Empezamos ciclo (si queréis) sobre Claude, uno de los principales rivales de ChatGPT, de la gente de Anthropic. Veamos qué es y qué podemos hacer con él. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos el curso de Google Workspace, en el que aprendemos a configurar y utilizar toda la suite de Google Workspace de forma práctica y óptima con inteligencia artificial. Y ahora sí, vamos al lío. En este episodio quiero poneros al día sobre Claude, una herramienta de inteligencia artificial que ya os mencioné hace tiempo, pero que en los últimos meses ha pegado un acelerón espectacular. Hasta el punto de que, para según qué tareas, especialmente en programación, se ha convertido en mi opción principal. No porque ChatGPT no sea bueno, que lo es, sino porque Claude ha evolucionado muy rápido y ha afinado mucho algunas áreas clave. Para situarnos, Claude es el chat de Anthropic, igual que ChatGPT es de OpenAI, Gemini de Google o Grok de xAI. Compiten entre ellos y eso, como usuarios, nos beneficia muchísimo. Hoy quería hacer una visión general de todo el ecosistema de Claude y, si os encaja, abrir un ciclo en el podcast para ir profundizando paso a paso, como hice en su día con ChatGPT. Empiezo por Claude en la web. Entráis en Claude.ai y os encontráis con una experiencia muy familiar. Chats en una barra lateral, conversación principal en el centro y poco más. A simple vista parece “otro ChatGPT”, pero tiene matices interesantes. Por ejemplo, los proyectos. Funcionan de forma parecida a los proyectos de ChatGPT, con memoria propia, instrucciones y archivos asociados. Yo, por ejemplo, tengo un proyecto personal para convertir las memorias manuscritas de mi abuela en un libro. Ahí tengo las instrucciones explicando el contexto, los archivos con todas las transcripciones y voy trabajando poco a poco en darles forma. Claude no se “aprende” todo de golpe, pero sabe que tiene ese material y puede consultarlo cuando hace falta. Hasta aquí, pocas diferencias relevantes. Pero cuando entramos en los artefactos, la cosa se pone interesante. Los artefactos son una especie de espacio visual donde Claude genera y muestra resultados complejos: desde textos largos hasta aplicaciones, juegos o herramientas completas. Le puedes pedir, por ejemplo, que te haga el juego de la serpiente y te lo monta ahí mismo, con un botón para ver el resultado y otro para ver el código. La gran diferencia respecto a Canvas en ChatGPT es que aquí no tocas nada directamente. Todo se hace pidiéndoselo a Claude. Tú dices qué quieres cambiar y él lo hace. Es muy “modo terminal”, muy fiel a la esencia original de Claude. Otra pata importante es Claude Code, que es su entorno específico para trabajar con programación. En la versión web, esto funciona obligatoriamente conectado a GitHub. No puedes decirle “hazme un script suelto”; necesitas un repositorio. Puede sonar engorroso al principio, pero tiene una ventaja brutal: el control de versiones. Todo queda registrado, y si días después ves que algo se rompió, puedes deshacer cambios sin drama. Luego está la parte de conectores, que vendrían a ser lo mismo que las apps de ChatGPT. Puedes darle acceso a Gmail, Google Drive, Calendar o GitHub para que trabaje con esa información: resumir correos, revisar archivos, modificar eventos… Todo bastante potente y cada vez más integrado. Hasta aquí, lo que sería Claude en la web. Pero donde realmente empieza la fiesta es en la aplicación de escritorio. Ahí aparecen tres entornos claros: chat, code y cowork. El chat es lo mismo que ya conocemos. El entorno code es similar a Claude Code, pero con una diferencia clave: aquí puedes trabajar en local, sobre una carpeta de tu ordenador, sin pasar por GitHub. Y si quieres control de versiones, puedes activar git directamente en esa carpeta. Lo mejor de ambos mundos. Y finalmente está cowork, que es probablemente lo más potente… y también lo más delicado. Aquí Claude actúa como un agente capaz de interactuar con nuestro ordenador. Crear carpetas, modificar archivos, generar PDFs, abrir aplicaciones e incluso navegar por la web. Con extensiones y plugins puede hacer auténticas barbaridades productivas, pero también hay que ir con cuidado. Siempre conviene pedirle que explique qué va a hacer antes de ejecutarlo, para evitar sustos o liadas innecesarias. Además, Claude tiene extensión para Chrome, que te acompaña mientras navegas, resume páginas, interactúa con servicios como Spotify, Figma o incluso mensajería, y se integra muy bien con el flujo de trabajo diario. Es un “copiloto” bastante serio. En resumen, hoy quería daros una visión global de Claude: la versión web, la app de escritorio, el trabajo con código, los agentes y las extensiones. Donde más está brillando ahora mismo, al menos en mi experiencia, es en programación, especialmente con el modelo Opus 4.6, que me parece una auténtica locura. Si os apetece, podemos convertir esto en un ciclo en el podcast y bajar al barro, episodio a episodio, viendo cada parte con calma y ejemplos prácticos. Decídmelo y lo arrancamos :) Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!