Marketing Online

Joan Boluda

Todo lo que siempre has querido saber y nunca te has atrevido a preguntar sobre Marketing Online.

  1. HACE 23 H

    3015. Crear un segundo cerebro

    Hoy vemos cómo crear un segundo cerebro. De dónde surge el concepto del cerebro digital, qué utilidades podemos darle, y qué herramientas podemos usar. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy finaliza el curso de Gemini, en el que estamos aprendiendo a dominar el ecosistema de inteligencia artificial de Google para integrarlo en nuestro día a día y potenciar nuestra productividad al máximo. Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros del second brain, del segundo cerebro, del cerebro digital… llamadlo como queráis. La idea es muy sencilla: igual que cuando el disco duro del ordenador se queda pequeño compramos uno externo, hacemos exactamente lo mismo, pero con nuestra mente. Vivimos rodeados de información. Aprendemos cosas constantemente, consumimos contenidos, tenemos ideas, recibimos correos, mensajes, llamadas, newsletters, documentos, fotos… y todo eso no cabe en la cabeza. O, mejor dicho, cabe un rato, pero luego se pierde. Porque no nos acordamos ni de lo que cenamos ayer. El second brain nace precisamente de esa necesidad de descargar información. No es nada nuevo: siempre hemos tomado apuntes, subrayado libros, escrito diarios o hecho listas. Lo nuevo es ponerle nombre y método. En 2022, Tiago Forte popularizó el concepto con su libro Building a Second Brain, pero en realidad llevamos toda la vida haciendo esto de una forma u otra. Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda.com, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores. Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos. Así que mi recomendación es clara: montad vuestro second brain, hacedlo fácil y dejad que la inteligencia artificial haga el trabajo pesado. Si sois unos Sheldon Cooper igual no lo necesitáis, pero al resto os aseguro que os va a cambiar la forma de pensar y de trabajar. Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces, ¡muy buen fin de semana!

    3 min
  2. HACE 1 DÍA

    3014. Campaña crowdfunding 6: Brainstorming

    Hoy hacemos un brainstorming en falso directo con Valentí Acconcia, para ver cómo plantear el funcionamiento y reglas de la baraja del emprendedor. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos entrando ya la recta final del curso de Gemini, en el que estamos aprendiendo a dominar el ecosistema de inteligencia artificial de Google para integrarlo en nuestro día a día y potenciar nuestra productividad al máximo. Y ahora sí, vamos al lío. En este episodio me acompaña Valentí Acconcia, amigo de hace muchos años y consultor especializado en crowdfunding, para compartir con vosotros algo poco habitual. Un brainstorming en abierto. No venimos con una idea cerrada ni con un producto decidido, sino con el proceso real que hay detrás cuando una comunidad participa de verdad en la creación de algo nuevo. Todo parte de una votación clara. Os pregunté si preferíais que el proyecto fuera un juego o una herramienta, y la respuesta fue contundente: herramienta. Y aquí pasa algo muy interesante, y Valentí lo explica muy bien. Cuando tienes una comunidad madura, acostumbrada a opinar y a participar, el crowdfunding deja de ser solo financiación y se convierte en un ajuste fino entre lo que se quiere crear y lo que realmente se necesita. Esto reduce muchísimo el riesgo de lanzar algo que no encaje. A partir de ahí empezamos a explorar posibilidades. La idea base es una baraja de cartas pensada para ayudar a emprendedores y negocios a trabajar mejor su día a día. No algo que se use una vez al año, como un canvas clásico, sino una herramienta viva, que se pueda sacar cada mañana y decir: “Vale, ¿qué toca hoy?”. Hablamos de varias aproximaciones. Una de ellas es que las cartas planteen retos concretos: investigar una red social, probar un formato nuevo, analizar una métrica distinta, salir de la zona de confort. Otra posibilidad es introducir roles: Pensar un reto desde el punto de vista del CEO, del CTO, del perfil técnico, del marketing… incluso aunque estéis solos. Ponerse en el papel del otro es una forma brutal de aprender y de detectar ángulos que normalmente no veis. También aparece con fuerza la idea de usar la metodología ADEP: análisis, diagnóstico, estrategia y plan de acción. Cartas que os obliguen a recorrer ese camino, pero de forma no obvia, forzando el pensamiento lateral. No siempre mirar analytics cuando habláis de alcance, no siempre redes cuando pensáis en crecimiento. Justamente lo interesante es que las combinaciones os lleven a conclusiones distintas a las habituales. Y aquí entra una de las ideas más interesante. Las cartas pueden ser finitas, pero el contenido no. En ciertas cartas, un QR puede llevaros a noticias actuales, a tendencias, a proyectos que se están financiando ahora mismo, a oportunidades reales del mercado. Eso convierte la baraja en algo vivo, que evoluciona con el tiempo y que os obliga a conectar vuestro negocio con lo que pasa ahí fuera. Durante la charla también surge una pregunta clave: ¿Planteamos la baraja para usar en solitario o en grupo? La respuesta aún no está cerrada, y aquí es donde vuestra opinión vuelve a ser fundamental. Puede ser una herramienta individual, pero también algo que funcione con socios o equipos pequeños, usando las mismas cartas con dinámicas distintas. La conclusión es clara. No queremos decidir esto solos. Queremos que el producto final sea el resultado de un gran brainstorming colectivo. Por eso hemos dejado abierto el formulario en boluda.com/baraja, para que nos digáis qué os interesa más, qué dinámica os encaja, o incluso si tenéis una idea completamente distinta. Este episodio no va de presentar un producto, sino de enseñaros cómo se construye de verdad algo con la comunidad en el centro. Si lo hacemos bien, no solo tendremos una mejor herramienta, sino también un proyecto con mucho más engagement y sentido para todos. Ahora os toca a vosotros. Decidnos qué queréis crear. :) Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!

