La cantante argentina Lilí Gardés ha venido a París en el marco de su gira europea para presentar su nuevo álbum “Mis otros yo” que la llevará a varias ciudades alemanas y a los Países Bajos. Pero antes ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI acompañada por Gianni Sabbione, músico, compositor, letrista y director escénico, y Alan Puyol compositor, arreglador y pianista del Teatro Colón y el Teatro San Martín quienes forman el Lilí Gardés Trio. Lilí Gardés es una cantante, compositora, letrista y performer argentina vinculada al movimiento del tango electrónico o neotango contemporáneo. Su obra se caracteriza por fusionar el tango tradicional rioplatense con elementos de música electrónica, pop, rock y ritmos latinos, creando una propuesta artística moderna que mantiene la sensibilidad poética del tango clásico mientras la proyecta hacia nuevas generaciones. Nacida y formada en Buenos Aires, Lilí Gardés comenzó su relación con el tango desde muy joven. Según contó en entrevistas, desde niña participaba en coros escolares y estudiaba guitarra. Su apellido artístico surgió como un apodo relacionado con su admiración por Carlos Gardel: la llamaban “La Gardés” o “La Gardelita”, sobrenombre que finalmente adoptó como nombre artístico por la fuerte identificación emocional y cultural que sentía con el tango. Su carrera profesional comenzó alrededor de 2013 con el lanzamiento de su primer álbum, titulado Uno. En esa etapa inicial, su sonido estaba más cercano al tango tradicional, aunque ya incluía composiciones propias y búsquedas sonoras contemporáneas. Con el tiempo, Gardés empezó a distanciarse de las formas más conservadoras del género y desarrolló una identidad artística más experimental. Ella misma explicó que no se sentía cómoda dentro de los límites rígidos del tango clásico y que necesitaba “crear y recrear” antes que limitarse a interpretar repertorio tradicional. El verdadero punto de consolidación de su estilo llegó con su segundo álbum, Acostumbrarse no es bueno, publicado en 2018. Este trabajo marcó un giro definitivo hacia el electrotango y la fusión musical. El disco combinó bandoneón, sintetizadores, electrónica suave y ritmos latinos, junto con letras propias cargadas de introspección, crítica social y sensibilidad urbana. La cantante declaró que recién en ese segundo trabajo sintió haber encontrado su verdadera identidad artística. Dentro de la escena del tango contemporáneo, Lilí Gardés se destacó por proponer una visión abierta y multidisciplinaria. Sus conciertos no se limitan únicamente a la música: incluyen elementos teatrales, intervenciones poéticas, performances visuales y un cuidado diseño de vestuario y estética escénica. Esta concepción integral del espectáculo busca acercar el tango a públicos jóvenes y romper el prejuicio de que el género pertenece solamente al pasado o a sectores tradicionales. Musicalmente, su propuesta se inscribe dentro del movimiento del electrotango, corriente surgida a fines de los años noventa y comienzos de los 2000, impulsada internacionalmente por proyectos como Gotan Project, Tanghetto, Narcotango y Bajofondo. Este género mezcla estructuras del tango con beats electrónicos, ambientaciones digitales y producción moderna. Lilí Gardés ha participado en numerosos festivales y escenarios importantes de Argentina y Uruguay. Fue artista destacada del Festival de Tango de Buenos Aires en 2021 y 2022, y también formó parte del Electrotango Buenos Aires en 2022 y 2023. Además, actuó en el Festival Tango Vivo y en diversos espacios emblemáticos del circuito tanguero porteño como Torquato Tasso, La Viruta Tango Club, Centro Cultural de la Cooperación y La Catedral. También compartió escenario y colaboró con referentes del tango electrónico contemporáneo, entre ellos Tanghetto, Otros Aires y Narcotango. Asimismo, participó como cantante invitada del proyecto San Telmo Lounge y colaboró con artistas emergentes como Nahuel Santos. En los últimos años, Gardés ha ampliado su proyección internacional. En 2025 realizó presentaciones en Europa con su formato de trío neotango, acompañado por Gianni Sabbione y Alan Puyol, mostrando adelantos de un tercer álbum en preparación. Su música continúa explorando cruces entre tango, electrónica, world music y canción urbana contemporánea. Más allá de lo musical, Lilí Gardés se ha convertido en una de las voces representativas del tango contemporáneo femenino e independiente. En varias entrevistas habló sobre las dificultades de abrirse camino en ambientes tradicionalmente masculinos y conservadores dentro del tango, defendiendo la autogestión artística y la necesidad de renovación estética del género.