Marketing Online

Joan Boluda

Todo lo que siempre has querido saber y nunca te has atrevido a preguntar sobre Marketing Online.

  1. HACE 1 DÍA

    3085. Creando mi segundo cerebro

    Hoy os cuento cómo he montado mi segundo cerebro, para qué, con qué herramientas, cómo lo uso, y cómo le he dado una última vuelta de tuerca. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy finaliza el curso de Claude Design, en el que aprendemos a recuperar pagos fallidos en Stripe de forma automática, evitando la pérdida de ingresos en nuestros negocios digitales. Y ahora sí, vamos al lío. En el episodio de hoy os quiero contar cómo he montado mi propio segundo cerebro. Y no os exagero si os digo que, ahora mismo, es una de las cosas más útiles y divertidas que he creado con inteligencia artificial. Ya os hablé de este concepto hace unos meses, en febrero, en el episodio 3015. Crear un segundo cerebro. Pero claro, desde entonces hasta ahora han pasado muchas cosas. Y lo mejor de todo es que he conseguido exactamente lo que tenía en mente. Tal cual. Sin concesiones, sin “más o menos”. Exactamente lo que quería. Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda.com, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores. Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos. Cuando pruebas algo así y funciona bien… ya no quieres volver atrás. Es una dependencia absoluta. Pero de las buenas. Así que, si os gusta cacharrear, montar cosas, experimentar y aprender, dadle una oportunidad. No hace falta ser programador experto. Hace falta paciencia, curiosidad y ganas de jugar. Porque la inteligencia artificial, ahora mismo, es el mejor juguete de la historia. :) Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces, ¡Muy buen fin de semana!

    2 min
  2. HACE 2 DÍAS

    3084. Me he pasado a Codex

    Hoy os cuento porqué he dejado Claude Code y me he pasado a Codex. Pero ojo, que cambia va muy rápido, y quizás en unas semanas estoy de vuelta. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos ya en la recta final del curso de Claude Design, en el que aprendemos a recuperar pagos fallidos en Stripe de forma automática, evitando la pérdida de ingresos en nuestros negocios digitales. Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero contaros un cambio importante que he hecho en mi forma de trabajar. Me he pasado a Codex. Después de una temporada trabajando con Claude, ahora mismo estoy trabajando exclusivamente con Codex. Y digo “ahora mismo” porque ya sabéis cómo va esto que todo cambia a una velocidad brutal, y lo que hoy es lo mejor, mañana puede no serlo. De hecho, mi filosofía sigue siendo la de no casarme con ninguna herramienta. Durante un tiempo estuve comparando, trabajando distintos proyectos con distintas soluciones, precisamente para tener criterio propio. Y fue en uno de esos momentos, cuando Claude se saturó, que me pasé a Codex casi por necesidad… y me llevé una sorpresa. La primera gran diferencia que noté fue la velocidad. Codex es rapidísimo. No es que Claude sea lento, ni mucho menos, pero Codex responde casi al instante. Esa sensación de fluidez, de pedir algo y tenerlo al momento, cambia completamente la experiencia de trabajo. Pero claro, no todo es velocidad. También importa la calidad. Y aquí tengo que decir que están muy igualados. Cuando OpenAI lanzó Codex 5.5 frente a Opus 4.7 de Anthropic, el nivel se igualó. Incluso he detectado errores en proyectos hechos con Claude que Codex ha sabido identificar y corregir. Y viceversa podría pasar también, no digo que no. Otro punto clave es la interfaz. Codex me resulta mucho más limpio, más claro, más sencillo. Claude, con el tiempo, ha ido acumulando funcionalidades y se ha vuelto algo más complejo. En cambio, Codex mantiene una estructura más directa, más usable. Y además tiene detalles que marcan la diferencia, como poder editar mensajes anteriores y “rebobinar” la conversación para explorar caminos alternativos. Esto, cuando trabajas mucho con prompts, es oro. También valoro muchísimo la posibilidad de trabajar en paralelo. Poder abrir varias ventanas, tener distintos proyectos funcionando a la vez, incluso en mini ventanas, me permite ser mucho más productivo. Mientras una cosa se procesa, estoy avanzando otra. Para mi forma de trabajar, esto es clave. Luego está el tema del ecosistema. Al estar integrado con ChatGPT, todo fluye mejor. Funcionalidades como Pulse, que te sugieren contenido relevante en función de lo que estás haciendo, aportan un valor añadido muy interesante. Notas que todo está conectado. Y luego hay el tema del consumo. Con Codex gasto muchos menos tokens. Muchísimos menos. Y eso, cuando haces un uso intensivo como el mío, se nota mucho. No solo en tranquilidad, sino también en coste. Además, detalles como tener toda la memoria del proyecto dentro de la propia carpeta, o el side chat para hacer consultas sin ensuciar el contexto principal, hacen que la experiencia sea mucho más ordenada y eficiente. Incluso a nivel práctico, cosas tan simples como que no se caliente tanto el portátil trabajando con Codex, acaban sumando en el día a día. Así que, por todo esto, he hecho el cambio. Estoy muy contento, la verdad. Pero tengo claro que esto no es definitivo. Si mañana cambia el panorama y hay otra herramienta mejor, no tendré ningún problema en volver a cambiar y contároslo. Mi recomendación, como siempre, es que probéis ambas. Porque cada uno tiene sus preferencias, su forma de trabajar, sus prioridades. Y lo importante no es qué uso yo, sino qué os funciona mejor a vosotros. Seguimos en un momento brutal de evolución tecnológica. Y lo mejor que podemos hacer es mantenernos abiertos, curiosos y con ganas de probar cosas nuevas. Porque ahí es donde están las oportunidades. :) Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!

