Zafarrancho Vilima

Zafarrancho Vilima

Programa de humor sobre tiempos pasados. Donde la nostalgia y la poca vergüenza se dan la mano. Zafarrancho Vilima se emite todos los viernes a las 19h. en SER+ Sevilla, Cadena SER 96.5 FM. También puedes ver los programas en nuestro canal de Youtube.

  1. EPISODE 397 TRAILER

    Negueira de Muñiz, Lugo en la España Barbaciada

    Dejamos atrás las pallozas y el humo de Balboa, y nos preparamos para una etapa de transición geográfica y emocional. Vamos a cruzar la frontera administrativa para entrar en Galicia, concretamente en la provincia de Lugo. Pero ojo, que no vamos a un sitio cualquiera. Vamos a visitar el Santo Grial de la despoblación gallega. Vamos al municipio con menos habitantes de toda Galicia. Cogemos carreteras comarcales que desafían las leyes de la física y el sentido común, y tras unos 60 kilómetros de curvas, bosques infinitos y paisajes que te quitan el hipo (y el mareo), llegamos a Negueira de Muñiz. Agárrense a la silla: este municipio tiene 228 habitantes. Sí, habéis oído bien. 228. En mi bloque de pisos hay más gente en la reunión de la comunidad peleándose por la derrama del ascensor. Su gentilicio es negueirense, y probablemente se conozcan todos no solo por el nombre, sino por el DNI. La historia de este pueblo es digna de una serie de tres temporadas en Netflix. Hasta 1925, esto pertenecía al municipio vecino de A Fonsagrada, pero decidieron independizarse. Le pusieron el apellido "de Muñiz" en honor a José Antonio Muñiz, un político de la época que, suponemos, les prometió el oro y el moro, o al menos una carretera asfaltada, y les cayó bien. Pero el verdadero drama, el giro de guion que cambió la historia de Negueira, llegó en los años 50 con la construcción del Embalse de Salime. Esta obra faraónica del franquismo embalsó el río Navia y partió el municipio literalmente en dos. Fue una carnicería demográfica. El agua anegó las mejores tierras de cultivo, los puentes y los caminos. Varias aldeas quedaron totalmente aisladas del resto del mundo, sin luz, sin teléfono y sin acceso rodado. La gente, lógicamente, tuvo que emigrar, dejando atrás casas, recuerdos y una vida entera. Aquello se quedó más vacío que la sede de Ciudadanos. Pero aquí viene lo curioso. En los años 70 y 80, cuando aquello parecía un escenario post-apocalíptico, llegaron nuevos pobladores. Grupos de hippies, naturalistas y gente buscando una vida alternativa descubrieron este paraíso perdido y ocuparon las aldeas abandonadas, como la famosa aldea de "O Foxo". Crearon la Comuna de Negueira, viviendo de la tierra, del amor libre, de la artesanía y de lo que buenamente surgiera. Se creó una mezcla sociológica fascinante: los paisanos gallegos de toda la vida, con su boina y su vaca, conviviendo con gente llegada de media Europa con rastas y huertos ecológicos. Y oye, parece que se entendieron, o al menos se toleraron. Uno de los grandes hitos recientes de Negueira es que, por fin, tienen puentes. Durante décadas, para cruzar de un lado a otro del embalse tenían que usar barcas, lo cual es muy romántico si vas de picnic un domingo, pero una putada si tienes que ir al médico un martes de noviembre lloviendo a cántaros. El patrimonio aquí es la Naturaleza con mayúsculas y negrita. Negueira tiene un microclima especial, más cálido que el resto de Lugo, lo que permite que crezcan alcornoques y viñedos. De hecho, aquí se hace un vino tinto muy peculiar y muy escaso, que no tiene nada que ver con el Ribeiro ni el Albariño. Es un vino heroico, cultivado en bancales que caen a plomo sobre el embalse. También destaca la Iglesia de San Salvador, sencilla y humilde, que ha visto pasar más historias de supervivencia que de religión. Visitar Negueira es ver la resistencia pura y dura.

