La ContraCrónica

¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Un programa que empieza donde otros acaban. Política, economía, análisis y opinión con Fernando Díaz Villanueva.

$4.99/mo or $44.99/yr after trial
  1. 12h ago • Subscribers Only

    La remontada de Lula

    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Luiz Inácio Lula da Silva ganó este domingo la segunda vuelta de las presidenciales brasileñas frente al senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro. Consigue de este modo un cuarto mandato que ningún otro presidente brasileño había conseguido antes. Lula cumple hoy 81 años y su victoria, aunque clara, no ha sido arrolladora. Se ha impuesto por algo menos de cuatro puntos, con más holgura eso sí, que hace cuatro años ante el padre de su contrincante. La victoria constituye una remontada. Flávio Bolsonaro ganó la primera vuelta a principios de mes, todas las encuestas le daban como favorito y desde el fin de la dictadura nadie había conseguido reponerse de una derrota en la primera vuelta. Lula lo consiguió en solo tres semanas sumando muchos votos, más de hecho que todos los candidatos eliminados juntos. La clave ha estado en que ha conseguido movilizar a quienes se habían abstenido o que votaron en blanco el 4 de octubre. También ha recuperado Minas Gerais, el estado que desde hace décadas anticipa quién llegará a la presidencia. Para ello rehizo por completo una campaña que hasta entonces había sido un tanto torpe y anticuada. Se lanzó a las redes sociales con la ayuda de un diputado evangélico que organizó en WhatsApp a millones de simpatizantes. Contribuyó también el problemático pasado de Flávio Bolsonaro, que sufrió en los debates televisados y cometió algunos errores graves en la recta final de la campaña. El tercer ingrediente fue el gasto público. Lula disparó las ayudas sociales, rebajó la jornada laboral sin recorte de sueldo, prometió transporte gratuito los fines de semana y condonó deudas a pequeños empresarios, un paquete de gasto cuyo coste supera el 2% del PIB. Lo ha hecho en un país con la inflación demasiado alta, unos tipos de interés elevadísimos, una deuda en ascenso y un crecimiento raquítico. También se ha apropiado de reclamos tradicionales de la derecha, como rebajar la edad de responsabilidad penal hasta los 16 años para aquellos que cometan delitos graves. El proceso, además, quedó empañado por el Tribunal Supremo. Un escándalo bancario salpicó en septiembre a uno de sus magistrados más significados contra los Bolsonaro, y el día de la votación otro juez, antiguo abogado de Lula, prorrogó dos horas el cierre de los colegios a petición de su partido. Flávio Bolsonaro se ha negado a reconocer el resultado y pedirá su anulación, igual que hizo su padre hace cuatro años, aunque por ahora no ha aportado prueba alguna de fraude. Lula se enfrenta a un panorama muy difícil. La derecha domina las dos cámaras del Congreso y buena parte de los gobiernos estatales, la situación fiscal exige un ajuste que contradice todo lo prometido en campaña y la Constitución le impide volver a presentarse, por lo que corre el riesgo de quedarse sin autoridad desde el primer día. En el exterior se ha quedado solo como último representante de la izquierda sudamericana en una parte del mundo alineada sin fisuras con Donald Trump, con quien mantiene una pésima relación. Su triunfo demuestra que el bolsonarismo tiene un techo, pero no se debe de olvidar que casi la mitad del país prefirió a su rival. 0:00 Introducción 3:33 El milagro de las tres semanas 18:27 Premios iVoox - https://premios.ivoox.com/ 20:10 La chequera y la toga 29:08 “La ContraHistoria del mundo”… https://link.amazon/B0cobFCjU 30:46 Un presidente sin red 40:06 Impugnación electoral en Brasil 48:29 El efecto de la ley de nietos 53:40 Votar el 29-N #FernandoDiazVillanueva #lula #brasil ¿Quieres anunciarte en este podcast? Hazlo con advoices.com/podcast/ivoox/267769

