El quinto día de pruebas de pretemporada en Baréin confirma tendencias y enciende alarmas en la parrilla. Mientras McLaren, Red Bull, Mercedes y Ferrari consolidan su trabajo con programas sólidos y simulaciones de carrera consistentes, Aston Martin vuelve a firmar una jornada muy complicada, marcada por problemas mecánicos graves y una falta de rodaje preocupante a las puertas del inicio del campeonato. Todo, con detalles, en el episodio de hoy del Podcast Técnica Fórmula 1. Los grandes afinan su ritmo. La actividad en pista fue intensa desde primera hora, con los equipos centrados en programas aerodinámicos y de puesta a punto. Las habituales tandas a baja velocidad con parrillas de sensores dominaron el inicio de la sesión, con especial atención a la zona del difusor y el tren trasero en varios monoplazas, incluido el de Fernando Alonso. La mañana, sin banderas rojas más allá de los procedimientos habituales de la FIA al cierre, permitió a la mayoría de escuderías trabajar con continuidad, aunque con diferencias notables en volumen de vueltas. McLaren y Mercedes lideraron el kilometraje del día, con 158 y 156 giros respectivamente, seguidos de Red Bull con 139 y Haas con 127. Alpine, Williams y Cadillac también superaron el centenar de vueltas, consolidando programas completos de pruebas. En el lado opuesto, Ferrari, con solo 78 vueltas; y, especialmente, Aston Martin, apenas 68, quedaron lejos de sus rivales en acumulación de datos, una señal preocupante a falta de una única jornada de pretemporada. La mañana estuvo marcada por programas de configuración y pruebas aerodinámicas, con pocas tandas largas hasta bien avanzada la sesión. Verstappen, Norris, Russell o Albon completaron stints relevantes, mientras Bottas protagonizó una de las simulaciones de carrera más completas, encadenando tres tandas de 16 vueltas con medios y dos de 18 y 17 giros con duros. Alonso, por su parte, centró su trabajo en ajustes de setup y correlación aerodinámica con tandas cortas de cinco o seis vueltas. Aston Martin se desploma en el penúltimo día. La sesión vespertina elevó la intensidad, con múltiples simulaciones de carrera y trabajo en condiciones variables de setup. Piastri y Verstappen completaron programas casi idénticos de 57 vueltas, alternando compuestos medios y duros, mientras otros pilotos como Lawson o Hülkenberg también se enfocaron en tandas largas. Alonso había iniciado su propia simulación, con dos stints de neumático duro de 16 y 10 vueltas, cuando su Aston Martin se detuvo bruscamente en pista cerca de las 14:00 horas. El sonido apuntaba a una avería grave, posiblemente en la transmisión o la caja de cambios, y el equipo no pudo volver a salir durante el resto del día. A falta de una jornada para el final de los tests, la situación del equipo británico resulta crítica en términos de fiabilidad. El alerón de Ferrari, lo más espectacular. Ferrari vivió una jornada particular. Más allá del retraso inicial en su salida a pista, motivado por pruebas relacionadas con su innovador alerón trasero, el equipo alternó tandas de rendimiento con trabajos específicos de validación. El elemento técnico más llamativo del día fue precisamente ese alerón, capaz de rotar los flaps superiores hasta 180 grados para entrar en pérdida de forma controlada y reducir drásticamente la resistencia aerodinámica en recta. El objetivo es generar sustentación en lugar de carga para maximizar la velocidad punta, un concepto extremo que, de fallar, podría comprometer seriamente la estabilidad del coche. De momento, se trata de una prueba experimental cuyo desarrollo se seguirá de cerca. En paralelo, la parrilla continuó acumulando novedades aerodinámicas y evoluciones en múltiples áreas, reflejando que la pretemporada sigue siendo un laboratorio técnico en plena ebullición. El trabajo de Ferrari en salidas también llamó la atención, con Hamilton protagonizando arrancadas especialmente competitivas que sorprendieron por su eficacia.