    16 min
  2. EPISODE 397 TRAILER

    Irene de Grecia en Las Grandes Biografías de Zafarrancho Vilima

    Hoy recordaremos la vida de la única mujer que emigró a España y consiguió vivir 50 años de okupa con derecho a canapé en un palacio sin que nadie le pidiera contrato de alquiler. Discreta, mística y más rara que la ropa interior de Pedro J. Ramírez, hoy hablaremos de Irene de Grecia de Hannover, la princesa que vino de fuera para enseñarnos que se puede ser Alteza Real y vestir como si acabaras de salir de un retiro espiritual en Albacete. Irene nació el 11 de mayo de 1942 en Ciudad del Cabo porque su familia estaba de "vacaciones" mientras Hitler les arreglaba el cuarto baño y la cocina. Que también es mala suerte nacer con corona y que lo primero que veas sea un avestruz en vez del mayordomo de Ferrero Rocher. La madre de Irene estaba mu agobiá porque no hacía carrera con la chica. Sus otros dos hijos mayores mostraban más ambición, el Rey Constantino II de Grecia y la Reina Sofía de España, pero Irene se llevaba todo el día rescatando gatitos. Nuestra protagonista se interesó pronto por el piano, la arqueología y los OVNIs. Mientras su hermana Sofía aguantaba el tipo y los desplantes del campechano, Irene se dedicaba a mirar al cielo por si venían a buscarla los marcianos y se libraba de ir a la comunión de la sobrina. Se dice que sabía tanto de arqueología que cuando veía a algunos de sus parientes en las cenas de gala, no sabía si saludarlos o datarlos con carbono 14. En los años 60 se instaló en Zarzuela con una maleta y una sonrisa, y allí se quedó medio siglo. Con lo que se ahorró en hipoteca, la mujer montó Mundo en Armonía, una ONG para ayudar a todo el que sufriera, incluidos los animales. Era tan buena que se hizo vegetariana radical; decía que no comía nada que tuviera ojos, por eso en su nevera solo había lechugas y, sospecho yo, algún bote de tofu con el que podías alicatar un cuarto de baño. A Irene la llamaban la "Tía Pecu" (solterona en griego). Tenía dinero pa comprarse una peluquería pero ella prefería ir con su pelito corto y sus túnicas de la India, que lo mismo le servían para una recepción con el Papa que para hacerse una limpieza de aura en la casa de Nacho Vidal. En la década de los 80, mientras España se modernizaba a base de hombreras y movida, Irene seguía a lo suyo: el yoga, la meditación y el piano. Dicen que tocaba tan bien que relajaba hasta a Pocholo cuando iba de visita a la Zarzuela, cosa que venía estupendamente cuando el ambiente en casa se ponía más tenso que la cara de doña Sofía cuando se montaba en la furgoneta de JuanCal´lo. Irene nunca se casó. Ni un novio, ni un desliz, ni un "aquí te pillo, aquí te mato", ni una Corina Larsen. Ella decía que estaba muy bien sola, y viendo el panorama de los matrimonios de sus hermanos, la mujer no era mística, era vidente. Decidió que para aguantar a un rey, mejor se quedaba con sus cuencos tibetanos, que al menos si los golpeas, suena musiquita. Aquí Irene ya tenía el pelo como un matojo rodante del desierto, los dientes que se empujaban más que en la boda de Lolita y los deos amarillitos de aliña el tofu con curry. Durante sus últimos años, la pobre Irene empezó a tener la memoria un poco "en modo avión". Se le olvidaban las cosas, pero como siempre había vivido en un mundo de energías y dimensiones paralelas, a lo mejor es que simplemente se estaba mudando definitivamente a Raticulín. Desgraciadamente, el 15 de enero de 2026, con 83 años, Irene decidió que ya había aguantado bastantes recepciones oficiales y se fue en un platillo volante que la recogió en el Palmar de Troya, dejándole a la Reina Sofía el mando a distancia aunque ustedes siempre podrán recordarla cuando escuchen unos cuencos tibetanos o .conozcan a alguien que siempre vaya en “modo avión”.