  2. 1d ago • Subscribers Only

    Elecciones constituyentes

    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Pedro Sánchez ha planteado las elecciones generales de finales de noviembre como un duelo entre la razón y la barbarie, entre el bien y el mal. Él se identifica, naturalmente, con el bien. Lo dejo dicho de forma muy gráfica con un vídeo grabado en solitario frente al Guernica, un cuadro que simbolizaba la reconciliación entre españoles y que ahora sirve de decorado para una campaña de puro trincherismo. El presidente del Gobierno se presenta como el último dique europeo frente a Donald Trump y reduce el voto a una sola consigna, la de frenar a Vox. Es la lógica del muro, que convierte al adversario en enemigo moral y hace de la polarización una herramienta de poder. Esa estrategia necesita que Vox ocupe el centro del escenario. Si el partido de Santiago Abascal monopoliza la atención, el PSOE se ofrece como refugio para quienes temen verles en el Gobierno y, al mismo tiempo, se crea en la derecha la sensación de que Vox está desplazando al PP. La calle pone las imágenes y la agitación. En las últimas semanas se han sucedido los boicots a los mitines de Abascal, las acampada que en Madrid ha tomado la Puerta del Sol con el consentimiento del Gobierno y los cortes de tráfico de los profesores contra Isabel Díaz Ayuso. El punto culminante llegará a mediados de noviembre con una huelga general de los grandes sindicatos dirigida contra la oposición, algo de lo que no hay precedentes. Para Sánchez el Estado es un botín. Los organismos independientes han caído en manos de fieles al Gobierno, y ese mismo sentido patrimonial del Estado explica la cadena de escándalos que salpica a su familia y a sus colaboradores. La investidura comprada con la amnistía, años de gobierno sin presupuestos y el intento de aprobar decretos en la Diputación Permanente invocando a la calle muestran a las claras que la democracia en España se ha deteriorado mucho. Solo quedan dos contrapesos: la prensa independiente y la Justicia. El Gobierno ha convertido a los jueces en el enemigo interior. Los tribunales exigen al Gobierno los datos de la ley de nietos, pero, por lo que sabemos, muy pocos han acreditado su derecho a adquirir la nacionalidad. También están pidiendo al PSOE los contratos y la contabilidad del partido, algo que podría acabar en la imputación del PSOE como persona jurídica. La respuesta oficial es desacreditar a los magistrados, como hicieron en su día Hugo Chávez y Nicolás Maduro. A todo ello se suman los problemas económicos que el Gobierno niega una y otra vez. Los impuestos no han hecho más que subir, los salarios se encuentran estancados, la vivienda disparada y la productividad no avanza. Buena parte de la población depende del Estado, lo que explica que el sanchismo sea tan resistente a los escándalos. Las encuestas, que al principio auguraban una mayoría holgada para la derecha, han ido enfriándose. Alberto Núñez Feijóo juega a la defensiva, carece de discurso propio y está atrapado entre la necesidad de contar con Vox y el temor a parecer su rehén. Vox, por su parte, recoge los frutos sin apenas esfuerzo. Estas elecciones tienen un carácter constituyente. Lo que está en juego no es una orientación política sino la salud de las instituciones. La victoria que de verdad importa no es gobernar, sino disponer de una mayoría capaz de restaurarlas y hacer las muchas reformas que se han ido aplazando durante años. Eso exige que Feijóo deje de ser secundario en su propia campaña. 0:00 Introducción 3:50 Razón o barbarie 19:19 Premios iVoox - https://premios.ivoox.com/ 21:02 El Estado como botín 32:10 Contra el pesimismo”… https://amzn.to/4m1RX2R 33: 48 Una mayoría para reconstruir 42:59 El voto en el extranjero 46:56 Las reformas en Francia 52:25 Horizonte temporal #FernandoDiazVillanueva #elecciones2026 #pedrosanchez ¿Quieres anunciarte en este podcast? Hazlo con advoices.com/podcast/ivoox/267769

