, y enséñame a amar.

    4 min
  2. Corazón reconciliado - Episodio exclusivo para mecenas

    FEB 12

    Corazón reconciliado - Episodio exclusivo para mecenas

    Agradece a este podcast tantas horas de entretenimiento y disfruta de episodios exclusivos como éste. ¡Apóyale en iVoox! “CORAZÓN RECONCILIADO” – Canción inspirada en Mateo 5, 17-37 Jesús propone algo sorprendente: antes que cumplir normas, reparar relaciones. “Primero reconcíliate con tu hermano”. De ahí nace Corazón Reconciliado: un canto sencillo, casi una oración, para quien lleva dentro peso, palabras no dichas, heridas abiertas o rencores que no dejan vivir en paz. No pretende justificar el pasado, sino abrir un camino nuevo: pedir perdón, perdonar y empezar de nuevo por dentro. Es una canción para cantar despacio, dejar que las palabras reposen y recordar que la verdadera libertad comienza en el corazón. Porque el perdón no cambia lo que ocurrió… pero sí cambia lo que ese pasado hace con nosotros. Un canto para soltar la piedra y dejar espacio a la paz. © Miguel Ángel Morán Manzano - Todos los derechos reservados. Este contenido está registrado bajo un código de copyright, no se permite su redistribución sin autorización. LETRA:“CORAZÓN RECONCILIADO” Si he hecho daño a alguien enséñame a pedir perdón, y si estoy herido sana mi corazón. Dame, Señor, tu paz, quita de mí el rencor. Dame, Señor, tu paz, sana mi corazón. Lo que guardé por dentro me pesa al hablar, cierra mis heridas hazme perdonar. Dame, Señor, tu paz, quita de mí el rencor. Dame, Señor, tu paz, sana mi corazón. Si yo causé tristeza, enséñame a curar, y si yo fui herido, ayúdame a sanar. Dame, Señor, tu paz, quita de mí el rencor. Dame, Señor, tu paz, sana mi corazón. Hoy suelto la piedra, no quiero más dolor, que nazca en mi alma tu camino de amor. Dame, Señor, tu paz, quita de mí el rencor. Dame, Señor, tu paz, sana mi corazón. Dame, Señor, tu paz, quita de mí el rencor. Dame, Señor, tu paz, sana mi corazón. Hazme, Señor, sencillo, y limpia mi corazón.Escucha este episodio completo y accede a todo el contenido exclusivo de Vibra con fe. Descubre antes que nadie los nuevos episodios, y participa en la comunidad exclusiva de oyentes en https://go.ivoox.com/sq/2517431

    3 min
  3. Sal y Luz

    FEB 6

    Sal y Luz

    “SAL Y LUZ” – Canción inspirada en Mateo 5, 13-16 Jesús no nos pide cosas imposibles. Nos pide algo muy sencillo y muy grande a la vez: dar sabor a la vida y no apagar la esperanza. Esta canción nace de ese evangelio que nos recuerda que incluso en los lugares más oscuros se puede cuidar lo humano, conservar la dignidad y orientar a otros con pequeños gestos. Sal y Luz es un canto sencillo, pensado para ser rezado y cantado en grupo, que invita a no caer en la indiferencia, a no endurecer el corazón y a elegir cada día ser presencia que cuida, acompaña y sostiene. Porque no se trata de brillar más que nadie, sino de no dejar que la vida se estropee y de no apagar la luz de los demás. © Miguel Ángel Morán Manzano - Todos los derechos reservados. Este contenido está registrado bajo un código de copyright, no se permite su redistribución sin autorización. LETRA: “SAL Y LUZ” Quiero ser sal, quiero ser luz. Que mi vida dé sabor y no apague la luz. No quiero ser indiferente, ni pasar sin ayudar, quiero cuidar lo pequeño, lo que empieza a estropear. Quiero ser sal, quiero ser luz. Que mi vida dé sabor y no apague la luz. No quiero brillar por fuera, ni imponer mi verdad, solo alumbrar el camino a quien no sabe andar. Quiero ser sal, quiero ser luz. Que mi vida dé sabor y no apague la luz. Con gestos simples y humanos, con respeto y con paz, ser fermento de tu Reino donde me toque estar. Quiero ser sal, quiero ser luz. Que mi vida dé sabor y no apague la luz. Quiero ser sal, quiero ser luz. Que mi vida dé sabor y no apague la luz. Señor, hazme sal que conserve y luz que no se apague.