    25 min
  3. HACE 3 DÍAS

    3083. Webs a las que ya no entro (pero que sigo usando)

    Hoy os digo todas esas webs (muchas) a las que ya no entro nunca, porque todo lo que hago en ellas es a través de agentes de inteligencia artificial. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos ya en pleno curso de Claude Design, en el que aprendemos a recuperar pagos fallidos en Stripe de forma automática, evitando la pérdida de ingresos en nuestros negocios digitales. Hoy quiero contaros hasta qué punto he dejado de entrar en páginas web… pero sin dejar de usarlas. Suena raro, pero es exactamente lo que está pasando. Hace un tiempo os hablaba de un futuro sin webs. Pues bien, ese futuro ya está aquí, al menos para los que estamos trasteando con agentes de inteligencia artificial, APIs, conectores y todo este ecosistema que cada vez va a más. Básicamente, he sustituido la navegación tradicional por una conversación. En lugar de entrar en una web, buscar, filtrar y hacer clics, simplemente le pido (ya sea tecleando o hablando) a un agente lo que quiero… y me lo da hecho. Por ejemplo, todo el tema de facturación. Antes tenía que entrar a Factura Directa, loguearme, buscar al cliente, localizar la factura, modificarla, reenviarla… ahora simplemente le digo a mi agente qué necesito y lo hace. Busca al cliente, genera la factura, la corrige si hace falta y la envía. Sin dashboards, sin menús, sin fricción. Y esto, os aseguro, da una paz mental brutal. Lo mismo con dominios. Antes pasaba por varias webs para comprobar disponibilidad y comprar. Ahora tengo todo conectado y le digo qué dominio quiero, me propone opciones y lo compra. Así de simple. O con servicios como la generación de voz, donde ya no entro en ninguna plataforma: le describo lo que quiero y lo tengo. Con herramientas como Stripe pasa exactamente lo mismo. Ya no entro al panel. Le pido datos, estadísticas, devoluciones o lo que necesite, y lo gestiona todo. Y lo interesante aquí es que puedo tener múltiples cuentas, múltiples proyectos, y cada uno conectado como toca. Todo organizado, pero sin interfaces. Lo mismo ocurre con diseño, servidores, repositorios… Canva, Google Cloud, GitHub, Cloudflare… todo pasa por el agente. Le pido que cree algo, que revise el estado de un servidor, que responda a un issue o que haga un despliegue, y listo. Sin abrir ninguna web. Incluso con cosas más cotidianas. Gmail, por ejemplo. Sigo entrando para escribir correos largos, pero para cosas rápidas o automatizadas, se lo digo directamente. Google Drive, igual. Ya no navego carpetas: le pido el archivo, lo modifica o añade contenido. Y con plataformas como YouTube o podcasts, tanto como creador como consumidor, puedo gestionar todo sin salir del entorno conversacional. También pasa con Google Analytics, email marketing (MailerLite, MailChimp, Resend...) o incluso WordPress. Antes tenía que ir a cada panel, ahora simplemente pregunto qué está pasando o pido que se haga algo. Y no solo ejecuto acciones, sino que además obtengo análisis y sugerencias. Es como tener un asistente que no solo hace, sino que piensa contigo. Eso sí, hay excepciones. Todo lo que es muy visual, como calendarios o gráficos complejos, sigue teniendo sentido verlo en una interfaz tradicional. Pero incluso eso creo que es cuestión de tiempo. Cierto que todo esto ahora mismo es un poco “nivel friki”. Hay que conectar APIs, usar tokens, configurar accesos… pero tengo claro que esto se va a simplificar muchísimo. Igual que hoy cualquiera usa una app sin pensar en lo que hay detrás, dentro de poco cualquiera usará agentes sin saber lo que es un token. De hecho, hay sectores donde esto ya empieza a marcar la diferencia. Los bancos, por ejemplo. Los tradicionales van muy por detrás. En cambio, algunos neobancos ya permiten integraciones completas con agentes. Y os digo algo: eso va a ser un factor decisivo. Cuando pueda gestionar todo mi dinero hablando con un agente, el banco que me lo permita se llevará mi cuenta. De hecho, con IBKR lo hago. Tiene API, lo tengo conectado, y puedo consultar cartera, comprar, vender… todo sin entrar en la web. Solo voy a la interfaz cuando quiero ver gráficos, porque ahí aún gana lo visual. Pero incluso eso caerá. En definitiva, estamos pasando de navegar a conversar. De interfaces a asistentes. De hacer clics a pedir cosas. Y esto que ahora parece cosa de frikis… va a ser lo normal antes de lo que pensamos. El firki de hoy es la población civil del mañana. Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!