  3. 4d ago • Subscribers Only

    Historia de un cometa

    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026! El cometa Halley es un bloque de hielo y polvo de unos 15 kilómetros de diámetro que recorre una órbita muy alargada alrededor del Sol. Se acerca hasta pasar entre Mercurio y Venus y se aleja más allá de Neptuno, en sentido contrario al de los planetas. Vuelve cada 76 años aproximadamente. Es el único cometa de periodo corto visible a simple vista con regularidad y el primero cuyo regreso se predijo. Su última visita, a mediados de los años 80, fue muy esquivo, pero a cambio se enviaron varias sondas espaciales que pudieron estudiarlo de cerca. La próxima, en el verano de 2061, promete un espectáculo mucho mejor. Los astrónomos chinos lo observaron y lo dejaron anotado ya en el siglo III antes de Cristo y desde entonces ya no faltó en sus anales. Los escribas de Babilonia lo registraron en tablillas de barro. Para los romanos fue una fuente de malos augurios, el historiador Dión Casio lo asoció a la muerte de Marco Vipsanio Agripa. Pasó sobre Europa durante la invasión de Atila y quitó el sueño a Luis el Piadoso, el hijo de Carlomagno. Quedó bordado en el tapiz de Bayeux el año en que Guillermo el Conquistador se hizo con Inglaterra. También inspiró a Giotto di Bondone una estrella de Belén con cola. El papa Calixto III confió en que fuese un presagio de que los otomanos se estrellarían contra Belgrado, y así fue. Siguiendo la visión cosmográfica de Aristóteles, durante siglos se pensó que los cometas eran fenómenos atmosféricos. En el siglo XVI se empezó a desmontar esa idea. Pedro Apiano observó que la cola huye siempre del Sol y Tycho Brahe demostró que los cometas estaban más allá de la Luna. Johannes Kepler, que sabía mucho de órbitas, creía que viajaban en línea recta y no volvían jamás. El momento llegó, como con tantas otras cosas, con Isaac Newton, cuya ley de la gravitación universal permitía calcular órbitas. Edmund Halley la aplicó a los cometas del pasado y descubrió que los de 1531, 1607 y 1682 eran el mismo. Fue entonces cuando anunció su regreso para finales de 1758, aunque sabía que no viviría para verlo. Alexis Clairaut y sus colaboradores afinaron la fecha. La noche de Navidad de aquel año un granjero alemán lo divisó con su telescopio. El acierto consagró la física newtoniana y convirtió a los cometas en miembros del sistema solar, tanto que en el año 2061 estará de nuevo por aquí. ¿Quieres anunciarte en este podcast? Hazlo con advoices.com/podcast/ivoox/267769

  4. 4d ago • Subscribers Only

    Ormuz, Brasil y el ébola

    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Octubre ha sido el mes más tenso en Ormuz desde el comienzo de la guerra. La Guardia Revolucionaria iraní asegura haber alcanzado varios petroleros y el Gobierno de Estados Unidos lo desmiente en parte, aunque a Irán le basta con asustar a navieras y aseguradoras para encarecer el crudo. Los hutíes golpean instalaciones petroleras saudíes, mientras Benjamín Netanyahu cierra Cisjordania en vísperas de unas elecciones que le favorecen con el país en vilo. Nadie quiere una guerra total, pero todos quieren parecer capaces de librarla. Brasil, gran productor y consumidor de petróleo, vota este domingo partido en dos. Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, hoy en prisión, superó por poco a Luiz Inácio Lula da Silva en la primera vuelta, y los sondeos auguran un empate. Lula conserva el nordeste y las rentas bajas, mientras que Flávio se apoya en el sur agrícola, el voto evangélico y las clases medias urbanas. Una victoria del bolsonarismo acercaría el país a Donald Trump y abriría un choque con el Supremo por la condena del padre. Con Lula continuaría la apuesta por los BRICS. En el Congo, la desconfianza hacia las instituciones tiene consecuencias mortales. El brote de ébola de Ituri, declarado en primavera, es ya el mayor de la historia del país, con miles de muertos y contagios en varios países vecinos. La cepa Bundibugyo no tiene vacuna, y la violencia y el recelo hacia un Estado ausente hacen que los enfermos se escondan. La ayuda internacional, como siempre, llega tarde. ¿Quieres anunciarte en este podcast? Hazlo con advoices.com/podcast/ivoox/267769

  5. 5d ago • Subscribers Only

    Midterms, dinero y miedo

    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Donald Trump encara las elecciones de medio mandato con una estrategia que mezcla dos ingredientes clásicos en él: el dinero y el miedo. Como las elecciones las tiene cuesta arriba ha recurrido a la chequera. Desde la convención republicana de septiembre, el presidente no ha dejado de anunciar pagos a distintos colectivos. El más llamativo es un cheque de varios miles de dólares para cada adulto del país, una operación que costaría más de un billón, pero que sólo solo llegará a los bolsillos de los estadounidenses si su partido conserva el control de las dos cámaras del Congreso. A esa oferta se han sumado pequeñas devoluciones a pensionistas y a usuarios de la reforma sanitaria de Barack Obama, recompensas para quien denuncie fraudes, compensaciones a los veteranos de una base militar con problemas con el suministro de agua potable y concesiones a los productores de maíz condicionadas a que gane un senador concreto. El recurso no es nuevo. Hace solo seis años el propio Trump fue quien firmó los cheques de la pandemia en vísperas de las presidenciales de 2020. Un par de años más tarde Joe Biden anunció la condonación de préstamos universitarios antes de las legislativas de 2022. Eso no evitó que su partido perdiera la Cámara de Representantes. Pero Trump ya prometió en el pasado pagos que nunca llegaron, quizá por eso las encuestas indican que la mayoría de los votantes ve con malos ojos su gran cheque, que además dispararía el déficit y alimentaría la inflación. El campo ilustra bien la razón de estas ayudas. El Gobierno de Estados Unidos ha anunciado un rescate de varios miles de millones de dólares para compensar a los agricultores por el encarecimiento del gasóleo y los fertilizantes, consecuencia directa de la guerra que el propio Trump hizo estallar en el golfo pérsico a finales de febrero. Pero por mucho dinero que vierta sobre los agricultores no pasará de ser un parche electoralista que deja intacto el origen del problema. El sector arrastra una deuda récord agravada por las guerras comerciales. Su confianza en el rumbo del país se ha desplomado en apenas un año, y eso pesa en estados tradicionalmente republicanos como Kansas o Texas, donde los escaños en el Senado están muy reñidos. Hoy las transferencias federales suponen ya casi un tercio de la renta agraria, una dependencia que los propios agricultores preferirían evitar. El otro ingrediente es el miedo. Han vuelto aquellos anuncios televisados en los que el presidente prometía liberar al país de sus enemigos, junto a discursos como el del vicepresidente JD Vance, que ha acusado a los demócratas de ser el partido del odio. Recuperan una receta que Spiro Agnew, vicepresidente de Richard Nixon, bautizó en los años 70 como polarización positiva. Entonces sirvió de poco, porque a los votantes les preocupaban más la inflación, el paro y la guerra de Vietnam que las soflamas catastrofistas del Gobierno. El mapa electoral no invita al optimismo para los republicanos. La impopularidad del presidente ha puesto en entredicho estados que parecían seguros, aunque los demócratas también tienen candidatos problemáticos y una marca electoral muy deteriorada por sus propios radicales. El Senado sigue en el aire y la Cámara de Representantes parece inclinarse hacia los demócratas. A los republicanos les queda la ventaja del dinero, aunque la historia nos dice que el bolsillo del votante pesa más que el miedo al adversario. —— 0:00 Introducción 3:50 La chequera como programa electoral 20:44 Premios iVoox - https://premios.ivoox.com/ 22:27 El campo, primera víctima de la guerra 31:14 “La ContraHistoria del mundo”… https://link.amazon/B0cobFCjU 32:51 La vieja receta de la polarización 41:35 Disturbios en Francia 50:06 El desastre económico de Trump #FernandoDiazVillanueva #midterms #trump ¿Quieres anunciarte en este podcast? Hazlo con advoices.com/podcast/ivoox/267769

  6. 6d ago • Subscribers Only

    Fábrica de españoles

    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026! La Ley de Memoria Democrática que aprobó el Gobierno de Pedro Sánchez en 2022 abría la nacionalidad española a los hijos y nietos de quienes tuvieron que exiliarse por la Guerra Civil y el franquismo. Exigía una doble condición, descender de un español y demostrar que ese antepasado se marchó perseguido. Días después de su publicación, Sofía Puente, directora general de Seguridad Jurídica y hermana del ministro Óscar Puente, firmó una instrucción que presumía exiliado a cualquiera que hubiese salido de España en aquellos años y extendía el derecho a casi todo descendiente de español. Una reparación pensada para unas decenas de miles de personas se transformó en un coladero de millones de solicitudes. Los expedientes del consulado en México muestran hasta dónde ha llegado la cosa. Allí se ha nacionalizado a mexicanos cuyos padres nacieron en México décadas antes de la guerra, sin un solo documento que probase su ascendencia española. Entre ellos un alto cargo amigo del cónsul, nacionalizado semanas antes de las generales de 2023, y una senadora del PRI junto a toda su familia, con trato preferente incluido. Según fuentes consulares, la inmensa mayoría de los nacionalizados en México no tuvo ningún antepasado en España en aquellos años. El Tribunal Supremo suspendió el pasado mes de septiembre los efectos electorales de la instrucción y deja sin voto a unos 163.000 nacionalizados, salvo que su consulado acredite que descienden de exiliados de verdad. El Gobierno alega que no puede distinguirlos porque los expedientes se tramitaron a mano, y el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, ha recurrido al Constitucional para que voten en las elecciones de finales de noviembre. Lo que nació como una ley de memoria ha terminado bajo la sospecha de servir para fabricar votantes, y esa sombra acompañará a las próximas generales gane quien gane. "Pelayo. El rey rebelde" de José Soto Chica - https://link.amazon/B0esugeYy

  7. 6d ago • Subscribers Only

    ¿Por qué arde Francia?