    5 min
  3. EPISODE 396 TRAILER

    Balboa, León en La España Barbaciada

    Arrancamos hoy con el motor del Seat 131 Supermirafiori rugiendo como un león, nunca mejor dicho, porque seguimos en tierras leonesas. Dejamos atrás Molinaseca y el dolor de rodillas de los peregrinos para adentrarnos en lo más profundo, verde y misterioso de la comarca del Bierzo. Gonzalo, agárrate que vienen curvas, porque nos vamos a meter por carreteras donde el GPS te pide por favor que des la vuelta. Tras recorrer unos 35 kilómetros hacia el oeste, rozando ya con la punta de los dedos la frontera con Galicia, llegamos a nuestro destino de hoy: Balboa. Y que nadie se espere encontrar aquí a Rocky entrenando con cuartos de vaca colgando, aunque os digo una cosa, con las cuestas que hay en este pueblo, se te ponen unos gemelos que ni Sylvester Stallone en sus mejores tiempos. Este municipio cuenta, según el último recuento oficial, con 286 habitantes, y su gentilicio es balboano o balboana. Es un sitio que parece sacado de un cuento de hadas, pero de los antiguos, de los que daban un poco de miedo. Balboa es, sin lugar a dudas, la capital espiritual del "rollo celta" en la zona. Si os gusta El Señor de los Anillos o Braveheart, este es vuestro sitio, porque el pueblo está salpicado de las famosas Pallozas. Para el urbanita que nos escuche y piense que una palloza es un tipo de pizza o una enfermedad tropical: no. Una palloza es una construcción de origen prerromano, circular, hecha de piedra y con un techo cónico de paja de centeno (llamado teito) que llega casi hasta el suelo. Antiguamente, y cuando digo antiguamente hablo de hace no tanto, aquí vivían las familias junto con el ganado. Todo junto. La vaca, el abuelo, las gallinas y los niños. Era el sistema de calefacción central más ecológico y aromático de la historia. Hoy día, por suerte o por desgracia, ya no se usan para vivir, pero en Balboa las han conservado de maravilla y muchas se han reconvertido en bares o museos. Tomarse una cerveza dentro de una palloza, con ese olor a humo y madera vieja, es una experiencia religiosa. La historia de Balboa es la típica de esta zona fronteriza: castros prerromanos por un tubo, romanos que pasaron por aquí buscando oro como locos (que se llevaron hasta los empastes de los castreños) y señores feudales dándose de tortas por un trozo de monte. Testigo de esas peleas es el Castillo de Balboa, situado en lo alto de una colina que domina el valle. Es una fortaleza del siglo XIV que, durante mucho tiempo, estuvo que se caía a trozos, en lo que los expertos llaman "estado de ruina consolidada", que significa "está roto pero no lo tocamos para que no se caiga más". Recientemente lo han adecentado un poco, y subir hasta allí es obligatorio, aunque solo sea para recuperar el aliento y pensar en lo duro que debía ser subir el agua hasta ahí arriba en la Edad Media. Pero si hay algo que hace famoso a Balboa hoy en día, más allá de las piedras, es su ambiente. Tienen un rollo cultural y musical impresionante para ser un pueblo de menos de 300 vecinos. Aquí se celebra la famosa Noche Mágica de San Juan, una fiesta que atrae a gente de todas partes. Hacen hogueras gigantescas, hay conciertos de música folk y celta hasta que sale el sol, y la gente salta el fuego con una fe que ya quisiera yo para mi declaración de la renta. Es una mezcla entre una rave moderna y un ritual druídico ancestral. Otro punto fuerte del patrimonio local es la Casa de las Gentes. Es un edificio público, construido en madera por artistas locales, que sirve de museo y centro de exposiciones. Pero no es un edificio normal, está lleno de tallas de madera, relieves y detalles artísticos por todas partes. Es el ejemplo perfecto de que en la España Barbaciada no solo hay ruinas, hay gente creando cosas nuevas y chulas. Y por supuesto, no nos podemos ir sin mencionar la gastronomía. Estamos en el Bierzo, amigos. Aquí el botillo es el rey, y las castañas son la reina. Si te comes un botillo en una palloza y luego subes al castillo, has convalidado tres meses de gimnasio.

