Una madre poniendo la mesa, nada más doméstico que eso no?, sin embargo en dos líneas ya sabes que algo se rompió. Casi todo el cuento es un diálogo entre madre e hijo, intercalado con los carteles de los negocios de la calle (una ferretería, una farmacia) como si fueran latigazos. Al principio parece un detalle decorativo. Después entendés que está marcando el tiempo mientras esa conversación se va convirtiendo en otra cosa. Trata sobre lo que una familia decide no contarse para "cuidar" al otro, y sobre el precio carísimo de ese silencio. Y el final...bueno, obliga a escuchar otra vez el relato. Sobre la escritora: Eugenia Almeida nació en Córdoba en 1972 y vive en Unquillo, es Licenciada en Comunicación Social, pero antes de eso —y esto es un dato que ella misma repite sin ninguna coquetería de escritora que se inventa un pasado obrero— trabajó de lavacopas, de moza, de personal de limpieza, de cadete, de secretaria, de vendedora, de artista callejera, de profesora particular, de recepcionista. A cada uno de esos trabajos, cuenta, iba con lo que llama su equipo de supervivencia: una lapicera y un cuaderno. En 2005 ganó el Premio Novela Dos Orillas, en Gijón, por El colectivo, su primera novela: un pueblo de provincia a mediados de los setenta donde un colectivo deja de parar, y donde nadie pregunta por qué. A esta novela y premio le siguieron: La boca de la tormenta (2015) Premio Alberto Burnichón. La tensión del umbral ganó en Francia el Premio Transfuge. Inundación. El lenguaje secreto del que estamos hechos (2019), libro de ensayos, se llevó el Premio de la Crítica de la Feria del Libro. Y Desarmadero (2022), un policial negro, ganó en Francia el Gran Premio de Literatura Policial de novela extranjera. Almeida sigue viviendo en Córdoba, tiene una columna radial "Las palabras y las cosas" en la FM de la UNC. Integra un grupo de investigación sobre el humor, lo cual dice bastante sobre una escritora a la que suelen encasillar, injustamente, como sombría.Gracias por escuchar y por likesDisfruten!