    25 min
  3. HACE 2 DÍAS

    3013. Cómo subir precios (bien hecho)

    Hoy vemos la mejor estrategia para subir precios, y aprovechar tanto el FOMO para conseguir ventas, como para fidelizar y aumentar la percepción de valor. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de Gemini, en el que aprenderemos a dominar el ecosistema de inteligencia artificial de Google para integrarlo en nuestro día a día y potenciar nuestra productividad al máximo. Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una duda que surge mucho en las preguntas de los lunes, y a lo que, curiosamente, nunca le había dedicado un episodio entero: Cómo subir precios… pero bien hecho. Subir precios no va de apretar un botón y ya está. La clave, siempre, es el proceso. Para mí hay una estrategia que funciona una y otra vez, en mis proyectos y en los de clientes, y empieza por algo muy sencillo: avisar. Nada de subir precios de golpe y por sorpresa. Para empezar, se comunica con antelación, se explica cuándo será la subida y qué productos o servicios se verán afectados. Incluso se puede contar el motivo: más valor, más funcionalidades, crecimiento del proyecto… lo que tenga sentido en vuestro caso. Ese tiempo entre el aviso y la subida es oro puro. ¿Por qué? Porque provoca acción. Hay gente que quizá pensaba comprar “algún día”, pero al saber que el precio va a subir dentro de dos o tres semanas, se decide. Esto es especialmente potente en membership sites, porque no hablamos de una compra puntual, sino de una cuota recurrente. Aprovechar el precio antiguo antes de la subida es un incentivo enorme. El segundo punto, y para mí uno de los más importantes, es mantener el precio a los clientes actuales siempre que sea posible. Esto tiene muchísimos beneficios. Por un lado, genera una percepción brutal de valor: están pagando 15 por algo que ahora vale 24. Ese “gap” se nota y se agradece. Por otro, aumenta muchísimo la fidelidad y la retención. La gente piensa: “¿Por qué me voy a ir si aquí me mantienen el precio?”. A mí me ha pasado como cliente, por ejemplo con herramientas que uso desde hace años y que me conservan tarifas antiguas. Aunque haya alternativas, ni me planteo cambiar. Además, seamos sinceros: también hay un punto humano. Si alguien confió en vosotros cuando empezabais, cuando el proyecto aún no tenía el recorrido actual, tiene todo el sentido cuidar a esa gente. No es solo estrategia, también es coherencia y valores. A nivel de comunicación, aquí conviene segmentar. A los clientes actuales se les dice claramente que el precio sube, pero que a ellos no les afecta. Tranquilidad y refuerzo de la relación. Al resto del público, el mensaje es distinto: “Voy a subir precios, si estabais pensando en apuntaros, ahora es el momento”. Son objetivos distintos. A unos queremos retenerlos y a otros atraerlos. Y sí, avisar hace que mucha gente compre antes, pero también empuja a los eternos del “el mes que viene”, "otro día", "hoy no me va bien"... Ese síndrome de “ya lo haré” que nunca llega. El aviso rompe esa inercia y convierte la intención en acción. Después viene el tercer paso: subir el precio. Y aquí pueden pasar dos cosas. Que todo vaya bien y el proyecto siga creciendo con el nuevo precio. Perfecto. O que os hayáis pasado y las ventas se frenen en seco. ¿Y qué pasa entonces? Absolutamente nada. Siempre estáis a tiempo de bajar precios. No se caen los anillos por hacerlo. De hecho, bajar precios suele ser bien recibido por los clientes. Otra opción intermedia es jugar con descuentos puntuales: Black Friday, aniversarios, fechas señaladas… Esto permite testear si el problema real es el precio. Eso sí, cuidado con abusar, porque si siempre hay descuentos, la gente acaba esperando y nunca paga el precio completo. En resumen, subir precios no es un drama si se hace con cabeza: avisar con tiempo, mantener precios a los clientes actuales, comunicar bien según el público y, si algo no funciona, corregir sin miedo. Es una estrategia probada, sencilla y muy efectiva. :) Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!