    31 min
  4. HACE 4 DÍAS

    3082. Una automatización extraorinaria (para mí)

    Hoy os cuento la última automatización extraordinaria (para mí) que he hecho con Codex. Cada vez que veo ejecutandola, lloro un poquito (de ilusión). Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezó el curso de Claude Design, en el que aprendemos a recuperar pagos fallidos en Stripe de forma automática, evitando la pérdida de ingresos en nuestros negocios digitales. ¡Y ahora sí, vamos al lío! Hoy os quiero contar algo que, sinceramente, para mí ha sido casi mágico. Una de esas cosas que llevaba años pensando “algún día esto lo automatizaré”… pero que siempre se quedaba en una semi-solución cutre que no me ahorraba prácticamente nada. Se trata de todo el proceso de subir un curso a Boluda.com. Hasta ahora, cada vez que lanzaba un curso nuevo, tenía que hacer un montón de pasos manuales. Ir a Google Drive, buscar los vídeos entre carpetas con nombres parecidos, subirlos a Vimeo, esperar a que procesen… mientras tanto ir a WordPress, crear el curso, programar fechas, copiar textos, limpiar HTML, crear las 10 clases, poner títulos, pegar copies, insertar los vídeos uno a uno con su ID, revisar slugs, añadir extractos, categorizar… y no me dejo ni la portada del curso ni las imágenes de cada clase. En total, fácilmente una hora y pico cada vez. Y con riesgo de errores, claro. Esto era el flujo habitual. Y lo asumía como algo que tocaba hacer sí o sí. Hasta ahora. :) Lo que he hecho ha sido automatizar absolutamente todo ese proceso usando código generado con inteligencia artificial. En este caso lo he hecho con Codex, aunque perfectamente podría haberlo hecho con Claude o cualquier otro. Pero ojo, no es una automatización tipo Zapier o Make, con cajitas y flechas. Es otra liga. Aquí la clave ha sido crear mi propio código. Empecé paso a paso. Primero solo automatizar la subida de vídeos de Google Drive a Vimeo. Y ahí ya empezaron los problemas típicos. Enlaces que no son directos, pantallas intermedias, errores… mucho ensayo y error. Pero poco a poco, iterando con la IA, fui resolviendo cada bloqueo. Luego añadí más capas. Que detecte los vídeos, que entienda cuál es cada clase, que lea el copy, que ponga títulos en Vimeo, que cree el curso en WordPress, que calcule fechas automáticamente según el último curso publicado, que genere las 10 clases, que las vincule, que inserte los vídeos, que cree los extractos… Y finalmente, incluso la parte de diseño. Generación de imágenes con plantillas hechas en Python usando Pillow, con lógica para adaptar tamaños de texto, estilos, etc. Todo. ¿El resultado? Ahora simplemente le digo: “Aquí tienes la carpeta del curso”. Y lo hace todo. Va a Drive, sube los vídeos, los etiqueta, crea el curso, genera las clases, coloca los contenidos, programa las fechas… todo automatizado. Yo solo reviso la parte final, especialmente las imágenes, y doy el OK. Paso de más de una hora a unos cinco minutos con supervisión. Y la sensación… es brutal. Es de esas veces que te das cuenta que la IA cambia completamente la forma de trabajar. Y lo interesante aquí no es solo el ahorro de tiempo. Es el cambio de paradigma. Porque nos hemos acostumbrado a pensar en automatizaciones como algo limitado a herramientas tipo Zapier. Pero en realidad, eso es solo una capa visual por encima del código. Cuando usas IA para generar ese código directamente, el límite desaparece. Podemos automatizar procesos mucho más complejos, con lógica personalizada, decisiones, validaciones… cosas que en un sistema de bloques serían un infierno de mantener. Eso sí, no es magia absoluta. Hay que entender un poco cómo funcionan los sistemas, cómo conectar APIs, cómo estructurar el flujo. Y sobre todo, tener paciencia para iterar. Porque a la primera, falla. A la segunda, también. Pero llega un momento en que encaja todo… y cuando lo hace, es una pasada. Como digo, a día de hoy lo tengo como una semi-automatización. Yo lanzo el proceso y reviso el resultado. Podría llevarlo a automatización total con un trigger, por ejemplo cuando un curso esté marcado como “completo” en Drive o en una hoja de cálculo. Pero sinceramente, me gusta ese punto de control final. Y además, el salto de no tener nada a tener esto ya es enorme. Mi siguiente objetivo es ir sustituyendo poco a poco otras automatizaciones que tengo en herramientas externas por scripts propios con IA. Especialmente las más simples, como publicaciones en redes. Y dejar para el final las más complejas, como facturación, donde hay más casuísticas. Pero tengo clarísimo que este es el camino. Menos SaaS, más control, más eficiencia. Y sobre todo, más libertad para construir exactamente lo que necesito. :) Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!