    3 min
  4. Felices a tu manera

    FEB 2

    Felices a tu manera

    “FELICES A TU MANERA” – Canción inspirada en las Bienaventuranzas (Mt 5, 1-12) ¿Dónde está la felicidad? Jesús responde a esa pregunta de una forma que descoloca: llama felices a los pobres, a los que lloran, a los mansos, a los misericordiosos, a los que trabajan por la paz. Esta canción nace del monte de las Bienaventuranzas y de la vida real. No habla de una felicidad fácil ni de éxitos rápidos, sino de una felicidad honda, posible, que brota cuando se vive con el corazón abierto a los demás. Felices a tu manera es un canto sencillo, casi una oración, para recordar que el Reino de Dios no se construye desde el poder, sino desde la mansedumbre, la justicia, la misericordia y la paz. Una canción para quienes saben que la vida no siempre es fácil, pero siguen creyendo que amar, perdonar y cuidar al otro sigue siendo el camino. LETRA: “FELICES A TU MANERA” Felices a tu manera, Jesús de Nazaret. No mirada altanera sino como Tú lo ves. Felices los pobres, los que saben esperar, porque en medio de su nada tu Reino viene ya. Felices a tu manera, Jesús de Nazaret. No mirada altanera, sino como Tú lo ves. Felices los que lloran, los que han sufrido más, porque Tú los acompañas y los vas a consolar. Felices a tu manera, Jesús de Nazaret. No mirada altanera, sino como Tú lo ves. Felices los mansos, los que no quieren herir, los que apuestan por la paz y aprenden a convivir. Felices a tu manera, Jesús de Nazaret. No mirada altanera, sino como Tú lo ves. Felices los que buscan justicia y verdad, los misericordiosos que saben perdonar. Felices a tu manera, Jesús de Nazaret. No mirada altanera, sino como Tú lo ves. Felices los limpios, los sencillos de corazón, los que trabajan por la paz, porque son hijos de Dios. Felices a tu manera, Jesús de Nazaret. No mirada altanera, sino como Tú lo ves. Jesús, enséñanos a ser felices… a tu manera.

    3 min
  5. Que todos sean uno

    JAN 27

    Que todos sean uno

    “QUE TODOS SEAN UNO” Esta canción nace directamente del corazón del Evangelio, de la oración de Jesús al Padre en la Última Cena: «Que todos sean uno; como tú, Padre, estás en mí y yo en ti» (Jn 17,21). Desde este texto evangélico, la letra se convierte en una súplica cantada por la unidad, el amor que no distingue, la oración que congrega y la fraternidad que humaniza. Una canción pensada para ser cantada en comunidad, en celebraciones, vigilias, encuentros de oración o momentos donde la Iglesia se reconoce diversa, pero llamada a vivir en comunión. ✨ Un mismo amor ✨ Una sola comunidad ✨ Un mismo ardor Unidad, unidad, unidad… #QueTodosSeanUno #Jn1721 #Evangelio #UnidadDeLosCristianos #Oración #Fraternidad #MúsicaCristiana #CantarLaFe © Miguel Ángel Morán Manzano - Todos los derechos reservados. Este contenido está registrado bajo un código de copyright, no se permite su redistribución sin autorización. LETRA: “QUE TODOS SEAN UNO” Que todos sean uno, como yo en ti, como tú en mí. Que todos sean uno. En la persecución no hay distinción. Todos por igual, pisamos el arenal. Que todos sean uno, como yo en ti, como tú en mí. Que todos sean uno. Todos en el amor somos unificados. Un único reclamo, de todo cristiano. Que todos sean uno, como yo en ti, como tú en mí. Que todos sean uno. En la alabanza a nuestro Señor, la oración congrega en un mismo ardor. Que todos sean uno, como yo en ti, como tú en mí. Que todos sean uno. Una misma comunidad, nueva fraternidad, que reclama unidad para sanar la humanidad. Que todos sean uno, como yo en ti, como tú en mí. Que todos sean uno. Unidad, unidad, unidad…