    13 min
  4. HACE 3 DÍAS

    3012. Doctor Business

    Hoy vemos cómo afrontar la estrategia ADEP de un negocio como un médico lo haría con uno de sus pacientes. Toca metáfora. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos con el curso de Gemini, en el que aprenderemos a dominar el ecosistema de inteligencia artificial de Google para integrarlo en nuestro día a día y potenciar nuestra productividad al máximo. Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una interesante analogía. EL Doctor Business. De hecho, un consultor no deja de ser un médico de empresas. Los problemas cambian, pero la lógica para tratarlos es muy parecida. Por eso utilizo siempre la metodología ADEP: Análisis, Diagnóstico, Estrategia y Plan de acción. Empiezo por el análisis, que no es más que mirar datos. Igual que cuando vais al médico y os toma la temperatura, os ausculta o revisa los reflejos, en un negocio miramos ingresos, visitas, conversiones, recurrencia, costes… Todo lo que nos ayude a entender qué está pasando. A veces hay tantos datos que abruman, así que la clave es recopilar solo los que de verdad son relevantes. Con esos datos pasamos al diagnóstico. Aquí ya no miramos números, sino que ponemos nombre al problema. Igual que un médico dice “esto es un catarro” o “esto es una infección”, en un negocio podemos decir “esto es un problema de alcance” o “esto es un problema de conversión”. Puede que el producto sea bueno y la web funcione bien, pero no llegue suficiente gente. O justo al revés: mucha audiencia, pero nadie compra. Identificar bien la “enfermedad” es fundamental. Después viene la estrategia, que es decidir por dónde vamos a atacar el problema. El médico decide si hace falta descanso, medicación o algo más serio. En un negocio ocurre lo mismo: ¿vamos a apostar por difusión?, ¿por publicidad?, ¿por contenido?, ¿por mejorar la oferta? Aquí todavía no hacemos nada concreto, solo elegimos el camino. Y finalmente llegamos al plan de acción, que sería la receta. Acciones concretas, claras y ejecutables: lanzar campañas de Ads, colaborar con creadores de contenido, abrir un podcast, cambiar un CTA, ajustar un copy… Lo que toque según la estrategia elegida. Ahora bien, aquí es donde entran tres máximas que siempre sigo para no liarnos más de la cuenta. La primera es aprovechar lo que ya tenemos. Igual que un médico no te manda al Kilimanjaro a buscar una planta rara si tienes una farmacia en la esquina, en un negocio debemos tirar de nuestras fortalezas. Eso está en la F del DAFO. Si sabes escribir, escribe. Si sabes hablar, habla. Si tienes dinero, paga a quien sepa hacer lo que tú no haces bien. No tiene sentido forzarnos a hacer cosas que no encajan con nosotros cuando ya tenemos recursos disponibles. La segunda máxima es ir de lo más fácil a lo más difícil. No se trata de matar moscas a cañonazos. Si el problema se puede arreglar cambiando un botón o ajustando un mensaje, no tiene sentido rehacer toda la web o montar un proyecto gigantesco. Muchas veces, lo más simple es también lo más rápido y lo que antes da resultados. Y la tercera máxima es ir de lo menos radical a lo más radical. Ojo, porque fácil no siempre significa poco agresivo. Cambiar un precio es facilísimo, pero puede ser un cambio muy radical. Antes de tocar cosas clave como la propuesta de valor o el pricing, probemos ajustes pequeños: un texto, un CTA, una estructura. Busquemos ese 20 % de esfuerzo que nos puede dar el 80 % de resultado. Con estas tres reglas (fortalezas, facilidad y grado de radicalidad), el plan de acción deja de ser un caos de ideas y se convierte en una hoja de ruta clara y lógica. A veces tocará ser más contundente, sí, pero que sea porque no queda otra, no porque nos hayamos flipado a la primera. Esta es, en esencia, mi forma de trabajar como “doctor de negocios”. Espero que os sirva tanto para vuestros propios proyectos como para ayudar a clientes, porque tener este marco mental ahorra tiempo, dinero y muchos dolores de cabeza. :) Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!