    29 min
  5. HACE 5 DÍAS

    3081. Especial decimosegundo aniversario: Llega Texty

    Hoy celebramos doce años, en un episodio especial en el que os presento Texty, una app para iOS y Android para encontrar y conectar con gente con nuestros mismos intereses. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empieza el curso de Claude Design, en el que aprendemos a recuperar pagos fallidos en Stripe de forma automática, evitando la pérdida de ingresos en nuestros negocios digitales. ¡Y ahora sí, vamos al lío! Hoy celebro con vosotros algo muy especial, el decimosegundo aniversario del podcast. Doce años publicando cada día, compartiendo aprendizajes, proyectos, ideas… y también muchos experimentos. Cuando miro atrás y recuerdo cosas como aquel año en el que lancé doce proyectos en doce meses, el primer evento de Marketing Online o incluso el crowdfunding de la guía del emprendedor, me doy cuenta de todo lo que hemos construido juntos. Y precisamente por eso, quería celebrarlo de una forma distinta. He decidido hacerlo lanzando algo nuevo. Algo que no es solo una aplicación, sino también una red social. Se llama Texty, y nace con la idea de recuperar el concepto original de lo que debería ser una red social. Conectar personas. Descargar Texty en la App Store (iOS) Descargar Texty en Google Play Store (Android) Porque si os fijáis, con el tiempo muchas plataformas han dejado de ser sociales para convertirse en escaparates. Seguidores, visualizaciones, likes… todo gira en torno a eso. Y aunque tiene sentido en muchos casos, yo buscaba algo diferente. Algo más cercano a lo que ya experimenté con PrestoCast, pero llevando el concepto un paso más allá. Texty es una red social basada únicamente en texto. No hay fotos, no hay vídeos, no hay audios. Solo palabras. Solo conversaciones. Y esto no es casualidad, es la clave. Aquí no importa el aspecto físico, ni el sexo, ni la ubicación. Ni siquiera hace falta usar tu nombre real. Lo único que importa son tus intereses. Cuando te registras, eliges de qué te gusta hablar, qué idiomas hablas y qué tipo de conversaciones buscas. Puede ser aprender, debatir, enseñar o simplemente charlar tranquilamente. A partir de ahí, la aplicación hace su magia y te propone personas que encajan contigo. Ves sus intereses, ves en qué coincidís, y si te encaja, inicias conversación. Sin más. No hay presión. No hay números públicos. No hay métricas sociales que condicionen. Solo personas hablando con personas. Es, en esencia, conectar cerebros. Gente con inquietudes similares que simplemente quiere compartirlas. Además, he intentado que todo sea lo más simple posible. Tienes una pestaña para descubrir personas, otra para tus chats, una para buscar por intereses más concretos y tu perfil, donde puedes ampliar todo lo que quieras sobre ti, y la de cuenta para gestionar tus datos de acceso. Y ya está. Sin complicaciones innecesarias. Además, es gratuito. No hay planes de monetización. Al ser solo texto, los costes son bajos y puedo permitirme mantenerlo así. Mi intención no es crear una gran red social masiva, sino algo más de nicho, más íntimo, más humano. Este es mi regalo para vosotros en este aniversario. Una herramienta para que podáis encontrar personas con las que compartir lo que os gusta, sin ruido, sin filtros y sin distracciones. Así que ahora me encantaría saber qué os parece. Si os encaja esta idea, si la usaríais, qué mejoraríais… porque al final, como siempre, todo esto lo construimos juntos. :) Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana martes con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!

