Rejugando Chrono Trigger (Parte 2): cuando empieza la aventura… En esta segunda parte del especial de Rejugando dedicado a Chrono Trigger, dejamos atrás el contexto de su creación para meternos de lleno en lo que de verdad importa: el inicio de la aventura, ese arranque que en 1995 ya parecía magia negra y que hoy sigue funcionando como un reloj suizo… pero con viajes en el tiempo. Porque sí: aquí no estamos hablando de nostalgia por la nostalgia, sino de cómo un juego de Super Nintendo consigue atraparte en menos de una hora, explicarte su mundo sin soltarte un ladrillo y, de paso, enseñarte que cada pequeño gesto cuenta. El despertar de Crono y la feria del milenio Como manda la tradición del rol japonés, todo empieza despertándose en casa. Crono abre los ojos, su madre le recuerda que hoy es un día especial y, sin darte cuenta, el juego ya te ha colocado en medio de la feria del milenio del Reino de Guardia. No hay urgencia, no hay amenazas… solo globos, música, gente celebrando y una sensación constante de que algo importante está a punto de pasar. Aquí Rejugando se detiene en un detalle clave: Chrono Trigger te da libertad desde el minuto uno. Puedes ir directo a la feria… o perderte por el pueblo, entrar en casas, hablar con todo el mundo, descubrir tutoriales camuflados como conversaciones normales y empezar a entender cómo funciona su sistema de combate en tiempo activo, heredero directo de las ideas de Hironobu Sakaguchi y compañía. El combate: activo, fluido y sin ruido Se habla largo y tendido del sistema de combate activo, de cómo puedes ajustarlo, pausarlo o acelerarlo, y de por qué Chrono Trigger no quiere que te duermas eligiendo comandos. Todo es ágil, todo empuja hacia delante, y lo más importante: no estorba a la aventura. Nada de combates aleatorios constantes: ves a los enemigos en pantalla, decides si los esquivas o no, y cuando luchas, luchas porque algo tiene sentido ahí. Incluso cuando el juego te “engaña” con enemigos camuflados en arbustos o cofres, lo hace con picardía, no con mala leche. Marle, el colgante y las consecuencias Y entonces pasa. El choque. El colgante. Marle entra en escena y, con ella, una de las grandes lecciones de Chrono Trigger: tus actos tienen consecuencias, incluso cuando crees que no importan. En la feria puedes: Ayudar… o no. Devolver objetos… o quedártelos. Gastar dinero ajeno… o ser buena persona. Y el juego no te lo subraya. No hay aviso, no hay marcador. Simplemente recuerda. Y más adelante, te lo devuelve todo junto en forma de juicio, decisiones pasadas y miradas incómodas. En Rejugando se destaca cómo esto, en 1995, era casi ciencia ficción a nivel de diseño. Luca, la ciencia y el primer gran giro La feria también es el escenario para conocer a Luca, el cerebro tecnológico del grupo, heredera directa del espíritu inventivo de Akira Toriyama en diseño y personalidad. Su teletransportador funciona… hasta que deja de hacerlo. El colgante de Marle reacciona, se abre un portal y, de repente, la historia se rompe. Marle desaparece y Chrono Trigger deja claro que esto no va solo de pasear por un mundo bonito: vamos a jugar con el tiempo. Crono da el salto al pasado y, casi sin darte cuenta, ya estás en otra época, otro contexto, otra realidad… con enemigos visibles, pistas sutiles y una narrativa que no se explica: se descubre. Guardia, el pasado y la paradoja En el Reino de Guardia del pasado, todo empieza a encajar… y a romperse a la vez. La reina ha desaparecido, el castillo murmura, el canciller no inspira confianza y cada NPC suelta una pieza del puzzle. Aquí Rejugando se recrea en cómo el juego te enseña su mundo hablando con la gente, no con cinemáticas eternas. El gran golpe llega cuando se revela la verdad: Marle es la princesa Nadia, descendiente directa de la reina desaparecida. Y si la historia no se arregla, Marle deja de existir. Así, sin música épica ni dramatismo exagerado, Chrono Trigger introduce: Paradojas temporales Cambios en la línea histórica Consecuencias reales sobre los personajes Y lo hace con una naturalidad que todavía hoy sorprende. La catedral, el engaño y las técnicas dobles La pista lleva a la catedral de Manoria. Y como manda la tradición del género: nada bueno sale de ahí. Monjas que no son lo que parecen, pasadizos ocultos y el primer uso serio de las técnicas dobles, uno de los grandes hallazgos jugables del título. Aquí el programa se detiene en cómo Chrono Trigger enseña sus sistemas mientras avanzas la historia, sin tutoriales pesados ni interrupciones. Combinas habilidades, descubres sinergias y entiendes que el grupo importa más que el héroe solitario. Todo esto, acompañado por una banda sonora que ya empieza a dejar huella, firmada por Yasunori Mitsuda, que envuelve cada escena sin robarle protagonismo. Un inicio que ya es legendario En apenas una o dos horas, Chrono Trigger ha conseguido: Presentarte a sus protagonistas Explicarte su mundo Enseñarte a jugar Introducir viajes en el tiempo Hacer que tus decisiones importen Y lo ha hecho sin prisas, sin ruido y sin tratarte como a alguien que necesita que le expliquen las cosas dos veces. En Rejugando queda claro: este inicio no solo es brillante, es valiente. Y es uno de los motivos por los que Chrono Trigger sigue siendo una referencia absoluta, tanto si lo jugaste en los 90 como si lo descubres hoy por primera vez Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals