Carlos Cuesta comenta la despedida de la ya ex vicepresidenta y ministra de Hacienda, y recuerda las personas de su entorno salpicadas de corrupción. Carlos Cuesta ha dedicado el editorial de este jueves a la salida de María Jesús Montero del Gobierno y a su aterrizaje en Andalucía como candidata socialista, un movimiento que el periodista ha analizado no como una decisión de la propia Montero, sino como una maniobra calculada de Pedro Sánchez para colocar a sus alfiles en los territorios clave antes de perder las elecciones generales. "La mandan", ha resumido Cuesta, desmontando el relato de sacrificio voluntario con el que la todavía vicepresidenta ha adornado su despedida. En La Noche de Cuesta, Carlos Cuesta ha recordado que María Jesús Montero se definió a sí misma, en tercera persona, como "la mujer con más poder del conjunto de la democracia". "Le faltó decir plebeyos", ha apuntado Cuesta, que ha vaticinado un resultado electoral de mucho cuidado en Andalucía, donde todas las encuestas sitúan al PP en torno al 40% y al PSOE disputando la segunda plaza con Vox en un rango del 18 al 20%. Ha llamado también la atención sobre el hecho de que Montero no haya renunciado a su acta de diputada nacional pese a presentarse como candidata autonómica. A su juicio, la explicación es sencilla: "Usted no quería ni de broma ir a Andalucía" y el acta nacional es el salvavidas que le permite salir corriendo si el resultado es tan malo como se prevé.El fusible de Sánchez Cuesta ha enmarcado la trayectoria de Montero en el patrón que define la forma de operar de Pedro Sánchez con sus colaboradores: utilizarlos hasta que dejan de ser útiles y prescindir de ellos sin contemplaciones. Ha recordado el caso de Iván Redondo como precedente. "Le arrancó la cabeza como una gamba", ha dicho, añadiendo que Sánchez "solamente tiene la alianza con él mismo". En el caso de Montero, la función asignada habría sido doble. Por un lado, recaudar lo máximo posible para financiar los pactos con los partidos separatistas y comunistas que sostienen al Gobierno. Por otro, mirar hacia otro lado ante determinadas irregularidades. "Son demasiados los casos en los cuales Hacienda no se ha enterado de nada y han acabado en corrupciones como la copa de un pino", ha señalado, citando el caso Hidrocarburos, con 182 millones de fraude en el IVA, el caso de David Sánchez tributando en Portugal mientras vivía en la Moncloa, o la furgoneta camperizada de su hermano aparcada en el parking de autoridades. "La misma Hacienda que nos ve en el momento en el que nos dirigimos una grapa", ha concluido, no vio nada de todo eso.El plan de Sánchez para después de perder El periodista ha expuesto lo que a su juicio es la estrategia de fondo del presidente. Y es que Sánchez da por hecho que perderá las próximas elecciones generales y que el PP gobernará con dependencia de Vox. Confía en que esa situación genere tensión y frustración entre el electorado de derechas, lo que le permitiría volver a presentarse como alternativa con el respaldo de sus alfiles desplegados en las federaciones territoriales. "Espero que PP y Vox entiendan que este es el escenario preferido por Pedro Sánchez y que hagan exactamente lo contrario de lo que él desea", ha advertido Cuesta.Los casos que rodean a Montero Durante la última parte del editorial, Carlos Cuesta ha enumerado los casos de corrupción que, sin implicar directamente a Montero, sí afectan a personas de su entorno inmediato. El primero, su jefe de gabinete Carlos Moreno, acusado por Víctor Aldama de haber recibido 25.000 euros en metálico a cambio de aplazar deudas tributarias a empresas de la trama y de haberse valido de esa red para buscar vivienda. El segundo, Vicente Fernández Guerrero, expresidente de la Sepi al que ella nombró personalmente y que es ahora protagonista del caso Sepi, en el que la UCO sospecha de un entramado para cobrar comisiones en contratos públicos con posible reparto al PSOE. El tercero, el expresidente del Tribunal Económico-Administrativo Central, José Antonio Marcos San Juan, contra quien la Fiscalía Anticorrupción ya ha presentado querella por favores fiscales a cambio de comisiones, y en cuyo domicilio aparecieron fajos de billetes escondidos detrás de peluches. El cuarto, la presidenta del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales, que ha atraído la atención de la UCO por su posible vinculación con el caso Begoña Gómez y la operación Leire. Cuesta ha cerrado recordando que la propia Montero incluyó a Leire Díez en el grupo de asesores encargado de los contratos del COVID, "los contratos con menor control de la historia reciente de España porque todos eran de urgencia". Según Carlos Cuesta, ese es el motivo real por el que Sánchez ha decidido alejarla: "Ya no ha podido ser más leal, pero Pedro Sánchez no es leal a absolutamente nadie".