    16 min
  5. HACE 4 DÍAS

    3011. Preguntas y Gemini

    Hoy contesto preguntas sobre email marketing, la era de la IA, el auge de los second brains, nicho mínimo viable, y externalizar servicios. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empezamos con el curso de Gemini, en el que aprenderemos a dominar el ecosistema de inteligencia artificial de Google para integrarlo en nuestro día a día y potenciar nuestra productividad al máximo. Y ahora sí, aquí van las preguntas del día: 1. Hola Joan, Hokage del Marketing, y sus ninjas de soporte. Gracias totales. Hace un mes lancé un libro en Amazon apoyado por el curso de autopublicación. Puse el libro gratis y corrí la voz. Con este método llegué a un número interesante de lectores: amigos, familiares, y algunos extraños en RRSS. Ahora, para la siguiente fase, ¿qué podría hacer? Sé que el marketing de Amazon es ideal, pero mi libro tiene algunas escenas que no son para niños y por esto no puedo usarlo, así que ¿hay alternativa? ¿Ads en Meta, o X? Tú me dirás. Tengo una web donde comparto entradas sobre literatura fantástica, horror y ciencia ficción, los temas de mi libro, y puse allí un anuncio que lleva a Amazon: ranghul.com. Hace poco hice un vídeo de un hombre lobo con mi libro con vids (videos) y lo estoy compartiendo en Meta, pero me gustaría saber qué jutsus (técnicas/estrategias) conoces. (Carlos) 2. Hola Joan y equipo de soporte! Espero que este 2026 os esté yendo genial! Tengo una pregunta para que Joan conteste un lunes, sobre la IA. Tal como está avanzando, crees que ahora sí que puede representar un riesgo para muchos negocios? por ejemplo de desarrollo de software (Pepa) 3. Hola joan, felicidades por esos 3000 episodios, vamos a por los 10.000. XD Quería preguntarte sobre todo el tema del second brain. cómo lo ves? qué opinas de todo esto? vale la pena empezar a crear esa base de datos de alguna forma?? (Joaquin) 4. Hola Joan, Estoy dudando entre nichar mucho mi proyecto o dejarlo más abierto para no “cerrarme puertas”. Entiendo la teoría de nichar, pero en la práctica me da miedo quedarme sin mercado. ¿Cómo decides tú hasta qué punto nichar sin pasarte? Gracias por todo. (Sandra) 5. Muy buenas, Tengo un e-commerce pequeño y estoy valorando externalizar atención al cliente, pero me preocupa perder el trato cercano que tanto valoran mis clientes. ¿En qué momento crees que externalizar deja de ser un riesgo y pasa a ser una mejora? Un saludo y gracias por el contenido. (Luis) ¡Y hasta aquí las preguntas de la jornada! Espero que las respuestas hayan sido de interés y de ayuda tanto para los que han preguntado como para los que han escuchado. Os recomiendo ampliar lo comentado con el episodio 2869. Google Groups para la duda de Carlos, y si queréis aprender a hacerlo, el curso de newsletters con Google Groups, que es el servicio que utilizo yo para mi newsletter, gratis e ilimitado. También os dejo el enlace de la web Will Robots Take My Job para la pregunta de Pepa, así como del episodio 2583. GPTs y nichos mínimos viables para Sandra. Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana martes con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!