    3 min
  6. Atrapados para servir

    JAN 23

    Atrapados para servir

    “ATRAPADOS PARA SERVIR” – Canción inspirada en la llamada de Jesús (Mt 4, 12-23) Jesús no llama para apartarnos del mundo, nos llama para cuidarlo. No atrapa para poseer, sino para enviar a servir. Esta canción nace de esa mirada de Jesús que pasa junto al lago, ve a personas normales y las atrapa con algo más fuerte que las redes: el amor por los demás. “Atrapados para servir” es un canto sencillo, pensado para ser cantado en grupo, para recordar que seguir a Jesús no es subir, sino bajar; no es imponerse, sino acompañar; no es buscar lo propio, sino hacerse prójimo. Una canción para quienes sienten que la vida les sigue llamando, incluso desde la fragilidad, a ser Buena Noticia con gestos concretos de humanidad. Porque el verdadero celo por el Reino no hace ruido, pero cambia vidas. © Miguel Ángel Morán Manzano - Todos los derechos reservados. Este contenido está registrado bajo un código de copyright, no se permite su redistribución sin autorización. LETRA: “ATRAPADOS PARA SERVIR” Me atrapó tu mirada, me llamó tu voz. No para mí solo, sino para los otros, Señor. Me atrapó tu palabra, me enseñó a vivir: no vine a ser grande, vine a servir. Pasaste a mi lado con gran sigilo, me viste cansado y por dentro herido. No me preguntaste qué podía dar, me abriste el camino para amar. Me atrapó tu mirada, me llamó tu voz. No para mí solo, sino para los otros, Señor. Me atrapó tu palabra, me enseñó a vivir: no vine a ser grande, vine a servir. No son redes que atan, son manos que alzan, no quitan la vida, la vuelven esperanza. Me llevas contigo a cuidar, a curar, a ser Buena Noticia para los demás. Me atrapó tu mirada, me llamó tu voz. No para mí solo, sino para los otros, Señor. Me atrapó tu palabra, me enseñó a vivir: no vine a ser grande, vine a servir. Si alguno está solo, me haces estar, si alguno se cae, me haces levantar. Con lo poco que tengo quiero responder: me llamaste un día para atender. Me atrapó tu mirada, me llamó tu voz. No para mí solo, sino para los otros, Señor. Me atrapó tu palabra, me enseñó a vivir: no vine a ser grande, vine a servir. Jesús, atrápame en tu amor y envíame con tesón.

    4 min
  7. San Pedro, Amigo de Dios

    JAN 17

    San Pedro, Amigo de Dios

    Nueva canción infantil: “San Pedro, amigo de Dios” Hoy queremos presentaros una canción sencilla y alegre para que los niños conozcan la vida de San Pedro de Alcántara, un fraile franciscano alto y delgado, enamorado de Dios y amigo de la oración. A través de esta canción, los más pequeños descubren que: vivir con poco también es ser feliz rezar acerca el corazón a Dios caminar con Jesús es la mejor aventura Ideal para catequesis, celebraciones infantiles y para cantar en familia. Escúchala, cántala y compártela con los niños Un santo cercano contado con música Para aprender la fe con alegría #SanPedroDeAlcántara #CanciónInfantil #Catequesis #FeConNiños #SantosParaNiños #ParroquiaSanPedro © Miguel Ángel Morán Manzano - Todos los derechos reservados. Este contenido está registrado bajo un código de copyright, no se permite su redistribución sin autorización. LETRA: “San Pedro, amigo de Dios” En Alcántara nació, Juan se llamaba al empezar, pero Dios lo fue llamando a rezar y a amar. San Pedro, San Pedro, amigo de Dios fue él, con su vida tan sencilla nos enseñó a creer. San Pedro, San Pedro, fraile pobre y de verdad, con Jesús siempre en el alma nos invita a caminar. Era alto y muy delgado, fraile humilde y franciscano, caminaba por los pueblos con sandalias en la mano. San Pedro, San Pedro, amigo de Dios fue él, con su vida tan sencilla nos enseñó a creer. San Pedro, San Pedro, fraile pobre y de verdad, con Jesús siempre en el alma nos invita a caminar. Fundó un convento pequeño, El Palancar se llamó, y en silencio y oración su corazón creció. San Pedro, San Pedro, amigo de Dios fue él, con su vida tan sencilla nos enseñó a creer. San Pedro, San Pedro, fraile pobre y de verdad, con Jesús siempre en el alma nos invita a caminar. Fue amigo de Santa Teresa, la animó a no tener miedo, “Si confías en el Señor”, le decía con esmero. San Pedro, San Pedro, amigo de Dios fue él, con su vida tan sencilla nos enseñó a creer. San Pedro, San Pedro, fraile pobre y de verdad, con Jesús siempre en el alma nos invita a caminar. San Pedro, San Pedro, enséñanos a rezar, a vivir con poco y siempre a Dios amar.