    14 min
  6. 14 MAY

    3079. Futuro

    La semana pasada hablamos del futuro sin páginas web. Hoy damos un paso más allá, y hablamos del futuro, en general, que nos espera con la inteligencia artificial. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Entramos ya en la recta final del curso de RetryMagic, en el que aprendemos a recuperar pagos fallidos en Stripe de forma automática, evitando la pérdida de ingresos en nuestros negocios digitales. Y ahora sí, vamos al lío! Hoy quiero hablaros de algo que está en boca de todos. La supuesta crisis que va a provocar la inteligencia artificial. Y digo “supuesta” no porque no vaya a ocurrir, sino porque muchas veces se mezcla todo sin orden. Así que mi objetivo es poner un poco de claridad sobre la mesa y compartir con vosotros las variables que están en juego, para que cada uno saque sus propias conclusiones. Porque sí, va a haber una crisis. Eso lo tengo clarísimo. Pero también debemos entender qué significa realmente una crisis. No es más que un cambio. El problema es cuando ese cambio llega de golpe, sin tiempo de adaptación. Y aquí es donde entra la inteligencia artificial, como un auténtico elefante en una cacharrería, rompiendo el equilibrio que más o menos teníamos controlado en la economía. Hasta ahora, los sistemas funcionaban con relaciones de causa y efecto bastante previsibles. Se suben precios, hay inflación, se ajustan salarios, se tocan tipos de interés… Pero la IA rompe este tablero porque introduce una disrupción brutal. Y lo hace en algo clave, el trabajo. Estamos viendo ya cómo muchísimos empleos empiezan a desaparecer. Y esto no ha hecho más que empezar. Todo lo que se pueda hacer desde un ordenador, desde una mesa, todo ese trabajo “white collar”, está en el punto de mira. Diseñadores, programadores, redactores, modelos, incluso perfiles que parecían más intocables. No es que desaparezcan todos, pero sí que va a sobrar muchísima gente. Y aquí aparece el primer gran efecto. El aumento del paro. Pero no un paro puntual, sino estructural. Y esto tiene implicaciones enormes, porque el sistema actual se sostiene en gran parte gracias a los impuestos sobre el trabajo. Si no hay nóminas, no hay ingresos para el Estado. Y si además baja el consumo, tampoco entra dinero por otras vías como el IVA. Entonces surge una pregunta inevitable. ¿Cómo se sostiene el sistema? Y aquí entra el debate de la renta básica universal. Sobre el papel suena bien, pero la clave es quién la paga. Una de las ideas en juego es trasladar esa carga a las empresas, especialmente a las que se beneficien de la automatización y la IA. Impuestos sobre el uso de inteligencia artificial, sobre la energía que consume, sobre los grandes beneficios. Pero esto abre otro melón importante. La concentración de poder en unas pocas grandes tecnológicas. Y además, el problema de dónde pagan esos impuestos. Porque si todo se queda en