    22 min
  6. 6 FEB

    3010. Programar con ChatGPT

    Hoy os cuento cómo programar con ChatGPT (y otros modelos de IA). Qué opciones tenemos (de la más simple a la más profesional), y qué podemos lograr. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos ya entrando en la recta final del curso de Moodle para Fundae, en el que vemos cómo construir una academia que cumpla los requisitos de la formación bonificada de Fundae. ¡A por él! Ahora sí, vamos al lío. En este episodio os cuento, con un ejemplo muy real, cómo he estado programando con inteligencia artificial y qué formas tenemos hoy en día de hacerlo según el nivel de complejidad del proyecto. Todo el sistema del directorio de profesionales (formularios, validaciones, verificación de datos, uso del Gravatar, Open Graph para redes sociales...) lo he hecho a medida, sin plugins, programando con ayuda de ChatGPT. Y no porque yo sea programador profesional, sino porque quería poner a prueba hasta dónde se puede llegar usando bien estas herramientas. Y ahora sí, vamos al lío. Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda.com, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores. Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos. Como podéis ver, hay distintos niveles para programar con inteligencia artificial, y cada uno tiene su uso. Es clave entender el mapa completo y luego, si queréis, profundizar paso a paso en cada herramienta. Si os apetece, puedo convertir todo esto en un ciclo más detallado y práctico. Y si no, ningún problema: volvemos al marketing puro y duro. :) Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces, ¡Muy buen fin de semana!

