1318. Hoy toca opinar sobre el salto al videopodcast. Así, sin adornos. Porque hoy quiero hablar de eso que parece que todo lo mejora, todo lo multiplica y todo lo soluciona… pero que también puede ser la responsable de que tu proyecto acabe desapareciendo. Ya sabéis que los viernes me gusta liberar tensiones y dejaros pensando. Y hoy voy a poner el foco en algo que cada vez veo más: ese salto casi obligatorio al vídeo, como si grabar solo en audio se hubiera quedado corto, como si no fuera suficiente. Emitir tu podcast en vídeo puede traerte visibilidad, claro que sí. Faltaría más. Añades imagen al sonido, entras en otras plataformas, amplías escaparate. Pero la pregunta no es si puede sumar. La pregunta es: ¿puedes sostenerlo? Grabar un podcast únicamente sonoro es relativamente sencillo. Un micrófono dinámico, una sala tranquila, un guión estructurado y un ordenador o grabadora. Poco más. Incluso con invitados presenciales, el salto técnico no es dramático. Y eso tiene una ventaja enorme: puedes mantenerlo en el tiempo. Puedes encontrar tu equilibrio entre inversión de tiempo y una audiencia mínima que justifique seguir. El problema viene cuando decides incorporar vídeo a un proyecto que nació como audio. Y no hablo de una llamada por Zoom con la cámara encendida. Hablo de un videopodcast “hecho y derecho”: varias cámaras, iluminación, set, edición más compleja, planificación visual. Eso multiplica los tiempos de producción y el desgaste. Diez episodios en audio no tienen nada que ver con diez episodios en vídeo. Ni en esfuerzo, ni en coste, ni en presión. Y si esa primera temporada no alcanza la audiencia que esperabas (algo totalmente normal en los primeros meses de vida de un podcast) el golpe anímico es mayor. Además, la cámara cambia la energía. No es lo mismo hablarle al oído a quien te escucha que sentir focos y lentes apuntándote. No todo el mundo quiere exponerse así. Y si empiezas a priorizar cómo te ves por encima de lo que quieres transmitir, el proyecto empieza a resentirse. Y todavía no he entrado en la “otra liga”: la de los clips, la de los primeros tres segundos, la de competir por atención inmediata. Porque cuando entras ahí, ya no compites solo con otros podcast. Compites con todo. Mi reflexión es sencilla: si estás cómodo en audio, piénsatelo bien antes de dar el salto. No porque el vídeo sea malo, sino porque exige mucho más. Y un podcast no es un episodio suelto. Es algo que tendrás que repetir semana tras semana. ¿Y tú? ¿Qué opinas? _____________ Consigue tu entrada para el directo de 'Contando Kilómetros Podcast' el 28 de marzo en las Podnights Madrid a través de Eventbrite https://www.eventbrite.es/e/1980175107050?aff=oddtdtcreator _____________ ¡Gracias por pasarte 'Al otro lado del micrófono' un día más para seguir aprendiendo sobre podcasting! Si quieres descubrir cómo puedes unirte a la comunidad o a los diferentes canales donde está presente este podcast, te invito a visitar https://alotroladodelmicrofono.com/unete Además, puedes apoyar el proyecto mediante un pequeño impulso mensual, desde un granito de café mensual hasta un brunch digital. Descubre las diferentes opciones entrando en: https://alotroladodelmicrofono.com/cafe. También puedes apoyar el proyecto a través de tus compras en Amazon mediante mi enlace de afiliados https://alotroladodelmicrofono.com/amazon La voz que puedes escuchar en la intro del podcast es de Juan Navarro Torelló (PoniendoVoces) y el diseño visual es de Antonio Poveda. La dirección, grabación y locución corre a cargo de Jorge Marín. La sintonía que puedes escuchar en cada capítulo ha sido creada por Jason Show y se titula: 2 Above Zero. 'Al otro lado del micrófono' es una creación de EOVE Productora.