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Nvidia pide nuevas normas sociales - Jensen Huang insiste en crear “normas sociales” para convivir con la IA y reducir temores sobre empleo y energía. Palabras clave: Nvidia, Jensen Huang, IA, empleo, consumo energético. Precios por uso en IA - Las empresas de IA migran a tarifas por consumo, especialmente para agentes que corren durante más tiempo. Palabras clave: pricing por uso, agentes IA, costes, tokens, rentabilidad. Fuga de talento: Google a OpenAI - Noam Shazeer, figura clave del paper de transformers, deja Google y se une a OpenAI, intensificando la guerra por talento. Palabras clave: Shazeer, Google, OpenAI, Gemini, transformers. Cansancio por agentes de IA - En vez de liberar tiempo, los agentes están aumentando la fatiga mental por supervisión constante y multitarea. Palabras clave: burnout, supervisión, bots, productividad, salud laboral. La web se vuelve para bots - La web recibe más visitas de crawlers que de personas y se reabre la pelea por quién cobra cuando la IA “lee” contenido. Palabras clave: Cloudflare, bots, pay-per-crawl, editores, tráfico. La UE se suma a W - La Comisión Europea abre cuenta en W, una red social sueca que promete usuarios verificados y datos alojados en Europa. Palabras clave: Unión Europea, W, verificación, soberanía digital, privacidad. Sanders propone fondo soberano IA - Bernie Sanders propone que el público sea copropietario de grandes empresas de IA mediante un fondo soberano financiado con acciones. Palabras clave: Sanders, impuesto en acciones, fondo soberano, dividendos, desigualdad. Canadá limitaría redes a menores - Canadá se prepara para restringir redes sociales a menores de 16, con debate sobre aplicación real y alfabetización mediática. Palabras clave: Canadá, menores, redes sociales, educación mediática, seguridad online. Implante cerebral para recuperar habla - Paradromics implanta por primera vez su interfaz cerebro-computadora en humanos para restaurar habla y control de ordenador. Palabras clave: BCI, Paradromics, implante, comunicación, ensayo clínico. Genoma: más que un código - Un nuevo argumento cuestiona la idea de que el ADN sea un “código” lineal; la regulación y el contexto mandan, y la IA basada solo en secuencia se queda corta. Palabras clave: genoma, regulación, epigenética, AlphaGenome, predicción. NASA intenta salvar el Swift - NASA acelera una misión de servicio robótico para elevar la órbita del observatorio Swift antes de que caiga demasiado. Palabras clave: NASA, Swift, arrastre solar, servicing, misión rápida. Relativity y NASA rumbo a Marte - NASA elige a Relativity Space, ahora con Eric Schmidt, para una misión privada hacia Marte con objetivo meteorológico global diario. Palabras clave: Relativity, Eric Schmidt, Marte, Aeolus, Terran R. Economía extraña del open source - El software de código abierto desafía la economía clásica: gratis, no excluible y aun así crítico, pero con mantenimiento frágil y riesgo de agotamiento. Palabras clave: open source, npm, mantenimiento, incentivos, seguridad. Transcripcion del Episodio Midjourney salta a salud Arrancamos con el giro más inesperado: Midjourney, conocida por su IA para imágenes y video, anunció que se quiere meter de lleno en salud y tecnología médica. Su primer paso sería una máquina de ultrasonido “de cuerpo completo” y, todavía más llamativo, un plan para ofrecerla en locales tipo “spa”. La empresa dice que al principio ni siquiera usaría IA en el sistema, y que buscaría aprobaciones regulatorias más adelante. Lo interesante aquí no es solo el producto: es el mensaje. Cada vez más compañías de IA intentan saltar a sectores hiperregulados, donde las promesas se prueban con evidencia clínica, auditorías y permisos, no con demos virales. Amazon quiere vender chips IA En hardware de IA, Amazon Web Services está explorando vender sus chips Trainium a otras empresas para que los usen en sus propios centros de datos, no solo dentro de AWS. Es una conversación temprana, pero señala un cambio estratégico: pasar de “te lo alquilo en la nube” a “te lo vendo para tu casa”. Eso la pondría más frente a frente con Nvidia, que sigue dominando el mercado, aunque ya siente presión de competidores que quieren parte de ese pastel. El freno principal parece ser doble. Primero, el incentivo: a AWS le conviene que uses Trainium dentro de su ecosistema, donde también compras almacenamiento, redes y seguridad. Segundo, la realidad de la