    6 min
  7. 5 FEB

    3009. Canvas de ChatGPT

    Hoy vemos qué son los canvas en ChatGPT, cómo invocarlos, utilizarlos, las tres formas de edición, sus límites, y qué podemos hacer con ellos. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos ya entrando en la recta final del curso de Moodle para Fundae, en el que vemos cómo construir una academia que cumpla los requisitos de la formación bonificada de Fundae. ¡A por él! Ahora sí, vamos al lío. Hoy os hablo de Canvas, una de esas funcionalidades de ChatGPT que, cuando la entiendes bien, te cambia por completo la forma de trabajar con textos y código. Canvas nace para resolver un problema muy típico. El “rollo patatero” de pedir un texto, luego pedir un cambio, que lo reescriba entero, luego pedir otro ajuste... y así en bucle. En lugar de eso, Canvas crea un documento editable, vivo, que puedes ir puliendo sin perder el contexto ni volver a empezar cada vez. Es como tener un Word o un Google Docs integrado dentro de ChatGPT, con la IA actuando como copiloto. Básicamente puede hacerse de dos formas: Pidiéndolo directamente (“abre un Canvas…”) o desde el botón de +, buscando el icono de la hoja con el lápiz. Una vez abierto, el texto aparece dentro de un recuadro especial y, desde ahí, tienes tres opciones rápidas: copiar el contenido, editarlo o descargarlo en PDF, Word o Markdown. Cuando entramos en modo edición es donde Canvas brilla de verdad. Por un lado, podéis editar el documento a mano, como en cualquier procesador de textos: escribir, borrar, mover párrafos, cambiar títulos… Por otro lado, podéis seguir usando el chat, pero ahora todo lo que pidáis se aplicará directamente sobre el documento. Traducirlo, cambiar el tono, hacerlo más cariñoso o más informal. El texto se transforma delante de vuestros ojos, sin duplicarse ni desordenarse. Y finalmente, podéis editar con los accesos directos, que son muy prácticos. Podéis gestionar emojis (añadirlos, quitarlos o distribuirlos), pulir el formato para dejar el texto “niquelado”, adaptar el nivel de dificultad (desde un texto académico hasta uno para niños), cambiar la extensión, alargando o acortando el contenido con un simple control deslizante, o incluso activar sugerencias que funcionan como comentarios críticos, tipo post-it, que podéis aceptar o descartar uno a uno. Canvas también funciona con código, y aquí cambia ligeramente el enfoque. Aparecen las líneas numeradas y los accesos directos se adaptan al mundo del desarrollo: añadir comentarios explicativos, insertar logs, detectar bugs, revisar el código, o incluso cambiarlo de lenguaje de programación, por ejemplo de PHP a Python o JavaScript. Es una herramienta especialmente potente para iterar sobre código sin miedo a romperlo todo. Otro punto muy interesante es que podéis tener varios Canvas dentro de una misma conversación. Podéis cerrar uno, seguir hablando, abrir otro distinto, y luego acceder a todos desde un pequeño icono arriba a la derecha que lista todos los documentos creados en ese chat. Todo queda ordenado y accesible. Y si os preocupa “liarla” con algún cambio, tranquilidad: Canvas tiene control de versiones. Podéis ver qué ha cambiado en cada edición, revisar diferencias y volver a versiones anteriores, incluso días después. No es un simple deshacer, es un historial completo del documento. Eso sí, Canvas tiene límites. No es infinito. A partir de unos 5.000 tokens (aproximadamente 4.000 palabras), empieza a fallar. OpenAI no documenta claramente estos límites y parece que van ajustándolos, pero para cartas, artículos, documentos habituales o código razonable, es más que suficiente. En resumen, Canvas merecía un episodio propio. Es una herramienta pensada para trabajar mejor, no solo para “hablar” con ChatGPT. Os animo a probarla conscientemente: la próxima vez que tengáis que escribir un texto importante o trabajar un código con iteraciones, usad Canvas y comparad la experiencia. Y si descubrís usos nuevos o ideas que no haya comentado, me encantará que me lo digáis, ya sea a través del formulario de contacto o de un comentario en Spotify. :) Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!