    4 min
  8. El Cordero que pasa - Episodio exclusivo para mecenas

    JAN 16

    El Cordero que pasa - Episodio exclusivo para mecenas

    Agradece a este podcast tantas horas de entretenimiento y disfruta de episodios exclusivos como éste. ¡Apóyale en iVoox! “EL CORDERO QUE PASA” – Canción inspirada en Juan 1, 29-34 A veces lo que cambia tu vida no es una idea, sino alguien. Esta canción nace de ese momento silencioso en el que Juan señala a Jesús y dice: «Este es el Cordero de Dios». No es un encuentro espectacular ni ruidoso. Es una mirada, un reconocimiento, una señal del Espíritu que pasa como paloma. El Cordero que pasa habla de esos momentos discretos que no hacen ruido, pero transforman por dentro: un gesto, una palabra, una presencia que coloca el corazón en su sitio y devuelve la dignidad. Es un canto para quienes están cansados, con preguntas, buscando sentido o un poco de paz. Para quienes sienten que cargan con demasiado peso y necesitan a alguien que lo tome sobre sí. Jesús no se impone: se deja reconocer. No acusa: libera. No huye del pecado del mundo: lo carga por amor. Que esta canción te ayude a abrir los ojos, a escuchar en el silencio y a reconocer al Cordero que pasa hoy por tu vida. El Cordero que pasa. © Miguel Ángel Morán Manzano - Todos los derechos reservados. Este contenido está registrado bajo un código de copyright, no se permite su redistribución sin autorización. LETRA: "El Cordero que pasa" Cordero de Dios que pasas, quítame el peso del mal. Abre mis ojos cansados, hazme volver a mirar. Cordero de Dios que pasas, suave como tu Paloma, toca mi vida en silencio y pon tu paz en mi sombra. No eras ruido en el camino, no eras fuerza ni poder, eras luz casi escondida que invita a reconocer. Juan te miró y comprendió lo que no hacía ruido al hablar: que cuando pasas, Tú cambias lo que no sabemos nombrar. Cordero de Dios que pasas, quítame el peso del mal. Abre mis ojos cansados, hazme volver a mirar. Cordero de Dios que pasas, suave como tu Paloma, toca mi vida en silencio y pon tu paz en mi sombra. A veces pasa lo esencial sin que lo quiera notar, un gesto, una voz pequeña, un silencio que sabe curar. Como el agua que corre mansa, como el vuelo de una paloma, así vienes a mi vida y en lo profundo me transformas. Cordero de Dios que pasas, quítame el peso del mal. Abre mis ojos cansados, hazme volver a mirar. Cordero de Dios que pasas, suave como tu Paloma, toca mi vida en silencio y pon tu paz en mi sombra. Cargas con todo mi peso, mi culpa y mi oscuridad; no me miras con reproche, me devuelves dignidad. Y en medio de mis preguntas, cuando el cansancio me alcanza, te reconozco a mi lado: Cordero que siempre pasa. Cordero de Dios que pasas, quítame el peso del mal. Abre mis ojos cansados, hazme volver a mirar. Cordero de Dios que pasas, suave como tu Paloma, toca mi vida en silencio y pon tu paz en mi sombra. Jesús, Cordero de Dios, pasa hoy por mi vida que quiero reconocerte.Escucha este episodio completo y accede a todo el contenido exclusivo de Vibra con fe. Descubre antes que nadie los nuevos episodios, y participa en la comunidad exclusiva de oyentes en https://go.ivoox.com/sq/2517431

    4 min

About

Bienvenidos a Vibra con Fe, el podcast donde la música cristiana católica te invita a profundizar en la fe, la esperanza y la caridad. Aquí descubrirás canciones que elevan el espíritu, letras que inspiran y reflexiones que transforman. Cada episodio será un espacio para conectar con Dios, encontrar consuelo en la música y renovar tu vocación de ser luz en el mundo. Si buscas un lugar para vibrar con esperanza, inspiración y alegría, este es tu podcast. ¡Déjate envolver por las vibraciones de la fe y comparte este camino con nosotros! Letra: Miguel Ángel Morán Manzano Música: Medios digitales Inspiración: Presos de la Cárcel de Cáceres Motivación: Evangelizar 🙏🙏🙏