un país, el resto se queda fuera del reparto. Así que probablemente veremos tensiones y nuevas reglas para redistribuir esos ingresos a nivel internacional. A nivel laboral, lo que vamos a ver es una polarización muy clara. Por un lado, perfiles altamente cualificados que diseñan, supervisan y controlan la IA. Y por otro, trabajos manuales o físicos que aún no se pueden automatizar fácilmente. Fontaneros, carpinteros, cuidadores… Todo lo que requiere presencia física sigue teniendo recorrido, al menos a medio plazo. Pero más allá del trabajo, hay algo aún más profundo. El impacto en nuestra identidad. Porque no nos engañemos, el trabajo forma parte de quiénes somos. Decimos “soy diseñador”, “soy consultor”… no “trabajo de”. Y si eso desaparece, vamos a enfrentarnos a una crisis de identidad importante. Más tiempo libre, sí, pero también más dudas, más ansiedad si no sabemos qué hacer con él. Esto también va a transformar la educación. Memorizar ya no tiene sentido. Lo relevante será el criterio, saber pensar, saber decidir. Y además, con menos natalidad y cambios económicos, todo el sistema educativo va a tener que reinventarse. Otro cambio enorme lo veremos en cómo interactuamos con internet. Los agentes de inteligencia artificial cada vez hacen más cosas por nosotros. Comprar, reservar, gestionar. Eso significa menos navegación y, por tanto, un golpe directo al modelo publicitario actual. Habrá que reinventarlo por completo. Y hay un punto especialmente delicado. La confianza. Vamos hacia un escenario en el que cualquier contenido puede ser falso. Vídeos, audios, imágenes… todo. Eso hará que lo presencial, lo físico, gane muchísimo valor. Ver a una persona en directo será una garantía de autenticidad. A nivel político, la IA va a convertirse en un tema central. Los partidos tendrán que posicionarse, y veremos tensiones tanto internas como geopolíticas. Especialmente por algo clave, la energía. Porque la IA consume muchísimo, y quien controle energía barata tendrá ventaja. Con todo esto, el escenario a corto plazo es de cambio intenso, incluso caótico. Vamos a probar cosas, nos equivocaremos, ajustaremos. Pero si ampliamos la mirada, todo apunta a que en unos años tendremos una sociedad completamente distinta. Una sociedad post-trabajo, con nuevas reglas, nuevos roles y nuevas formas de vivir. No sabemos exactamente cómo será. Puede ser más utópica o más distópica. Pero lo que sí sabemos es que el cambio es inevitable. Y que lo importante no es frenarlo, sino entenderlo y adaptarnos. Así que mi mensaje es claro. Se avecina un cambio enorme. No hay una solución única ni mágica. Vamos a avanzar a base de prueba y error. Pero como siempre ha pasado a lo largo de la historia, encontraremos el equilibrio. Y esto, más que el fin de algo, es el inicio de una nueva etapa. La era de la inteligencia artificial. :) Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!