    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Francia atraviesa desde hace más de un mes las protestas más violentas de su historia reciente, algo nada menor en un país donde las manifestaciones callejeras son muy habituales. Todo empezó con una protesta estudiantil por el mal estado de los liceos, pero se ha convertido en un movimiento amplio y difuso contra el coste de la vida, los recortes del gasto público, el Gobierno de Sébastien Lecornu y el presidente Emmanuel Macron. Sindicatos, activistas de izquierda y antiguos chalecos amarillos se han unido a una movilización que este fin de semana sacó a la calle a medio millón de personas. La movilización del sábado se saldó con miles de detenidos, casi mil policías heridos, un manifestante muerto y miles de comercios saqueados. Ardieron edificios públicos, cayeron símbolos de la República y bandas de encapuchados vaciaron tiendas de lujo en Burdeos y París. Macron atribuye la violencia a grupos organizados de extrema izquierda y a delincuentes oportunistas, aunque admite que muchos manifestantes tienen motivos legítimos de queja. Lecornu apunta a la Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon, que niega toda responsabilidad y acusa a la Policía de haber provocado la escalada violenta. El Gobierno ha decretado toques de queda parciales y no descarta declarar el estado de emergencia. Nada de esto es nuevo. Las revueltas callejeras son una tradición de la que muchos franceses presumen. Desde la Revolución impera la convicción de que cualquier problema debe politizarse y de que la calle tiene poder para cambiar las cosas. Esa mística atraviesa todo el espectro ideológico y se alimenta de la debilidad de partidos y sindicatos, incapaces de canalizar el descontento, y de un Estado centralizado y presidencialista con muy pocos contrapesos. Y como la protesta suele funcionar, los gobiernos, temerosos, responden con una dureza que solo empeora las cosas. Pese a su declive, Francia sigue exportando símbolos e ideas radicales a izquierda y derecha. Quien más gana con el caos es Marine Le Pen. Con Macron fuera de juego en las presidenciales de la próxima primavera tras agotar sus dos mandatos, la líder de Agrupación Nacional se presenta como la única capaz de restablecer la ley y el orden. Ya actúa, de hecho, como si gobernase. Las encuestas la colocan muy por delante y el protagonismo que Mélenchon ha ganado con los disturbios hace más probable un duelo final que ella ganaría con holgura. El partido que antes asustaba a los mercados se ofrece ahora como garantía de estabilidad frente a un Gobierno impopular con un déficit desbocado y una deuda que encarece la financiación del país por encima de la de Italia o Grecia. Esas cuentas impiden a Macron comprar la paz social como hizo con los chalecos amarillos. El debate sobre la seguridad aplaza la discusión de fondo sobre la viabilidad del extremadamente generoso estado del bienestar francés. Los principales candidatos ni la plantean y prometen más gasto, e incluso rebajar la edad de jubilación. Sobre Le Pen pesa una condena por malversación que quizá la obligue a hacer campaña bajo vigilancia judicial, pero nada parece frenarla. Contenido: 0:00 Introducción 3:43 Un sábado de fuego y saqueo 14:14 Premios iVoox - https://premios.ivoox.com/ 15:58 Un país que se gobierna desde la calle 28:00 “La ContraHistoria del mundo”… https://link.amazon/B0cobFCjU 29:38 Le Pen recoge la cosecha 38:46 La falta de educación financiera 45:23 Los robos en el comercio electrónico 49:24 ¿Volverá Sánchez a gobernar? #FernandoDiazVillanueva #macron #francia ¿Quieres anunciarte en este podcast? Hazlo con advoices.com/podcast/ivoox/267769

Shows with Subscription Benefits

IVOOX ORIGINALS

Historias exclusivas de misterio, true crime y más

$4.99/mo or $44.99/yr after trial

Ratings & Reviews

4.9
out of 5
43 Ratings

About

¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Un programa que empieza donde otros acaban. Política, economía, análisis y opinión con Fernando Díaz Villanueva.

More From iVoox Originals

You Might Also Like