    18 min
  4. EPISODE 396 TRAILER

    Encarnita Polo en las Grandes Biografías de Zafarrancho Vilima

    Hoy recordaremos la vida de la única artista española de la que nadie ha dicho ná malo. Divertida, profesional y bética hoy hablaremos de Encarnación Polo Oliva. Encarnita nació en Sevilla el 22 de enero de 1939. Su padre era maestro confitero y cada vez que se acercaba a la madre, le ponía un poquito de crema pastelera en la nariz, por eso Encarnita tenía más hermanos que una cofradía. Nuestra protagonista se interesó desde muy chiquitita por la música y el cine. Tanto es así que para conseguir el dinero de la entrada del cine de verano, la niña cantaba frente a una casa de “putitas” decía ella, digo yo que porque a lo mejor no lo eran del tó, estaban haciendo allí la especialidad, y entonces las mujeres le tiraban las monedas y se iba ella a ve La Lola se va a los puertos. A los 10 años ganó un concurso radiofónico y a los 12 se mudó a Barcelona para comenzar su carrera profesional. 12 años. Con 12 años no tenía yo ni la regla. Ese mismo año su padre murió y Encarnita dijo que nunca olvidaría el sabor de sus pestiños; Su madre, que tenía 8 hijos, dijo que ella tampoco iba a olvidarse del pestiño. Al llegar a la década de los 60, Encarnita, con 21 años y más experiencia que Rita Hayworth quitándose los guantes, consiguió consolidar su proyección artística gracias a su debut en TVE con Baladas del amor y a que se fue a Italia a hacer cine y cantar con la nariz congestioná, que allí gusta mucho. En 1967 se fue de gira por Hispanoamérica con un CD de Los Romeros de la Puebla y una botella de manzanilla porque ella no se perdía una feria ni aunque estuviera en Oklahoma. A su vuelta a España en 1969 se casó con un argentino, el compositor Adolfo Waitzman, con quien tuvo a su hija Raquel y que la primera vez que el hombre cogió aire pa seguí hablando a los 9 años, Encarnita aprovechó pa decirle que se divorciaba. En la navidad de 1970 jugó un partido de fútbol benéfico. Su equipo, el de las Finolis, se enfrentaba a las Folclóricas, capitaneado por Lola Flores y que quedó 1-1. Y con una peseta que pusiera cada asistente se recaudó dinero para una guardería y para pagar las 20.000 pesetas que cobró cada una, que era benéfico pero no gratis. También en 1970 participó en el programa de TVE Pasaporte a Dublín donde se elegiría al representante español para Eurovisión, pero que ganó Karina. Y si 1970 hubiera tenido 3 días más acaba con las guerras en el mundo, porque ese año le cundió más un bote de colorante pa el arroz. Ya en esta época tenía más pelucas que el Millonario en Carnavales, más dientes que Steve Buscemi y un éxito que se convertiría en la banda sonora del pop-flamenco: “Paco, Paco, que mi Paco…” Durante las décadas posteriores su presencia mediática fue disminuyendo progresivamente hasta que se convirtieron en apariciones esporádicas como su participación en marzo de 2017 con 78 años en First Dates, que digo yo que se creería la mujé que iba a la primera consulta del reumatólogo. Desgraciadamente el 14 de noviembre de 2025, con 86 años, un compañero de la residencia la abrazó demasiado fuerte aquí arriba en el cuello y Encarnita se fue sin que Bankia le devolviera el dinero que le estafó con las preferentes, aunque ustedes siempre podrán recordarla cuando se coman un pestiño o le echen al arroz una pizquita de colorante.

    5 min

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Programa de humor sobre tiempos pasados. Donde la nostalgia y la poca vergüenza se dan la mano. Zafarrancho Vilima se emite todos los viernes a las 19h. en SER+ Sevilla, Cadena SER 96.5 FM. También puedes ver los programas en nuestro canal de Youtube.

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