oferta: Amazon admite que la capacidad se agota rápido, incluso en generaciones nuevas, y vender chips afuera podría empeorar las listas de espera. En el fondo, la historia trata de fabricación y prioridades: quién consigue más obleas, más rápido, y con qué socio industrial. Nvidia pide nuevas normas sociales Y ya que hablamos de Nvidia, su CEO Jensen Huang volvió al discurso de “normalizar” la IA: dice que como sociedad necesitamos nuevas normas para convivir con estas herramientas, más que intentar frenarlas por miedo. También apuntó a una de las críticas más repetidas: el consumo energético. En Texas, Nvidia y socios iniciaron una ampliación industrial enfocada en tecnología para mover datos entre chips con menos energía. La idea, en simple: si la IA va a crecer, el costo eléctrico y el calor de los centros de datos se convierte en un límite tan importante como el talento o el capital. Precios por uso en IA En el negocio de la IA, se está imponiendo otra tendencia: adiós a las tarifas planas “todo lo que puedas usar”, y hola a los cobros por consumo. El motivo es bastante terrenal: ejecutar chatbots —y sobre todo agentes que se quedan trabajando— cuesta mucho dinero en computación y electricidad. Con planes medidos, las compañías intentan que el uso intensivo pague lo que realmente cuesta. Para los usuarios, esto se traduce en algo menos romántico: presupuestos, límites y sorpresas en la factura si te entusiasmas con agentes que hacen tareas largas. Para el mercado, es una señal de madurez forzada: los grandes laboratorios están bajo presión de demostrar rentabilidad, y el precio se vuelve un arma competitiva. Si el costo sube demasiado, muchos mirarán modelos más baratos o alternativas abiertas. Fuga de talento: Google a OpenAI Pasamos a la guerra por el talento. Noam Shazeer, vicepresidente de ingeniería en Google y figura central detrás de Gemini, anunció que deja la compañía para unirse a OpenAI. El nombre pesa por una razón histórica: fue coautor de “Attention Is All You Need”, el trabajo que popularizó los transformers, base de casi toda la IA generativa moderna. Este movimiento llama la atención porque Google había hecho un esfuerzo enorme por recuperarlo hace poco. En clave industria, el mensaje es claro: la competencia ya no es solo por modelos o por chips; también es por las personas capaces de marcar el rumbo técnico. Y cuando un líder así cambia de bando, el impacto es tanto simbólico como práctico. Cansancio por agentes de IA En Meta también hay ruido de pasillo: una ejecutiva clave, Emily Dalton Smith, deja la empresa poco después de ser puesta al frente de una reorganización interna de herramientas de IA “para el trabajo”. Meta está invirtiendo fuerte en infraestructura y en equipos dedicados a agentes, así que estas salidas en momentos de ejecución suelen preocupar más por la continuidad que por el titular en sí. La gran pregunta es si el plan interno se acelera o se enfría cuando cambia quien lo empuja. La web se vuelve para bots Ahora, una historia que conecta con muchos oyentes: en vez de sentir alivio, mucha gente está más agotada desde que usa agentes de IA. Un reportaje describe un patrón repetido: sube la producción, pero también la fatiga mental. ¿Por qué? Porque el trabajo se convierte en supervisar varios bots a la vez, corrigiendo, validando y saltando entre tareas. Es menos “me reemplaza” y más “me exige estar encima”. El riesgo cultural es grande: si los agentes pueden trabajar de noche, algunas empresas podrían esperar respuestas y revisiones constantes, como si la semana laboral se estirara sin fin. La moraleja es sencilla: la productividad no sirve de mucho si llega con fragmentación de atención y desgaste sostenido. La gestión del trabajo —y de expectativas— va a ser tan importante como la herramienta. La UE se suma a W Y hablando de agentes: hay un cambio silencioso en internet. Cada vez más, la web la “leen” máquinas y no personas. Bots que rastrean páginas para construir respuestas resumidas hacen que el usuario final ya no visite la fuente original. Eso rompe el pacto clásico: los sitios permitían ser indexados a cambio de tráfico. Con datos de empresas de infraestructura como Cloudflare, el debate se está calentando: bloquear por defecto a rastreadores de IA, cobrar por rastreo, o poner peajes para quien quiera entrenar o responder con tu contenido. Para medios y creadores, esto es existencial: si la IA se queda con la atención y la publicidad, ¿quién fin