    26 min
  7. 13 MAY

    3078. Claude Design

    Hoy os hablo de Claude Design, la hermana de Claude Code, que nos ayuda  crear diseños profesionales para nuestro SaaS, web, app, creatividades, o lo que necesitemos. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de RetryMagic, en el que aprendemos a recuperar pagos fallidos en Stripe de forma automática, evitando la pérdida de ingresos en nuestros negocios digitales. Y ahora sí, vamos al lío! Hoy os quiero hablar de una herramienta que me ha volado bastante la cabeza. Se trata de Claude Design y, aunque todavía está en una fase bastante inicial, lo que ya permite hacer es una auténtica pasada. Os pongo en contexto. Si sois diseñadores o desarrolladores, seguramente esto os parecerá una ayuda más dentro de vuestro flujo de trabajo. Pero si no lo sois, si simplemente tenéis ideas y queréis materializarlas, esto cambia completamente las reglas del juego. Porque podéis pasar de una idea en vuestra cabeza a tener un diseño completo en cuestión de minutos. El funcionamiento es muy sencillo. Entráis en la herramienta y empezáis a hablar con ella. Le decís qué queréis crear. Puede ser una red social, un e-commerce, una landing, un dashboard, un membership site… lo que se os ocurra. A partir de ahí, no se limita a ejecutar sin más, sino que os hace preguntas. Os guía. Os ayuda a concretar. Os pide matices sobre el estilo, el tono, las funcionalidades, el tipo de usuario… y con todo eso empieza a construir. Y aquí viene lo interesante. Tras unos minutos, tenéis delante un diseño completo. No funcional, ojo, pero sí toda la parte visual perfectamente montada. Con sus pantallas, sus estructuras, sus decisiones de diseño. Y además, con muy buen gusto. Ahora bien, hay algo importante que debéis tener en cuenta. Esto funciona por tokens, y consume bastante. Así que mi recomendación es ir paso a paso. En lugar de pedir todo el sistema de golpe, empezad por la home. Pedidle varias versiones si queréis comparar estilos, elegid la que más os encaje y, a partir de ahí, ya sí, desarrolláis el resto de pantallas. Otra de las cosas que me parece especialmente potente es el concepto de los “tweaks”. Básicamente, podéis pedirle que os prepare pequeños selectores para cambiar aspectos del diseño sin tener que volver al chat. Por ejemplo, combinaciones de tipografías, paletas de colores o incluso versiones para móvil. Esto os permite iterar muchísimo más rápido sin gastar tokens cada vez. Además, podéis darle contexto. Si ya tenéis un logo, un branding o incluso un simple moodboard con referencias, se lo pasáis y lo tendrá en cuenta. Esto es clave para que el resultado esté alineado con vuestra idea y no se vaya por las ramas. A nivel de uso, la interfaz es muy cómoda. A la izquierda tenéis el chat y a la derecha todo lo que va generando. Podéis ir pidiendo cambios, ajustar detalles o incluso seleccionar elementos del diseño y modificarlos. Desde tipografías hasta márgenes, colores, tamaños… incluso podéis dibujar encima para indicar qué queréis cambiar. También incorpora funcionalidades muy prácticas para trabajar en equipo. Podéis compartir el proyecto, exportarlo en varios formatos o permitir que otros dejen comentarios. Y no solo comentarios entre personas, sino también instrucciones directas a la propia herramienta para que haga cambios sobre elementos concretos. En cuanto a la exportación, tenéis de todo. PDF, presentaciones, HTML, incluso integraciones con otras herramientas. Y lo más interesante para mi caso es poder hacer el traspaso a Claude Code, que es donde ya entramos en la parte de desarrollo. Porque esto es importante entenderlo bien. Claude Design no os crea la web funcional. Os crea el diseño. Luego ese diseño hay que implementarlo. Otra cosa curiosa es que podéis simular la navegación. Aunque no sea una web real, podéis hacer clic en botones y que os lleve a otras pantallas del diseño, como si fuera un prototipo navegable. Esto va genial para validar ideas o enseñarlo a clientes. Y claro, todo esto encaja perfectamente con lo que llevamos tiempo viendo. Primero llegó la parte de programación asistida por IA. Ahora llega el diseño. Y cada vez estamos más cerca de poder crear un SaaS completo partiendo prácticamente de una idea y una conversación. Recuerdo perfectamente cuando probé por primera vez GPT 3.5. Tuve una sensación muy clara de que esto iba a cambiarlo todo. Y no estamos hablando de una herramienta más. Estamos hablando de un cambio profundo a nivel social, económico y cultural. Y lo estamos viendo en directo. Eso sí, como siempre, hay que usarlo con cabeza. No tiene sentido ponerse a pedir decenas de variaciones sin rumbo porque os vais a comer el límite en nada. Si vais a tiro fijo, con una idea clara y guiando bien a la herramienta, tenéis más que suficiente para sacarle muchísimo partido. En definitiva, Claude Design es una pieza más en este nuevo ecosistema que estamos construyendo. Una pieza muy potente, especialmente para los que no venimos del mundo del diseño, y que nos permite acercarnos mucho más rápido a convertir ideas en algo tangible. :) Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!

    18 min

Anfitriones e invitados

4.9
de 5
8 calificaciones

Acerca de

Todo lo que siempre has querido saber y nunca te has atrevido a preguntar sobre Marketing Online.

Más de Marketing Online

También te podría interesar