    19 min
  8. 4 FEB

    3008. Compartir en ChatGPT

    Hoy vemos las diferentes formas (y definiciones) de compartir desde ChatGPT. Conversaciones, canvas, proyectos, GPTs, y chats grupales. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos ya en pleno curso de Moodle para Fundae, en el que vemos cómo construir una academia que cumpla los requisitos de la formación bonificada de Fundae. ¡A por él! Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de algo que, a primera vista, parece sencillo pero que en realidad tiene más miga de lo que parece: cómo compartir en ChatGPT. Porque sí, se puede compartir… pero no todo se comparte igual, ni funciona de la misma forma. Así que vamos a poner un poco de orden y a arrojar algo de luz sobre todas las opciones que tenemos. Para empezar, la forma más simple de compartir es una conversación concreta. Imaginad que estáis hablando con ChatGPT sobre dónde ir de vacaciones, llegáis a una conclusión y pensáis: “Esto se lo tengo que enseñar a mi pareja”. En ese caso, basta con darle al botón de “compartir” que hay arriba a la derecha y se genera un enlace. Ese enlace permite que cualquiera vea esa conversación completa, de principio a fin, incluso aunque no tenga cuenta en ChatGPT. Es, básicamente, como un copiar-pegar, pero mucho más cómodo. Eso sí, hay un detalle importante: ese enlace no se actualiza solo. Si seguís escribiendo después en la conversación, lo nuevo no se verá en el enlace… a no ser que volváis a darle al botón de compartir. Sí, es raro, pero así funciona. Ojo, el enlace es el mismo, pero solo se “refresca” el contenido cuando lo compartís de nuevo. Y si en algún momento os arrepentís, siempre podéis borrar esos enlaces desde la configuración de datos y dejarlo todo cerrado. Además, si la persona que recibe el enlace decide seguir escribiendo en esa conversación, lo que ocurre no es que os “meta mano” en la vuestra. Se crea una copia, un clon, que continúa solo en su cuenta. Es como hacer una fotocopia de unos apuntes: a partir de ahí, cada uno escribe en su hoja y no afecta al original. Este mismo sistema funciona también con los Canvas, que son documentos editables dentro de ChatGPT, muy parecidos a un Google Docs. Podéis usarlos para textos largos, biografías, currículums o cualquier documento que queráis ir retocando poco a poco. Un Canvas se puede compartir igual que una conversación, mediante enlace, y pasa exactamente lo mismo: quien lo abre ve el documento tal como estaba en ese momento, y si lo modifica, trabaja sobre su propia copia. El siguiente nivel es compartir proyectos. Un proyecto es como una carpeta que agrupa conversaciones, instrucciones y contexto. Cuando compartís un proyecto, lo que estáis haciendo es compartir todo ese conjunto de chats que existían en ese momento. De nuevo, es una “fotocopia”, pero en lugar de un folio, es una libreta entera. Si alguien entra y continúa una conversación, se crea una versión duplicada dentro del proyecto. Esto puede ser útil, pero también se vuelve caótico muy rápido si varias personas empiezan a escribir, porque aparecen copias y más copias de conversaciones. No es la mejor opción si lo que buscáis es una charla fluida entre varias personas. Luego tenemos otra forma de compartir que es totalmente distinta: los GPTs personalizados. Aquí no compartís una conversación ni un proyecto, sino una herramienta. Creáis un GPT con unas instrucciones, un tono y quizá una base de conocimiento concreta, y lo compartís para que otros lo usen. Cada persona tendrá sus propias conversaciones con ese GPT, independientes de las vuestras. Es una forma muy potente de compartir “cómo piensa” o “cómo responde” ese GPT, pero no lo que se ha hablado con él. Y por último, llegamos a la opción más reciente: los chats grupales. Esto sí que se parece mucho a un grupo de WhatsApp, pero con ChatGPT dentro. Invitáis a otras personas a una conversación y todos escribís en el mismo hilo, en tiempo real. Aquí no hay copias ni clones. Todo está sincronizado. ChatGPT participa cuando toca, responde a preguntas y sabe cuándo los mensajes son entre personas y cuándo van dirigidos a él. Incluso podéis mencionar a alguien con arroba, igual que en un grupo clásico. Eso sí, los chats grupales no se pueden compartir con enlaces externos, por motivos de privacidad. En resumen, en ChatGPT se puede compartir de muchas formas: conversaciones, Canvas, proyectos, GPTs personalizados y chats grupales. Cada una tiene su lógica, sus ventajas y sus limitaciones. Lo importante es entender qué estáis compartiendo exactamente en cada caso: una "fotocopia" fija, una copia editable, una herramienta o una conversación en vivo. Espero que con esto tengáis más claro el panorama y que al menos una de estas opciones para compartir desde ChatGPT os encaje para vuestros proyectos personales o profesionales. :) Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!

    18 min

Anfitriones e invitados

4.9
de 5
112 calificaciones

Acerca de

Todo lo que siempre has querido saber y nunca te has atrevido a preguntar sobre Marketing Online.

Más de Marketing Online

También te podría interesar